Un cargamento de 600 kilos de cocaína, camuflado entre un cargamento de pescado, fue incautado por las autoridades en un operativo realizado sobre la vía Neiva–Castilla, en jurisdicción del municipio de Aipe, Huila. Durante el procedimiento fue capturado el conductor del vehículo, quien deberá responder por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.La incautación se produjo en el kilómetro 32+850 de este corredor vial, donde uniformados de la Seccional de Tránsito y Transporte adelantaban controles de rutina a vehículos de carga que se movilizaban por la zona. Al detener un camión que cubría la ruta entre Villa Garzón, Putumayo, y Bogotá, los policías realizaron una inspección detallada al cargamento. Durante la verificación encontraron 600 paquetes rectangulares de color beige ocultos entre el pescado que transportaba el vehículo. Tras las pruebas preliminares, el contenido fue identificado como clorhidrato de cocaína, con un peso cercano a los 600 kilogramos.“Cada cargamento de droga que sacamos de circulación representa un golpe directo a las finanzas de las organizaciones criminales que pretenden utilizar las vías del país para fortalecer sus economías ilegales. No permitiremos que las carreteras de Colombia sean utilizadas como corredores del narcotráfico, dijo el coronel Jair Parra, director de Tránsito y Transporte de la Policía."Seguiremos incrementando los controles con todas nuestras capacidades para identificar, interceptar y judicializar a quienes insistan en cometer este delito. Este resultado demuestra que la ofensiva de la Policía Nacional contra el narcotráfico no se detiene”, agregó el oficial. El conductor fue capturado en el lugar y tanto la droga como el camión quedaron bajo custodia de las autoridades judiciales. El caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación, que asumirá la investigación para establecer el origen del cargamento, la estructura criminal responsable del envío y el destino final de la droga. Las primeras hipótesis apuntan a que el alcaloide había salido desde el departamento del Putumayo y era movilizado hacia el centro del país utilizando un cargamento de alimentos como fachada para intentar evadir los controles en carretera.
La Policía Nacional capturó en flagrancia a siete personas e incautó armas de fuego, estupefacientes y otros elementos durante un operativo realizado en el casco antiguo de Floridablanca, en una acción orientada a combatir el tráfico local de drogas y fortalecer la seguridad en el área metropolitana de Bucaramanga.El procedimiento dejó como resultado la captura de seis hombres de 18, 21, 23, 24, 26 y 27 años, además de una mujer de 27 años, quienes deberán responder por los delitos de tráfico de armas de fuego y tráfico de estupefacientes.Los hechos ocurrieron en la calle 3 con carrera 7, donde la patrulla del cuadrante acudió tras recibir información de la comunidad sobre varias personas que, presuntamente, portaban armas de fuego. Al notar la presencia policial, varios de los sospechosos intentaron huir.Inicialmente, los uniformados interceptaron a dos de los implicados, a quienes les encontraron tres armas de fuego y munición. Durante el operativo, los demás ingresaron a una vivienda para intentar evadir la acción de las autoridades, por lo que fue necesario reforzar el dispositivo con otras unidades para asegurar el inmueble.Uno de los presuntos delincuentes logró escapar momentáneamente por los tejados de las viviendas vecinas, pero fue ubicado y capturado minutos después gracias al cierre de las posibles rutas de escape implementado por la Policía.En el registro realizado al inmueble fueron encontrados otros cuatro ciudadanos, además de sustancias estupefacientes listas para su comercialización, un arma neumática, un revólver neumático modificado, seis teléfonos celulares y otros elementos de interés para la investigación.Como resultado del procedimiento, las autoridades incautaron dos kilogramos de marihuana distribuidos en 68 paquetes, 149 cigarrillos artesanales de marihuana y 500 gramos de base de coca, afectando las rentas ilegales derivadas del microtráfico.Le puede interesar: Capturaron a 8 miembros del grupo criminal 'Caicedo' señalados por tráfico de drogas en Medellín“La información oportuna de la comunidad y la reacción inmediata de nuestros uniformados permitieron neutralizar este hecho delincuencial y sacar de circulación armas y estupefacientes que representaban un riesgo para la seguridad ciudadana. Continuaremos adelantando operaciones focalizadas para capturar a quienes pretendan afectar la tranquilidad de los habitantes del área metropolitana”, señaló el general William Quintero Salazar, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga. Los siete capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que continuará el proceso judicial correspondiente.
Dos hombres fueron asesinados y otro más resultó herido en dos atentados sicariales ocurridos en menos de seis horas en Bucaramanga, una nueva jornada de violencia que se suma a otros homicidios registrados durante el fin de semana en el área metropolitana.El primer ataque ocurrió en el barrio Canelos, donde fue asesinado Brayn Espitia y otra persona resultó herida tras un ataque con arma de fuego. Sobre este caso, el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, general William Quintero Salazar, indicó que las investigaciones apuntan a que detrás del crimen estaría alias "Julito", un presunto sicario de 18 años señalado de mantener una confrontación con integrantes de la familia del sector por disputas relacionadas con el control del microtráfico y una presunta venganza personal.El oficial aseguró que este hombre continúa representando una amenaza para la seguridad de la ciudad y recordó que las autoridades mantienen una recompensa de hasta 70 millones de pesos por información que permita ubicarlo y capturarlo.Horas después, un nuevo atentado sicarial se registró en el barrio Nápoles, donde fue asesinado Andry Estrada, elevando a dos las víctimas mortales de ataques armados en menos de seis horas en la capital santandereana. La ola de violencia no se limitó a estos hechos. Durante el fin de semana se registraron otros cuatro homicidios en Bucaramanga y su área metropolitana, todos cometidos con arma de fuego por hombres armados que irrumpieron en distintos sectores y atacaron a sus víctimas. A esta cadena de hechos violentos se suma el fallecimiento, en el Hospital de Puerto Wilches, del joven que permanecía gravemente herido tras un ataque sicarial ocurrido frente a un establecimiento de comidas de ese municipio. Con este deceso, las autoridades intensificaron las investigaciones para establecer los móviles del crimen e identificar a los responsables.La seguidilla de homicidios mantiene en alerta a las autoridades de Bucaramanga y el área metropolitana. En las últimas semanas se han incrementado los ataques bajo la modalidad de sicariato, muchos de ellos asociados, según las investigaciones preliminares, a disputas entre estructuras dedicadas al microtráfico y ajustes de cuentas. La Policía Metropolitana de Bucaramanga y la Fiscalía General de la Nación avanzan en las investigaciones para esclarecer los casos y desarticular las organizaciones criminales que estarían detrás de estos hechos de violencia.
Cinco integrantes de una estructura dedicada al microtráfico fueron capturados en la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, tras una investigación de ocho meses que permitió establecer que utilizaban tres canchas deportivas como puntos de expendio de marihuana.Según la Policía Metropolitana de Bogotá, los delincuentes cambiaban constantemente de ubicación para evitar los controles de las autoridades. Además, ocultaban la droga entre árboles y bajo tierra, y utilizaban señales previamente acordadas para coordinar las ventas. Las actividades quedaron registradas mediante labores de vigilancia, registros audiovisuales y operaciones de agente encubierto.Las capturas se materializaron durante cuatro diligencias de registro y allanamiento. En los operativos fueron incautados cerca de 700 gramos de marihuana y dos teléfonos celulares. Las autoridades también establecieron que la estructura comercializaba la droga en presentaciones de cigarrillos y moños.Entre los capturados se encuentra alias ‘Maní’, señalado como el presunto cabecilla de la organización y quien, al parecer, coordinaba los turnos de venta, distribuía el estupefaciente y administraba el dinero producto de las ventas. También fue detenido alias ‘Mojarra’, quien, de acuerdo con la investigación, había sido capturado en seis oportunidades durante el último año por el mismo delito y en el mismo sector.Las autoridades estiman que esta estructura obtenía rentas ilícitas cercanas a $18 millones semanales, producto de la venta de estupefacientes. Además, varios de sus integrantes acumulaban antecedentes judiciales por diferentes delitos, principalmente por hurto calificado y agravado.Los cinco capturados fueron judicializados por los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto para delinquir. Un juez de control de garantías envió a prisión a cuatro de ellos, mientras que alias ‘María’, quien presuntamente cumplía funciones logísticas dentro de la organización, quedó en libertad mientras continúa el proceso judicial.
Capturaron a alias ‘Plateado’, cabecilla del grupo delincuencial San Pablo, en el municipio de Bello, norte del Valle de Aburrá. Hasta este momento, durante los últimos dos años, autoridades han capturado a 56 cabecillas de dicha agrupación delictiva.En una operación coordinada entre el Gaula de la Policía y la Fiscalía General, fue capturado David Gutierrez conocido con los alias de ‘David 80’ o ‘Plateado’, uno de los principales cabecillas de la estructura criminal San Pablo. La captura tuvo lugar en el municipio de Bello, mientras se dirigía a una de sus casas.Gutiérrez dinamizaba y coordinaba el cobro de extorsiones a comerciantes, tenderos, mototaxistas, conductores de transporte público y distribuidores de productos de la canasta familiar.Exigía sumas quincenales entre los 150.000 y los 500.000 pesos, además de cuotas diarias de hasta 40.000 pesos a mototaxistas y 50.000 a transportadores."Este GDO, que tiene presencia importante por sobre todo en la comuna 1 Popular, pero que también tiene injerencia en algunas partes o sectores de Manrique y de Aranjuez, una estructura que está ligada al GDO La Terraza", destacó Manuel Villa, secretario de seguridad de Medellín.Asimismo, la red criminal ha tenido injerencia mediante delitos como extorsión y desplazamiento forzado en otros municipios como Guarne, Andes, Titiribí, Ciudad Bolívar y Fredonia.Con este resultado, el balance de las operaciones contra la estructura San Pablo entre el 2025 y este año, asciende a 56 capturas, entre las que figuran el principal cabecilla, el segundo al mando, 21 coordinadores y 33 integrantes dedicados a delitos como la extorsión, el homicidio y el tráfico de estupefacientes.
La Policía Nacional, en coordinación con el Ejército, desmanteló una infraestructura utilizada para el procesamiento de clorhidrato de cocaína en zona rural del municipio de Rosario, en el departamento de Nariño.De acuerdo con el director de la Policía, general William Rincón, durante el operativo fueron incautados 423 kilos de clorhidrato de cocaína, además de 764 galones de cocaína en solución, 3.265 galones de insumos químicos líquidos y 726 kilos de insumos sólidos utilizados para la producción del estupefaciente.“Incautamos 423 kilos de cocaína, 764 galones de cocaína en solución, 3.265 galones de insumos químicos líquidos y 726 kilos de insumos sólidos, evitando la producción de cerca de 3 toneladas mensuales de este estupefaciente”, señaló el general por medio de su cuenta de X.Según la institución, con esta operación se evitó la producción de cerca de tres toneladas mensuales de cocaína, lo que representa un golpe significativo a las estructuras dedicadas al narcotráfico en esa región del país.Asimismo, el general William Rincón, indicó que la afectación económica para las organizaciones criminales asciende a 1.740 millones de pesos y aseguró que la incautación impidió que más de 1,1 millones de dosis llegaran a los mercados ilegales.“Con esta operación afectamos las rentas criminales en $1.740 millones e impedimos que más de 1,1 millones de dosis llegaran a los mercados ilegales”, dijo Rincón.La Policía Nacional señaló que continuará desarrollando operaciones conjuntas con las Fuerzas Militares para afectar las finanzas de las organizaciones dedicadas al narcotráfico y debilitar las redes de producción y distribución de drogas ilícitas en todo el territorio nacional.
Autoridades en Medellín desmantelaron una red internacional que, apoyada en personas ya privadas de la libertad, utilizaba a mujeres en condición de vulnerabilidad para enviar droga desde diferentes ciudades de Colombia hacia Europa, México y el Caribe.La red delincuencial quedó al descubierto luego de una operación en la que, con participación de la administración local, la Dirección de Antinarcóticos de la Policía, la Fiscalía, el Ejército y una agencia estadounidense, fueron capturadas 9 personas vinculadas al envío de drogas, a través de correos humanos, como explicó el secretario de seguridad de Medellín, Manuel Villa.“Instrumentalizaban a las mujeres en condición de vulnerabilidad como si se trataran de correos humanos para transportar la droga, incluso dentro de sus mismos cuerpos poniendo en riesgo sus vidas”, afirmó.De acuerdo con la investigación, la red coordinaba el envío de estupefacientes desde Antioquia y San Andrés Islas con destino a España, Alemania, Países Bajos, México y otros territorios del Caribe, apoyándose incluso en personas ya privadas de la libertad, que serían las encargadas de coordinar las rutas para el envío de la droga y las cuales fueron imputadas, según el secretario Villa.“Estos bandidos creían que desde la cárcel podrían seguir manejando el negocio del narcotráfico. Se equivocaron y ya cayeron”, añadió el funcionario.Durante el procedimiento, denominado 'Operación Támesis', fueron incautados siete teléfonos celulares, un pasaporte, tres tiquetes aéreos hacia México y Países Bajos, además de agendas contables, recibos de consignaciones, facturas de hotel, elementos para dosificar droga y un documento de identidad falso, entre otros elementos.Los nueve capturados y las seis personas ya privadas de la libertad deberán responder por los delitos de concierto para delinquir agravado y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
La industria del narcotráfico volvió a reinventarse en Norte de Santander. Los grandes laboratorios escondidos durante años en el Catatumbo están siendo reemplazados por “laboratorios exprés”, estructuras clandestinas que se levantan en pocas horas, procesan toneladas de cocaína y desaparecen casi con la misma rapidez, dificultando su ubicación por parte de las autoridades.El nuevo mapa del narcotráfico ya no tiene como epicentro las zonas más apartadas del departamento. De acuerdo con información del Ejército Nacional, el procesamiento del clorhidrato de cocaína se ha desplazado hacia áreas rurales de Cúcuta, Bochalema y Durania, ubicadas a menos de 30 minutos de la capital nortesantandereana.La razón es estratégica: la intensa presión militar en el Catatumbo y las confrontaciones entre el ELN y las disidencias de las Farc ha obligado a las organizaciones criminales a sacar la pasta base de coca hacia corredores más cercanos a la frontera, donde el negocio resulta más rentable y la logística es más eficiente.La operación está diseñada para pasar inadvertida. Los insumos químicos llegan mediante la modalidad de “hormigueo”, es decir, en pequeñas cantidades transportadas por diferentes personas para evitar levantar sospechas.Una vez reunido todo el material, comienza una carrera contra el tiempo para levantar la infraestructura, se procesa la cocaína, se empaca, se entregan los cargamentos y el laboratorio es desmontado antes de que pueda ser detectado.“Hoy no hablamos de grandes campamentos, sino de instalaciones temporales que aparecen y desaparecen constantemente”, explicó el teniente coronel Jhonnatan Arcos, comandante del Grupo de Caballería Mecanuzado No. 5 General Hermógenes Maza, a Blu Radio.Aunque son conocidos como “cambuches”, su capacidad dista mucho de ser improvisada. Se construyen con estibas de madera en su suelo, paredes del mismo material y techos de plástico, pero en su interior funcionan plantas eléctricas silenciosas que alimentan hornos microondas, empacadoras al vacío, secadoras, sistemas de iluminación e incluso equipos de presurización utilizados durante el refinamiento del alcaloide. Algunos llegan a operar con diez o doce áreas de procesamiento simultáneamente.El uniformado explicó que un solo laboratorio representa una inversión cercana a 1.000 millones de pesos, pero puede generar ganancias equivalentes en apenas un día de operación a 5.000 millones de pesos.Algunos complejos tienen capacidad para producir entre tres y cuatro toneladas diarias de clorhidrato de cocaína, droga que posteriormente sale hacia mercados del Caribe, Norteamérica y Europa, aunque también puede tener como destino África, Asia u Oceanía, donde su precio alcanza valores mucho más altos.Antes de abandonar el laboratorio, cada cargamento recibe una marquilla, el sello que identifica la organización responsable y certifica la calidad del producto para los compradores internacionales.Los recientes operativos militares revelan la dimensión del fenómeno. En Bochalema, Durania y la zona rural de Cúcuta fueron destruidos cuatro laboratorios exprés, además de incautarse tres toneladas de clorhidrato de cocaína, dos toneladas de pasta base, dos toneladas de insumos sólidos y cerca de 8.000 galones de sustancias líquidas utilizadas en el procesamiento del alcaloide. El golpe económico fue calculado en 15.000 millones de pesos para las estructuras criminales.Para las autoridades, la aparición de estos laboratorios exprés demuestra que el narcotráfico está modificando su forma de operar para mantenerse un paso adelante de la Fuerza Pública.Ya no apuestan por grandes complejos permanentes, sino por una red de centros de producción móviles, discretos y altamente rentables que convierten el procesamiento de cocaína en una operación de alta velocidad, a las puertas de Cúcuta.Para las autoridades, frenar la expansión de estos laboratorios exprés depende de mantener la presión operacional sobre las estructuras criminales y fortalecer la información suministrada por la comunidad. Por eso, el Ejército mantiene habilitadas las líneas 107 y 147, disponibles las 24 horas, para recibir denuncias que permitan ubicar y desmantelar estos centros clandestinos antes de que entren en funcionamiento.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, participó como invitado especial en la Cuarta Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas para Jefes de Organismos Antiterroristas, en Nueva York, donde hizo un llamado a fortalecer la cooperación internacional para combatir el terrorismo y advirtió sobre el uso de nuevas tecnologías por parte de organizaciones criminales.Durante su intervención ante representantes de más de 190 países, el jefe de la cartera de Defensa aseguró que los grupos armados ilegales que operan en Colombia ya no responden a intereses políticos o religiosos, sino que están impulsados por economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal. El ministro sostuvo que estas organizaciones representan una amenaza de carácter transnacional, por lo que, afirmó, ningún Estado puede enfrentarlas de manera aislada. En ese sentido, pidió una mayor coordinación entre los países para combatir las redes criminales que operan a través de fronteras y se financian mediante actividades ilegales.“Este fenómeno plantea desafíos urgentes a la comunidad internacional. Estos elementos (drones y redes sociales) concebidos para usos legítimos y productivos, están siendo instrumentalizados por actores ilegales para maximizar su capacidad de daño, reducir riesgos operativos y amplificar el impacto sicológicos de sus acciones criminales”, dijo el ministro.En su intervención, Colombia planteó tres prioridades a la comunidad internacional: fortalecer el intercambio de información e inteligencia frente a actores criminales y nuevas modalidades de ataque; promover marcos regulatorios que dificulten el uso indebido de tecnologías emergentes por organizaciones terroristas; e impulsar estrategias que involucren no solo a los Estados, sino también al sector privado, la academia y la sociedad civil. La conferencia, que se desarrolla en la sede de las Naciones Unidas, busca avanzar en la implementación de la Estrategia Global de Contraterrorismo mediante el fortalecimiento de la cooperación internacional y la creación de capacidades para responder a amenazas cada vez más complejas.Tras su participación, el ministro sostendrá este martes una reunión con Alexander Zouev, secretario general adjunto interino de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT), para abordar asuntos relacionados con la seguridad de Colombia y la región.
La Policía Nacional incautó más de 2,3 toneladas de cocaína durante un operativo realizado contra el narcotráfico, evitando que el cargamento llegara a manos de organizaciones criminales.De acuerdo con la institución, la droga era transportada en un tractocamión que cubría la ruta entre Popayán, en el departamento del Cauca, y el municipio de Lérida, en Tolima.Durante el procedimiento fue capturada una persona, quien deberá responder ante la justicia por su presunta participación en el transporte del estupefaciente.Las autoridades señalaron que esta incautación representa un nuevo golpe a las estructuras dedicadas al tráfico de drogas y hace parte de las acciones que adelanta la Policía Nacional para combatir el crimen organizado en el país.La investigación continuará para establecer el origen del cargamento y determinar la posible red criminal responsable de su envío.
Varias subregiones de Antioquia registran emergencias por las recientes precipitaciones y fuertes vientos. Las autoridades reportan daños en viviendas, cultivos y vías en los municipios de Santa Bárbara, Apartadó, Carepa y Chigorodó.En el municipio de Santa Bárbara, un fuerte vendaval afectó sectores urbanos como la calle Sucre, Alto de las Guacas y Alto de las Hermanas, así como las veredas Corozal, Los Charcos, El Vergel, La Úrsula y Guayabales. El saldo preliminar es de 40 familias damnificadas por daños en cubiertas, interrupciones en el servicio de energía y afectaciones en cultivos de plátano, café y mango.Por otra parte, en la subregión del Urabá antioqueño, las fuertes lluvias provocaron inundaciones y desbordamientos. En Apartadó, los habitantes sufren su cuarta inundación del año debido al desbordamiento de afluentes, a pesar de las obras de mitigación realizadas previamente con muros de contención con llantas recicladas y cemento.En Carepa, el desborde del río Vijagual y las anegaciones en el barrio El Oasis dejaron cerca de 30 personas afectadas y problemas de movilidad; una damnificada del municipio cuenta lo que perdió tras la inundación."Era de día, empezó a llover, yo no pensé que se subía. Y, a pesar de que atranqué mi puerta con bolsas, trapos, cuñas, siempre entró como dos hileras de adobe. Se mojó mi basecama, pero pude salvar lo de más", indicó la mujer afectada.Entre tanto, en Chigorodó, las intensas lluvias generaron familias damnificadas y daños viales críticos en la vereda Remigio, donde la pérdida total de la banca dejó incomunicada a la comunidad. Asimismo, las autoridades evalúan procesos erosivos en la zona. "Se mantienen activos todos los protocolos y los procesos de atención de la emergencia para control de inundaciones. Y en el municipio de Chigorodoque se presenta afectación vial de una de las veredas principales. Ya el Dagran dispuso maquinaria en territorio para dar conectividad inmediata a las personas que se encuentran incomunicadas en este momento", señaló la directora del DAGRAN, Vanessa Paredes Zúñiga.Los consejos municipales de gestión del riesgo de Carepa y Apartadó, en articulación con el Dagran, mantienen activos los protocolos de atención desde el pasado 6 de febrero para adelantar la caracterización de daños, la entrega de ayudas humanitarias y la recuperación de las vías afectadas en el Urabá.
Los terremotos registrados en Colombia y Venezuela durante los últimos meses ocurrieron en zonas diferentes y a profundidades muy distintas, pero ambos hacen parte de una dinámica geológica regional que los expertos identifican como un mismo “contexto tectónico”.La explicación fue entregada por Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en entrevista con la agencia EFE, al analizar el movimiento de magnitud 7,4 registrado en Colombia y compararlo con los fuertes terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.Para el especialista, la conexión está en la interacción de las placas tectónicas que atraviesan esta parte de Suramérica. Sin embargo, esto no significa que el terremoto ocurrido en Colombia haya sido provocado directamente por los sismos de Venezuela.¿Qué relación tienen los terremotos de Colombia y Venezuela?Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.Hay una diferencia clave entre ambos terremotosAunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.¿Por qué sorprendió tanto el terremoto de Colombia?Para el geólogo del IGME, uno de los aspectos que deberán estudiar con especial atención es la cantidad de daños producidos por un terremoto que ocurrió a una profundidad considerable.Pérez calificó el fenómeno colombiano como “bastante complejo” y señaló que será necesario analizarlo a fondo, precisamente porque un sismo de estas características y profundidad puede presentar particularidades importantes.El experto explicó que se trató de un terremoto relacionado con la dinámica de la zona de subducción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.La profundidad también es relevante para entender cómo se propagaron las ondas y por qué el movimiento pudo sentirse en una amplia zona del país.¿Por qué en algunas zonas el terremoto se sintió durante más tiempo?Otro elemento que ayuda a explicar las diferencias en la percepción del terremoto es el llamado efecto de sitio.Pérez explicó que las propiedades geológicas y mecánicas del terreno pueden modificar el comportamiento de las ondas sísmicas. En determinadas condiciones, el suelo puede amplificar tanto la frecuencia como la amplitud del movimiento.Esto no solo puede hacer que las personas perciban el terremoto durante más tiempo, sino que también puede incrementar el impacto sobre las construcciones ubicadas sobre determinados terrenos.El especialista recordó, sin embargo, que los terremotos no pueden predecirse y que el seguimiento posterior permite evaluar escenarios, no anticipar con certeza la hora o magnitud de un próximo movimiento.Por otro lado, Pérez mencionó el caso del volcán Puracé, que se encuentra en actividad moderada y presentó cambios que, según el experto, deben ser objeto de seguimiento.En este punto, el análisis científico busca establecer si existe algún tipo de interacción entre los diferentes procesos geológicos y evaluar su evolución.
La Gobernación de Antioquia y los consejos de gestión del riesgo desplegaron una operación de apoyo humanitario y técnico hacia los departamentos vecinos de Chocó y Risaralda, afectados por la emergencia.Desde el Puesto de Mando Unificado, encabezado por el gobernador Andrés Julián Rendón, se coordinó el envío de cuatro helicópteros civiles con 18 rescatistas especializados de la Cruz Roja y la Defensa Civil hacia el Chocó.Adicionalmente, por vía terrestre se movilizaron 100 soldados del Ejército, 22 unidades de la Cruz Roja y 11 de la Defensa Civil, acompañados de tres binomios caninos expertos en búsqueda y rescate. Edwin Montoya es coordinador de la misión por parte de la Cruz Roja."En total, la Cruz Roja se movilizó con 30 voluntarios de rescate. Vamos conectados con colegas de la defensa civil y vamos a conectar allá con bomberos locales. Ahí habrá un equipo de coordinación que nos conectará con las entidades que estén allá desarrollando acciones para nosotros entrar a apoyarlos de la mejor manera posible", expuso.Por su parte, desde la ciudad de Medellín se enviaron a Quibdó un equipo especializado de 21 bomberos, 2 ingenieros expertos en estructuras y 2 caninos de búsqueda, con equipos de rescate, drones, sistemas de localización y capacidad para levantar cargas.Asimismo, el municipio de Sabaneta desplegó un equipo especializado de 12 bomberos y 5 perros de búsqueda rumbo a Pereira. "Que se han desplazado a la ciudad de Pereira, 12 de nuestros bomberos más 5 caninos, acompañados por nuestro capitán Carlos Andrés, de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios de Sabaneta, para apoyar las labores de búsqueda y rescate", destacó el alcalde de Sabaneta, Alder Cruz.Mientras tanto, el DAGRAN dispuso el desplazamiento del grupo COL-26, unidades de Ponalsar y más cuerpos de socorro hacia territorio risaraldense para apoyar las labores de salvamento. "Desde el departamento de Antioquia hemos desplegado toda nuestra capacidad operativa e institucional para atender esta emergencia y, sobre todo, la valoración de daños. Ya enviamos unidades de apoyo de la defensa civil y de la Cruz Roja a este, a la ciudad de Quibdó, y muy seguramente el día de mañana, vía terrestre, estamos enviando equipos y más personal de apoyo", expuso Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN.En cuanto al balance preliminar en Antioquia se evalúan afectaciones en 80 municipios, las autoridades reportan una persona fallecida, 12 lesionadas, 697 viviendas con daños, 39 iglesias afectadas y 122 instituciones educativas con perjuicios en su infraestructura.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes que hay 164 españoles sin localizar tras el terremoto de Colombia, pero no constan fallecidos ni heridos de origen español.En declaraciones a los medios en la ciudad española de Ceuta, fronteriza con Marruecos, donde se encuentra de visita oficial, Albares dijo que tanto la Embajada como el Consulado están movilizados para ayudar a la colonia española en Colombia para lo que sea necesario.En un primer censo, las autoridades españolas contactaron con todos los integrantes de esa colonia excepto 164, a los que Albares pidió que se comuniquen con los servicios consulares.En las redes sociales y en la página web tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de la Embajada y el Consulado en Colombia, estas personas pueden encontrar los teléfonos de emergencia consular tanto en Bogotá como en la unidad de crisis ya movilizada en la sede ministerial, explicó el ministro.La ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo está a disposición de las necesidades que pueda tener el pueblo de Colombia, como ocurrió con el reciente terremoto de Venezuela.Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia y causó al menos 132 muertos, más de 570 heridos y multitud de desaparecidos.Además, decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV expresó este martes su dolor por las víctimas y daños materiales que ha causado el terremoto en Colombia y mostró su gratitud a todos "a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, envió en nombre del pontífice, un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal, Francisco Javier Múnera Correa, en el que asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El terremoto de magnitud 7,4 deja al menos 160 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.