La llegada del fenómeno de El Niño mantiene en alerta al sector energético colombiano, en medio de un escenario en el que el margen de seguridad del sistema es cada vez más reducido y ya se identifican faltantes de energía para el periodo 2026-2027.
En entrevista con Blu Radio, Nathalia O’Byrne, Directora Senior de Fitch Ratings Colombia, explicó que la situación se ha agravado por las dificultades en el suministro de gas y por el retraso en la entrada de proyectos que debían aumentar la capacidad de generación del país.
“El sistema está bajo estrés, ya el margen de seguridad del sistema es mínimo. De hecho, ya se habla de déficit de energía para el año 2026-2027”, aseguró O’Byrne.
Según explicó, varios proyectos previstos durante los últimos años no entraron en operación en los tiempos esperados debido a dificultades relacionadas con licencias, permisos, cierres financieros y las condiciones macroeconómicas.
A esto se suma la menor disponibilidad de gas, combustible necesario para respaldar la generación térmica cuando disminuye la producción de las hidroeléctricas, una situación que puede cobrar mayor importancia si el fenómeno de El Niño provoca una sequía intensa y prolongada.
Aunque se han ampliado capacidades de importación de gas y se han viabilizado nuevos proyectos en las costas Atlántica y Pacífica, O’Byrne advirtió que recurrir en mayor medida a este combustible tendría un impacto en los costos.
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“Todo es una cadena que va a redundar seguramente en un aumento en los costos de la energía para los usuarios finales”, señaló.
La experta explicó que mantener las plantas térmicas operando durante más tiempo y utilizar gas importado podría trasladar mayores costos a las tarifas que pagan los hogares, aunque el impacto dependerá de la intensidad y duración del fenómeno de El Niño.
“Todo va a depender también de la intensidad del fenómeno climático de El Niño, de qué tan intensa sea la sequía y cuánto se prolongue. Esa es la gran preocupación que hay en el momento”, agregó.
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De igual manera también hay preocupación por los efectos que podría tener El Niño en otras regiones del país. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que más de 4,3 millones de personas podrían enfrentar afectaciones severas a causa del fenómeno, principalmente por el desabastecimiento de agua.
Según el análisis de Naciones Unidas, el impacto podría concentrarse en 508 municipios, equivalentes al 45 % del país, con mayor riesgo en departamentos como La Guajira, Córdoba y, Antioquia, y también advirtió que entre 1,7 y 3 millones de personas adicionales podrían caer en inseguridad alimentaria como consecuencia de la emergencia climática.