Cepeda reaviva su pelea con Uribe: “Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con él”
Desde sectores cercanos a Álvaro Uribe cuestionan que la estrategia de Iván Cepeda se base en la confrontación personal.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda volvió a poner en el centro del debate político su confrontación con el expresidente Álvaro Uribe, al confirmar en una reciente entrevista que su principal eje de campaña gira en torno a esa disputa histórica. En la entrevista concedida al diario español El País, Cepeda dejó claro que su enfrentamiento político no está dirigido contra otras figuras de la derecha como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, sino directamente contra Uribe, a quien considera el principal adversario ideológico.
“Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con Uribe”, afirmó el senador, reforzando así una narrativa que ha marcado su trayectoria política durante años.
Paloma también es ultraderecha. No comencemos a hacer ficción, a hacer operaciones de maquillaje o disfraz. Paloma es Uribe. Ella sí está intentando recubrirse de centro y negar cosas que es, pero siempre se le sale el extremismo. En ambos casos estamos ante la misma visión. Nuestro enfrentamiento es claro: no es con Paloma ni con Abelardo, es contra Uribe.
Durante la conversación, Cepeda insistió en que su proyecto político no responde a directrices del presidente Gustavo Petro, marcando distancia frente a quienes lo señalan como una continuidad del actual gobierno. “No soy una copia ni un clon de nadie”, subrayó, al tiempo que reconoció fallas en la gestión actual, particularmente en materia de lucha contra la corrupción, la cual calificó como uno de los principales problemas estructurales del país.
Mi campaña tiene un solo estratega y soy yo. Y es una estrategia muy sencilla, que emana de mi visión del país y de mi experiencia. No recibo instrucciones o visiones del presidente sobre lo que hay que hacer. Yo no soy una copia, ni un clon de nadie. Tampoco de Petro. Hay un componente muy importante de mi visión que tiene que ver con lo que ha sido nuestro Gobierno, que he ayudado a conformar, pero algunos aspectos de lo que pienso hoy que no coinciden o incluso son críticos de lo que se ha hecho en estos años.
El senador también abordó temas clave de su propuesta programática. En materia de seguridad, expresó críticas a estrategias como los bombardeos y el uso de glifosato, señalando que generan cuestionamientos éticos y sociales. En cuanto al conflicto armado, reiteró su disposición a retomar negociaciones con el ELN, asegurando que existen posibilidades reales de avanzar en un nuevo proceso de paz, siempre que haya voluntad política.
Otro de los puntos destacados fue la elección de la líder indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, decisión que Cepeda defendió como un reconocimiento a la diversidad y a la grave situación que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia. Según afirmó, no debería ser necesario justificar la inclusión de una mujer indígena en un país donde múltiples comunidades están en riesgo de desaparición.
Publicidad
En el plano internacional, Cepeda defendió la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con Venezuela y cuestionó acciones que, a su juicio, vulneran el derecho internacional. Asimismo, planteó que cualquier eventual reforma constitucional debe surgir de un gran acuerdo nacional, descartando una postura radical a favor de una Asamblea Constituyente.
No soy un partidario a ultranza de la Constituyente. Es una posibilidad, pero para mí lo que se requiere es un diálogo que nos lleve a un acuerdo nacional que puede tener en su ruta reformas constitucionales ¿Por qué se necesita ese acuerdo? Porque hay problemas sin resolver que, de manera estructural e histórica, se han acumulado y se han complejizado. Requieren una política reformista, y en algunos casos revolucionaria, en el mejor sentido. Requieren cambios estructurales, transformaciones muy profundas. Podemos discutir los mecanismos, pero es erróneo pensar que el mecanismo prima sobre la esencia del problema, que es encontrar un acuerdo y un consenso.