“Cuando salí de la selva hace 8 años, la Colombia a la cual volví era una Colombia donde hablar de perdón era sinónimo de derrota o de entreguismo. Pensar en dialogar con la guerrilla era traicionar a la patria, la violencia verbal era uno de los indicios con los falsos positivos o con la existencia de 6 y medio millones de desplazados se pensaba que los deshumanizados éramos todos", indicó la excandidata presidencial.
Betancourt, destacó que gracias a las negociaciones que se adelantan en Cuba entre el Gobierno y las Farc el lenguaje violento y ofensivo que se manejaba en épocas pasadas ha cambiado y ha permitido un avance significativo en la construcción una sociedad más dispuesta al diálogo.
"La negociación de las Farc ha tenido un efecto de producir un cambio positivo de lenguaje, en la mesa de La Habana declaraciones antisonantes le han cedido el paso a expresiones más prudentes y constructivas", agregó.
"No sorprende que hoy colombianos salgan a marchar para protestar contra la restitución de tierras algo que debería chocarnos por absurdo e inmoral. Sin embargo nuestra realidad es más compleja con la protesta de campesinos que compran honestamente sus predios y que de quedar perjudicados por la norma se beneficiarían terratenientes que se han enriquecido indebidamente con la guerra”, añadió Betancourt.
Por último, propuso perfeccionar la Ley de restitución de tierras para garantizar una verdadera reparación a las víctimas del conflicto en el país y de pasó evitar que se repitan actos violentos.
“La solución no es impedir o acabar restitución de tierras si no perfeccionar su aplicación para que las verdaderas víctimas sean reparadas velando por no más injusticias. La guerra ha servido para instrumentalizar la pobreza de los más pobres", concluyó Betancur