“El presidente sea el responsable de las negociaciones. Esta es además una competencia suya como Jefe del Estado. Una vez se logre el Acuerdo Final, deberán tener lugar los balances propios de la democracia. Será el momento del cuerpo ciudadano, o del Congreso, el momento de la Corte Constitucional”, explicó De la Calle desde La Habana.
De la Calle aclaró que buscar una solución de esa naturaleza en la Corte Constitucional puede terminar predeterminando decisiones sobre el Acuerdo Final, el cual aún no existe y que lo pondría en riesgo e insistió que el presidente es el responsable de las negociaciones y una vez se logre el Acuerdo Final, Será el momento del cuerpo ciudadano, o del Congreso y de la Corte Constitucional.
“Hemos dicho que los colombianos tendrán la última palabra y lo cumpliremos. Para esta Delegación, ese es un compromiso firme. Por lo tanto, cualquier interpretación en el sentido de que la discusión sobre estas ideas que mencioné puede llegar a implicar que desaparezca el compromiso de la refrendación popular es inexacta”, explicó.
Insistió que no puede haber una especie de reforma constitucional en la sombra, “una reforma a espaldas de los elementos esenciales de nuestro Estado de derecho o más categóricamente: la Mesa de La Habana no tiene el poder de reformar por sí misma la Constitución”.