El ministro de Hacienda, Germán Ávila, instó al equipo de gobierno entrante a desarrollar el proceso de empalme bajo criterios de institucionalidad y respeto mutuo. El funcionario, quien actualmente lidera la transición por parte del Ejecutivo y se desempeña como encargado de funciones presidenciales, subrayó que el traspaso de mando debe ser un ejercicio técnico y neutral.
“El empalme que vamos a hacer es un empalme sin apellidos”, sentenció Ávila durante una entrevista con Mañanas Blu, con Néstor Morales, Para el jefe de la cartera económica, es fundamental que el proceso se mantenga ajeno a etiquetas —como la denominación de "Empalme Anticorrupción" utilizada por el equipo del presidente electo— y que, por el contrario, se ajuste estrictamente a la Ley 951 de 2005.
La legitimidad y el "empate con ganador"
El ministro Ávila argumentó que la composición de los resultados electorales, caracterizada por una diferencia estrecha entre las dos fuerzas políticas principales, obliga a los actores involucrados a moderar su lenguaje. "Debemos tener como punto de partida que este proceso electoral ha recibido el respaldo de 12.708.000 ciudadanos por un lado y 12.950.000 por el otro", puntualizó.
Bajo esa premisa, el titular de Hacienda describió el escenario actual como un "empate con ganador". A su juicio, esta realidad política exige una transición caracterizada por la prudencia: “El lenguaje debe ser un lenguaje cuidadoso, debe ser un lenguaje respetuoso. No solamente hay que pensar en hablarle a esos 12 millones 900 mil votantes que acompañaron al presidente electo, sino que también se debe hablar con respeto a los 12 millones 708 mil ciudadanos que acompañaron la propuesta alternativa”.
Cambia en el sentido de que el lenguaje debe ser un lenguaje cuidadoso, debe ser un lenguaje respetuoso, debe ser un lenguaje que, como decía la cantante Karol G, debe pensar no solamente en hablarle a esos 12.900.000 votantes que acompañaron al presidente electo, sino que también debe hablarle con respeto a los 12.708.000 ciudadanos que acompañaron la propuesta alternativa. Eso es lo fundamental que hay que tener en cuenta para efectos de este proceso
Críticas a la política monetaria
Más allá de la transición, el ministro Ávila aprovechó el espacio para expresar su rotundo desacuerdo con la reciente decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de incrementar nuevamente las tasas de interés. A pesar de reconocer los indicadores macroeconómicos positivos, como el descenso de la tasa de desempleo al 8% —la cifra más baja en lo que va del siglo—, el ministro cuestionó el ritmo de los ajustes monetarios.
“Colombia ha hecho una operación que es totalmente desproporcionada y no acorde con las dinámicas mundiales”, advirtió Ávila. El ministro reveló que, mientras otras bancas centrales han optado por la cautela ante la incertidumbre global derivada de conflictos internacionales y presiones inflacionarias, el Banco de la República ha acumulado incrementos de 275 puntos básicos.
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Para el funcionario, esta medida es "inusitada" y representa un récord a nivel global que, según sus proyecciones, podría comprometer la senda de crecimiento económico que el país ha consolidado durante los últimos periodos.