El presidente Gustavo Petro ordenó el traslado inmediato a Bogotá de los cabecillas de bandas criminales de Medellín que protagonizaron una fiesta irregular en la cárcel de Itagüí. La medida responde al escándalo generado por el ingreso sin control de artistas, vehículos de alta gama y personal externo al centro penitenciario el pasado miércoles 8 de abril.
"Los señores que hicieron la ‘fiestica’ salen de la cárcel y entran a otra trasladados a Bogotá. Salen de Itagüí, se acabó el tema", sentenció el mandatario. La decisión impacta directamente a jefes delictivos que, pese a participar en mesas de paz con el Gobierno Nacional, habrían coordinado el evento donde se documentó la presencia del cantante Nelson Velásquez.
Detalles de la fiesta en la cárcel de Itagüí
Según denuncias de la concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, el artista vallenato ingresó al penal hacia las 11:30 de la mañana y permaneció allí hasta después de las 4:00 de la tarde. Cámaras de seguridad del recinto captaron movimientos irregulares, incluyendo la gestión del acceso por parte de dos hombres ajenos al INPEC.
Además, se reportó el ingreso de al menos 16 vehículos de alta gama cuyos ocupantes no habrían sido sometidos a las requisas obligatorias. Carrasquilla sugirió en declaraciones radiales que la celebración podría estar vinculada a una posible libertad condicional de Sebastián Murillo Echeverri, alias 'Lindolfo', señalado excabecilla de 'La Oficina'.
La Procuraduría General de la Nación inició una indagación preliminar para identificar a los funcionarios que facilitaron este evento, el cual no contaba con autorizaciones del INPEC ni del Ministerio de Defensa.
Por su parte, el coronel Daniel Gutiérrez, director del INPEC, anunció el relevo del director encargado del penal y del comandante de vigilancia. Actualmente, siete funcionarios enfrentan investigaciones internas mientras una comisión especial desde Bogotá determina las fallas en los protocolos de seguridad que permitieron la vulneración del régimen penitenciario.
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