El cáncer de mama continúa siendo el cáncer más frecuente entre las mujeres en Colombia. De acuerdo con cifras de la Cuenta de Alto Costo, cada año se diagnostican más de 17.000 nuevos casos y se registran cerca de 4.400 muertes asociadas a esta enfermedad.Desde la Liga Colombiana Contra el Cáncer señalan que uno de los principales retos está en lograr que los casos sean detectados de manera oportuna, teniendo en cuenta que cada vez son más jóvenes las mujeres que reciben este diagnóstico.Marcela Forero, directora social de la Liga Colombiana Contra el Cáncer, explicó que las mujeres menores de 50 años también deben consultar al médico y, cuando sea necesario, realizarse los exámenes correspondientes.La organización también advierte que persisten barreras relacionadas con el acceso a la tecnología, la información y las autorizaciones para realizar los procedimientos, lo que puede retrasar el diagnóstico y el seguimiento de las pacientes.En este contexto, la Liga Colombiana Contra el Cáncer y Estée Lauder Companies lanzaron una nueva etapa de la campaña “Toma Tu Lugar”, una iniciativa que busca acercar información y servicios de detección a mujeres en diferentes territorios del país.Durante los últimos años, la alianza ha permitido tamizar a 1.095 mujeres. De ellas, el 15 % presentó hallazgos que requerían seguimiento y el 80 % de las mujeres con estos resultados fue remitida a la ruta de atención. La campaña ha tenido presencia en 27 departamentos.La estrategia cuenta, además, con una unidad móvil equipada con un mamógrafo portátil, que continuará recorriendo diferentes territorios para acercar estos servicios a comunidades con dificultades de acceso.Desde la Liga hacen un llamado a las mujeres a conocer su cuerpo, consultar ante cualquier cambio y acudir al médico para determinar los exámenes que necesitan.
El cáncer de seno continúa siendo una de las principales causas de muerte entre las mujeres en todo el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el tipo de cáncer más frecuente a nivel global. En Colombia, la situación no es menos preocupante: se estima que una de cada cuatro mujeres será diagnosticada con esta enfermedad a lo largo de su vida. Frente a este panorama, la ciencia sigue buscando factores que puedan ayudar a prevenir su aparición, y uno de ellos podría estar más cerca de lo que muchos imaginan.Un reciente metaanálisis publicado en la revista científica Nutrition Research analizó 51 estudios que incluyeron a más de 1,9 millones de personas y 62.602 casos de cáncer de seno. ¿Cuál es la bebida que se asocia a reducción de riesgo de cáncer de seno?Los resultados son reveladores: el consumo total de productos lácteos se asocia con una reducción del 9 % en el riesgo de desarrollar la enfermedad. Pero el hallazgo más destacado apunta al yogur, cuyo consumo regular podría disminuir el riesgo hasta en un 16 %.El estudio también identificó beneficios específicos según el tipo de lácteo y la etapa de la vida. La leche descremada mostró una reducción del 9 % en el riesgo entre mujeres premenopáusicas, mientras que el queso presentó un efecto similar en mujeres posmenopáusicas.“El cuerpo de evidencia científica demuestra que los lácteos, especialmente los bajos en grasa y fermentados, pueden ser aliados en la prevención del cáncer de seno. Es importante derribar el mito de que deben eliminarse durante el tratamiento”, explicó Ricardo Merchán, candidato a doctor en Oncología de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Centro Latinoamericano de Nutrición y parte de la dirección científica del Grupo Alpina, liderada por Patricia Savino..Entre los factores que explicarían este efecto protector están el calcio y la vitamina D, que ayudan a regular las hormonas y a controlar el crecimiento de células anormales. A su vez, el ácido linoleico conjugado (CLA) posee propiedades anticancerígenas, mientras que los probióticos del yogur fortalecen la microbiota intestinal y mejoran la respuesta inflamatoria del organismo.Para la doctora Patricia Savino, quien lidera la dirección científica del Grupo Alpina, una alimentación balanceada que incluya lácteos fermentados y bajos en grasa puede ayudar a mantener el estado nutricional durante el tratamiento, conservar la masa muscular y favorecer la adherencia a la terapia oncológica.Los expertos recomiendan incorporar yogur, leche descremada o quesos semigrasos dentro de una dieta equilibrada, siempre bajo orientación profesional. Acompañar estos hábitos con actividad física regular y un peso saludable sigue siendo clave para reducir riesgos y cuidar la salud integral.
El cáncer de mama continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en mujeres en Colombia. Según la Cuenta de Alto Costo, al 1 de enero de 2024 se registraron 9.615 nuevos diagnósticos y cerca de 4.200 muertes durante el último año. En total, el país reporta 103.000 casos activos, consolidando esta enfermedad como la más frecuente entre los once tipos de cáncer priorizados a nivel nacional.A nivel mundial, el observatorio Globocan señala que el cáncer de mama fue el segundo más diagnosticado en 2022, con 2,3 millones de casos nuevos y más de 666.000 muertes. En Colombia, la situación refleja la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de prevención, detección temprana y acceso oportuno a los servicios de salud. “Se están perdiendo vidas por las demoras en atención. Es urgente que el Gobierno y las EPS optimicen los tiempos de diagnóstico y tratamiento”, afirmó el doctor Wilson Cubides, director ejecutivo de la Liga Colombiana contra el Cáncer.Cubides explicó que una de cada seis muertes por cáncer en mujeres en el país se debe al cáncer de mama y advirtió que las barreras de acceso al sistema están generando diagnósticos tardíos. El especialista recordó que, aunque esta enfermedad no se puede prevenir, detectarla a tiempo puede salvar vidas. Por ello, destacó tres herramientas clave: la mamografía, el examen médico periódico y el autoexamen, prácticas que permiten identificar de manera temprana cualquier cambio anormal en el cuerpo.En el marco del mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, la Liga Colombiana contra el Cáncer y Estée Lauder reforzaron su campaña “Porque las quiero, las cuido”, que busca promover la detección temprana y apoyar a mujeres sin cobertura en salud.Lorena Salgado, directora de la campaña de cáncer de mama de Estée Lauder, explicó que desde 1992 la marca impulsa el movimiento del lazo rosa y que en Colombia, durante octubre, donará el 100 % de las ganancias de sus ediciones especiales a la Liga. Estos recursos se destinan a realizar mamografías, tamizajes y jornadas de sensibilización en comunidades vulnerables, incluyendo regiones como La Guajira, Quibdó, Cundinamarca y Villapinzón.La campaña insiste en la importancia del autocuidado y en no postergar las revisiones médicas. Las autoridades y organizaciones coinciden en que la detección temprana es la herramienta más efectiva para reducir las muertes por cáncer de mama. “Porque las quiero, las cuido” busca precisamente eso: recordar que cuidarse y actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la enfermedad avanzada.
El Cáncer de Mama es una de las principales causas de muerte en mujeres en Colombia y en todo el mundo. Para enfrentar esta problemática en nuestro país, diferentes organizaciones del sector público y privado han unido esfuerzos en una sola iniciativa: LaSOS.Esta sinergia conformada por Novartis Colombia, MSD Colombia, Arturo Calle, la Asociación Colombiana de Mastología, la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, Luz Rosa, La Liga Colombiana contra el Cáncer, La Universidad de los Andes, OICA, el Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer Luis Carlos Sarmiento Angulo (CTIC), La Asociación De Radiología E Imágenes Diagnósticas De Bogotá- Aridb, Amazon Web Services, Roche, TIC Social, Nueva EPS y Propacífico se propone implementar un ambicioso plan intersectorial a cinco años, con objetivos claros y alcanzables, entre ellos mejorar no solo la detección temprana, sino también cerrar las brechas en el acceso a una atención de calidad para todas las mujeres. En Blu Radio hablamos con uno de los miembros de la sinergia LaSOS, Julio Puentes Montaño, quien compartió los avances de esta iniciativa. Según Puentes, LaSOS enfocará sus acciones en tres puntos clave: detección temprana, atención oportuna e impacto social, así como investigación e innovación.“Tenemos tres metas y son mejorar la cobertura de mamografía de tamización alcanzando una cobertura del 70%; diagnosticar el 60% del cáncer de mama en etapas tempranas de la enfermedad y lograr que el 80% de las pacientes reciban tratamiento oportuno y completo. Si diagnosticamos y detectamos a tiempo, podemos ser mucho más ágiles en la intervención”, explicó Puentes.Respecto a lo que se está desarrollando en la actualidad, desde el lanzamiento de la sinergia LaSOS – a inicios de febrero de 2024- los esfuerzos se han orientado a trabajar de forma articulada entre las 17 entidades en tres mesas de trabajo mejorando el acceso a mamografías en zonas remotas del país para reducir los tiempos de diagnóstico; fortalecer la detección temprana; agilizar las rutas de atención y en consolidar la primera campaña nacional de concientización sobre el cáncer de mama: #20MinutosPorLaVida.Entre otras acciones, Puentes aseguró se está trabajando en la capacitación de los profesionales de la salud y fortaleciendo los conocimientos alrededor de la enfermedad en toda la población. Además, agregó que la sinergia “está trabajando en elevar la conciencia frente al impacto social de esta enfermedad, ya que de las personas que son afectadas con cáncer de mama, cerca del 50 % son mujeres cabezas de familia, lo que significa, que debemos abordar esta problemática no solo desde el impacto directo en el paciente, sino que debemos ampliar la huella de bienestar al núcleo familiar que se ve afectado directa e indirectamente.”LaSOS busca transformar la manera en que se aborda el cáncer de mama en Colombia, y establecer un modelo que pueda ser replicado en otras áreas de la salud, demostrando que la cooperación intersectorial es clave para lograr un impacto real y duradero en la vida de las mujeres colombianas.En sinergialasos.com puede conocer más sobre los esfuerzos de esta iniciativa y resolver sus dudas alrededor del cáncer de mama.
El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública para las mujeres en Colombia y el mundo. La detección temprana, los controles médicos y el reconocimiento de posibles señales de alerta son fundamentales para identificar la enfermedad oportunamente y facilitar el acceso al tratamiento adecuado.Cada octubre, la iniciativa internacional Octubre Rosa busca generar conciencia sobre esta enfermedad, promover el autocuidado y recordar la importancia de consultar a profesionales de la salud ante cualquier cambio inusual en las mamas. Aunque las campañas de sensibilización han contribuido a visibilizar el tema, persisten retos relacionados con el acceso a especialistas y los tiempos de espera para recibir atención médica.Entre las acciones que contribuyen a la detección oportuna se encuentran los controles médicos periódicos, la consulta ante cambios en el tamaño o la forma de las mamas, la aparición de bultos y las alteraciones en la piel o el pezón. La necesidad de realizar exámenes como la mamografía o la ecografía mamaria depende de factores individuales, como la edad, los antecedentes familiares y la valoración médica.El acceso a la atención, otro reto para las pacientesEn este contexto, los datos de Doctoralia, plataforma que conecta pacientes con profesionales de la salud, muestran un aumento en el interés por el cáncer de mama. Entre enero y agosto de 2026, las búsquedas relacionadas con esta enfermedad crecieron 46% frente al mismo periodo de 2025, al pasar de 387 a 565.Asimismo, las reservas de ecografías mamarias aumentaron 176% entre el 1 de enero y el 7 de octubre de 2026, al pasar de 29 a 80. Estas cifras sugieren que una mayor proporción de personas está pasando de la búsqueda de información a la programación de servicios médicos.Sin embargo, los tiempos de espera continúan evidenciando diferencias territoriales. Según los datos de la plataforma, mientras en Valle del Cauca, Tolima y Antioquia la espera mediana para una cita es inferior a cinco días, en Cundinamarca puede llegar a 72 días.En este contexto, la tecnología puede contribuir a simplificar la búsqueda de especialistas y la reserva de citas. Sin embargo, el reto continúa siendo garantizar que el aumento en la conciencia sobre el cáncer de mama se traduzca en diagnósticos tempranos y atención oportuna en todas las regiones del país.
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres en Colombia y, cuando se presenta un diagnóstico, también surgen inquietudes sobre los riesgos para otros integrantes de la familia. Una de las preguntas más comunes es si la enfermedad puede heredarse de madres a hijas o si tener antecedentes familiares aumenta la posibilidad de desarrollarla. Aunque la mayoría de los casos no son hereditarios, la genética puede desempeñar un papel importante en algunas familias.De acuerdo con las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Colombia registró 17.018 nuevos casos de cáncer de mama en 2022, equivalentes al 27,7 % de todos los diagnósticos nuevos de cáncer en mujeres del país. Además, los datos nacionales de seguimiento indican que el 54,03 % de los nuevos casos fueron identificados en estadios tempranos, lo que destaca la importancia de detectar la enfermedad oportunamente para ampliar las posibilidades de tratamiento.Según la información médica disponible, entre el 5 % y el 10 % de los cánceres de mama están relacionados con alteraciones genéticas hereditarias que incrementan el riesgo de desarrollar la enfermedad. Por esta razón, es importante prestar atención a los antecedentes familiares, especialmente cuando existen varios casos de cáncer de mama u otros tipos de cáncer, cuando los diagnósticos se presentan a edades tempranas o cuando hay otras señales que puedan sugerir una predisposición genética. Sin embargo, tener familiares con esta enfermedad no significa que necesariamente otros integrantes vayan a desarrollarla.El doctor Andrés Felipe Aristizábal, médico y PhD en genética de la Fundación FICMAC, destacó la importancia de conocer la historia médica familiar para identificar cuándo se requiere una evaluación adicional. “Cuando aparece un cáncer de mama, vale la pena mirar la historia completa de esa familia. Saber quiénes han tenido cáncer, a qué edad y qué tipo de cáncer tuvieron puede aportar información importante”, explicó. Esta información puede ayudar a los profesionales de la salud a determinar si es pertinente realizar estudios genéticos y orientar medidas de prevención y seguimiento para la paciente y sus familiares.Otro avance importante es la medicina de precisión, que permite analizar las características particulares de cada tumor para orientar las decisiones médicas. La directora científica de FICMAC, la doctora July Rodríguez, señaló que la investigación y la tecnología están transformando la comprensión de esta enfermedad. “Estamos pasando de hablar del cáncer de mama como si fuera una sola enfermedad, para entender que cada caso puede tener características diferentes”, afirmó. Aunque la genética puede aportar información valiosa, la detección temprana continúa siendo fundamental para enfrentar el cáncer de mama.
Recibir un diagnóstico de cáncer de mama metastásico representa un desafío para las pacientes y sus familias. Sin embargo, aunque se trata de una etapa avanzada de la enfermedad, los especialistas señalan que cada caso tiene características particulares y que los avances científicos han ampliado las alternativas para controlar el tumor y preservar la calidad de vida.En Colombia, las cifras muestran la importancia de continuar fortaleciendo la detección temprana y el acceso oportuno a los tratamientos. De acuerdo con la Cuenta de Alto Costo, durante 2024 se reportaron 9.371 nuevos casos de cáncer de mama en el país. De los 8.711 registros con información sobre la estadificación, 496 correspondieron a mujeres diagnosticadas en estadio IV, equivalente al 5,69 % de los casos analizados.En ese mismo periodo, esta enfermedad fue la más frecuente entre los 11 tipos de cáncer priorizados por el Ministerio de Salud y Protección Social. Aunque la detección temprana alcanzó un promedio nacional del 54 %, todavía existen desafíos para reducir las diferencias regionales y garantizar que las pacientes reciban atención sin demoras.¿Qué significa que el cáncer haya hecho metástasis?El cáncer de mama metastásico se presenta cuando las células cancerosas se diseminan desde el seno hacia otros órganos o tejidos del cuerpo. Entre los sitios que pueden verse afectados están los huesos, el hígado, los pulmones y el cerebro.Las manifestaciones varían de una paciente a otra. Algunas mujeres presentan dolor persistente, dificultades para respirar, pérdida de peso sin explicación o síntomas neurológicos, mientras que otras pueden no experimentar señales evidentes. Estos síntomas no necesariamente indican la presencia de metástasis, pero requieren valoración médica, especialmente si existe un antecedente de cáncer de mama.Por eso, una de las primeras decisiones del equipo médico consiste en establecer las características específicas de la enfermedad. El subtipo del tumor, sus biomarcadores, los órganos comprometidos y la respuesta a tratamientos anteriores son algunos de los elementos que orientan la elección de la terapia.Para Giovanny Montoya, director médico de Daiichi Sankyo Colombia, el conocimiento científico sobre esta enfermedad ha evolucionado considerablemente.“El cáncer de mama metastásico no es el mismo de hace una década. La ciencia ha avanzado para que permitir que las pacientes puedan vivir más tiempo, con mejor calidad de vida al tener la patología controlada. La metástasis es un diagnóstico serio, pero no es el final de la conversación”, explica el especialista.Los avances científicos permiten tratamientos más personalizadosUno de los cambios más importantes en el abordaje del cáncer de mama es el reconocimiento de que no existe un único tipo de tumor. Las diferencias biológicas entre las células cancerosas pueden influir tanto en su comportamiento como en la respuesta a los medicamentos.En ese contexto, las pruebas de biomarcadores y los análisis moleculares ayudan a identificar características relevantes de la enfermedad. Estos resultados pueden orientar las decisiones terapéuticas y permitir que el tratamiento se ajuste mejor a las necesidades de cada paciente.Entre las tecnologías que han ampliado las posibilidades de tratamiento se encuentran los conjugados anticuerpo-fármaco, conocidos como ADC por sus siglas en inglés. Estos medicamentos combinan un anticuerpo capaz de reconocer determinadas características de las células tumorales con un fármaco que busca actuar sobre ellas de manera más dirigida.Su incorporación al tratamiento de distintos tipos de cáncer forma parte de los avances que buscan mejorar el control de la enfermedad. No obstante, su utilización depende de factores clínicos específicos y de la valoración del equipo médico.De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, las decisiones para tratar el cáncer de mama metastásico deben considerar, entre otros aspectos, las características del tumor y los tratamientos recibidos previamente.En estos casos, los objetivos pueden incluir frenar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas y mantener la mejor calidad de vida posible. Algunas pacientes logran mantener la enfermedad controlada durante periodos prolongados, aunque la evolución es diferente en cada persona y no es posible anticipar un resultado individual únicamente a partir del diagnóstico.El acceso oportuno sigue siendo un desafío en ColombiaAdemás de la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos, los especialistas advierten que es necesario reducir las barreras que dificultan el acceso a las pruebas diagnósticas y a los tratamientos.Según los datos de la Cuenta de Alto Costo para 2024, el tiempo promedio entre la confirmación del diagnóstico y el inicio del tratamiento fue de 23 días. A esto se suman las diferencias territoriales y las dificultades para acceder oportunamente a pruebas moleculares y a determinadas alternativas terapéuticas.Las cifras de tamizaje también evidencian oportunidades de mejora. De acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, la proporción de mujeres entre los 50 y los 69 años que se realizaron una mamografía de tamizaje bienal pasó del 29,04 % en 2021 al 38,38 % en 2025. Aunque hubo un incremento, el indicador continúa por debajo de la meta del 70 %.Para Montoya, el reto consiste en lograr que los avances científicos se traduzcan en oportunidades reales para las pacientes, independientemente del lugar donde vivan.El especialista sostiene que hablar de esperanza no significa desconocer la gravedad de la enfermedad ni garantizar resultados. Implica reconocer que existen alternativas de tratamiento y que la investigación continúa buscando nuevas respuestas.En ese escenario, un diagnóstico de cáncer de mama metastásico requiere información clara, acompañamiento médico y decisiones individualizadas. La detección oportuna, la caracterización precisa del tumor y el acceso a tratamientos adecuados son factores fundamentales para mejorar la atención.Más allá de las estadísticas, cada diagnóstico corresponde a una historia personal y familiar. Por eso, el desafío no consiste únicamente en desarrollar nuevas tecnologías, sino también en garantizar que las pacientes puedan acceder a ellas a tiempo y recibir una atención basada en la evidencia científica.
Octubre es el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama y diferentes organizaciones vuelven a poner sobre la mesa la importancia de la detección temprana de esta enfermedad, especialmente a través del conocimiento del propio cuerpo y la consulta médica cuando aparece algún cambio inusual.El Instituto Nacional de Cancerología señala que entre las señales de alerta se encuentran la aparición de una masa en la mama o la axila, cambios en el tamaño del seno, alteraciones en la piel como enrojecimiento, retracción o apariencia de “piel de naranja”, así como cambios o secreciones en el pezón y ante cualquiera de estas situaciones, la recomendación es consultar oportunamente.De acuerdo con el Instituto, conocer las mamas puede ayudar a identificar cambios, pero esta práctica funciona principalmente como una herramienta de autoconocimiento y concientización, y no reemplaza los controles médicos ni los estudios de tamización cuando corresponden.Para las mujeres que no presenten síntomas ni antecedentes familiares de relevancia, el Instituto Nacional de Cancerología recomienda hacer el examen clínico de mama cada año a partir de los 40 años y la mamografía de tamización cada dos años desde los 50 años. Si existen síntomas o factores de riesgo particulares, la valoración debe hacerse de manera individual con un profesional de la salud.En medio de estas jornadas de sensibilización, la Liga Colombiana Contra el Cáncer se vinculó durante octubre con la marca Diana para desarrollar acciones orientadas a recordar la importancia del autocuidado y de consultar frente a cambios en el cuerpo.La iniciativa contempla actividades informativas dirigidas a consumidores y trabajadores, entre ellas contenidos educativos y encuentros virtuales sobre el reconocimiento de señales de alerta y consulta oportuna.Además, durante octubre algunos empaques de Arroz Diana Vitamor tendrán una presentación en color rosa como parte de la campaña de sensibilización.Las autoridades sanitarias insisten en que cualquier cambio sospechoso en las mamas debe motivar una consulta médica y que los controles periódicos siguen siendo fundamentales para identificar la enfermedad en etapas tempranas.
Un equipo internacional de investigadores ha comprobado en modelos animales que la administración de un fármaco usado para frenar la producción de leche materna y suprimir la lactancia tras el parto podría reducir a la mitad el riesgo de padecer cáncer de mama.En el trabajo han participado investigadores de varios países, entre ellos científicos del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (Centro mixto de la Universidad de Salamanca y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas), en España, que han comprobado que una dosis de ese fármaco (la cabergolina) administrada al terminar la lactancia reduce aproximadamente a la mitad el porcentaje de ratones que desarrollan cáncer de mama.El resultado coincide con lo observado en historiales médicos de mujeres españolas y noruegas: las que tomaron cabergolina para suprimir la producción de leche tras el parto tuvieron aproximadamente un 70 por ciento menos de riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.Este hallazgo, que se ha publicado este jueves en la revista Cancer Discovery, se seguirá investigando en un ensayo clínico con mujeres que recibirán el fármaco, solo al terminar la lactancia, como primer paso para explorar si podría ofrecer en el futuro una alternativa menos agresiva que las actuales medidas preventivas frente al cáncer de mama, como la cirugía o la terapia hormonal.Tras dejar de amamantar, la mama sufre un proceso de limpieza denominado involución; durante el embarazo, los niveles hormonales aumentan y las estructuras productoras de leche se ramifican, pero una vez finalizada la lactancia, esas células ya no son necesarias y la mama involuciona para eliminar el tejido sobrante, explicó el CSIC en una nota de prensa.“Es como un árbol frutal; en primavera y verano, la mama desarrolla ramas y produce flores y frutos, pero cuando se produce la involución, que sería la versión mamaria del invierno, las estructuras necesarias para el embarazo y la lactancia se reinician de cara al futuro”, indicó Christopher Maxwell, catedrático de la Facultad de Medicina de la University of British Columbia (Canadá) e investigador del Instituto de Investigación del Hospital Infantil de Columbia Británica.Sin embargo, los investigadores descubrieron que este proceso de limpieza puede quedar incompleto en ratones de laboratorio con mutaciones en determinados genes (BRCA1 y TP53) responsables de reparar el ADN y de eliminar células dañadas, asociadas a formas agresivas de cáncer de mama.En este momento actuaría la cabergolina, un fármaco utilizado bajo receta y solo cuando es médicamente necesario para frenar la producción de leche.Actualmente, ese fármaco no está aprobado para prevenir el cáncer de mama, pero cuando se administra al terminar la lactancia, parece ayudar a completar el proceso natural de involución de la mama tras el destete.En los estudios con ratones, los investigadores comprobaron que redujo el tejido potencialmente precanceroso, disminuyó el área ductal, redujo el crecimiento celular y aumentó la presencia en la mama de células inmunitarias que participan en la defensa frente a los tumores.Para explorar estos resultados en mujeres, el equipo revisó historiales médicos en España y Noruega, y el análisis se centró en mujeres jóvenes durante los años posteriores al embarazo.En conjunto, los trabajos incluyeron a más de 150.000 mujeres con información sobre el uso de cabergolina. Posteriormente, se combinaron los resultados de ambos estudios.Los resultados revelaron que aquellas que habían tomado cabergolina para suprimir la lactancia tras el parto por indicación médica, tras una pérdida gestacional o por imposibilidad de amamantar por razones médicas, tenían aproximadamente un 70 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama, en comparación con las que no recibieron el medicamento.Esta asociación se evaluó y observó en mujeres menores de 50 años durante los años posteriores al embarazo, un periodo en el que puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, han señalado los investigadores, que han apuntado que para comprobar si el medicamento puede prevenir el cáncer de mama será necesario realizar ensayos clínicos prospectivos.
El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud para las mujeres en Colombia. Cada año se diagnostican cerca de 17.000 nuevos casos y alrededor de 5.000 mujeres fallecen por esta enfermedad, de acuerdo con cifras compartidas por la Fundación Alma Rosa. Ante este panorama, la prevención, los controles médicos y el reconocimiento de los cambios en el cuerpo son fundamentales para favorecer un diagnóstico oportuno.Según los datos de la fundación, el cáncer de mama representa el 28 % de los nuevos casos de cáncer diagnosticados en mujeres en el país. Aunque entre el 5 % y el 10 % de los casos se relacionan con factores hereditarios, la enfermedad puede afectar también a mujeres sin antecedentes familiares, por lo que conocer los factores de riesgo y mantener una rutina de cuidado resulta importante.La detección temprana puede cambiar el pronóstico. Cuando la enfermedad se identifica y se trata en sus etapas iniciales, las posibilidades de supervivencia pueden acercarse al 90 %, según las cifras citadas por la organización. Por eso, prestar atención a las señales del cuerpo y consultar ante cualquier cambio inusual son acciones que pueden contribuir a identificar la enfermedad a tiempo.¿Qué señales de alerta pueden indicar cáncer de mama?La doctora Carolina Álvarez Tapias, mastóloga de la Clínica Nuestra Señora de los Remedios de Cali, explica que detectar el cáncer de mama en etapas tempranas puede aumentar las posibilidades de éxito del tratamiento y, en algunos casos, evitar procedimientos más extensos.Entre las señales que requieren valoración médica se encuentran la aparición de un bulto en el seno o la axila, los cambios en la piel de la mama, la retracción reciente del pezón y las secreciones espontáneas, especialmente si contienen sangre.Sin embargo, la especialista advierte que no es necesario sentir dolor o palpar una masa para acudir a consulta. La mamografía puede detectar lesiones antes de que sean perceptibles mediante el tacto, por lo que los exámenes de detección y los controles médicos deben definirse según la edad, los antecedentes y el nivel de riesgo de cada mujer.En ese sentido, la autoexploración mamaria puede ayudar a reconocer las características habituales del cuerpo e identificar variaciones que ameriten una revisión profesional. No obstante, esta práctica no reemplaza la mamografía ni los controles recomendados por el personal de salud.Autoexamen de mama: una práctica de autocuidadoLa Fundación Alma Rosa impulsa la campaña 'Tócate y salva tu vida', con la que busca promover el reconocimiento del cuerpo y reducir las barreras que dificultan el diagnóstico oportuno.Lina Hinestroza, directora de la fundación, señala que la exploración mamaria debe asumirse como una herramienta de autocuidado y no como un motivo de temor. El proceso incluye observar los senos frente a un espejo para identificar cambios visibles y palpar suavemente las mamas y las axilas, prestando atención a posibles endurecimientos u otras variaciones.La recomendación es conocer cómo se ven y se sienten normalmente los senos para reconocer cambios nuevos. Si se identifica alguna señal inusual, es importante solicitar una valoración médica sin esperar a que aparezca dolor o a que la alteración desaparezca por sí sola.A pesar de estas recomendaciones, existen factores que pueden retrasar la consulta, como el miedo a recibir un diagnóstico, las responsabilidades familiares, la falta de tiempo, las dificultades para conseguir una cita o la falsa percepción de que no hay riesgo cuando no existen antecedentes familiares.Frente a estas barreras, la doctora Álvarez insiste en la importancia de promover una cultura de prevención basada en la información y el acompañamiento. “Cuidarse es una necesidad, y no tienen que esperar a sentirse enfermas para hacerlo”, afirma.Hidratación corporal y reconocimiento del cuerpoDentro de las iniciativas para fomentar el autocuidado, ISDIN Woman propone aprovechar la rutina diaria de hidratación corporal, por ejemplo, después de la ducha, como un espacio para prestar atención a los cambios del cuerpo.La marca plantea que el uso de cremas o aceites corporales puede facilitar el deslizamiento de las manos durante la exploración de la piel.En esta línea, la compañía presenta su producto ISDIN Woman Body Oil como parte de una rutina de cuidado corporal que busca acompañar a las mujeres en las diferentes etapas de la vida.Además, mediante su iniciativa 'Juntas', ISDIN acompaña a la Fundación Alma Rosa desde 2023. Según la información suministrada por las organizaciones, los aportes de esta alianza superan los 44 millones de pesos y se han destinado a actividades, congresos y donaciones de productos.El llamado de los especialistas es a no dejar la salud para después. Conocer el propio cuerpo, reconocer las señales de alerta y mantener los controles médicos recomendados son acciones complementarias que pueden favorecer la detección temprana. Ante cualquier cambio sospechoso, consultar oportunamente permite recibir una valoración profesional y determinar los pasos que deben seguirse.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el lunes que su jefa de gabinete, Susie Wiles, había recibido un diagnóstico de cáncer de mama en una fase temprana, pero aseguró que seguirá desempeñando ese papel clave en su gobierno.Primera mujer en ocupar el cargo de jefa de gabinete de la Casa Blanca, Wiles, de 68 años, ha recibido amplio reconocimiento por gestionar entre bastidores el segundo mandato de Trump."Susie Wiles es una jefa de gabinete increíble, una gran persona y una de las personas más fuertes que conozco, pero, desgraciadamente, le han diagnosticado un cáncer de mama en fase inicial y ha decidido afrontar este desafío INMEDIATAMENTE, en lugar de esperar", publicó Trump en su red Truth Social."¡Tiene un equipo médico fantástico, y su pronóstico es excelente!", subrayó.Trump añadió que "durante el periodo de tratamiento, ella pasará prácticamente todo el tiempo en la Casa Blanca, lo que a mí, como presidente, me hace muy feliz"."Susie, una de mis asesoras más cercanas e importantes, es fuerte (...) ¡Pronto estará mejor que nunca!", aseguró el mandatario.Trump se enfrenta a una serie de desafíos que van desde la guerra con Irán hasta los bajos índices de aprobación de su Partido Republicano antes de las cruciales elecciones legislativas de medio mandato en noviembre.Wiles comenzó a trabajar para Trump en Florida durante la campaña presidencial de 2016. Trump, que la apodó "La Dama de Hielo", la ha llamado "la mujer más poderosa del mundo".Aunque mantiene un perfil bajo en público, en privado Wiles es una firme guardiana del acceso al mandatario. Su misión principal ha sido evitar que se repitan el caos y las luchas internas que marcaron el primer período de Trump en la Casa Blanca (2017-2021).
En Bogotá persiste una alta incidencia de patologías oncológicas que, en muchos casos, no se detectan a tiempo ni cuentan con acceso oportuno a tratamientos. Entre ellas, el cáncer de mama continúa siendo una preocupación prioritaria: solo este año se han confirmado 1.874 nuevos casos en la ciudad.Frente a este panorama, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de Salud, invirtió $1.047.794.078 para dotar al Hospital de Suba con un mamógrafo de última tecnología, ampliando la capacidad diagnóstica y acercando el servicio a la comunidad.La llegada del equipo responde a la baja disponibilidad de tecnología especializada en la localidad, lo que obliga a muchos pacientes a desplazarse hacia otros puntos de la ciudad para obtener un diagnóstico oportuno.Un ejemplo es el caso de Yolanda Inés Rivera, residente de Suba, quien celebra la instalación del mamógrafo en su hospital local: “Es muy importante que haya llegado ese mamógrafo al Hospital de Suba. A quienes vivimos aquí nos queda cerca y evitamos desplazarnos a sitios lejanos".A esta apuesta se suma la adquisición, por parte de la Subred Norte, de un fluoroscopio de última generación, capaz de generar diagnósticos en tiempo real y visualizar el interior del cuerpo con alta precisión.Esta tecnología facilita procedimientos quirúrgicos más seguros, reduce riesgos y aumenta la efectividad de los tratamientos.El fluoroscopio beneficiará a 399.533 habitantes, garantizando diagnósticos más seguros, rápidos y oportunos.Su incorporación representa un avance determinante en la detección temprana del cáncer de mama y podría contribuir a reducir hasta en 30 % la mortalidad asociada a esta enfermedad.La incorporación de estos dos equipos de alta tecnología marca un avance clave en el fortalecimiento de la red hospitalaria del Distrito. Además de elevar la precisión diagnóstica, brindan a los profesionales de la salud herramientas más efectivas para definir tratamientos adecuados, impactando de manera positiva en la calidad de vida de los pacientes y en el bienestar de toda la comunidad.“Estos equipos llegan para fortalecer los servicios de salud que brindamos a la comunidad y de manera especial, el mamógrafo permite mejorar la oportunidad en la detección temprana de cáncer de mama. Estás tecnologías nos permiten brindar MAS Bienestar y construir confianza en el sector salud”, mencionó la gerente de Subred Norte, Victoria Eugenia Martínez.
Detectar el cáncer de mama a tiempo puede ser la diferencia entre la vida y la enfermedad avanzada. Aunque los avances médicos han mejorado los tratamientos, la Organización Mundial de la Salud recuerda que cada minuto cuatro mujeres reciben este diagnóstico y una de ellas pierde la vida, lo que evidencia que la prevención sigue siendo un desafío global.El cáncer de mama es silencioso en sus etapas iniciales y muchas veces no presenta síntomas. Por eso, realizar chequeos periódicos es fundamental. Según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) y la OMS, la detección temprana aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia, reduce complicaciones y disminuye los costos del tratamiento, tanto para las pacientes como para el sistema de salud.En Colombia, la situación es delicada: aproximadamente el 80% de los diagnósticos se presentan en mujeres sin factores de riesgo conocidos. Además, la Cuenta de Alto Costo indica que, en promedio, pasan 27 días entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento, un tiempo que puede ser crítico para la recuperación.En respuesta a esta realidad, la Fundación Instituto Natura y Avon lanzaron la campaña “Estar Para Ellas es Ahora”, una iniciativa que busca fomentar la conciencia sobre la salud mamaria y motivar a las mujeres a actuar sin postergar sus exámenes. Olga Sánchez, directora de la Fundación, afirma que “la detección temprana salva vidas. No basta con exámenes; necesitamos educación, acceso y conversaciones que generen conciencia”.Este año, la campaña cuenta con el respaldo de Movistar Colombia, que se suma a la causa incentivando a las mujeres a realizar mamografías, exámenes rutinarios y cuidar su salud mamaria.Para protegerse, los expertos recomiendan cuatro acciones clave:Agendar controles médicos: mamografía cada dos años entre los 50 y 69 años y examen clínico anual desde los 40.Conocer antecedentes familiares: ayuda a identificar riesgos mayores.Hacer el autoexamen regularmente: cualquier cambio sospechoso debe ser revisado de inmediato por un médico.Llevar un estilo de vida saludable: alimentación balanceada, ejercicio y evitar alcohol y tabaco fortalecen el bienestar general.Actuar a tiempo salva vidas. La invitación es clara: no posponer los cuidados, estar para ellas es ahora.
En el marco del mes dedicado a la detección temprana del cáncer de mama, la Secretaría de Salud y Ambiente de Bucaramanga lideró una mesa de trabajo con representantes de las EPS e IPS de la ciudad, con el objetivo de fortalecer el modelo de atención y reducir los tiempos de diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.La jornada permitió acordar medidas concretas que facilitarán el acceso de las mujeres a los estudios médicos necesarios. Entre los principales compromisos se encuentra la disminución de autorizaciones para realizar exámenes diagnósticos, lo que permitirá acelerar la atención y detectar de manera más oportuna los casos de cáncer de mama.“Se estableció un protocolo de ruta de atención del cáncer de mama que reducirá los trámites y el tiempo que las mujeres deben esperar para acceder a estudios y tratamientos. El propósito es garantizar una atención integral y oportuna”, explicó Claudia Amaya, secretaria de Salud de Bucaramanga.Le puede interesar: La Liga Contra el Cáncer alerta por 103.000 casos activos de cáncer de mama en ColombiaAsí las cosas, a partir de ahora, los patólogos podrán realizar automáticamente los estudios de inmunohistoquímica al detectar la presencia de cáncer, eliminando la necesidad de nuevas autorizaciones que antes demoraban el proceso hasta por 15 días.“Con esta medida, Bucaramanga busca que el tiempo entre la consulta inicial y el diagnóstico no supere los 30 días, y que el inicio del tratamiento no exceda los 60 días, siguiendo modelos exitosos implementados por algunas EPS”, señaló la secretaria Amaya.Por otra parte, se propuso que toda mujer mayor de 40 años que consulte al médico general, por cualquier motivo, reciba un examen clínico de mama como parte de la atención preventiva. Además, las mujeres mayores de 50 años que no se hayan realizado una mamografía deberán obtener la orden de este examen de manera prioritaria.Asimismo, cuando una mamografía arroje resultados con alta sospecha de malignidad (BI-RADS 4 o 5), el radiólogo deberá reportar el caso en una ruta preferente para que la paciente acceda rápidamente a una biopsia y obtenga un diagnóstico en el menor tiempo posible.Finalmente, la Secretaría de Salud de Bucaramanga hizo un llamado a todas las mujeres para que mantengan sus controles médicos al día, especialmente aquellas con antecedentes familiares de cáncer o mutaciones genéticas BRCA1 o BRCA2, y recordó la importancia de la detección temprana como la mejor herramienta para salvar vidas.