El 7 de agosto de 2022, Gustavo Petro pidió la espada de Bolívar ante él para hacer su juramento como presidente y durante cuatro años la tuvo a su lado en la Casa de Nariño en donde, según él, "la cuidó y mostró" como el símbolo que representa la historia de Colombia. Sin embargo, este viernes, 24 de julio, dejará la Casa de Nariño para regresar a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde será custodiada nuevamente como una de las piezas históricas más representativas del país. El traslado oficial se realizará luego de que uniformados del Batallón Guardia Presidencial llevaran a cabo los ensayos logísticos y protocolarios para garantizar el desplazamiento de la insignia.El regreso de la espada fue anunciado por el presidente Gustavo Petro el pasado 20 de julio, durante los actos conmemorativos del Día de la Independencia. En su intervención, el mandatario confirmó que la insignia volvería a su lugar de origen mediante una ceremonia oficial."Yo la saqué un 7 de agosto, la mostré al pueblo de Colombia y la enarbolé desenfundada porque esa espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia, y aún no hay justicia (...) La devolveré a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde vivió con Manuelita Sáenz, quizá feliz, y de donde salió a morir en soledad. La regresamos al pueblo y no la enfundamos", dijo.Esta casa, administrada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, conserva objetos personales, documentos y elementos asociados a la vida de Simón Bolívar, por lo que el retorno de la espada fortalece nuevamente su valor patrimonial e histórico.También saldrán de la Casa de Nariño la sotana de Camilo Torres Restrepo, la cual será entregada al Museo Nacional y quedará bajo cuidado de la Facultad de Patrimonio de la Universidad Nacional; mientras que sombrero de Carlos Pizarro ya fue entregado a la senadora María José Pizarro.
En diálogo con Mañanas Blu, el exintegrante y fundador del M-19, Carlos Sánchez, rememoró el robo de la espada de Simón Bolívar, que tuvo lugar el 17 de enero de 1974. Carlos Sánchez, quien también ha trabajado como fotógrafo de películas de cine, es hermano del legendario Pepe Sánchez, un destacado director en la historia de la televisión colombiana.Cuando se le preguntó a Sánchez sobre si el acto fue un robo o una recuperación, Carlos Sánchez explicó que no se trató de un robo y que la prueba es que la espada está hoy en manos del Estado. Fue más allá, dijo que no fue terrorismo."La sacamos del estatismo y la pusimos en manos de la gente para que la gente la utilizara y la ordenara en su lucha", indicó.Así fue el robo de la espada de Simón BolívarLa conversación continuó con preguntas sobre los detalles del robo, como la participación de Carlos Sánchez en el mismo. Sánchez explicó que estaba esperando afuera en un carro mientras otro miembro del M-19 llevaba la espada. Cuando se le preguntó sobre quién ideó el robo de la espada, Sánchez mencionó a Luis Otero, un compañero de colegio, como uno de los originadores de la idea.“A mí me lo dijo: ‘Creo que una cosa que tendría un impacto político muy interesante robarse la espada de Bolívar como un símbolo de lucha y era perfecto porque el M-19 nace como una guerrilla. Cuando salimos del colegio nos íbamos conversando en el bus”, indicó.Posteriormente, relató, se encontraron en el M-19 y allí concretaron la idea de realizar el robo: “Le plantea la idea de robarse la espada de Bolívar a (Jaime Bateman). A Bateman parece que le gustó la idea”.A la pregunta de si se arrepentía de los actos del M-19, Sánchez respondió que no, pero manifestó que la historia demostró que ese no era el camino.“No me arrepiento de nada de eso. Me parece que era la época. Era lo que la gente hacía. La juventud hacía y había que hacerlo. Era la época que nos correspondía”, explicó.La entrevista abordó temas como la toma del Palacio de Justicia y otros actos del M-19, con Sánchez defendiendo su posición ideológica y justificando sus acciones en ese contexto.“Eso fue un error gravísimo con el que yo de verdad no estuve muy de acuerdo. (…) El M-19 no mató ningún magistrado, los mató la retoma, que fue excesiva”, insistió.Sobre el actual presidente Gustavo Petro, y su relación con la ideología del M-19, Carlos Sánchez destacó la similitud entre su discurso y el del M-19 en su época, al punto de manifestar que los dirigentes del grupo armado ilegal estarían de acuerdo con las políticas del hoy jefe de Estado y las apoyarían.“Sí (lo estarían apoyando). (El discurso) es parecido, actualizado. Porque si Petro no empieza a hablar de los asuntos urgentes de la ecología, nadie había hablado de eso. Empezaron a hablar porque habló Petro y porque vieron que era un problema real y que había que atenderlo”, expresó.
Colombia es un país condenado a girar eternamente en torno a los no pocos momentos violentos de su historia, sin lograr la suficiente verdad ni la suficiente justicia que le permitan una verdadera reconciliación con el fin de “pasar la página” y mirar hacia el futuro.En las últimas horas, la conmemoración del robo de la espada de Bolívar, de la toma del Palacio de Justicia y del atentado del ELN contra la Escuela de Policía General Santander, fueron una muestra de esa realidad que afrontamos los colombianos y que como sociedad estamos en la obligación de cambiar.Sobre el robo a la Espada de Bolívar, “mito fundacional” de la guerrilla del M-19 y que fue cometido el 17 de enero de 1974, la polémica giró en torno a las voces que consideraron que un acto convocado por el ministerio de Cultura en el que llamó a resignificar la que calificaron como “recuperación” de la espada, podría ser considerado una apología a la lucha armada, lo cual fue negado por el ministro-El otro escenario de confrontación política y mediática se produjo por cuenta de la decisión del Ministerio de Defensa de retirarle las condecoraciones que había recibido el excomandante de la Brigada 13 del Ejército, general Jesús Armando Arias Cabrales, por haber sido condenado por el Holocausto del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.Aunque el presidente Gustavo Petro defendió esa decisión argumentando que se hizo con base en un decreto del año 2015, la coincidencia de la determinación con los actos conmemorativos del robo de la Espada de Bolívar por parte del M-19 y con mensajes del jefe de Estado a través de redes sociales, catalogando la toma del Palacio como una “demanda armada”, relativizando la responsabilidad del grupo guerrillero al que él perteneció, llevaron a que sobre todo desde sectores políticos opositores lanzaran duras críticas en su contra.Para completar el complejo panorama de conmemoraciones de actos violentos, este miércoles se cumplieron 5 años del atentado terrorista del ELN contra la Escuela General Santander de Bogotá en el que fueron asesinados 22 cadetes, en medio de las voces de sus familiares denunciando no solamente impunidad sino también ausencia de una reparación efectiva por parte del Estado.La conclusión a la que se puede llegar tras recordar estos tres episodios violentos de nuestra historia reciente es que las heridas siguen vivas porque ninguno de los actores responsables de estos terribles crímenes ha dicho la verdad ni tampoco ha pedido perdón a sus víctimas: ni el M-19 ni el Ejército han hecho un necesario acto de contrición por la toma y retoma del Palacio de Justicia, ni el ELN ha hecho lo propio tras el atentado a la Escuela General Santander. A eso hay que apuntarle y podría ser una buena idea incluirlos dentro de la “paz total”.
El expresidente Iván Duque arremetió este jueves contra un homenaje que el Ministerio de Cultura realizó el pasado miércoles para celebrar lo que llamó la ‘recuperación’ de la espada de Simón Bolívar, por parte del M-19, hace 50 años.En un trino publicado en su cuenta de Twitter, Duque calificó al M-19 como una organización terrorista que asesinó, secuestró y cometió actos terroristas y genocidas. Además, aseguró que sus miembros nunca pidieron perdón ni respondieron por sus atrocidades."Hoy sus miembros, perfumados de impunidad, pretenden darle lecciones de moral y pacifismo al país, incluso haciendo apología del robo de la espada de Bolívar", escribió Duque.El expresidente recordó que, en 2020, durante su Gobierno, la espada de Bolívar fue trasladada a la Casa de Nariño, donde se creó una guardia para su protección."Le dimos el lugar que le corresponde como símbolo de la libertad y del orden institucional, nunca como trofeo de delincuentes", dijo.El homenaje del M-19 a la “recuperación” de la espada de Bolívar se realizó en el marco de la conmemoración del 50 aniversario del robo de la espada de Bolívar, ocurrido el 17 de enero de 1974.El M-19 se desmovilizó en 1990 y sus miembros se integraron a la vida política del país. Sin embargo, sus acciones durante el conflicto armado siguen siendo motivo de debate y controversia.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que el homenaje no es “una celebración al delito”, como muchos lo calificaron.“Yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, añadió.Le podría interesar:
Este miércoles se llevará a cabo un evento por parte del Gobierno Nacional en el que buscan homenajear la “recuperación”, como la han calificado en el Ministerio de Cultura, de la espada de Bolívar hace 50 años.La conmemoración tendrá lugar en el Museo Nacional y en la Casa Museo Quinta de Bolívar durante hoy y mañana. De acuerdo con el Ministerio de Cultura, buscan “resignificar los hechos del 17 de enero de 1974 y propiciar espacios de reflexión y diálogo”.El evento, iniciativa del Gobierno Nacional, ha sido duramente criticado, pues lo han calificado como una apología al delito, teniendo en cuenta el robo hace 50 años por parte del entonces grupo guerrillero M-19.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que no se trata de “una celebración al delito” como muchos la han calificado.Según el jefe de cartera, es una conversación que se debe dar en torno a la historia del país, “yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.A esto agregó que no se trata de una celebración a un hecho de violencia en el país y que por el contrario, dejan sobre la mesa el debate sobre un objeto simbólico como lo es la espada de Bolívar.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, dijo.Sobre el significado de la espada, explicó que debe volverse un símbolo de paz y de unión en los colombianos, “hay que volver más compleja la figura de Bolívar que la complejizó nuestro propio premio Nobel en una fantástica novela que es el general y su laberinto”, defendió.Como parte de esta conmemoración que promueve el Ministerio de Cultura, se adelantará un diálogo en el Museo Nacional y continuarán con un recorrido por algunas estaciones de las salas permanentes del museo relacionadas con la historia del M-19 y con piezas pertenecientes al libertador Simón Bolívar.Escuche aquí la entrevista completa con el ministro de Cultura en Mañanas Blu:
La espada que fue propiedad del libertador Simón Bolívar, y que estuvo perdida durante 17 años, entre 1974 y 1991, ha estado muy presente en el Gobierno del presidente Gustavo Petro. No solo tuvo un lugar de honor durante la posesión del primer mandatario el 7 de agosto de 2022 en la Plaza de Bolívar, sino que el presidente constantemente la evoca.Y es que entre la gran cantidad de decretos que el presidente Gustavo Petro está dejando firmados antes de finalizar este 2023, aparece uno que tiene bastante particularidad: el decreto 2237 de 2023, el cual crea la distinción “Orden de los Guardianes de la Espada de Bolívar”.Aunque ya existía un reconocimiento a los integrantes de la Casa Militar y del Batallón Guardia Presidencial, que cuidaban el elemento histórico (creada en el 2021 por el entonces presidente Iván Duque), esta nueva distinción busca otorgarla a las personas nacionales o extranjeras que lo cuidaron en el pasado, así como aquellos que contribuyan a la paz, la justicia social y la soberanía.Coincidencialmente y de forma curiosa, la distinción tiene un nombre similar a una cofradía creada por el M-19 entre los años 1986 y 1987, en los que la espada estaba en manos de este grupo guerrillero, luego de su histórico robo de la Quinta de Bolívar por una unidad al mando de Álvaro Fayad en 1974La cofradía estaba integrada por 12 personalidades nacionales y extranjeras quienes tendrían la misión en algún momento de cuidar el elemento histórico. Aunque el objetivo era que ninguno de los integrantes revelara su identidad, posteriormente se supo que en esa lista aparecían figuras como el expresidente de Cuba Fidel Castro, el poeta Mario Benedetti, el expresidente de Panamá Omar Torrijos, y hasta las madres y abuelas de la Plaza de Mayo.Otro aspecto relevante del decreto es que el “Consejo de la Orden de los Guardianes de la Espada del Libertador Simón Bolívar”, encargada de escoger los nombres de los homenajeados, estará integrada por el presidente Gustavo Petro, el director del Dapre, Carlos Ramon González, y el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño; todos exintegrantes del movimiento M-19.Y es que la historia posterior al robo de la espada de Bolívar, como hito fundacional del M-19, ha estada plagada de misterio y de versiones encontradas: se habla de que reposó durante mucho tiempo en las casas de los poetas León De Greiff y Luis Vidales, que estuvo en Cuba bajo el cuidado de Fidel Castro, que casi se pierde su rastro en Panamá cuando los Estados Unidos capturaron al general Manuel Noriega, que para recuperarla los integrantes del M-19 tuvieron que poner avisos en los periódicos y que hasta estuvo los primeros días posteriores del robo, bajo el cuidado de unas trabajadoras sexuales en un prostíbulo en el barrio Santa Fe en Bogotá.Puede ver:
El primer año de cualquier gobierno en países como el nuestro tiene que tratar de evaluarse con la ponderada mirada entre lo ofrecido en el usual vademécum de propuestas de campaña y la realidad estructural e institucional de Colombia que, en últimas, es la encargada de plasmar en hechos esos ideales electorales. La aterrizada gubernamental después de una poética jornada democrática siempre trae una dura prosa. Gustavo Petro no se escapa. Es más, este Gobierno tiene elementos adicionales que pueden potenciar la crudeza de la evaluación: es rupturista y el primero de la izquierda colombiana.Pero si por el lado del Gobierno dificulta los análisis primigenios, por el lado de los colombianos también. Desde el siete de agosto del año pasado el poder pasó a manos de gente diversa y antes excluida del manejo estatal en el ámbito nacional. Eso produjo un stress inusual en la vida de los que habitamos cada rincón de la nación. Pocos, de los anteriores detentadores del poderío nacional, conocían las nuevas caras que viajaban en los carros oficiales. Los medios no estaban acostumbrados a cubrir unos funcionarios más líricos que realizadores. Más ideológicos que pragmáticos. Mas desconfiados que abiertos. Mas inexpertos que versátiles. Pero quién los puede juzgar. Son los novatos de una Colombia escondida que se descubría ante un capturado poder. Hace un año, todos, estamos aprendiendo del tsunami que provoca una nueva gente, con una nueva agenda tomando decisiones en un país que se resiste a ese tipo de cambio, el mismo que mucho amateur no ha sabido valer.En la práctica, el primer año tuvo un elemento esencial: el respeto por los resultados electorales. No hubo ese apocalíptico empeño de los ultras radicales, de lado y lado, que pensaban que de ganar el presidente Petro el país no iba a aceptar esa victoria. Pudo juramentarse con espada de Bolívar incluida. La plaza del libertador estuvo repleta, acompañado por varios dignatarios. El discurso leído, la única excepción en un mandatario que a veces abusa de la improvisación de la palabra, fue de un estadista con visos de querer ser una especie de “gobernante puente” entre lo que no ha podido terminar y lo que no ha acaba de nacer en materia política contemporánea global. El presidente Petro de ese discurso, luego de los primeros 365, deja más bien una deuda en ejecución del plan de gobierno.Suscríbase a nuestro canal de WhatsApp aquí:👉🏻 bit.ly/42ZQznFLa armonía de lo que algunos llaman luna de miel del novel gobierno le permitió con la coalición parlamentaria, la recordada “aplanadora”, pasar una robusta reforma tributaria y el plan nacional de desarrollo. Luego de esos éxitos aparecieron las grietas filosóficas al interior del Gobierno. Algunas reformas duraron hasta cuatro meses, como la de la salud, siendo discutidas en primer debate en la comisión séptima de la cámara. Nunca, en la era reciente, un sector había sido tan zarandeado producto de la incertidumbre, como lo fue el de la salud colombiana. Los infantiles manejos de unos párvulos parlamentarios aumentaron esa sensación de vacilación en materia sanitaria. Lo mismo ocurrió con la reforma laboral, pensional o de sometimiento. Tal fue el desbarajuste que, por primera vez, una primera dama de la nación se paseó por dicha célula congresional, como una especie de paloma mensajera petrista para reconfirmar lo imposible.La economía en el país, como viene ocurriendo hace dos años, está en franca recuperación. Algunos “pensadores con el deseo” buscan afanosamente una rama para poder justificar lo injustificable: la economía no la maneja exclusivamente ni este, ni ningún gobierno. Fue el rebote pospandémico mundial, que después de muchas inversiones estatales y sus efectos, ha permitido mover los diferentes sectores para lograr índices macroeconómicos precovid.Es cierto que en un año no es posible cumplir con lo prometido, pero sí sirve para percibir cuales son los fundamentos iniciales para comprender la vía escogida para obtener resultados esperados. El tema más anhelado por el mandatario es la paz total. En ese espacio de discusión y debate lo único real es una mesa de negociaciones con el ELN, cuyo cese al fuego con una verificación compleja por cumplir, inició hasta el pasado 3 de agosto. Difícil conocer con ese lento cronograma, lo que se está sazonando en la cocina cubana mientras en la sala de estar se presentan nimios resultados. En este proceso está en juego la presidencia de Petro en materia de logros esenciales. Ojalá estos diálogos sean efectivos y reales, pero no un salto en garrocha hacia el vacío supraconstitucional con consecuencias desconocidas.Los escándalos de funcionarios y de su entorno familiar fueron lo más sonado, sin duda. Pareciera que el año no avanza en meses sino en declaraciones semanales o diarias del litigio de sus allegados. La seguidilla de denuncias que rayan en código penal, pareciera ser la cicatriz en la cara de este primer año de gestión. Es indispensable la prontitud y eficacia de las autoridades para conocer responsables. Un gobierno menguado en resultados no aguanta más impunidad, más aún cuando en el inicio de su segundo año tiene una autopista congestionada en materia electoral.Le quedan tres años para arreglar los cimientos de su propósito en el cuatrienio y recuperar el tiempo perdido a la hora de gobernar.Le puede interesar:
El pasado 15 de noviembre se cumplieron los primeros 100 días del Gobierno del presidente Gustavo Petro y por ese motivo se lanzó un documental con 10 capítulos sobre estos primeros meses.El director del documental, Mauricio Vélez, explicó que se trata de una serie de 10 capítulos, con material inédito, producido 100% en la Casa de Nariño. "Con el cual se busca comunicar el trabajo de los primeros 100 días del Presidente y su equipo de trabajo en el Gobierno", resaltó.Ya se lanzó el primer capítulo del documental, que habla sobre el capítulo de la espada de Bolívar: la cual no pudo ser llevada desde el inicio del evento de posesión, el 7 de agosto y que terminó siendo uno de los puntos clave de esa fecha; pues el mandatario ordenó a la Casa Militar que la llevara al escenario.En el primer capítulo se muestra el momento en que Petro visitó la Casa de Nariño como presidente electo y el entonces presidente Duque le mostró la espada. “Pero está desenvainada”, le dijo Petro a Duque; a lo que él le responde: "Claro, hay que mantenerla siempre desenvainada, doctor Gustavo”.“No me gustó que el gobierno saliente no hubiera facilitado algo que era un símbolo para el presidente. Queríamos hacerle un homenaje a esa espada y a los que representa la lucha por la libertad”, manifestó el hoy ministro del Interior, Alfonso Prada.El segundo capítulo, que se publica este miércoles, tratará sobre la conformación del gabinete y de parte de él. En esta primera parte, Laura Sarabia, Jefe de Gabinete, y los ministros de Defensa, Iván Velásquez; Salud, Carolina Corcho; de Minas y Energía, Irene Vélez; de Ciencia, Tecnología e Innovación, Arturo Luna; y de Hacienda, José Antonio Ocampo, entre otros, hablarán de los retos de los primeros tres meses.Según la información de Presidencia, habrá capítulos dedicados a la primera dama, Verónica Alcocer y otro a la vicepresidenta, Francia Márquez.Le puede interesar:Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y por qué la alcaldesa Claudia López no asume su responsabilidad por la situación de Bogotá:
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha destacado la "enorme cordialidad" en todos los encuentros mantenidos entre el rey Felipe VI y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, así como "la solidez" de las relaciones entre España y Colombia.Así lo ha dicho Albares este miércoles en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) al ser preguntado por la decisión de Felipe VI de permanecer sentado ante la espada de Simón Bolívar en la toma de posesión de Petro, un gesto que han criticado la ministra española de Asuntos Sociales, Ione Belarra, y otros miembros de la formación Unidas Podemos.Tras destacar que había acudido a Torrejón a recibir a 294 excolaboradores afganos de las autoridades españolas y sus familias, el responsable de Exteriores ha insistido en "las extraordinarias relaciones que ha tenido España con el anterior Gobierno y que va a seguir teniendo" con el actual."Trabajaremos conjuntamente en una agenda común en la lucha contra el cambio climático" que, ha dicho Albares, Petro quiere "poner muy alto" y por la paz, para que "la comunidad iberoamericana de naciones salga reforzada". Le puede interesar: escuche las noticias del día
Sigue dando de qué hablar la espada de Bolívar, la misma que retrasó 18 minutos el discurso del presidente Gustavo Petro el domingo 7 de agosto, mientras era llevada del Palacio de Nariño a la plaza de Bolívar.Pues bien, ahora el presidente Gustavo Petro ordenó que no siguiera en el Salón Bolívar, a donde tiene acceso muy poca gente, y por eso fue trasladada al lobby de la Casa de Nariño, en la entrada de la carrera octava.Por esta puerta ingresan todos los visitantes y la mayoría de los funcionarios que visitan la Casa de Nariño y que ahora observarán la famosa espada de Bolívar tan pronto ingresen. La espada seguirá custodiada permanentemente por dos guardias.La jefatura para la Protección Presidencial fue la encargada de hacer el traslado de la espada en un cofre y de la urna que la protegerá. Vale la pena recordar el profundo contenido simbólico que tiene la espada para el presidente Petro porque la misma fue robada en 1974 de la Quinta de Bolívar de Bogotá y fue devuelta al estado colombiano una vez se firmó la paz con esa guerrilla.
El programa de este domingo, 8 de noviembre de 2026, 'En Blu Jeans' arrancó con la encuesta: ¿En cuáles de estas experiencias prefiere gastar su dinero?'La ciencia detrás de las cosas': Juanca Solarte explicó la anatomía de las orejas y el funcionamiento del oído, respondiendo a por qué nunca dejamos de escuchar.'Tema Central': Se analizó la economía de las experiencias y por qué las personas prefieren gastar su dinero en vivencias (viajes, gastronomía, entretenimiento y aprendizaje) antes que acumular bienes materiales.'Historias de viaje con JuanK': Juanca compartió detalles de su viaje a Egipto, comentando la importancia cultural de los gatos y su recorrido por las pirámides en la meseta de Guiza.'La máquina de la verdad': Se desmintieron mitos sobre Guatapé, explicando el valor cultural e histórico de sus zócalos y sus variadas opciones turísticas más allá de la rumba.
Un nuevo hecho de violencia con arma de fuego se registró en el municipio de Roldanillo, norte del Valle del Cauca. El ataque, ocurrido en el barrio San Sebastián, dejó como saldo una persona fallecida y un menor de edad lesionado, lo que generó preocupación entre los habitantes de este sector.De acuerdo con el reporte preliminar entregado por el Departamento de Policía Valle, las víctimas se encontraban en este sector cuando fueron interceptadas por varios sujetos que, al parecer, las atacaron con arma de fuego. En medio de la agresión, una de las personas recibió impactos que le ocasionaron la muerte, mientras que el menor resultó herido."Es de esclarecer que se perpetúa el sicariato de una persona mayor de edad de sexo masculino y un daño colateral contra un menor de edad. Es de resaltar que se amplía y se ejecuta el despliegue de todas las actividades institucionales para dar con los móviles irresponsables de este lamentable caso", dijo el mayor Hans Alberto Cardona Bedoya, comandante (e) de Distrito de Policía Roldanillo.Tras lo ocurrido, el adolescente fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial, donde recibió atención médica. Por ahora, las autoridades no han entregado información adicional sobre su estado de salud ni han precisado las circunstancias que rodearon el ataque."La Policía Nacional rechaza categóricamente todo acto de violencia que atente contra la vida y la integridad de las personas, especialmente cuando pone en riesgo a niños, niñas y adolescentes", dice un comunicado emitido por la institución.El hecho es materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que buscan establecer qué motivó esta agresión, determinar si las víctimas habían recibido amenazas y establecer las identidades de los responsables. Asimismo, se adelantan las labores de recolección de información y verificación de los elementos que permitan reconstruir lo sucedido.Este nuevo episodio de violencia genera preocupación por la afectación a la población civil, especialmente por la presencia de un menor de edad entre las víctimas. La Policía Nacional hizo un llamado a los habitantes de Roldanillo para que suministren cualquier información que permita avanzar en el esclarecimiento de este caso y facilitar la identificación de los responsables.
La pérdida de cabello no es un problema exclusivo de los adultos. La alopecia puede comenzar desde los 16 años y estar relacionada con factores que van más allá de la genética y los cambios hormonales. La alimentación, los hábitos de vida, algunas enfermedades y las deficiencias vitamínicas también pueden influir en el crecimiento capilar.La doctora Paula Andrea Villarreal, tricóloga con maestría en Cirugía Capilar y directora médica de Capilix, advierte sobre la importancia de identificar el origen de la caída antes de iniciar cualquier tratamiento. Uno de los errores frecuentes, señala, es recurrir a productos que se promocionan en redes sociales sin contar con una valoración profesional.Esta práctica puede generar gastos innecesarios, resultados que no corresponden con las necesidades del paciente y expectativas difíciles de cumplir. Por eso, el diagnóstico temprano es fundamental para determinar qué tipo de alopecia presenta cada persona y cuál es el abordaje indicado.¿Qué puede causar alopecia desde la adolescencia?Aunque la genética y las alteraciones hormonales suelen relacionarse con la pérdida capilar, no son los únicos factores que deben evaluarse. La especialista explica que también es necesario revisar la alimentación, los antecedentes médicos, los hábitos cotidianos y posibles deficiencias de vitaminas.Incluso el consumo de suplementos, como la creatina, puede hacer parte de los aspectos que se revisan durante la consulta. Por esta razón, no se recomienda comenzar tratamientos por cuenta propia sin conocer qué está provocando la caída.¿Cuáles son las señales de alerta de la pérdida de cabello?La alopecia no siempre se manifiesta con una caída abundante. Entre las señales que pueden indicar un problema están el ensanchamiento de la línea media, el retroceso de las entradas y la disminución del volumen en la coronilla.De acuerdo con Villarreal, existen alrededor de 100 tipos de alopecia, por lo que identificar cuál está presente resulta determinante para orientar el tratamiento. La valoración médica y el análisis microscópico del cuero cabelludo permiten estudiar las características del cabello y complementar el diagnóstico.¿La alopecia también afecta la salud emocional?La pérdida capilar puede tener consecuencias que van más allá de la apariencia. Según la experiencia clínica de la doctora, puede afectar la autoestima, las relaciones personales y las actividades cotidianas. Evitar fotografías, dejar de asistir a reuniones o utilizar accesorios para ocultar zonas despobladas son algunas de las situaciones que pueden reflejar ese impacto.La especialista también señala que no todas las personas son candidatas a un implante capilar. Antes de considerar una cirugía, deben evaluarse la severidad de la alopecia, la disponibilidad de la zona donante, las enfermedades de base y las expectativas del paciente.
La esperanza de encontrarlo con vida terminó en tragedia. Carlos Arturo Gómez Pico, de 40 años, murió luego de ser arrastrado por las aguas de la quebrada La Ruitoca, en Girón, durante la madrugada del sábado.Según las primeras versiones, el hombre se movilizaba en su motocicleta e intentaba atravesar un puente sobre la quebrada cuando fue sorprendido por una creciente súbita. Las fuertes lluvias habrían provocado un aumento considerable del caudal, haciendo que la corriente lo arrastrara.La emergencia puso en marcha un operativo de búsqueda en el que participaron organismos de socorro, unidades de la Policía, Bomberos, Defensa Civil y residentes de la zona, quienes recorrieron diferentes puntos del afluente con la esperanza de ubicarlo.El sargento Carlos Portilla, del Cuerpo de Bomberos de Floridablanca, señaló: "Después de varias horas de labores, el cuerpo fue encontrado en la vereda Barbosa, cerca de la finca Los Mantilla, en jurisdicción de Girón".La recuperación no fue sencilla. La fuerza del agua y las condiciones del terreno obligaron a los bomberos de Floridablanca a extender sus trabajos hasta altas horas de la noche.La motocicleta en la que se desplazaba también fue localizada a pocos metros del punto donde habría ocurrido el accidente.Más allá de la emergencia, la noticia golpeó especialmente a los habitantes del corregimiento de Acapulco, donde Carlos Arturo era conocido cariñosamente como 'Pico' y era apreciado por sus vecinos.Su muerte deja un profundo dolor entre familiares, amigos y miembros de una comunidad que hoy lamenta su partida.
El Consejo de Estado condenó en segunda instancia a la Policía Nacional por las graves lesiones físicas y mentales que sufrió un niño de cuatro años, luego de que una auxiliar de enfermería de la Clínica de la Policía de Envigado le aplicara incorrectamente una inyección de dipirona en 2008.De acuerdo con el proceso, el 9 de junio de 2008 el menor fue llevado al servicio de urgencias por presentar fiebre y dolor generalizado. Durante la atención recibió media ampolla de dipirona en el glúteo derecho, procedimiento que terminó ocasionándole una lesión permanente en el nervio ciático.La familia tuvo que acudir a una acción de tutela para conseguir una valoración especializada, pues la clínica no tenía contratos vigentes con neurólogos. Casi tres meses después, se estableció que la inyección había sido aplicada fuera de la zona segura del glúteo.Las consecuencias fueron devastadoras para el menor de edad, ya que en 2010, Medicina Legal determinó que el menor presentaba deformidad física y perturbación funcional permanentes. Quedó con cojera, dificultades para apoyar el talón derecho y dolor crónico.Posteriormente, los peritajes de la Universidad CES documentaron afectaciones en su salud mental, relacionadas con el sufrimiento prolongado y la dependencia a medicamentos opioides. El abogado Javier Villegas demostró durante el proceso la responsabilidad de la institución por una falla en la prestación del servicio médico."Sin la aplicación indebida de la inyección, el daño no se había producido. El daño sufrido por el menor fue cierto, personal y permanente. No se redujo a la lesión del nervio siático derecho, sino que además comprende la deformidad física y la perturbación funcional del órgano de la locomoción y el dolor crónico", explicó el abogado. Hay que mencionar que el Consejo de Estado rechazó los argumentos de la Policía Nacional, que atribuía parte de las complicaciones al supuesto incumplimiento de las recomendaciones médicas por parte de la madre.Como consecuencia de los tratamientos, los padres tuvieron que vender su vivienda y el pequeño establecimiento comercial del que obtenían su sustento económico. Incluso, la madre llegó a encadenarse en el Palacio de Justicia y en La Alpujarra para reclamar atención y apoyo.