El 7 de agosto de 2022, Gustavo Petro pidió la espada de Bolívar ante él para hacer su juramento como presidente y durante cuatro años la tuvo a su lado en la Casa de Nariño en donde, según él, "la cuidó y mostró" como el símbolo que representa la historia de Colombia. Sin embargo, este viernes, 24 de julio, dejará la Casa de Nariño para regresar a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde será custodiada nuevamente como una de las piezas históricas más representativas del país. El traslado oficial se realizará luego de que uniformados del Batallón Guardia Presidencial llevaran a cabo los ensayos logísticos y protocolarios para garantizar el desplazamiento de la insignia.El regreso de la espada fue anunciado por el presidente Gustavo Petro el pasado 20 de julio, durante los actos conmemorativos del Día de la Independencia. En su intervención, el mandatario confirmó que la insignia volvería a su lugar de origen mediante una ceremonia oficial."Yo la saqué un 7 de agosto, la mostré al pueblo de Colombia y la enarbolé desenfundada porque esa espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia, y aún no hay justicia (...) La devolveré a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde vivió con Manuelita Sáenz, quizá feliz, y de donde salió a morir en soledad. La regresamos al pueblo y no la enfundamos", dijo.Esta casa, administrada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, conserva objetos personales, documentos y elementos asociados a la vida de Simón Bolívar, por lo que el retorno de la espada fortalece nuevamente su valor patrimonial e histórico.También saldrán de la Casa de Nariño la sotana de Camilo Torres Restrepo, la cual será entregada al Museo Nacional y quedará bajo cuidado de la Facultad de Patrimonio de la Universidad Nacional; mientras que sombrero de Carlos Pizarro ya fue entregado a la senadora María José Pizarro.
En diálogo con Mañanas Blu, el exintegrante y fundador del M-19, Carlos Sánchez, rememoró el robo de la espada de Simón Bolívar, que tuvo lugar el 17 de enero de 1974. Carlos Sánchez, quien también ha trabajado como fotógrafo de películas de cine, es hermano del legendario Pepe Sánchez, un destacado director en la historia de la televisión colombiana.Cuando se le preguntó a Sánchez sobre si el acto fue un robo o una recuperación, Carlos Sánchez explicó que no se trató de un robo y que la prueba es que la espada está hoy en manos del Estado. Fue más allá, dijo que no fue terrorismo."La sacamos del estatismo y la pusimos en manos de la gente para que la gente la utilizara y la ordenara en su lucha", indicó.Así fue el robo de la espada de Simón BolívarLa conversación continuó con preguntas sobre los detalles del robo, como la participación de Carlos Sánchez en el mismo. Sánchez explicó que estaba esperando afuera en un carro mientras otro miembro del M-19 llevaba la espada. Cuando se le preguntó sobre quién ideó el robo de la espada, Sánchez mencionó a Luis Otero, un compañero de colegio, como uno de los originadores de la idea.“A mí me lo dijo: ‘Creo que una cosa que tendría un impacto político muy interesante robarse la espada de Bolívar como un símbolo de lucha y era perfecto porque el M-19 nace como una guerrilla. Cuando salimos del colegio nos íbamos conversando en el bus”, indicó.Posteriormente, relató, se encontraron en el M-19 y allí concretaron la idea de realizar el robo: “Le plantea la idea de robarse la espada de Bolívar a (Jaime Bateman). A Bateman parece que le gustó la idea”.A la pregunta de si se arrepentía de los actos del M-19, Sánchez respondió que no, pero manifestó que la historia demostró que ese no era el camino.“No me arrepiento de nada de eso. Me parece que era la época. Era lo que la gente hacía. La juventud hacía y había que hacerlo. Era la época que nos correspondía”, explicó.La entrevista abordó temas como la toma del Palacio de Justicia y otros actos del M-19, con Sánchez defendiendo su posición ideológica y justificando sus acciones en ese contexto.“Eso fue un error gravísimo con el que yo de verdad no estuve muy de acuerdo. (…) El M-19 no mató ningún magistrado, los mató la retoma, que fue excesiva”, insistió.Sobre el actual presidente Gustavo Petro, y su relación con la ideología del M-19, Carlos Sánchez destacó la similitud entre su discurso y el del M-19 en su época, al punto de manifestar que los dirigentes del grupo armado ilegal estarían de acuerdo con las políticas del hoy jefe de Estado y las apoyarían.“Sí (lo estarían apoyando). (El discurso) es parecido, actualizado. Porque si Petro no empieza a hablar de los asuntos urgentes de la ecología, nadie había hablado de eso. Empezaron a hablar porque habló Petro y porque vieron que era un problema real y que había que atenderlo”, expresó.
Colombia es un país condenado a girar eternamente en torno a los no pocos momentos violentos de su historia, sin lograr la suficiente verdad ni la suficiente justicia que le permitan una verdadera reconciliación con el fin de “pasar la página” y mirar hacia el futuro.En las últimas horas, la conmemoración del robo de la espada de Bolívar, de la toma del Palacio de Justicia y del atentado del ELN contra la Escuela de Policía General Santander, fueron una muestra de esa realidad que afrontamos los colombianos y que como sociedad estamos en la obligación de cambiar.Sobre el robo a la Espada de Bolívar, “mito fundacional” de la guerrilla del M-19 y que fue cometido el 17 de enero de 1974, la polémica giró en torno a las voces que consideraron que un acto convocado por el ministerio de Cultura en el que llamó a resignificar la que calificaron como “recuperación” de la espada, podría ser considerado una apología a la lucha armada, lo cual fue negado por el ministro-El otro escenario de confrontación política y mediática se produjo por cuenta de la decisión del Ministerio de Defensa de retirarle las condecoraciones que había recibido el excomandante de la Brigada 13 del Ejército, general Jesús Armando Arias Cabrales, por haber sido condenado por el Holocausto del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.Aunque el presidente Gustavo Petro defendió esa decisión argumentando que se hizo con base en un decreto del año 2015, la coincidencia de la determinación con los actos conmemorativos del robo de la Espada de Bolívar por parte del M-19 y con mensajes del jefe de Estado a través de redes sociales, catalogando la toma del Palacio como una “demanda armada”, relativizando la responsabilidad del grupo guerrillero al que él perteneció, llevaron a que sobre todo desde sectores políticos opositores lanzaran duras críticas en su contra.Para completar el complejo panorama de conmemoraciones de actos violentos, este miércoles se cumplieron 5 años del atentado terrorista del ELN contra la Escuela General Santander de Bogotá en el que fueron asesinados 22 cadetes, en medio de las voces de sus familiares denunciando no solamente impunidad sino también ausencia de una reparación efectiva por parte del Estado.La conclusión a la que se puede llegar tras recordar estos tres episodios violentos de nuestra historia reciente es que las heridas siguen vivas porque ninguno de los actores responsables de estos terribles crímenes ha dicho la verdad ni tampoco ha pedido perdón a sus víctimas: ni el M-19 ni el Ejército han hecho un necesario acto de contrición por la toma y retoma del Palacio de Justicia, ni el ELN ha hecho lo propio tras el atentado a la Escuela General Santander. A eso hay que apuntarle y podría ser una buena idea incluirlos dentro de la “paz total”.
El expresidente Iván Duque arremetió este jueves contra un homenaje que el Ministerio de Cultura realizó el pasado miércoles para celebrar lo que llamó la ‘recuperación’ de la espada de Simón Bolívar, por parte del M-19, hace 50 años.En un trino publicado en su cuenta de Twitter, Duque calificó al M-19 como una organización terrorista que asesinó, secuestró y cometió actos terroristas y genocidas. Además, aseguró que sus miembros nunca pidieron perdón ni respondieron por sus atrocidades."Hoy sus miembros, perfumados de impunidad, pretenden darle lecciones de moral y pacifismo al país, incluso haciendo apología del robo de la espada de Bolívar", escribió Duque.El expresidente recordó que, en 2020, durante su Gobierno, la espada de Bolívar fue trasladada a la Casa de Nariño, donde se creó una guardia para su protección."Le dimos el lugar que le corresponde como símbolo de la libertad y del orden institucional, nunca como trofeo de delincuentes", dijo.El homenaje del M-19 a la “recuperación” de la espada de Bolívar se realizó en el marco de la conmemoración del 50 aniversario del robo de la espada de Bolívar, ocurrido el 17 de enero de 1974.El M-19 se desmovilizó en 1990 y sus miembros se integraron a la vida política del país. Sin embargo, sus acciones durante el conflicto armado siguen siendo motivo de debate y controversia.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que el homenaje no es “una celebración al delito”, como muchos lo calificaron.“Yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, añadió.Le podría interesar:
Este miércoles se llevará a cabo un evento por parte del Gobierno Nacional en el que buscan homenajear la “recuperación”, como la han calificado en el Ministerio de Cultura, de la espada de Bolívar hace 50 años.La conmemoración tendrá lugar en el Museo Nacional y en la Casa Museo Quinta de Bolívar durante hoy y mañana. De acuerdo con el Ministerio de Cultura, buscan “resignificar los hechos del 17 de enero de 1974 y propiciar espacios de reflexión y diálogo”.El evento, iniciativa del Gobierno Nacional, ha sido duramente criticado, pues lo han calificado como una apología al delito, teniendo en cuenta el robo hace 50 años por parte del entonces grupo guerrillero M-19.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que no se trata de “una celebración al delito” como muchos la han calificado.Según el jefe de cartera, es una conversación que se debe dar en torno a la historia del país, “yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.A esto agregó que no se trata de una celebración a un hecho de violencia en el país y que por el contrario, dejan sobre la mesa el debate sobre un objeto simbólico como lo es la espada de Bolívar.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, dijo.Sobre el significado de la espada, explicó que debe volverse un símbolo de paz y de unión en los colombianos, “hay que volver más compleja la figura de Bolívar que la complejizó nuestro propio premio Nobel en una fantástica novela que es el general y su laberinto”, defendió.Como parte de esta conmemoración que promueve el Ministerio de Cultura, se adelantará un diálogo en el Museo Nacional y continuarán con un recorrido por algunas estaciones de las salas permanentes del museo relacionadas con la historia del M-19 y con piezas pertenecientes al libertador Simón Bolívar.Escuche aquí la entrevista completa con el ministro de Cultura en Mañanas Blu:
La espada que fue propiedad del libertador Simón Bolívar, y que estuvo perdida durante 17 años, entre 1974 y 1991, ha estado muy presente en el Gobierno del presidente Gustavo Petro. No solo tuvo un lugar de honor durante la posesión del primer mandatario el 7 de agosto de 2022 en la Plaza de Bolívar, sino que el presidente constantemente la evoca.Y es que entre la gran cantidad de decretos que el presidente Gustavo Petro está dejando firmados antes de finalizar este 2023, aparece uno que tiene bastante particularidad: el decreto 2237 de 2023, el cual crea la distinción “Orden de los Guardianes de la Espada de Bolívar”.Aunque ya existía un reconocimiento a los integrantes de la Casa Militar y del Batallón Guardia Presidencial, que cuidaban el elemento histórico (creada en el 2021 por el entonces presidente Iván Duque), esta nueva distinción busca otorgarla a las personas nacionales o extranjeras que lo cuidaron en el pasado, así como aquellos que contribuyan a la paz, la justicia social y la soberanía.Coincidencialmente y de forma curiosa, la distinción tiene un nombre similar a una cofradía creada por el M-19 entre los años 1986 y 1987, en los que la espada estaba en manos de este grupo guerrillero, luego de su histórico robo de la Quinta de Bolívar por una unidad al mando de Álvaro Fayad en 1974La cofradía estaba integrada por 12 personalidades nacionales y extranjeras quienes tendrían la misión en algún momento de cuidar el elemento histórico. Aunque el objetivo era que ninguno de los integrantes revelara su identidad, posteriormente se supo que en esa lista aparecían figuras como el expresidente de Cuba Fidel Castro, el poeta Mario Benedetti, el expresidente de Panamá Omar Torrijos, y hasta las madres y abuelas de la Plaza de Mayo.Otro aspecto relevante del decreto es que el “Consejo de la Orden de los Guardianes de la Espada del Libertador Simón Bolívar”, encargada de escoger los nombres de los homenajeados, estará integrada por el presidente Gustavo Petro, el director del Dapre, Carlos Ramon González, y el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño; todos exintegrantes del movimiento M-19.Y es que la historia posterior al robo de la espada de Bolívar, como hito fundacional del M-19, ha estada plagada de misterio y de versiones encontradas: se habla de que reposó durante mucho tiempo en las casas de los poetas León De Greiff y Luis Vidales, que estuvo en Cuba bajo el cuidado de Fidel Castro, que casi se pierde su rastro en Panamá cuando los Estados Unidos capturaron al general Manuel Noriega, que para recuperarla los integrantes del M-19 tuvieron que poner avisos en los periódicos y que hasta estuvo los primeros días posteriores del robo, bajo el cuidado de unas trabajadoras sexuales en un prostíbulo en el barrio Santa Fe en Bogotá.Puede ver:
El primer año de cualquier gobierno en países como el nuestro tiene que tratar de evaluarse con la ponderada mirada entre lo ofrecido en el usual vademécum de propuestas de campaña y la realidad estructural e institucional de Colombia que, en últimas, es la encargada de plasmar en hechos esos ideales electorales. La aterrizada gubernamental después de una poética jornada democrática siempre trae una dura prosa. Gustavo Petro no se escapa. Es más, este Gobierno tiene elementos adicionales que pueden potenciar la crudeza de la evaluación: es rupturista y el primero de la izquierda colombiana.Pero si por el lado del Gobierno dificulta los análisis primigenios, por el lado de los colombianos también. Desde el siete de agosto del año pasado el poder pasó a manos de gente diversa y antes excluida del manejo estatal en el ámbito nacional. Eso produjo un stress inusual en la vida de los que habitamos cada rincón de la nación. Pocos, de los anteriores detentadores del poderío nacional, conocían las nuevas caras que viajaban en los carros oficiales. Los medios no estaban acostumbrados a cubrir unos funcionarios más líricos que realizadores. Más ideológicos que pragmáticos. Mas desconfiados que abiertos. Mas inexpertos que versátiles. Pero quién los puede juzgar. Son los novatos de una Colombia escondida que se descubría ante un capturado poder. Hace un año, todos, estamos aprendiendo del tsunami que provoca una nueva gente, con una nueva agenda tomando decisiones en un país que se resiste a ese tipo de cambio, el mismo que mucho amateur no ha sabido valer.En la práctica, el primer año tuvo un elemento esencial: el respeto por los resultados electorales. No hubo ese apocalíptico empeño de los ultras radicales, de lado y lado, que pensaban que de ganar el presidente Petro el país no iba a aceptar esa victoria. Pudo juramentarse con espada de Bolívar incluida. La plaza del libertador estuvo repleta, acompañado por varios dignatarios. El discurso leído, la única excepción en un mandatario que a veces abusa de la improvisación de la palabra, fue de un estadista con visos de querer ser una especie de “gobernante puente” entre lo que no ha podido terminar y lo que no ha acaba de nacer en materia política contemporánea global. El presidente Petro de ese discurso, luego de los primeros 365, deja más bien una deuda en ejecución del plan de gobierno.Suscríbase a nuestro canal de WhatsApp aquí:👉🏻 bit.ly/42ZQznFLa armonía de lo que algunos llaman luna de miel del novel gobierno le permitió con la coalición parlamentaria, la recordada “aplanadora”, pasar una robusta reforma tributaria y el plan nacional de desarrollo. Luego de esos éxitos aparecieron las grietas filosóficas al interior del Gobierno. Algunas reformas duraron hasta cuatro meses, como la de la salud, siendo discutidas en primer debate en la comisión séptima de la cámara. Nunca, en la era reciente, un sector había sido tan zarandeado producto de la incertidumbre, como lo fue el de la salud colombiana. Los infantiles manejos de unos párvulos parlamentarios aumentaron esa sensación de vacilación en materia sanitaria. Lo mismo ocurrió con la reforma laboral, pensional o de sometimiento. Tal fue el desbarajuste que, por primera vez, una primera dama de la nación se paseó por dicha célula congresional, como una especie de paloma mensajera petrista para reconfirmar lo imposible.La economía en el país, como viene ocurriendo hace dos años, está en franca recuperación. Algunos “pensadores con el deseo” buscan afanosamente una rama para poder justificar lo injustificable: la economía no la maneja exclusivamente ni este, ni ningún gobierno. Fue el rebote pospandémico mundial, que después de muchas inversiones estatales y sus efectos, ha permitido mover los diferentes sectores para lograr índices macroeconómicos precovid.Es cierto que en un año no es posible cumplir con lo prometido, pero sí sirve para percibir cuales son los fundamentos iniciales para comprender la vía escogida para obtener resultados esperados. El tema más anhelado por el mandatario es la paz total. En ese espacio de discusión y debate lo único real es una mesa de negociaciones con el ELN, cuyo cese al fuego con una verificación compleja por cumplir, inició hasta el pasado 3 de agosto. Difícil conocer con ese lento cronograma, lo que se está sazonando en la cocina cubana mientras en la sala de estar se presentan nimios resultados. En este proceso está en juego la presidencia de Petro en materia de logros esenciales. Ojalá estos diálogos sean efectivos y reales, pero no un salto en garrocha hacia el vacío supraconstitucional con consecuencias desconocidas.Los escándalos de funcionarios y de su entorno familiar fueron lo más sonado, sin duda. Pareciera que el año no avanza en meses sino en declaraciones semanales o diarias del litigio de sus allegados. La seguidilla de denuncias que rayan en código penal, pareciera ser la cicatriz en la cara de este primer año de gestión. Es indispensable la prontitud y eficacia de las autoridades para conocer responsables. Un gobierno menguado en resultados no aguanta más impunidad, más aún cuando en el inicio de su segundo año tiene una autopista congestionada en materia electoral.Le quedan tres años para arreglar los cimientos de su propósito en el cuatrienio y recuperar el tiempo perdido a la hora de gobernar.Le puede interesar:
El pasado 15 de noviembre se cumplieron los primeros 100 días del Gobierno del presidente Gustavo Petro y por ese motivo se lanzó un documental con 10 capítulos sobre estos primeros meses.El director del documental, Mauricio Vélez, explicó que se trata de una serie de 10 capítulos, con material inédito, producido 100% en la Casa de Nariño. "Con el cual se busca comunicar el trabajo de los primeros 100 días del Presidente y su equipo de trabajo en el Gobierno", resaltó.Ya se lanzó el primer capítulo del documental, que habla sobre el capítulo de la espada de Bolívar: la cual no pudo ser llevada desde el inicio del evento de posesión, el 7 de agosto y que terminó siendo uno de los puntos clave de esa fecha; pues el mandatario ordenó a la Casa Militar que la llevara al escenario.En el primer capítulo se muestra el momento en que Petro visitó la Casa de Nariño como presidente electo y el entonces presidente Duque le mostró la espada. “Pero está desenvainada”, le dijo Petro a Duque; a lo que él le responde: "Claro, hay que mantenerla siempre desenvainada, doctor Gustavo”.“No me gustó que el gobierno saliente no hubiera facilitado algo que era un símbolo para el presidente. Queríamos hacerle un homenaje a esa espada y a los que representa la lucha por la libertad”, manifestó el hoy ministro del Interior, Alfonso Prada.El segundo capítulo, que se publica este miércoles, tratará sobre la conformación del gabinete y de parte de él. En esta primera parte, Laura Sarabia, Jefe de Gabinete, y los ministros de Defensa, Iván Velásquez; Salud, Carolina Corcho; de Minas y Energía, Irene Vélez; de Ciencia, Tecnología e Innovación, Arturo Luna; y de Hacienda, José Antonio Ocampo, entre otros, hablarán de los retos de los primeros tres meses.Según la información de Presidencia, habrá capítulos dedicados a la primera dama, Verónica Alcocer y otro a la vicepresidenta, Francia Márquez.Le puede interesar:Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y por qué la alcaldesa Claudia López no asume su responsabilidad por la situación de Bogotá:
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha destacado la "enorme cordialidad" en todos los encuentros mantenidos entre el rey Felipe VI y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, así como "la solidez" de las relaciones entre España y Colombia.Así lo ha dicho Albares este miércoles en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) al ser preguntado por la decisión de Felipe VI de permanecer sentado ante la espada de Simón Bolívar en la toma de posesión de Petro, un gesto que han criticado la ministra española de Asuntos Sociales, Ione Belarra, y otros miembros de la formación Unidas Podemos.Tras destacar que había acudido a Torrejón a recibir a 294 excolaboradores afganos de las autoridades españolas y sus familias, el responsable de Exteriores ha insistido en "las extraordinarias relaciones que ha tenido España con el anterior Gobierno y que va a seguir teniendo" con el actual."Trabajaremos conjuntamente en una agenda común en la lucha contra el cambio climático" que, ha dicho Albares, Petro quiere "poner muy alto" y por la paz, para que "la comunidad iberoamericana de naciones salga reforzada". Le puede interesar: escuche las noticias del día
Sigue dando de qué hablar la espada de Bolívar, la misma que retrasó 18 minutos el discurso del presidente Gustavo Petro el domingo 7 de agosto, mientras era llevada del Palacio de Nariño a la plaza de Bolívar.Pues bien, ahora el presidente Gustavo Petro ordenó que no siguiera en el Salón Bolívar, a donde tiene acceso muy poca gente, y por eso fue trasladada al lobby de la Casa de Nariño, en la entrada de la carrera octava.Por esta puerta ingresan todos los visitantes y la mayoría de los funcionarios que visitan la Casa de Nariño y que ahora observarán la famosa espada de Bolívar tan pronto ingresen. La espada seguirá custodiada permanentemente por dos guardias.La jefatura para la Protección Presidencial fue la encargada de hacer el traslado de la espada en un cofre y de la urna que la protegerá. Vale la pena recordar el profundo contenido simbólico que tiene la espada para el presidente Petro porque la misma fue robada en 1974 de la Quinta de Bolívar de Bogotá y fue devuelta al estado colombiano una vez se firmó la paz con esa guerrilla.
La policía regional de Cataluña (Mossos d'Esquadra), halló el cadáver de un hombre de 75 años en su casa, donde una mujer y su hija, familiares del fallecido, habían convivido con el cuerpo durante años.Fuentes de los 'Mossos' informaron este jueves a EFE que ayer fueron avisados por los vecinos de la urbanización Can Formiga de Cabrera, en el municipio barcelonés de Cabrera d'Anoia, en la que se encuentra ubicada la casa, de que hacía tiempo que no veían a las personas que vivían en ella, de las que no tenían noticias hacía años, y de que en torno a la vivienda se había acumulado suciedad.Agentes de la policía catalana se personaron en la casa, en la que encontraron a una madre y a la hija, mayor de edad, que no habían salido de la vivienda, como mínimo, desde la pandemia de covid, así como el cadáver de un hombre, propietario del inmueble y familiar de ambas.Las citadas fuentes indicaron que, en la inspección del cuerpo y del lugar no se observaron indicios de que el hombre hubiese muerto de forma violenta, por lo que apuntan a un fallecimiento por causas naturales.Las mismas fuentes precisaron que ayer miércoles se procedió al levantamiento del cadáver, que fue trasladado al instituto de medicina legal en Barcelona.La autopsia del cuerpo, explicaron estas fuentes, permitirá conocer la fecha aproximada del fallecimiento del hombre, que se produjo hace años dado el estado en el que se encontraba el cadáver, así como la causa de la muerte.A partir de este dato, además, se podrá determinar el número mínimo de años en los que madre e hija han convivido en la misma casa con el cadáver.Las dos mujeres, que no están detenidas, están siendo atendidas por los servicios sociales y sanitarios.
Alrededor de la medianoche aterrizó en Cali el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, para liderar la puesta en marcha del primer bloque de seguridad urbana del país. Se trata de la opeación 'Iron', en la que más de 1.200 hombres de la Fuerza Pública se desplegaron por el centro y el oriente de la ciudad. La operación inició en la madrugada de este jueves y sigue activa en toda la ciudad, enfocándose principalmente en los barrios Calvario, San Pascual y Sucre en el centro de Cali, los cuales históricamente han sido afectados por problemáticas de microtráfico."Acaba de empezar el operativo más importante en la historia de esta ciudad, de Cali, más de 1.200 hombres, vamos a recuperar el centro de Cali que está tomado por las ollas que venden droga con la que se envenenan a nuestros niños y jóvenes, por los extorsionistas que acaban con los sueños de nuestros de nuestros comerciantes y emprendedores. Los delincuentes hacen lo que les da la gana, hoy lo vamos a derrotar, vamos a liberar a Cali de ese flagelo del crimen organizado", aseguró el presidente.En el operativo también estuvieron presentes el general retirado Jorge Mora; el alcalde de Cali, Alejandro Eder; y la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, quienes durante toda la madrugada estuvieron recorriendo seis comunas y 15 barrios, donde se efectuaron más de 80 órdenes de captura y 161 diligencias de allanamiento.
El presidente del Congreso, Honorio Henríquez, afirmó que la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo se mantiene en términos de diálogo y coordinación, pese a las diferencias que han surgido alrededor de asuntos como el presupuesto nacional y las prioridades de gasto. El senador sostuvo que ha mantenido conversaciones frecuentes con el presidente de la República y con diferentes integrantes del gabinete.“Le tengo que decir de mi parte una relación cordial, sincera, franca y permanente”, aseguró Henríquez al ser consultado por la relación entre el Congreso y el Gobierno. Según explicó, durante los periodos de sesiones se han desarrollado reuniones con distintos ministros para abordar asuntos relacionados con salud, seguridad, deporte y otros sectores.El pronunciamiento se produjo durante una entrevista con Mañanas Blu, en la que el presidente del Congreso también se refirió a la situación de seguridad que atraviesa Santa Marta, ciudad de la que es oriundo, luego de las acciones atribuidas a estructuras criminales y de las medidas adoptadas por el Gobierno para recuperar el control territorial.Seguridad en Santa Marta y presencia de la Fuerza PúblicaHenríquez señaló que, aunque no permaneció en Santa Marta durante los días más críticos de la situación de orden público, recibió información sobre el temor que se extendió entre los habitantes y las medidas de resguardo adoptadas por la comunidad.Para el presidente del Congreso, la prioridad debe ser el restablecimiento del orden y el retorno de la ciudad a la normalidad. En ese sentido, respaldó la presencia de policías y militares en Santa Marta y en otros territorios de la región.“Aquí lo que hay que hacer prevalecer es la libertad, el orden”, manifestó. También sostuvo que una ciudad turística como Santa Marta necesita recuperar la confianza y consideró que la seguridad constituye una condición fundamental para el desarrollo de las demás actividades sociales y económicas.Sobre la presencia histórica de grupos criminales y fenómenos como las extorsiones, Henríquez reconoció que se trata de una problemática que ha afectado a distintas regiones del país. “Las regiones están a merced de los grupos al margen de la ley. La ciudad de Santa Marta no es una excepción”, afirmó.El senador agregó que el fortalecimiento de la seguridad requiere recursos para modernización, tecnología, equipamiento y ciberseguridad. Según sus declaraciones, existe un desbalance entre las capacidades de los grupos armados ilegales y las de la Fuerza Pública que debe ser atendido.Ley de sometimiento y estatuto antiterroristaOtro de los asuntos abordados fue el trámite de los proyectos relacionados con seguridad, entre ellos la ley de sometimiento y el estatuto antiterrorista. enríquez explicó que el ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó al Congreso que el Gobierno ya cuenta con un borrador de estas iniciativas, pero que el documento continúa en revisión por parte de la Presidencia de la República.“Estamos a la espera de que ello ocurra”, señaló el presidente del Congreso, quien agregó que el Gobierno no ha establecido todavía una fecha concreta para la presentación de los proyectos.Presupuesto: salud y defensa, entre las prioridadesEn materia económica, Henríquez se refirió a la aprobación del monto general del presupuesto y a las discusiones que deberán continuar en las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes. Uno de los asuntos que expresó como preocupación es la financiación del sistema de salud. El senador señaló que el sector enfrenta un déficit frente a los recursos solicitados y destacó la necesidad de revisar el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC).“La salud para mí y todos es una prioridad”, afirmó, al reconocer al mismo tiempo las limitaciones fiscales que enfrenta el Estado. a seguridad también aparece entre las prioridades planteadas por Henríquez. El presidente del Congreso manifestó que considera necesario incrementar los recursos destinados al sector defensa, particularmente para fortalecer capacidades operativas, tecnología y equipamiento.Ajuste fiscal y dificultades presupuestalesRespecto al anunciado proyecto de ley de ajuste fiscal, Henríquez indicó que hasta el momento no conoce una fecha de radicación ni los detalles de su contenido. Sin embargo, consideró necesario que la iniciativa sea presentada y debatida. “Nosotros esperamos que lo antes posible lleguen con la información y lleguen a radicarlo y a debatirlo, porque es lo sensato y es lo que los técnicos dicen que hay que hacer”, afirmó.El senador también fue consultado sobre el recorte previsto para la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En respuesta, señaló que no conoce en detalle su presupuesto y planteó que el problema es generalizado en diferentes entidades del Estado.Henríquez sostuvo que sectores como defensa, salud y justicia enfrentan necesidades adicionales de financiación, mientras el Gobierno debe afrontar restricciones fiscales y buscar mecanismos para reducir los gastos de funcionamiento.Diálogo entre poderes para buscar solucionesFinalmente, el presidente del Congreso explicó que sus encuentros con representantes de las altas cortes y otros órganos del Estado tienen como propósito identificar problemas y construir acuerdos dentro del principio de separación e independencia de poderes. “En medio de las diferencias hay que construir consenso para buscar soluciones a los temas que afectan a los colombianos”, señaló.Henríquez puso como ejemplo los asuntos que llegan a la Corte Constitucional y que requieren actuaciones del Congreso, así como el elevado número de acciones de tutela relacionadas con servicios de salud.Según explicó, el objetivo de estos encuentros es identificar qué problemas requieren decisiones administrativas y cuáles necesitan reformas legales.
Viajar desde Colombia hasta Japón puede costar menos de lo que muchos viajeros imaginan, con un cálculo hecho para febrero de 2027 en el que se encuentran tiquetes desde Bogotá hacia Tokio por alrededor de $5 millones ida y vuelta. A esto se suma un factor que está reduciendo el costo del destino para los colombianos: la cotización del yen frente al peso.Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, explicó que la combinación de una moneda japonesa debilitada y un peso colombiano relativamente fuerte hace que el gasto en Japón sea menor para quienes llevan pesos.“Cuando se juntan una de las monedas más débiles del mundo (el yen) con una de las más fuertes (el peso colombiano), Japón se pone en promoción”, señaló el economista.¿Por qué viajar a Japón está más barato para los colombianos?El comportamiento del yen frente al peso permite dimensionar el cambio. Según Campos, a comienzos de 2023, 100 yenes costaban aproximadamente $3.700, mientras que actualmente esa misma cantidad representa unos $2.026.Con esa diferencia, el economista calcula que Japón resulta cerca de 45 % más barato para un colombiano al comparar el valor de la moneda japonesa en esos dos momentos.El efecto se refleja principalmente en los gastos que se realizan directamente en yenes, como alojamiento, alimentación, transporte y entradas a diferentes atracciones.¿Cuánto puede costar un viaje de 15 días?Una estimación compartida por un influencer de viajes plantea que el presupuesto para 15 días en Japón puede estar alrededor de $4 millones, sin incluir los tiquetes internacionales.El cálculo contempla alojamiento en Tokio, Kioto y Osaka desde unos $100.000 por noche por persona, principalmente en hostales. En hoteles, el valor puede subir a $200.000 o más.Para alimentación, la referencia utilizada es de unos $100.000 diarios. Entre las opciones mencionadas están las tiendas de conveniencia y cadenas de restaurantes, mientras que un ramen en Ichiran puede costar alrededor de $25.000.El transporte urbano también puede mantenerse dentro de ese presupuesto: los trayectos en metro se estiman en unos $6.000.¿Qué ruta se puede hacer por Japón?Para un viaje de 15 días, el itinerario propuesto comienza en Tokio y pasa por Yokohama, Kanazawa, Takayama, Kioto, Osaka, Hakone y Kawaguchiko, antes de regresar a Tokio.El recorrido permite combinar grandes ciudades con destinos turísticos ubicados fuera de los principales centros urbanos. Entre ellos está Kawaguchiko, una zona recomendada para observar el monte Fuji y situada aproximadamente a una hora y media de Tokio.El desplazamiento entre Tokio y Osaka también puede hacerse en Shinkansen, el tren bala japonés. El cálculo se estima en unos $700.000 el trayecto de ida y vuelta, incluyendo la conexión con Kioto.¿Cómo comprar tiquetes baratos desde Colombia a Japón?Para viajar entre el 3 y el 18 de febrero de 2027 se encontraron vuelos desde Bogotá a Tokio por unos $5 millones ida y vuelta.El itinerario encontrado se trata de tiquetes comprados por separado, que permiten armar el recorrido entre Bogotá, Madrid y Tokio por unos $5,2 millones en total. Así quedaría el recorrido desde Bogotá:Bogotá-Madrid ida y vuelta por aproximadamente $2,5 millones en Avianca, sin escalas.Madrid-Tokio ida y vuelta ronda los $2,7 millones, por Qatar Airways haciendo una escala.A ese presupuesto se pueden sumar otros gastos, como entradas a atracciones. Por ejemplo, Tokyo Disneyland se encuentra entre los parques Disney con entradas más económicas, con un valor cercano a $190.000.Cabe también aclarar que los costos presentados son una estimación, y el valor final dependerá únicamente del recorrido, la experiencia y los lugares que desee visitar cada uno, por lo que fácilmente ese precio podría subir si se decide estar en hoteles 5 estrellas y comer siempre en restaurantes lujosos.
Colombia debe hacer una evaluación de los efectos sobre la salud, la seguridad alimentaria y el medioambiente antes de reanudar la fumigación aérea de cultivos ilícitos, especialmente por su posible impacto sobre comunidades afrocolombianas, dijo este jueves un mecanismo de expertos de la ONU.En un informe presentado al Consejo de Derechos Humanos, que se reúne en Ginebra, el Mecanismo de Expertos Independientes de la ONU para Promover la Justicia y la Igualdad Raciales en la Aplicación de la Ley menciona algunas de las medidas anunciadas como parte de la lucha contra los grupos armados y el narcotráfico por parte del nuevo Gobierno de Abelardo De La Espriella.Como una cuestión prioritaria, los expertos piden que se preste atención a que esas medidas no refuercen el racismo sistémico en el país.Recordaron que las comunidades afrocolombianas se han visto afectadas de forma desproporcionada por políticas predominantemente punitivas y militarizadas, particularmente en territorios afectados por la violencia armada, las economías ilícitas y una limitada presencia del Estado.Por ello, pidieron que las políticas de seguridad y drogas que se implementen incorporen una perspectiva étnico-racial, respeten los derechos humanos y garanticen la participación de las comunidades afectadas.Asimismo, los expertos señalan que los estereotipos que asocian a las personas de ascendencia africana, especialmente a los jóvenes, con la criminalidad y la peligrosidad siguen influyendo en los controles policiales, las sanciones y el acceso a la justicia.Los expertos dijeron haber documentado situaciones de controles y registros policiales considerados injustificados y un uso excesivo - en ocasiones letal - de la fuerza, además de una aplicación discriminatoria de los llamados comparendos, multas cuyo impago afecta especialmente a jóvenes afrocolombianos y a personas en situación socioeconómica desfavorecida.A ese respecto, el Mecanismo de la ONU pidió una revisión integral del impacto de los comparendos y recomendó una moratoria sobre estas multas y la cancelación de las pendientes.