El 7 de agosto de 2022, Gustavo Petro pidió la espada de Bolívar ante él para hacer su juramento como presidente y durante cuatro años la tuvo a su lado en la Casa de Nariño en donde, según él, "la cuidó y mostró" como el símbolo que representa la historia de Colombia. Sin embargo, este viernes, 24 de julio, dejará la Casa de Nariño para regresar a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde será custodiada nuevamente como una de las piezas históricas más representativas del país. El traslado oficial se realizará luego de que uniformados del Batallón Guardia Presidencial llevaran a cabo los ensayos logísticos y protocolarios para garantizar el desplazamiento de la insignia.El regreso de la espada fue anunciado por el presidente Gustavo Petro el pasado 20 de julio, durante los actos conmemorativos del Día de la Independencia. En su intervención, el mandatario confirmó que la insignia volvería a su lugar de origen mediante una ceremonia oficial."Yo la saqué un 7 de agosto, la mostré al pueblo de Colombia y la enarbolé desenfundada porque esa espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia, y aún no hay justicia (...) La devolveré a la Quinta de Bolívar, en Bogotá, donde vivió con Manuelita Sáenz, quizá feliz, y de donde salió a morir en soledad. La regresamos al pueblo y no la enfundamos", dijo.Esta casa, administrada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, conserva objetos personales, documentos y elementos asociados a la vida de Simón Bolívar, por lo que el retorno de la espada fortalece nuevamente su valor patrimonial e histórico.También saldrán de la Casa de Nariño la sotana de Camilo Torres Restrepo, la cual será entregada al Museo Nacional y quedará bajo cuidado de la Facultad de Patrimonio de la Universidad Nacional; mientras que sombrero de Carlos Pizarro ya fue entregado a la senadora María José Pizarro.
En diálogo con Mañanas Blu, el exintegrante y fundador del M-19, Carlos Sánchez, rememoró el robo de la espada de Simón Bolívar, que tuvo lugar el 17 de enero de 1974. Carlos Sánchez, quien también ha trabajado como fotógrafo de películas de cine, es hermano del legendario Pepe Sánchez, un destacado director en la historia de la televisión colombiana.Cuando se le preguntó a Sánchez sobre si el acto fue un robo o una recuperación, Carlos Sánchez explicó que no se trató de un robo y que la prueba es que la espada está hoy en manos del Estado. Fue más allá, dijo que no fue terrorismo."La sacamos del estatismo y la pusimos en manos de la gente para que la gente la utilizara y la ordenara en su lucha", indicó.Así fue el robo de la espada de Simón BolívarLa conversación continuó con preguntas sobre los detalles del robo, como la participación de Carlos Sánchez en el mismo. Sánchez explicó que estaba esperando afuera en un carro mientras otro miembro del M-19 llevaba la espada. Cuando se le preguntó sobre quién ideó el robo de la espada, Sánchez mencionó a Luis Otero, un compañero de colegio, como uno de los originadores de la idea.“A mí me lo dijo: ‘Creo que una cosa que tendría un impacto político muy interesante robarse la espada de Bolívar como un símbolo de lucha y era perfecto porque el M-19 nace como una guerrilla. Cuando salimos del colegio nos íbamos conversando en el bus”, indicó.Posteriormente, relató, se encontraron en el M-19 y allí concretaron la idea de realizar el robo: “Le plantea la idea de robarse la espada de Bolívar a (Jaime Bateman). A Bateman parece que le gustó la idea”.A la pregunta de si se arrepentía de los actos del M-19, Sánchez respondió que no, pero manifestó que la historia demostró que ese no era el camino.“No me arrepiento de nada de eso. Me parece que era la época. Era lo que la gente hacía. La juventud hacía y había que hacerlo. Era la época que nos correspondía”, explicó.La entrevista abordó temas como la toma del Palacio de Justicia y otros actos del M-19, con Sánchez defendiendo su posición ideológica y justificando sus acciones en ese contexto.“Eso fue un error gravísimo con el que yo de verdad no estuve muy de acuerdo. (…) El M-19 no mató ningún magistrado, los mató la retoma, que fue excesiva”, insistió.Sobre el actual presidente Gustavo Petro, y su relación con la ideología del M-19, Carlos Sánchez destacó la similitud entre su discurso y el del M-19 en su época, al punto de manifestar que los dirigentes del grupo armado ilegal estarían de acuerdo con las políticas del hoy jefe de Estado y las apoyarían.“Sí (lo estarían apoyando). (El discurso) es parecido, actualizado. Porque si Petro no empieza a hablar de los asuntos urgentes de la ecología, nadie había hablado de eso. Empezaron a hablar porque habló Petro y porque vieron que era un problema real y que había que atenderlo”, expresó.
Colombia es un país condenado a girar eternamente en torno a los no pocos momentos violentos de su historia, sin lograr la suficiente verdad ni la suficiente justicia que le permitan una verdadera reconciliación con el fin de “pasar la página” y mirar hacia el futuro.En las últimas horas, la conmemoración del robo de la espada de Bolívar, de la toma del Palacio de Justicia y del atentado del ELN contra la Escuela de Policía General Santander, fueron una muestra de esa realidad que afrontamos los colombianos y que como sociedad estamos en la obligación de cambiar.Sobre el robo a la Espada de Bolívar, “mito fundacional” de la guerrilla del M-19 y que fue cometido el 17 de enero de 1974, la polémica giró en torno a las voces que consideraron que un acto convocado por el ministerio de Cultura en el que llamó a resignificar la que calificaron como “recuperación” de la espada, podría ser considerado una apología a la lucha armada, lo cual fue negado por el ministro-El otro escenario de confrontación política y mediática se produjo por cuenta de la decisión del Ministerio de Defensa de retirarle las condecoraciones que había recibido el excomandante de la Brigada 13 del Ejército, general Jesús Armando Arias Cabrales, por haber sido condenado por el Holocausto del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.Aunque el presidente Gustavo Petro defendió esa decisión argumentando que se hizo con base en un decreto del año 2015, la coincidencia de la determinación con los actos conmemorativos del robo de la Espada de Bolívar por parte del M-19 y con mensajes del jefe de Estado a través de redes sociales, catalogando la toma del Palacio como una “demanda armada”, relativizando la responsabilidad del grupo guerrillero al que él perteneció, llevaron a que sobre todo desde sectores políticos opositores lanzaran duras críticas en su contra.Para completar el complejo panorama de conmemoraciones de actos violentos, este miércoles se cumplieron 5 años del atentado terrorista del ELN contra la Escuela General Santander de Bogotá en el que fueron asesinados 22 cadetes, en medio de las voces de sus familiares denunciando no solamente impunidad sino también ausencia de una reparación efectiva por parte del Estado.La conclusión a la que se puede llegar tras recordar estos tres episodios violentos de nuestra historia reciente es que las heridas siguen vivas porque ninguno de los actores responsables de estos terribles crímenes ha dicho la verdad ni tampoco ha pedido perdón a sus víctimas: ni el M-19 ni el Ejército han hecho un necesario acto de contrición por la toma y retoma del Palacio de Justicia, ni el ELN ha hecho lo propio tras el atentado a la Escuela General Santander. A eso hay que apuntarle y podría ser una buena idea incluirlos dentro de la “paz total”.
El expresidente Iván Duque arremetió este jueves contra un homenaje que el Ministerio de Cultura realizó el pasado miércoles para celebrar lo que llamó la ‘recuperación’ de la espada de Simón Bolívar, por parte del M-19, hace 50 años.En un trino publicado en su cuenta de Twitter, Duque calificó al M-19 como una organización terrorista que asesinó, secuestró y cometió actos terroristas y genocidas. Además, aseguró que sus miembros nunca pidieron perdón ni respondieron por sus atrocidades."Hoy sus miembros, perfumados de impunidad, pretenden darle lecciones de moral y pacifismo al país, incluso haciendo apología del robo de la espada de Bolívar", escribió Duque.El expresidente recordó que, en 2020, durante su Gobierno, la espada de Bolívar fue trasladada a la Casa de Nariño, donde se creó una guardia para su protección."Le dimos el lugar que le corresponde como símbolo de la libertad y del orden institucional, nunca como trofeo de delincuentes", dijo.El homenaje del M-19 a la “recuperación” de la espada de Bolívar se realizó en el marco de la conmemoración del 50 aniversario del robo de la espada de Bolívar, ocurrido el 17 de enero de 1974.El M-19 se desmovilizó en 1990 y sus miembros se integraron a la vida política del país. Sin embargo, sus acciones durante el conflicto armado siguen siendo motivo de debate y controversia.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que el homenaje no es “una celebración al delito”, como muchos lo calificaron.“Yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, añadió.Le podría interesar:
Este miércoles se llevará a cabo un evento por parte del Gobierno Nacional en el que buscan homenajear la “recuperación”, como la han calificado en el Ministerio de Cultura, de la espada de Bolívar hace 50 años.La conmemoración tendrá lugar en el Museo Nacional y en la Casa Museo Quinta de Bolívar durante hoy y mañana. De acuerdo con el Ministerio de Cultura, buscan “resignificar los hechos del 17 de enero de 1974 y propiciar espacios de reflexión y diálogo”.El evento, iniciativa del Gobierno Nacional, ha sido duramente criticado, pues lo han calificado como una apología al delito, teniendo en cuenta el robo hace 50 años por parte del entonces grupo guerrillero M-19.En diálogo con Mañanas Blu, el ministro de Cultura, Juan David Correa, manifestó que no se trata de “una celebración al delito” como muchos la han calificado.Según el jefe de cartera, es una conversación que se debe dar en torno a la historia del país, “yo creo que el papel de la cultura, de los intelectuales, de los artistas, de los pensadores, es darle una forma, sistematizar, representar esos símbolos que son, que representan tensiones en las sociedades para volver los temas de conversación y oportunidades”, dijo.A esto agregó que no se trata de una celebración a un hecho de violencia en el país y que por el contrario, dejan sobre la mesa el debate sobre un objeto simbólico como lo es la espada de Bolívar.“No estamos celebrando un hecho de violencia, estamos abriendo una discusión y resignificando un objeto simbólico que hoy le pertenece (…) es una oportunidad para que conversemos sobre hace cincuenta años, sobre hace doscientos, sobre hace treinta y tantos, cuando se devolvió esa espada, porque se consideró por parte de ese grupo que se había restituido la democracia a través de la promulgación de la constitución de 1991”, dijo.Sobre el significado de la espada, explicó que debe volverse un símbolo de paz y de unión en los colombianos, “hay que volver más compleja la figura de Bolívar que la complejizó nuestro propio premio Nobel en una fantástica novela que es el general y su laberinto”, defendió.Como parte de esta conmemoración que promueve el Ministerio de Cultura, se adelantará un diálogo en el Museo Nacional y continuarán con un recorrido por algunas estaciones de las salas permanentes del museo relacionadas con la historia del M-19 y con piezas pertenecientes al libertador Simón Bolívar.Escuche aquí la entrevista completa con el ministro de Cultura en Mañanas Blu:
La espada que fue propiedad del libertador Simón Bolívar, y que estuvo perdida durante 17 años, entre 1974 y 1991, ha estado muy presente en el Gobierno del presidente Gustavo Petro. No solo tuvo un lugar de honor durante la posesión del primer mandatario el 7 de agosto de 2022 en la Plaza de Bolívar, sino que el presidente constantemente la evoca.Y es que entre la gran cantidad de decretos que el presidente Gustavo Petro está dejando firmados antes de finalizar este 2023, aparece uno que tiene bastante particularidad: el decreto 2237 de 2023, el cual crea la distinción “Orden de los Guardianes de la Espada de Bolívar”.Aunque ya existía un reconocimiento a los integrantes de la Casa Militar y del Batallón Guardia Presidencial, que cuidaban el elemento histórico (creada en el 2021 por el entonces presidente Iván Duque), esta nueva distinción busca otorgarla a las personas nacionales o extranjeras que lo cuidaron en el pasado, así como aquellos que contribuyan a la paz, la justicia social y la soberanía.Coincidencialmente y de forma curiosa, la distinción tiene un nombre similar a una cofradía creada por el M-19 entre los años 1986 y 1987, en los que la espada estaba en manos de este grupo guerrillero, luego de su histórico robo de la Quinta de Bolívar por una unidad al mando de Álvaro Fayad en 1974La cofradía estaba integrada por 12 personalidades nacionales y extranjeras quienes tendrían la misión en algún momento de cuidar el elemento histórico. Aunque el objetivo era que ninguno de los integrantes revelara su identidad, posteriormente se supo que en esa lista aparecían figuras como el expresidente de Cuba Fidel Castro, el poeta Mario Benedetti, el expresidente de Panamá Omar Torrijos, y hasta las madres y abuelas de la Plaza de Mayo.Otro aspecto relevante del decreto es que el “Consejo de la Orden de los Guardianes de la Espada del Libertador Simón Bolívar”, encargada de escoger los nombres de los homenajeados, estará integrada por el presidente Gustavo Petro, el director del Dapre, Carlos Ramon González, y el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño; todos exintegrantes del movimiento M-19.Y es que la historia posterior al robo de la espada de Bolívar, como hito fundacional del M-19, ha estada plagada de misterio y de versiones encontradas: se habla de que reposó durante mucho tiempo en las casas de los poetas León De Greiff y Luis Vidales, que estuvo en Cuba bajo el cuidado de Fidel Castro, que casi se pierde su rastro en Panamá cuando los Estados Unidos capturaron al general Manuel Noriega, que para recuperarla los integrantes del M-19 tuvieron que poner avisos en los periódicos y que hasta estuvo los primeros días posteriores del robo, bajo el cuidado de unas trabajadoras sexuales en un prostíbulo en el barrio Santa Fe en Bogotá.Puede ver:
El primer año de cualquier gobierno en países como el nuestro tiene que tratar de evaluarse con la ponderada mirada entre lo ofrecido en el usual vademécum de propuestas de campaña y la realidad estructural e institucional de Colombia que, en últimas, es la encargada de plasmar en hechos esos ideales electorales. La aterrizada gubernamental después de una poética jornada democrática siempre trae una dura prosa. Gustavo Petro no se escapa. Es más, este Gobierno tiene elementos adicionales que pueden potenciar la crudeza de la evaluación: es rupturista y el primero de la izquierda colombiana.Pero si por el lado del Gobierno dificulta los análisis primigenios, por el lado de los colombianos también. Desde el siete de agosto del año pasado el poder pasó a manos de gente diversa y antes excluida del manejo estatal en el ámbito nacional. Eso produjo un stress inusual en la vida de los que habitamos cada rincón de la nación. Pocos, de los anteriores detentadores del poderío nacional, conocían las nuevas caras que viajaban en los carros oficiales. Los medios no estaban acostumbrados a cubrir unos funcionarios más líricos que realizadores. Más ideológicos que pragmáticos. Mas desconfiados que abiertos. Mas inexpertos que versátiles. Pero quién los puede juzgar. Son los novatos de una Colombia escondida que se descubría ante un capturado poder. Hace un año, todos, estamos aprendiendo del tsunami que provoca una nueva gente, con una nueva agenda tomando decisiones en un país que se resiste a ese tipo de cambio, el mismo que mucho amateur no ha sabido valer.En la práctica, el primer año tuvo un elemento esencial: el respeto por los resultados electorales. No hubo ese apocalíptico empeño de los ultras radicales, de lado y lado, que pensaban que de ganar el presidente Petro el país no iba a aceptar esa victoria. Pudo juramentarse con espada de Bolívar incluida. La plaza del libertador estuvo repleta, acompañado por varios dignatarios. El discurso leído, la única excepción en un mandatario que a veces abusa de la improvisación de la palabra, fue de un estadista con visos de querer ser una especie de “gobernante puente” entre lo que no ha podido terminar y lo que no ha acaba de nacer en materia política contemporánea global. El presidente Petro de ese discurso, luego de los primeros 365, deja más bien una deuda en ejecución del plan de gobierno.Suscríbase a nuestro canal de WhatsApp aquí:👉🏻 bit.ly/42ZQznFLa armonía de lo que algunos llaman luna de miel del novel gobierno le permitió con la coalición parlamentaria, la recordada “aplanadora”, pasar una robusta reforma tributaria y el plan nacional de desarrollo. Luego de esos éxitos aparecieron las grietas filosóficas al interior del Gobierno. Algunas reformas duraron hasta cuatro meses, como la de la salud, siendo discutidas en primer debate en la comisión séptima de la cámara. Nunca, en la era reciente, un sector había sido tan zarandeado producto de la incertidumbre, como lo fue el de la salud colombiana. Los infantiles manejos de unos párvulos parlamentarios aumentaron esa sensación de vacilación en materia sanitaria. Lo mismo ocurrió con la reforma laboral, pensional o de sometimiento. Tal fue el desbarajuste que, por primera vez, una primera dama de la nación se paseó por dicha célula congresional, como una especie de paloma mensajera petrista para reconfirmar lo imposible.La economía en el país, como viene ocurriendo hace dos años, está en franca recuperación. Algunos “pensadores con el deseo” buscan afanosamente una rama para poder justificar lo injustificable: la economía no la maneja exclusivamente ni este, ni ningún gobierno. Fue el rebote pospandémico mundial, que después de muchas inversiones estatales y sus efectos, ha permitido mover los diferentes sectores para lograr índices macroeconómicos precovid.Es cierto que en un año no es posible cumplir con lo prometido, pero sí sirve para percibir cuales son los fundamentos iniciales para comprender la vía escogida para obtener resultados esperados. El tema más anhelado por el mandatario es la paz total. En ese espacio de discusión y debate lo único real es una mesa de negociaciones con el ELN, cuyo cese al fuego con una verificación compleja por cumplir, inició hasta el pasado 3 de agosto. Difícil conocer con ese lento cronograma, lo que se está sazonando en la cocina cubana mientras en la sala de estar se presentan nimios resultados. En este proceso está en juego la presidencia de Petro en materia de logros esenciales. Ojalá estos diálogos sean efectivos y reales, pero no un salto en garrocha hacia el vacío supraconstitucional con consecuencias desconocidas.Los escándalos de funcionarios y de su entorno familiar fueron lo más sonado, sin duda. Pareciera que el año no avanza en meses sino en declaraciones semanales o diarias del litigio de sus allegados. La seguidilla de denuncias que rayan en código penal, pareciera ser la cicatriz en la cara de este primer año de gestión. Es indispensable la prontitud y eficacia de las autoridades para conocer responsables. Un gobierno menguado en resultados no aguanta más impunidad, más aún cuando en el inicio de su segundo año tiene una autopista congestionada en materia electoral.Le quedan tres años para arreglar los cimientos de su propósito en el cuatrienio y recuperar el tiempo perdido a la hora de gobernar.Le puede interesar:
El pasado 15 de noviembre se cumplieron los primeros 100 días del Gobierno del presidente Gustavo Petro y por ese motivo se lanzó un documental con 10 capítulos sobre estos primeros meses.El director del documental, Mauricio Vélez, explicó que se trata de una serie de 10 capítulos, con material inédito, producido 100% en la Casa de Nariño. "Con el cual se busca comunicar el trabajo de los primeros 100 días del Presidente y su equipo de trabajo en el Gobierno", resaltó.Ya se lanzó el primer capítulo del documental, que habla sobre el capítulo de la espada de Bolívar: la cual no pudo ser llevada desde el inicio del evento de posesión, el 7 de agosto y que terminó siendo uno de los puntos clave de esa fecha; pues el mandatario ordenó a la Casa Militar que la llevara al escenario.En el primer capítulo se muestra el momento en que Petro visitó la Casa de Nariño como presidente electo y el entonces presidente Duque le mostró la espada. “Pero está desenvainada”, le dijo Petro a Duque; a lo que él le responde: "Claro, hay que mantenerla siempre desenvainada, doctor Gustavo”.“No me gustó que el gobierno saliente no hubiera facilitado algo que era un símbolo para el presidente. Queríamos hacerle un homenaje a esa espada y a los que representa la lucha por la libertad”, manifestó el hoy ministro del Interior, Alfonso Prada.El segundo capítulo, que se publica este miércoles, tratará sobre la conformación del gabinete y de parte de él. En esta primera parte, Laura Sarabia, Jefe de Gabinete, y los ministros de Defensa, Iván Velásquez; Salud, Carolina Corcho; de Minas y Energía, Irene Vélez; de Ciencia, Tecnología e Innovación, Arturo Luna; y de Hacienda, José Antonio Ocampo, entre otros, hablarán de los retos de los primeros tres meses.Según la información de Presidencia, habrá capítulos dedicados a la primera dama, Verónica Alcocer y otro a la vicepresidenta, Francia Márquez.Le puede interesar:Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y por qué la alcaldesa Claudia López no asume su responsabilidad por la situación de Bogotá:
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha destacado la "enorme cordialidad" en todos los encuentros mantenidos entre el rey Felipe VI y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, así como "la solidez" de las relaciones entre España y Colombia.Así lo ha dicho Albares este miércoles en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) al ser preguntado por la decisión de Felipe VI de permanecer sentado ante la espada de Simón Bolívar en la toma de posesión de Petro, un gesto que han criticado la ministra española de Asuntos Sociales, Ione Belarra, y otros miembros de la formación Unidas Podemos.Tras destacar que había acudido a Torrejón a recibir a 294 excolaboradores afganos de las autoridades españolas y sus familias, el responsable de Exteriores ha insistido en "las extraordinarias relaciones que ha tenido España con el anterior Gobierno y que va a seguir teniendo" con el actual."Trabajaremos conjuntamente en una agenda común en la lucha contra el cambio climático" que, ha dicho Albares, Petro quiere "poner muy alto" y por la paz, para que "la comunidad iberoamericana de naciones salga reforzada". Le puede interesar: escuche las noticias del día
Sigue dando de qué hablar la espada de Bolívar, la misma que retrasó 18 minutos el discurso del presidente Gustavo Petro el domingo 7 de agosto, mientras era llevada del Palacio de Nariño a la plaza de Bolívar.Pues bien, ahora el presidente Gustavo Petro ordenó que no siguiera en el Salón Bolívar, a donde tiene acceso muy poca gente, y por eso fue trasladada al lobby de la Casa de Nariño, en la entrada de la carrera octava.Por esta puerta ingresan todos los visitantes y la mayoría de los funcionarios que visitan la Casa de Nariño y que ahora observarán la famosa espada de Bolívar tan pronto ingresen. La espada seguirá custodiada permanentemente por dos guardias.La jefatura para la Protección Presidencial fue la encargada de hacer el traslado de la espada en un cofre y de la urna que la protegerá. Vale la pena recordar el profundo contenido simbólico que tiene la espada para el presidente Petro porque la misma fue robada en 1974 de la Quinta de Bolívar de Bogotá y fue devuelta al estado colombiano una vez se firmó la paz con esa guerrilla.
Durante cerca de cinco horas, más de 530 silleteros y silleteras de Santa Elena llevaron sobre sus espaldas esas enormes composiciones florales por un recorrido de más de 2.4 kilómetros que arrancó pasadas las 2 de la tarde en una jornada en la que la tradición, el trabajo campesino y la creatividad volvieron a convertirse en protagonistas para emocionar a los miles de asistentes propios y foráneos que llegaron a la capital antioqueña para vivir una de sus más importantes tradiciones.La edición de este año también dejó nombres propios: John Jairo Grajales Gómez, de la vereda El Porvenir, se quedó con el título de ganador absoluto del desfile con su silleta tradicional. También había obtenido este mismo premio en 2019."No tengo palabras, demasiado emocionado. Es una labor, es una tradición que la llevo en el corazón por ser. En homenajeado con estos galardones, y bendito dios, a nuestro señor, a los jurados, a todo mundo que está viendo la labor que uno hace. No es fácil, son siete, ocho meses de trabajar duro para poder producir esta silleta y sacarla en la ciudad de Medellín", manifestó Grajales.GanadoresEn otras categorías los ganadores fueron Mateo Londoño Ospina, de la vereda San Ignacio, en la Comercial; en la Monumental el galardón fue para David Santiago Grisales Gómez, de la vereda Piedra Gorda. Mientras tanto, la mejor propuesta en Emblemática correspondió a Juan Gabriel Velásquez Grajales, también de El Porvenir, y de ese mismo lugar del corregimiento, Víctor Julio Ruiz se destacó en la categoría Artística; Isabela Londoño Grajales, de la vereda El Cerro, obtuvo reconocimiento en la categoría Infantil e Isabela Grajales Grajales, de la vereda Piedra Gorda, en Junior.El principal evento de la Feria contó con por segunda vez en la historia de un presidente de la República. Abelardo de la Espriella estuvo acompañado de su familia, del vicepresidente José Manuel Restrepo, el alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón."Feliz de estar aquí en Medellín, en este desfile, en esta feria, que es patrimonio de Colombia, pero tenemos que hacerlo patrimonio de la humanidad, y ese es el compromiso", apuntó el jefe de Estado. Por su parte, el vicepresidente Restrepo habló sobre la elección de Medellín para la primera visita oficial de los nuevos mandatarios."Lo que significa enderrama económica para el municipio, para el departamento, en quien se dedica al jardín, en quien hace la silleta, en quienes traen las flores de otros territorios de Colombia. Vincula el país alrededor de las flores. Y las flores, ¿ustedes saben lo que significa incluso en tradición exportadora de Colombia?", aseguró. El vicepresidente Restrepo también destacó que el Desfile de Silleteros es un evento que, además de estar muy arraigado a la tradición antioqueña, es un ícono del país en el mundo."De Colombia, de Antioquia, de Medellín, que hay que acompañar, porque estos estos, estas silletas y los silleteros representan, además, mire la hermosura de lo que significa esta tierra, de lo que tiene Colombia también para mostrarle al mundo. Y tenemos que acompañarlo, esto es una tradición cultural de enorme importancia para el país", expuso Restrepo.Según el alcalde Federico Gutiérrez, durante los 10 días de Feria, la ciudad alcanzó una ocupación hotelera superior al 80% y una derrama económica superior a 60 millones de dólares.
La memoria de Johan Sebastián Durán Guerrero, el joven bumangués de 25 años que murió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), empieza a quedar plasmada en las calles de Biddeford, Maine.Dos artistas locales comenzaron a pintar un mural en el centro de esta ciudad para homenajear al colombiano, quien murió el pasado 13 de julio durante un procedimiento de agentes de inmigración. La obra está ubicada en el número 5 de Alfred Street y muestra a Johan junto a su pequeña hija.El mural fue autorizado tanto por los propietarios del edificio como por el negocio que funciona en el lugar, Stem & Vine. Su propietaria, Brianne Emhiser, aseguró que se siente honrada de que la fachada de su establecimiento sea el espacio escogido para mantener viva la memoria del joven colombiano.De acuerdo con los artistas, la obra estaría terminada aproximadamente en las próximas 48 horas.El homenaje se suma a las distintas expresiones de duelo que han surgido en Biddeford desde la muerte de Johan. En los días posteriores al tiroteo, residentes levantaron memoriales improvisados en el sitio donde ocurrió el hecho, mientras familiares, amigos y organizaciones defensoras de los migrantes han reclamado respuestas sobre las circunstancias de su muerte.Johan Sebastián Durán Guerrero había llegado a Estados Unidos en busca de oportunidades y se había establecido en Biddeford junto con su familia. Era padre de una niña de tres años y, según organizaciones de apoyo a migrantes, contaba con autorización para trabajar y un número de Seguro Social.El 13 de julio, Johan salió de su vivienda en un vehículo cuando fue interceptado por agentes de ICE. La versión oficial sostiene que el joven intentó escapar y que habría dirigido el automóvil hacia uno de los funcionarios, quien entonces disparó al considerar que existía una amenaza para su seguridad.Sin embargo, el caso ha estado rodeado de cuestionamientos. El senador independiente Angus King afirmó que, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional, Johan no era el objetivo de la operación. Además, se ha señalado que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales. La Fiscalía General de Maine mantiene abierta la investigación y el funcionario que disparó fue puesto en licencia administrativa.Videos de cámaras de seguridad y testimonios de personas que estaban en el sector también han generado interrogantes frente a la versión oficial. Medios estadounidenses han reportado que el agente identificado como David Brouillette disparó contra Johan y que posteriormente surgieron antecedentes sobre el comportamiento violento del funcionario, información que ahora también hace parte del escrutinio público sobre el caso.La muerte del joven bumangués provocó además una fuerte reacción en Biddeford. Su compañera, Karolina Rojas Álvarez, describió a Johan como un hombre trabajador, dedicado a su familia y con sueños por cumplir. Durante una declaración pública, recordó especialmente el vínculo que tenía con su hija de tresEl alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, también ha reclamado una investigación transparente y ha insistido en que Johan era parte de la comunidad. En una proclamación presentada ante el Concejo Municipal, pidió justicia y rendición de cuentas por su muerte y expresó solidaridad con la familia y con los habitantes migrantes de la ciudad.Ahora, mientras avanza la investigación en Estados Unidos, el rostro de Johan quedará plasmado en un muro de Biddeford. Una imagen junto a su hija que busca convertir el dolor de una comunidad en memoria y recordar la historia del joven colombiano que salió de Bucaramanga buscando un mejor futuro y terminó muriendo durante un operativo de inmigración.
Luego de una semana pedagógica por la rotación de los nuevos dígitos, este lunes 10 de agosto comenzará a regir el periodo sancionatorio del pico y placa para vehículos particulares y motocicletas.La disposición, producto de un estudio técnico de acuerdo al número de registros y vehículos activos, seguirá teniendo como base el último dígito de la placa para carros particulares, mientras que para las motocicletas de dos y cuatro tiempos se determina por el primer dígito de la placa.De igual manera seguirá, rigiendo de manera continua entre las 5:00 de la mañana y las 8:00 de la noche, así:Lunes: 5 y 8Martes: 1 y 4Miércoles: 0 y 2Jueves: 3 y 6Viernes: 7 y 9Con estos dígitos funcionará la medida hasta el 27 de enero de 2027.Continúan como vías exentas de la medida la vía Las Palmas, vía 4.1 occidente antioqueño, conexión de la avenida 33 entre la autopista sur y la avenida Las Palmas, calle 10 entre el Eje vial del Río y la terminal del sur y los corregimientos; además de la autopista Sur y avenida Regional, excepto en el municipio de Bello, donde la restricción rige en todas las vías, según las autoridades locales con el fin de descongestionar la glorieta de Niquía."La entidad invita a la ciudadanía a consultar previamente las placas con restricción, verificar los horarios y planear sus desplazamientos con anticipación. Desde la secretaría reiteramos que esta medida busca mejorar la movilidad en la ciudad", manifestó el secretario de Movilidad de Medellín, Pablo Ruiz.Vale la pena recordar que el pico y placa busca sacar cerca de 200.000 vehículos diariamente de circulación en la subregión, a pesar de la identificación de una saturación en la vías de entre el 100 y el 170%. Según esta dependencia de la Alcaldía de Medellín hay días en los que esa tarea es más difícil, por la cantidad de motos y carros que hay matriculados con ciertos dígitos: 0,1 y 5.
A menos de 48 horas de haberse posesionado como presidente, Abelardo De La Espriella anunció las primeras afectaciones a grupos armados que delinquen en Antioquia tras los resultados reportados por la fuerza pública en las subregiones de Urabá y el Nordeste.Tras su asistencia al tradicional Desfile de Silleteros que cerró la Feria de las Flores en Medellín, antes de dejar la capital antioqueña el mandatario anunció que en medio de combates con tropas de la Décima Cuarta Brigada fueron abatidos dos integrantes del Clan del Golfo en la vereda Liberia del municipio de Anorí.La operación, según el presidente, también permitió la incautación de seis fusiles y abundante material de guerra e intendencia.Los hombres, entre ellos uno de sus cabecillas en la zona, hacían parte de la subestructura Jorge Mario Valle y eran señalados de diferentes acciones terroristas en contra de la población civil, pero también de la fuerza pública."Esta comisión terrorista a la que se le propinó este duro golpe es la misma que en el año 2024 había asesinado a cuatro de nuestros valientes soldados que adelantaban operaciones en esa región del departamento",dijo el mandatario.De la Espriella también aseguró que en otras acciones desplegadas en el Urabá antioqueño, en el municipio de Necoclí, fueron capturados cuatro presuntos integrantes de la subestructura Gabriel Poveda Ramos del mismo grupo ilegal dedicados al narcotráfico y al componente financiero.En las operaciones desarrolladas por parte de la Armada y la Décima Séptima Brigada, los uniformados incautaron armas de fuego, municiones y material de interés para las labores de inteligencia militar.
La senadora María Clara Posada solicitó a la ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, ordenar una auditoría forense a Colpensiones para revisar el manejo de los recursos de la entidad durante los últimos cuatro años.La congresista argumenta que existen numerosas denuncias sobre presuntas irregularidades en materia de contratación y consideró necesario establecer cómo fueron ejecutados los recursos públicos. “El país necesita saber cómo ejecutaron los recursos públicos”, afirmó.Entre los hechos que cuestiona, Posada menciona la presunta contratación del principal financiador del Pacto Histórico y aseguró que en junio se destinaron 25.300 millones de pesos para garantizar hasta octubre la contratación de una nómina paralela de 1.000 trabajadores temporales.También reprocha la ejecución de 238.587 millones de pesos para el cambio del data center, proceso que, según indicó, estuvo relacionado con fallas en la prestación del servicio durante junio y julio.A esto sumó un gasto de 87.621 millones de pesos en publicidad y señaló que no se han publicado las facturas correspondientes a los viajes de los directivos de la entidad.Colpensiones cuenta con un presupuesto anual de 75,6 billones de pesos, por lo que la senadora insiste en que su administración debe estar sometida a criterios de transparencia y control.Posada pide que la nueva administración de la entidad comience con un “corte de cuentas claro” que permita establecer qué ocurrió con los recursos públicos y cómo fueron utilizados durante los últimos años.