La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil dejó un escenario inesperado y una carrera abierta hacia el balotaje del próximo 25 de octubre. Aunque la diferencia entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva fue estrecha, con 47,06 % y 45,12 % de los votos, respectivamente, el resultado reveló un cambio significativo en el mapa electoral brasileño: Bolsonaro logró imponerse en territorios estratégicos y, al mismo tiempo, el candidato del Partido de los Trabajadores perdió respaldo en algunas de las regiones donde tradicionalmente ha tenido mayor fortaleza.Para Marco Antonio Rocha, director de Transforma, el banco de pensamiento económico de la Universidad de Campinas (Unicamp), una de las claves para entender el resultado está precisamente en esa transformación del voto lulista.“Flávio ha ganado en Minas, que es la región electoral más grande de Brasil, ha ganado en São Paulo y ha ganado en Río. Los tres juntos son cerca del 40 % del electorado brasileño”, explicó Rocha durante una entrevista con Blu Radio.El analista considera que la victoria en esos tres estados representa una ventaja importante para Bolsonaro de cara a la segunda vuelta. Minas Gerais, en particular, tiene un peso electoral y político determinante, debido a que Lula había conseguido imponerse allí en elecciones anteriores.“Se dice acá que la victoria en Minas es fundamental para la victoria en Brasil”, señaló Rocha, quien considera que el resultado de la primera vuelta convierte a Bolsonaro en el favorito para el balotaje.Lula pierde terreno en el NordesteUno de los elementos que más llaman la atención del resultado es el comportamiento electoral del Nordeste y algunas zonas del Norte de Brasil, regiones históricamente asociadas con una mayor votación por Lula y el Partido de los Trabajadores.De acuerdo con el análisis de Rocha, el cambio no se limita a los votos obtenidos por los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta. También existe un desplazamiento de electores que anteriormente respaldaron a Lula y que ahora optaron por Bolsonaro.“Lula ha perdido muchos votos en la región donde el lulismo es más fuerte, como el Nordeste, como parte del Norte. Y así hay muchos votos que se han convertido desde las elecciones pasadas de votos para Lula que ahora son votos para Flávio”, sostuvo.Esta situación plantea un desafío especialmente complejo para el expresidente y actual candidato, pues su estrategia no solamente tendrá que buscar nuevos apoyos entre los electores de los candidatos eliminados, sino recuperar parte del voto que históricamente había estado de su lado.La derecha se fortalece en el CongresoEl avance del bolsonarismo no se produjo únicamente en la elección presidencial. La composición del Congreso también mostró un fortalecimiento de las fuerzas de derecha y extrema derecha, un factor que podría tener consecuencias importantes en un eventual gobierno de Bolsonaro.Rocha destacó el peso que tendría esta nueva correlación de fuerzas en el Senado. Según su interpretación, el bloque bolsonarista tendría una mayoría suficientemente amplia para impulsar cambios políticos y legislativos de gran alcance.“El Senado es muy, muy similar a cómo después de la victoria de Bukele en El Salvador. Ahora el Senado bajo Bolsonaro tiene la capacidad de hacer impeachment, de cerrar la Suprema Corte y cambiar la legislación y la Constitución de Brasil”, afirmó.El analista agregó que, si Bolsonaro logra imponerse en la segunda vuelta, la nueva composición del Congreso podría darle un margen de maniobra considerable para promover reformas y ejercer presión sobre instituciones como la Suprema Corte.El escenario adquiere todavía mayor relevancia porque algunos magistrados del máximo tribunal brasileño deberán retirarse por alcanzar la edad de jubilación, lo que abriría la posibilidad de nuevos nombramientos durante el próximo gobierno.Violencia, economía y descontento políticoPero ¿por qué se produjo este giro electoral? Para Rocha, la explicación está relacionada con fenómenos que también han marcado a otros países de América Latina: la inseguridad, el deterioro de las condiciones económicas y una creciente sensación de frustración con la política tradicional.“Es un hecho mundial, es un ciclo político. Mucho se explica por razones muy cercanas de lo que ha pasado en los otros países que han estado en América Latina: la violencia, los dominios de los carteles, sobre todo en ciudades más ricas que nunca tuvieron problemas de violencia”, explicó.A esto se suma el aumento del costo de vida y la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos. El economista señala que muchas personas no encuentran una perspectiva clara de movilidad social, situación que termina convirtiéndose en descontento político.“La vida está muy cara, las personas no ven una salida, no consiguen mirar una salida para eso, no consiguen mirar una ascensión social. Eso genera un descontentamiento general con el gobierno, mejor decir, con la política”, manifestó.Desde esta perspectiva, el resultado electoral puede interpretarse menos como una adhesión absoluta al proyecto de Bolsonaro y más como una expresión de rechazo al oficialismo y al Partido de los Trabajadores.Un voto de protesta contra LulaUno de los aspectos más llamativos observados por Rocha fue la ausencia de grandes movilizaciones callejeras después de la primera vuelta. A diferencia de otros procesos electorales, el triunfo de Bolsonaro no estuvo acompañado, según su relato, por una celebración masiva comparable con la de años anteriores.“Hubo ayer mucha timidez en las calles, en la movilización política. Si comparamos a 2018, 2022, las personas caminaban con banderas, remeras de Bolsonaro. No hubo eso ayer”, relató.Para el director de Transforma, este comportamiento constituye una señal de que una parte importante del respaldo obtenido por Bolsonaro podría corresponder a un voto de protesta. “Es un voto tímido y sobre todo lo que se percibe es que es un voto de protesto, es un voto contra Lula y contra lo que ha hecho el PT en cuatro años del gobierno”, concluyó.
La senadora María Clara Posada cuestionó una audiencia reservada que Rodrigo Londoño, alias 'Timochenko', rindió ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en 2019, al considerar que durante la diligencia hubo una actitud de cercanía entre los magistrados y el excomandante de las Farc.La audiencia ocurrió el 14 de febrero de 2019 y correspondió al entonces denominado macrocaso de secuestro. La JEP había citado a Londoño como parte de las versiones de los integrantes del antiguo Estado Mayor de las Farc por los hechos relacionados con la privación de la libertad de personas.Según Posada, quien reveló nuevos extractos de la diligencia, esta se extendió durante seis horas y tuvo carácter reservado. “Parecía más bien una charla de amigos con risillas, anécdotas, sin preguntas incómodas y cargada de complicidades”, aseguró la senadora al referirse al desarrollo de la audiencia.¿Qué cuestiona la senadora sobre la audiencia de 'Timochenko'?Posada señaló como uno de los puntos que considera más relevantes las declaraciones de Timochenko sobre el trato que recibían los secuestrados. De acuerdo con la congresista, el excomandante de las Farc sostuvo durante la diligencia que existían criterios de buen trato, alimentación y ausencia de torturas.La senadora cuestionó que los magistrados no hubieran interrumpido la audiencia frente a esas afirmaciones y las contrastó con testimonios y registros conocidos públicamente sobre las condiciones de personas secuestradas durante el conflicto.Otro de los asuntos que destacó fue la discusión sobre las penas que enfrentarían los integrantes de las Farc después del acuerdo de paz. Posada aseguró que durante la audiencia quedó expuesta la posición de Londoño frente a la posibilidad de que los excombatientes fueran enviados a prisión.En ese contexto, también se mencionó la posibilidad de que las penas fueran cumplidas en La Habana. La senadora señaló que durante la conversación hubo incluso una referencia, en tono de broma, a la posibilidad de viajar a Varadero.¿Qué dijo Timochenko sobre la JEP?Uno de los apartes que Posada destacó corresponde a una expresión de Rodrigo Londoño sobre el tribunal de paz. “¿Cómo nosotros vamos a atacar una criatura que nosotros mismos ayudamos a parir?”, habría dicho Timochenko durante la audiencia, en referencia a la JEP.La diligencia hacía parte del Caso 01, relacionado con los secuestros cometidos por las Farc. La propia JEP registra que Londoño rindió su versión individual el 14 de febrero de 2019.Posada sostuvo que lo ocurrido en esa audiencia demuestra, desde su perspectiva, una actitud “condescendiente y a veces cómplice” de los magistrados frente a los antiguos integrantes de las Farc. Esa es la interpretación expresada por la senadora sobre los apartes que está divulgando.La congresista también planteó que estas audiencias deberían ser públicas y cuestionó los recursos destinados a la JEP. Según sus cifras, la jurisdicción ha representado un costo de $3,8 billones durante sus primeros ocho años.
En la madrugada de este lunes falleció en la ciudad de Cali, el reconocido periodista, abogado, publicista y pianista Mario Fernando Prado, muy apreciado en el Valle del Cauca por combinar sus dos pasiones, el periodismo y la música.Durante muchos años tuvo su programa 'Mario Fernando Piano' en el canal regional Telepacífico, donde entrevistaba a diferentes figuras públicas de la ciudad y la región, mientras tocaba este instrumento. También se le conocía por su columna de opinión 'Sirirí', en el diario El País, como el pájaro de mismo nombre, haciendo referencia a que siempre estaba encima de la gente molestando.Sobre su trayectoria en el periodismoLa trayectoria de Prado es bastante reconocida. Ganó dos premios Simón Bolivar, y justo en el año 2024 tuvo un reconocimiento especial por parte de la Alcaldía de Cali en los premios Alfonso Bonilla Aragón de ese año.Lo que se pudo conocer es que su muerte fue producto de una larga y dura batalla contra el cáncer.
Tras una intensa jornada electoral en Brasil, los resultados de la primera vuelta presidencial dejaron un panorama político complejo y altamente polarizado. El candidato de extrema derecha Flávio Bolsonaro encabeza los conteos con el 47% de los votos, superando por dos puntos al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien obtuvo el 45%. Ante este escenario, el economista y profesor asociado del Instituto de Economía de la Universidad de Campinas (Unicamp), Bruno De Conti, ofreció en Mañanas Blu, un análisis detallado sobre los factores globales y locales que explican la ventaja del bolsonarismo y los retos del progresismo hacia el balotaje.Ola internacional y transformaciones en el mercado laboralSegún el análisis de De Conti, el desempeño electoral en Brasil no es un fenómeno aislado, sino que responde a dinámicas políticas globales. "Bueno, es parte de una ola internacional de la extrema derecha que está en países en Europa y claro en los Estados Unidos", afirmó el académico durante la entrevista. En ese sentido, destacó la influencia geopolítica regional al señalar que "lo que es más importante para nosotros en Latinoamérica es ese retorno de Trump a la Casa Blanca, y claro, eso tiene interferencia en las elecciones en todo el subcontinente". Además de los factores internacionales, el profesor De Conti resaltó el papel determinante de ciertos actores sociales internos, entre ellos las iglesias evangélicas, donde identificó "una cierta cohesión para votar en la extrema derecha". Asimismo, abordó el malestar ciudadano relacionado con las condiciones del mercado de trabajo en el país. Aunque reconoció que la tasa de desempleo es actualmente baja en territorio brasileño, advirtió sobre la precarización en la calidad del empleo: "Tenemos aquí una tasa de paro que es muy baja en Brasil ahora, pero claro, ahí no se discute la calidad; mucha gente trabajando con las plataformas". Un gobierno bajo restricciones políticas y de coaliciónAl evaluar el desempeño de la actual administración, De Conti explicó las dificultades que enfrentó Lula da Silva para llevar a cabo sus reformas progresistas prometidas. El especialista recordó que, para derrotar al expresidente Jair Bolsonaro en el proceso electoral anterior, Lula tuvo que construir un frente político muy heterogéneo. "Lula, para vencer a Bolsonaro el padre, hizo una coalición muy amplia con el centro, con la derecha, y ahí tuvo un pequeño margen de maniobra para gobernar", puntualizó De Conti.Esta necesidad de alianza, sumada a la composición de la legislatura, limitó el alcance de su gestión. De Conti enfatizó que "durante su mandato el Congreso fue extremadamente conservador y de oposición".Debido a estas limitaciones institucionales y políticas, el analista admitió que el gobierno resultó insuficiente frente a las expectativas sociales: "Es verdad también que hizo un gobierno, a mi juicio, un poco tímido en los progresos sociales que tuvo, por ejemplo, en su segundo mandato".El camino hacia el balotaje y la disputa por el electoradoDe cara a los próximos 20 días de campaña previos a la segunda vuelta, el panorama para el oficialismo se presenta altamente exigente. De Conti detalló que existe un bloque de 7 a 8% de votos distribuidos entre otros aspirantes de derecha, los cuales probablemente migrarán hacia la candidatura de Flávio Bolsonaro. Por esta razón, la estrategia del presidente Lula deberá concentrarse en movilizar a los sectores abstencionistas para lograr la reelección. "Lula no tendrá una tarea fácil, pero va a intentar jugar con el 20% que no votó en la primera vuelta, y de ahí podría salir la esperanza para Lula de un cuarto mandato", concluyó el profesor De Conti. Escuche aquí la entrevista:
Una fuerte granizada provocó graves afectaciones en cultivos, viviendas y vías de varias veredas de Guaca, Santander. El fenómeno natural golpeó principalmente las zonas rurales de Alto Cupagá, El Palmar, Sisota, Quebradas, Las Cámaras, Las Nieves y Potrero Grande, donde los campesinos reportan pérdidas millonarias.La emergencia afectó cultivos de papa, cebolla cabezona, fríjol, arveja y diferentes frutales como tomate de árbol, lulo y mora. En algunas fincas, los productores aseguran que las plantas quedaron completamente destruidas por el hielo.Álvaro Tarazona, veedor y productor de papa de Guaca, explicó que las mayores afectaciones se concentraron en la parte alta del municipio y que algunos cultivos registran pérdida total.“Los más damnificados fueron la parte alta de Cupagá y Quebradas, donde los cultivos quedaron en pérdida total por el granizo”, relató el campesino.Tarazona aseguró que en su caso perdió aproximadamente una hectárea de cebolla y otra de papa, con pérdidas estimadas en unos 30 millones de pesos. Explicó además que buena parte de los productos cultivados en esta zona son comercializados en la Central de Abastos de Bucaramanga y posteriormente distribuidos hacia otros departamentos, incluida la Costa Caribe.Otro de los afectados es Gustavo Delgado, campesino de la vereda Alto Cupagá, quien relató que la granizada también causó daños en su vivienda y destruyó parte de los cultivos que esperaba cosechar en los próximos meses.“Eso quedó vuelto nada. La papa tenía como dos meses y el granizo la dejó en el mero tronquito, la deterioró mucho”, contó Delgado.El productor calcula que solamente en uno de sus cultivos de cebolla las pérdidas podrían superar los 100 millones de pesos. Según explicó, tenía sembradas cerca de cuatro hectáreas de cebolla, con una cosecha que esperaba recoger hacia diciembre.La fuerza de la granizada también rompió las láminas transparentes del techo de la cocina y de un pasillo de su vivienda, además de afectar árboles frutales que tenía en la finca.“Yo estaba allí por donde un vecino allá para donde un amigo, por donde un primo. Estaba por allí incluso ayudándole a recoger unas cebollas que tenía y entonces ya en la tarde cuando llegué aquí ya vi ese daño, y ya cuando llegué y este patio estaba demasiadamente blanco de ese granizo y abrí yo el candado de la puerta y cuando vi roto el techo de esas hojas transparentes de la cocina y de ahí del pasillo de la casa y aquí esos árboles frutales, unos granadillos que tengo aquí, eso quedó mejor dicho para nada”, relató el campesino.Los campesinos aseguran que no se trata de pérdidas aisladas y que otros productores de la zona también resultaron afectados, especialmente quienes tenían cultivos de cebolla y papa próximos a la cosecha.Ante la magnitud de la emergencia, los productores hacen un llamado a la Gobernación de Santander y a las autoridades municipales para que realicen un censo de las familias damnificadas y se establezcan mecanismos de apoyo que permitan atender las pérdidas y ayudar a los campesinos a recuperar sus cultivos.Guaca es uno de los principales municipios productores de alimentos de Santander, por lo que los agricultores advierten que la afectación no solo representa un golpe para sus familias, sino también para la producción y comercialización de alimentos que llegan a diferentes regiones del país.
El avance del fenómeno de El Niño plantea nuevos retos para la generación eléctrica en Colombia, especialmente por la menor disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas. Ante este escenario, Incauca fortalece un modelo que utiliza el bagazo de la caña de azúcar para producir energía renovable y entregar parte de sus excedentes al Sistema Interconectado Nacional.La compañía, ubicada en el Cauca, cuenta con una capacidad instalada de 120 MW y puede entregar hasta 60 MW a la red pública. Su proceso de cogeneración permite producir de manera simultánea energía eléctrica y térmica a partir del bagazo, un subproducto de la producción de azúcar.De acuerdo con el reporte de la compañía, en 2025 Incauca generó 352,2 millones de kWh de energía mediante biomasa y entregó 164,9 millones de kWh al Sistema Interconectado Nacional. En agosto de 2026 alcanzó además sus mayores registros mensuales, con una generación de 50.869,2 MWh y una entrega de 29.299,1 MWh a la red pública.¿Cómo se produce energía eléctrica con el bagazo de la caña?El modelo de Incauca aprovecha integralmente la materia prima utilizada en su proceso agroindustrial. Después de extraer el jugo de la caña, el bagazo puede ser utilizado como biomasa para la generación de energía.La compañía tiene una trayectoria de casi tres décadas en este proceso. En 1997 se convirtió en el primer ingenio azucarero en aportar energía a la red eléctrica colombiana y en 2023 amplió su capacidad de cogeneración mediante una inversión de $230.000 millones.Con esta infraestructura, Incauca puede cubrir parte de las necesidades energéticas de su operación y entregar los excedentes al sistema nacional.“El Niño nos recuerda la importancia de contar con una matriz energética cada vez más diversificada y con fuentes capaces de complementar la generación hidráulica en momentos de menor disponibilidad del recurso hídrico”, afirmó Roberto Klinger Yanovich, presidente de Incauca.El fenómeno climático, según la información entregada por la compañía, tendría una probabilidad superior al 90 % de mantenerse hasta el primer trimestre de 2027. En julio, además, la CREG activó medidas dirigidas a fortalecer la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional ante la reducción de la disponibilidad del recurso hídrico.¿Qué está haciendo Incauca para enfrentar el fenómeno de El Niño?La estrategia de la compañía no se limita a la generación eléctrica. Incauca también ha modificado sus prácticas agrícolas para responder a escenarios con mayores temperaturas y menor disponibilidad de agua.Desde 2024, el 100 % de su cosecha se realiza de manera mecanizada y en verde, con lo que eliminó las quemas de caña en sus campos. El proceso combina agricultura de precisión, buenas prácticas agrícolas y medidas orientadas al uso eficiente del recurso hídrico.“La sostenibilidad de nuestro cultivo también implica prepararnos para condiciones climáticas más exigentes. Por eso hemos transformado la manera de cosechar, eliminamos las quemas y fortalecimos el uso eficiente del agua y de los recursos”, explicó José Leudín Giraldo, gerente de Cosecha de Incauca.La eliminación de las quemas también reduce el riesgo de incendios durante las temporadas secas. Para atender posibles emergencias, la compañía mantiene equipos de reacción rápida y pide reportar de manera oportuna cualquier señal de fuego que pueda afectar los cultivos o las comunidades.Así, el modelo combina la adaptación de las actividades agrícolas con el aprovechamiento del bagazo de la caña como fuente de energía renovable, una alternativa que permite a Incauca generar electricidad para su operación y aportar excedentes al sistema eléctrico colombiano.