El debate sobre los llamados impuestos saludables volvió al centro de la discusión política en Colombia. El representante a la Cámara Daniel Briceño, del Centro Democrático, anunció junto con la representante Carol Borda, de Salvación Nacional, un proyecto de ley que busca eliminar los gravámenes establecidos sobre las bebidas azucaradas y los productos ultraprocesados, implementados a partir de la reforma tributaria de 2022.Briceño aclaró que la iniciativa no pretende eliminar los sellos negros u octágonos que aparecen en los empaques para advertir a los consumidores sobre los niveles de azúcar, sodio u otros componentes. La propuesta, explicó, busca retirar exclusivamente el componente tributario.“Nuestro proyecto de ley no busca quitar las etiquetas, es decir, la información de que la gente sepa si eso es alto en sodio, si eso tiene unos niveles de azúcar y demás, sino que lo que busca es atacar el impuesto a las bebidas azucaradas y a los ultraprocesados”, aseguró el congresista.Briceño cuestiona el efecto de los impuestos sobre la saludEl principal argumento del representante es que todavía no existe, según su interpretación de la evidencia disponible, una demostración concluyente de que estos impuestos hayan producido una mejora en los indicadores de salud de los colombianos.Briceño sostiene que una medida que incrementa el precio de determinados productos debe demostrar que efectivamente modifica los hábitos de consumo y genera el resultado sanitario que justificó su creación.“Hoy no hay un estudio que diga que ponerle impuestos a la bebida azucarada y a los ultraprocesados mejora la salud de los colombianos”, afirmó durante la entrevista.El congresista también cuestionó que se pretenda esperar varios años para evaluar los efectos sanitarios de una política que ya está generando un recaudo tributario. En su opinión, no debería cobrarse el impuesto durante una década mientras se espera determinar si cumplió o no con sus objetivos.En ese sentido, puso como ejemplo el caso de México, país que suele ser citado en la discusión internacional sobre impuestos a las bebidas azucaradas. Según Briceño, aunque allí se ha registrado una reducción en la compra de determinados productos, también habría ocurrido un desplazamiento hacia otras alternativas.El argumento fiscal: un impuesto que va a la bolsa generalOtro de los puntos centrales de la propuesta es el destino de los recursos recaudados. Durante la entrevista se señaló que el impuesto generó 2,8 billones de pesos en 2024, mientras que en lo corrido del año mencionado en la conversación el recaudo alcanzaba 1,9 billones de pesos, según cifras atribuidas al Ministerio de Hacienda.Para Briceño, el hecho de que estos recursos ingresen a la bolsa general del Estado constituye una razón adicional para cuestionar que sean presentados como una herramienta directamente destinada a mejorar la salud.“Si esto es una fuente de recaudo, pues díganle sobre la mesa, vamos a recaudar plata gravando estos elementos, pero no le mientan a la gente diciendo vamos a mejorar la salud con este recaudo”, sostuvo.El representante también calificó el impuesto como regresivo y afirmó que la carga tendría un mayor impacto sobre los hogares de menores ingresos y sobre los pequeños comerciantes.Según su planteamiento, los tenderos de estratos 1, 2 y 3 también sentirían el efecto debido al aumento de precios de productos que forman parte de su inventario habitual.La respuesta de los epidemiólogosLa posición de Briceño contrasta con la defendida por Yessica Giraldo, epidemióloga y doctora en epidemiología y bioestadística, integrante de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Epidemiología.Giraldo sostuvo que sí existe evidencia científica sobre los efectos de los impuestos saludables y pidió diferenciar entre los resultados que pueden medirse en el corto plazo y aquellos que requieren más años de seguimiento.“La evidencia actual sí es clara y es robusta, y que los impuestos saludables definitivamente tienen un impacto en la salud a nivel masivo, es decir, a nivel colectivo, a nivel de la salud pública”, afirmó.La epidemióloga explicó que los estudios no deben limitarse exclusivamente a medir, después de dos años, si disminuyó la incidencia de enfermedades. Antes de llegar a esos desenlaces, existen indicadores relacionados con el consumo y los cambios de comportamiento.México y Reino Unido, dos referencias en la discusiónGiraldo señaló que la evidencia internacional constituye un elemento fundamental para analizar políticas que en Colombia llevan relativamente poco tiempo de implementación.Como referencia, mencionó el caso de México, donde los impuestos sobre productos asociados al consumo de azúcares llevan varios años. De acuerdo con la especialista, investigaciones publicadas en revistas científicas han encontrado reducciones en las compras de determinados productos.“Está el caso, como bien se ha mencionado, de México, y está publicado ese caso en The British Medical sobre cómo la reducción promedio de compras de estos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas disminuyó hasta en un 12% al cuarto año de la medición”, explicó.También citó un estudio publicado en PLOS Medicine sobre Reino Unido, donde, según señaló, se observó una reducción del 8% en la prevalencia de obesidad en niñas después de la implementación de políticas relacionadas con estos productos.La especialista insistió en que la evaluación de los impuestos saludables debe hacerse teniendo en cuenta diferentes niveles de evidencia y escalas de tiempo. Por eso, considera prematuro exigir a Colombia resultados definitivos sobre indicadores de salud apenas dos años después de la implementación.
El impuesto saludable en Colombia, aprobado en 2022 y aplicado plenamente desde 2025 para bebidas azucaradas y ultraprocesados, arrojó sus primeros balances de efectividad en el país. La directora ejecutiva de Red Papaz, Carolina Piñeros, reveló en Mañanas Blu 10:30 AM que entre 2023 y 2024 se registró una disminución del 4,3 % en el consumo de paquetes y del 2,9 % en bebidas azucaradas, defendiendo la continuidad de la medida frente a propuestas políticas de desmonte.La líder de la organización civil manifestó su preocupación ante las declaraciones de José Manuel Restrepo, candidato a la vicepresidencia de la campaña de Abelardo de la Espriella, quien calificó el tributo como una "medida ideológica" y planteó su eliminación. Piñeros señaló que el recaudo de estos productos nocivos ascendió a 2,8 billones de pesos en 2024, recursos fundamentales frente a los 8 billones de pesos que le costó la salud al Estado ese mismo año.Qué impacto tendría eliminar el impuesto a las bebidas azucaradasPara la dirección de Red Papaz, quitar estos gravámenes generaría un vacío fiscal crítico en medio de la actual crisis del sistema sanitario. Piñeros enfatizó que estas herramientas corrigen fallas del mercado y cuentan con el respaldo técnico de la OCDE, la OMS y el Banco Mundial, además del aval de la Corte Constitucional, que ha ratificado la legalidad del impuesto tras fallar en contra de seis litigios que buscaban tumbarlo."Detrás del impuesto hay muchísimos años de estudio, muchísimos años de análisis", afirmó la directora, quien agregó que la prioridad del próximo Gobierno debe ser la salud pública, especialmente la de niños y adolescentes, por ser los mayores consumidores de estos productos en el territorio nacional.Cuál es la propuesta de Red Papaz para el próximo GobiernoEn lugar de un desmonte, la organización civil presentará recomendaciones técnicas para el próximo Plan Nacional de Desarrollo con el fin de profundizar la medida. La propuesta principal consiste en incluir dentro de los impuestos saludables a los cigarrillos electrónicos o vapeadores y a todos los productos derivados de la nicotina, los cuales están capturando a la población joven.La entidad buscará un acercamiento con los nuevos ministros de Salud y Hacienda para mantener conversaciones técnicas basadas en evidencias locales, como los estudios del académico Andrés Vecino, para evitar que se prioricen los intereses del mercado sobre el bienestar social.
La industria de licores y tabaco podría verse afectada por la Ley de Financiamiento que propuso el Gobierno. Los impuestos que proponen, podrían aumentar el comercio ilegal de tabaco, según indicaron desde FedeDepartamentos y Coltabaco.En el último año, el contrabando de tabaco en Colombia hizo que el país perdiera más de 1 billón de pesos, por el crecimiento de la economía ilícita. Aunque las entidades no se rehúsan al pago de impuestos, pues esto financia temas de educación, infraestructura entre otras cosas en las regiones, si piden que se tengan en cuenta tarifas técnicas correctas.“Hay que advertir que la industria no se opone a que haya impuestos. Lo que pide la industria es que sean unos impuestos técnicamente razonados, que no generen una desviación del mercado legal hacia el ilegal. Se debe generar un planteamiento que haga sostenible, digamos, su ejecución a lo largo del tiempo sin afectar el recaudo y sin generar rentas a favor de los grupos criminales, que es lo que sucede cuando el mercado legal se desplaza al ilegal”, indicó Silvia Barrero, vicepresidente de asuntos externos de Coltabaco.Asimismo, el director ejecutivo, Didier Tavera, indicó que gravar de manera correcta a este sector es fundamental, pues podría evitar que el contrabando aumente, ya que al tener una mayor carga impositiva los productos se vuelven más caros.“¿Por qué se ha incrementado el contrabando de cigarrillos y de licores? Esto obedece a que para el multi crimen y el crimen trasnacional hay una gran oportunidad de negocio, precisamente por una carga impositiva que se tiene. Cuando uno compara, el producto ilegal cuesta 4 mil frente a uno legal de 12.000, para una persona que no tiene una condición económica y que, adicional a eso tiene la carga de la intimidación, está sometida a tener esta conducta ilegal”, aseguró.En este sentido, Jaime Alberto Cabal, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, recordó las afectaciones que han tenido los tenderos por el ‘impuesto saludable’ y aseguró que la nueva protesta de financiamiento del gobierno Petro, va a perjudicar a todo el sector productivo. “Quizás lo que está detrás de esto, es la necesidad de financiar las elecciones de 2026 para poder permanecer en el poder”, indicó.
Desde el 1 de enero de 2025 la Dian informó que entra en vigor un nuevo incremento de los llamados impuestos saludables para cientos de alimentos ultraprocesados. Fue mediante la Ley 2277 de 2022 que se establecieron impuestos a las bebidas ultraprocesadas azucaradas y a los productos comestibles ultraprocesados industrialmente y/o con alto contenido de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas. El impuesto a los alimentos ultraprocesados quedó en un 20 % para este año (estaba en 15 % en 2024). Bajo ese concepto, la reforma estableció un listado de alimentos que son considerados ultraprocesados. A estos, desde este 1 de enero de 2025, se les impondrá un impuesto del 20 %:Productos constituidos por los componentes naturales de la leche, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante, no expresados ni comprendidos en otra parte; excepto el arequipe.Embutidos y productos similares de carne, despojos, sangre o de insectos; preparaciones alimenticias a base de estos productos, excepto salchichón, mortadela y butifarra.Las demás preparaciones y conservas de carne, despojos, sangre o de insectos.Artículos de confitería sin cacao (incluido el chocolate blanco).Chocolate y demás preparaciones alimenticias que contengan cacao.Mezclas y pastas para la preparación de productos de panadería, pastelería o galletería.Productos a base de cereales obtenidos por inflado o tostado (por ejemplo: hojuelas o copos de maíz); cereales (excepto el maíz) en grano o en forma de copos u otro grano trabajado (excepto la harina, grañones y sémola), precocidos o preparados de otro modo, no expresados ni comprendidos en otra parte.Productos de panadería, pastelería o galletería (no se paga si el productor es persona natural con ingresos brutos de menos de 10.000 UVT) incluso con adición de cacao; hostias, sellos vacíos de los tipos utilizados para medicamentos, obleas para sellar, pastas secas de harina, almidón o fécula en hojas y productos similares, excepto las obleas.Hortalizas, frutas u otros frutos o sus cortezas y demás partes de plantas confitados con azúcar (almibarados, glaseados o escarchados).Las demás hortalizas preparadas o conservadas (excepto en vinagre o en ácido acético) sin congelar.Confituras, jaleas y mermeladas, purés y pastas de frutas u otros frutos obtenidos por cocción, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante.Frutas u otros frutos y demás partes comestibles de plantas, preparados o conservados de otro modo, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante o alcohol, no expresados ni comprendidos en otra parte.Preparaciones para salsas y salsas preparadas; condimentos y sazonadores compuestos; harina de mostaza y mostaza preparada.Helados, incluso con cacao.Preparaciones alimenticias no expresadas ni comprendidas en otra parte.Lista de bebidas azucaradas que también subirán de precio en 2025: Yogur; suero de mantequilla (de manteca), leche y nata (crema), cuajadas, kéfir y demás leches y natas (cremas) fermentadas o acidificadas, incluso concentrados o con adición de azúcar u otro edulcorante, aromatizados o con frutas u otros frutos o cacao.Lactosuero, incluso concentrado o con adición de azúcar u otro edulcorante; productos constituidos por los componentes naturales de la leche, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante, no expresados ni comprendidos en otra parte.Extracto de malta; preparaciones alimenticias de harina, grañones, sémola, almidón, fécula o extracto de malta que no contengan cacao o con un contenido de cacao inferior al 40 % en peso calculado sobre una base totalmente desgrasada, no expresadas ni comprendidas en otra parte; preparaciones alimenticias de productos que no contengan cacao o con un contenido de cacao inferior al 5 % en peso calculado sobre una base totalmente desgrasada, no expresadas ni comprendidas en otra parte.Jugos de frutas u otros frutos (incluido el mosto de uva y el agua de coco) o de hortalizas, sin fermentar y sin adición de alcohol, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante.Mezclas en polvo de extractos, esencias y concentrados de café, té o yerba mate y preparaciones a base de estos productos o a base de café, té o yerba mate; achicoria tostada y demás sucedáneos del café tostados y sus extractos, esencias y concentrados.Agua, incluidas el agua mineral y la gaseada, con adición de azúcar u otro edulcorante o aromatizada, y demás bebidas no alcohólicas, excepto los jugos de frutas u otros frutos o de hortalizas.Preparaciones compuestas cuyo grado alcohólico volumétrico sea inferior o igual al 0,5 % vol. para la elaboración de bebidas.
El Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo, Cajar, rechazó el pronunciamiento de Fenalco frente al impuesto saludable estipulado en la reforma tributaria. Según lo que han dicho desde el gremio de los comerciantes, dicho impuesto afectaría significativamente a los tenderos y consumidores."En este contexto, el Cajar convoca a Fenalco a aportar al debate público sobre los impuestos saludables de manera informada y transparente. Este tipo de medidas tributarias están respaldadas por evidencia científica, por organismos internacionales de salud y derechos humanos, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por su aporte a la protección de derechos como la alimentación, la salud y la vida digna. También la Corte Constitucional, mediante sentencia C-435-2023, estableció que las bebidas azucaradas y productos ultraprocesados son productos nocivos para la salud y por ello, el impuesto es una medida constitucional", señaló el Cajar en un comunicado.En el mismo sentido, señalan de esta organización que el pronunciamiento de Fenalco se da en un momento en el que las políticas de salud pública buscan disminuir el impacto de los productos ultraprocesados en la salud de los colombianos."Teniendo en cuenta que el exceso de consumo de los productos gravados aumenta las posibilidades de sufrir una enfermedad no transmisible, el impuesto saludable es una herramienta crucial para la protección de la salud pública en Colombia", agregó el Cajar.
El senador del Partido Verde Jota Pe Hernández denunció en el Congreso que el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez están gastando más de 100 millones de pesos trimestrales en alimentos, entre los que se encuentran 30 millones en productos ultraprocesados, que el mandatario ha gravado con impuestos.En entrevista con Mañanas Blu, Hernández aseguró que la lista de mercado de la Casa de Nariño incluye productos como gaseosas, papas fritas, salchichas, hamburguesas, cereales, chocolate, leche achocolatada, bebidas energizantes y otros alimentos que son considerados dañinos para la salud."El presidente Gustavo Petro está gastando más de 100 millones de pesos mensuales en comida, y en esa comida se encuentran todos los alimentos que él ha gravado con impuestos", dijo Hernández. "Está diciendo una cosa y haciendo otra".El senador aseguró que la denuncia no se trata de una "meterse en la nevera del presidente", sino de una "inconsistencia" entre las acciones del mandatario y sus discursos."El presidente Gustavo Petro salió a decir que los alimentos ultraprocesados son dañinos para la salud y que por eso les iba a meter impuestos. Sin embargo, él mismo está comprando estos alimentos para su casa. Él no puede salir a decirles a los colombianos: les voy a clavar impuestos en estas comidas porque hace daño a la salud y él estar comiendo eso. Eso es morronguería. Entonces que no siga jodiendo a los colombianos con impuestos. Por eso se cayó (Alberto) Carrasquilla y por eso hicieron un estallido social y por eso se hizo un paro nacional: porque le iban a meter impuestos a la comida y él llegó a hacerlo”, manifestó.Hernández cuestionó también que la vicepresidenta Francia Márquez también reciba un mercado mensual de la Casa de Nariño, a pesar de que vive sola."Francia Márquez vive sola, no tiene hijos, no tiene familia en Bogotá", dijo Hernández. "No entiendo por qué le hacen mercado si ella no lo necesita".El senador aseguró que la denuncia está siendo investigada por la Contraloría General de la República.La denuncia de Hernández ha generado un debate en redes sociales y en los medios de comunicación. Algunos usuarios han criticado al senador por "meterse en la vida privada del presidente", mientras que otros han respaldado su denuncia, argumentando que Petro está siendo inconsistente con sus políticas públicas.Hernández ha defendido su postura, argumentando que la denuncia no se trata de una "caza de brujas", sino de una "evidencia de la hipocresía del presidente".La denuncia de Hernández también ha sido cuestionada por algunos sectores de la izquierda, que consideran que es una maniobra para desprestigiar al gobierno de Petro.
Este sabado, 4 de noviembre en Casa Blu, estuvo el doctor Iván Darío Escobar, exdirector de la Red Colombiana de Hábitos Saludables (Red Cola), discutió sobre el impacto que este impuesto podría tener en la población y la necesidad de una educación alimentaria efectiva. Recientemente, se ha generado un debate en torno al impuesto a los alimentos ultraprocesados en Colombia, un tema que afecta directamente a la canasta familiar y a la salud de los colombianos. El Dr. Escobar resaltó que, si bien los alimentos ultraprocesados pueden parecer más económicos en el supermercado, es posible encontrar opciones más saludables y asequibles en los mercados populares. El impuesto busca incentivar a las personas a cambiar sus hábitos alimentarios, reemplazando los ultraprocesados con alimentos más saludables. Este cambio no necesariamente implica gastar más, sino comprar de manera más inteligente y acceder a productos frescos y de temporada.Además, el Dr. Escobar enfatizó la importancia de la educación alimentaria como un componente esencial para cambiar los hábitos de consumo. "No se trata solo de evitar alimentos ultraprocesados debido al aumento de precio, sino de inculcar hábitos alimentarios saludables desde la infancia", comentó.Esto implica enseñar a los niños a disfrutar de alimentos frescos y naturales, como frutas, verduras, y proteínas de calidad, en lugar de depender de productos ultraprocesados.También, Escobar compartió la experiencia de luchar por un impuesto a los alimentos hace nueve años, aunque no se logró su implementación en ese momento. Sin embargo, el esfuerzo y la educación a través de los medios de comunicación lograron reducir el consumo de bebidas azucaradas en un 13% en el año siguiente. Esto subraya el poder de la información y la educación en la modificación de los hábitos alimentarios.El Dr. Escobar reconoció que los efectos del aumento de los impuestos en la salud de la población se ven a largo plazo. Sin embargo, destacó que la implementación de impuestos debe ir de la mano con campañas de información y educación para ayudar a las personas a tomar decisiones más saludables y reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares, diabetes y hipertensión.Finalmente, el Dr. Escobar hizo hincapié en la importancia de promover la variedad en la alimentación y abogó por elegir alimentos con pocos ingredientes. La educación alimentaria es clave para entender que los alimentos naturales, como frutas, verduras, y proteínas magras, son opciones más saludables y asequibles a largo plazo.El impuesto a los alimentos ultraprocesados es un tema en constante debate en Colombia. La entrevista con el Dr. Escobar destaca la necesidad de mirar este impuesto desde una perspectiva positiva, centrándose en la salud de las futuras generaciones. La educación alimentaria, a través de los medios de comunicación y la enseñanza desde la infancia, se revela como la herramienta esencial para lograr un cambio en los hábitos alimentarios. La implementación de impuestos debe ir de la mano con programas de educación para garantizar una población más saludable y con menos riesgos para la salud a largo plazo.
El impuesto dirigido a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados entra en vigor este miércoles en Colombia con el objetivo de mejorar la salud pública, con incrementos en los precios de alimentos como chocolates, productos de pastelería y gaseosas.El pasado 25 de octubre la Corte Constitucional declaró la validez del impuesto en bebidas que posean un alto contenido de azúcar, así como en los alimentos ultraprocesados que contienen adiciones significativas de sodio, grasa o azúcar.Según el Ministerio de Hacienda, el incremento de los precios de estos productos será gradual; desde hoy y hasta final de año el gravamen de los ultraprocesados recibirá un aumento del 10 %, luego un 15 % en 2024, hasta llegar al 20 % en 2025.Los productos que incrementarán su precio son consumidos diariamente en los hogares colombianos, como chocolates, embutidos, productos de pastelería, helados, mermeladas; y bebidas como gaseosas, refrescos, zumos de frutas o bebidas deportivas.En diálogo con Mañanas Blu, cuando Colombia está al aire, el doctor Óscar Rosero, médico endocrinólogo, entregó detalles sobre una lonchera saludable, esto ante la preocupación de muchos padres de familia, quienes temen que los precios en la alimentación incremente.“Este impuesto no es un invento del Gobierno, es una recomendación de la OMS y muchos países ya lo tienen implementando. Tiene que haber un cambio en nuestras costumbres de alimentación”, dijo.Agregó que “el 70 % de la población en Colombia tiene sobrepeso, síntoma de una enfermedad mucho más grave que se llama exceso de producción de insulina”, por lo vual defendió que se trata de una ley que beneficia la salud de los colombianos.Sobre lo que podrían ser empacado en la lonchera de los menores, reflexionó e hizo un llamado a la creatividad de los padres de familia a jugar con proteínas como el pollo y huevos para los niños, con el fin de que los menores tengan una alimentación saludable.Este impuesto, que ya se aplica en 21 de los 35 Estados Miembros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), busca reducir el consumo de productos no saludables y mejorar la salud pública, según esta misma organización.
La Ley 2277 de 2002 establece importantes exenciones fiscales para ciertas categorías de bebidas azucaradas en Colombia. Estas exenciones están diseñadas para promover la salud y el bienestar, alentando el consumo de productos beneficiosos mientras gravan los que pueden contribuir a problemas de salud.Exenciones de Impuestos:La ley establece claramente las siguientes categorías de bebidas azucaradas que están exentas del impuesto:Fórmulas infantiles: las fórmulas diseñadas para la alimentación de bebés están exentas de este impuesto, lo que es fundamental para el cuidado de los más jóvenes.Medicamentos con azúcares adicionados: los medicamentos que contienen azúcares añadidos también están excluidos de este impuesto, garantizando que los tratamientos médicos no se vean afectados por cargas adicionales.Productos de terapia nutricional: los productos líquidos o en polvo destinados a brindar terapia nutricional para personas que no pueden procesar los nutrientes de los alimentos también están exentos.Alimentos médicos especiales: los alimentos líquidos y en polvo diseñados para fines médicos especiales también se benefician de esta exención.Soluciones de electrolitos: las soluciones de electrolitos destinadas a prevenir la deshidratación debida a enfermedades están exentas de impuestos.Bebidas que deben pagar impuestosSin embargo, la ley establece que ciertos productos específicos están sujetos al impuesto si contienen azúcares añadidos y cumplen con las condiciones mencionadas anteriormente. Estos productos incluyen:Extracto de malta; preparaciones alimenticias de harina, grañones, sémola, almidón, fécula o extracto de malta, que no contengan cacao o con un contenido de cacao inferior al cuarenta por ciento (40%) en peso calculado sobre una base totalmente desgrasada, no expresadas ni comprendidas en otra parte; preparaciones alimenticias de productos de las partidas 04.01 a 04.04 que no contengan cacao o con | un contenido de cacao. inferior al cinco. por ciento| (5%) en peso calculado sobre una base totalmente desgrasada, no expresadas ni comprendidas en otra parte.Jugos de frutas u otros frutos (incluido el mosto de uva y el agua de coco) o de hortalizas, sin fermentar y sin adición de alcohol, incluso con adición de azúcar u otro edulcorante.Mezclas en polvo de extractos, esencias y concentrados de café, té o yerba mate y preparaciones a base de estos productos o a base de café, té o yerba mate ; achicoria tostada y demás sucedáneos del café tostados y sus extractos, esencias y concentrados.Agua, incluidas el agua mineral y la gaseada, con adición de azúcar u otro edulcorante o aromatizada, y demás bebidas no alcohólicas, excepto los jugos de frutas u otros frutos o de hortalizas de la partida 20.09, excepto las aguas no saborizadas ni endulzadas.Preparaciones compuestas cuyo grado alcohólico volumétrico sea inferior o igual al cero coma cinco por ciento (0,5%) vol, para la elaboración de bebidas
En Colombia ya entró en vigor la ley sobre impuesto a los alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, una medida que ya se ha implementado en otros países. En diálogo con Mañanas Blu, con Néstor Morales, la exjefa del Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud de Chile Lorena Rodríguez habló de cómo le ha ido en ese país al impuesto a bebidas azucaradas.Según dijo, la ley se hizo efectiva a partir del 2014, pero solo aplica para las bebidas azucaradas. Desde el 2018 “está sobre la mesa” ampliarla a los ultraprocesados, por lo que lo calificó como “una deuda” pendiente que tienen en el Gobierno chileno.“Tenemos una ley desde el 2014, en el contexto de una reforma tributaria que hubo en aquella época, lo que hicimos fue ponerles impuesto a las bebidas no alcohólicas azucaradas. Es decir, es menos de lo que ustedes están haciendo. Así que primero, muchas felicitaciones a Colombia porque están muy adelantados. Nosotros solo tenemos impuestos a las bebidas azucaradas y tenemos una gran deuda con los alimentos ultraprocesados”, mencionó.De acuerdo con Rodríguez, manejan dos impuestos, uno que es un 10 % y otro que es un 18 % “y, evidentemente, las compras de los que tienen más impuestos disminuyeron”. Según explicó, disminuyeron “menos de lo esperado porque la diferencia es un 8 %” y lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) es alrededor de un 20 %.¿Ha funcionado este impuesto en el control de enfermedades relacionadas?“Para que esto ocurra, cuando uno hace una reforma tributaria y pone impuestos a este tipo de alimentos, lo primero que tiene que ocurrir es que ese impuesto se vea reflejado en el precio final al consumidor. Por ejemplo, en el caso de México, ellos se demoraron en que este impuesto se viera reflejado en el precio y eso es porque la industria sostiene el aumento del precio. Lo sostiene durante un tiempo y, bueno, después ya no lo puedes sostener más y esto se ve reflejado”, respondió.En ese sentido, recalcó que “mientras mayor sea el impuesto, mayor es el precio y más impacto tiene”. Así, dijo que sí ha sido positivo, pues la gente en Chile se abrió la alternativa de consumir agua, que no tiene ningún tipo de impuesto y es el “liquido más saludable” que hay.Sin embargo, contó que, en el caso de Chile, los impuestos no pueden ser marcados y por lo tanto no pudieron ejecutarlo como sucedió en México. Detalló que, al evaluar los líquidos sin azúcar, el “agua aumenta y también aumenta el consumo de los productos que no tienen azúcares y que, lamentablemente, son reemplazados por aditivos y que son químicos”.“Tampoco esa era el objetivo de la reforma; no es cambiar un ultraprocesado por otro ultraprocesado, sino cambiarlo por productos más frescos y naturales como el agua”, sentenció.“Pero también aumentó el consumo de los productos que no son azucarados y que pueden tener, por ejemplo, edulcorante o que pueden ser jugos de frutas naturales. Ahí solo quiero hacer una salvedad, que lo que motiva el impuesto en las bebidas azucarada es que se cambien por agua. Por ejemplo, en el caso de México, ellos pusieron el dinero recaudado en las bebidas con impuestos, en aumentar la provisión de agua en todo el país y eso favoreció, hay un complemento ahí, favoreció que el consumo de agua aumentara”, subrayó.Vea la entrevista completa en Mañanas Blu, con Néstor Morales:
Una celebración por el inicio de una nueva etapa terminó con enfrentamientos entre familiares, vajilla rota y la intervención de la Guardia Civil. Una discusión entre los recién casados habría desencadenado una serie de altercados durante el banquete, en medio de versiones sobre una supuesta infidelidad y una posible ruptura.Los hechos ocurrieron durante una boda celebrada en Gomesende, en Ourense, España. La celebración terminó con varios invitados enfrentados y con la presencia de las autoridades, después de que la situación escalara hasta el punto de que parte de la vajilla y la cristalería del lugar resultaran dañadas.En las horas posteriores al matrimonio comenzaron a circular diferentes versiones sobre lo ocurrido. Una de ellas apuntaba a una supuesta infidelidad de la novia con un trabajador encargado de la organización del evento, mientras que también se habló de una posible separación de la pareja tras la celebración.Sin embargo, los propios recién casados salieron posteriormente a desmentir parte de esas informaciones. En declaraciones recogidas por La Región, el novio aseguró que continúa junto a su esposa y negó que ella le haya sido infiel.De acuerdo con la reconstrucción difundida por Efe y La Región, el conflicto habría comenzado durante la celebración por una discusión relacionada con 40.000 euros.Según esas versiones, la novia habría reclamado al novio dicha cantidad, que estaría relacionada con el dinero recibido como regalos de los invitados y con un supuesto acuerdo previo entre ambos. Él, de acuerdo con esa reconstrucción, se habría negado a entregarle el dinero.La discusión habría involucrado posteriormente a familiares de los dos recién casados. El enfrentamiento fue aumentando de intensidad hasta trasladarse al espacio donde se desarrollaba el banquete, donde se registraron gritos, agresiones y tirones de pelo, según las informaciones publicadas.La situación llegó a tal punto que los responsables del establecimiento solicitaron la presencia de la Guardia Civil. Durante el altercado también resultaron rotos elementos de la vajilla y la cristalería.El novio niega la supuesta infidelidadUno de los detalles que más repercusión generó después de la boda fue una versión según la cual la novia habría acudido a los baños junto a un joven que trabajaba en la organización del evento y habría mantenido allí un encuentro íntimo.La información fue difundida posteriormente por distintos medios y programas de televisión como una posible explicación del conflicto y de la supuesta separación de los recién casados.No obstante, esa versión es rechazada por la pareja. El novio defendió públicamente a su esposa y aseguró que nunca existió una infidelidad."Mi mujer y yo no nos separamos en ningún momento", afirmó en el mensaje recogido por La Región, donde también negó que existiera un acuerdo entre ambos por 40.000 euros relacionado con la boda.El recién casado sí reconoció que durante la celebración hubo enfrentamientos, aunque presentó una explicación diferente sobre el origen de las peleas.Según el relato del novio, uno de los primeros altercados ocurrió después de que su hermana, quien estaría enferma, le tapara la boca a su esposa mientras esta hablaba. El hermano de la novia habría reaccionado ante ese gesto y la situación terminó desencadenando una pelea.Posteriormente habría ocurrido otro enfrentamiento, que el propio recién casado calificó como "más gorda". En este caso, dos invitadas se habrían agarrado del pelo en las inmediaciones del recinto.El novio también rechazó las versiones que hablaban de una ruptura inmediata después de la boda. En su mensaje, sostuvo que él y su esposa permanecen juntos y cuestionó a quienes, según afirma, intentaron perjudicarlos."Nunca dejaré que se manche el nombre de nuestras familias", aseguró.La pareja sostiene actualmente que continúa unida y que ambos se encuentran viviendo en A Coruña, donde están trabajando. De esta manera, los recién casados dieron su propia versión de una celebración que terminó rodeada de versiones contradictorias sobre una supuesta infidelidad, una pelea familiar y una eventual ruptura que ellos niegan.
El Juzgado 804 Transitorio de Familia de Bogotá concedió una acción de tutela y ordenó al presidente Abelardo De La Espriella abstenerse, en ejercicio de sus funciones, de participar en actos religiosos que impliquen adhesión o identificación del Estado con una confesión determinada.La decisión fue adoptada al resolver una tutela presentada por el ciudadano Julio Jair Mizger Díaz, quien alegó la vulneración de sus derechos a la libertad de conciencia, la libertad de cultos y el principio de laicidad del Estado.El caso se originó por los hechos ocurridos el 29 de agosto en la Plaza de Bolívar, durante la denominada “Gran velatón por las víctimas del terremoto”, convocada por el Gobierno Nacional para recaudar ayudas tras el sismo del 10 de agosto. Según el accionante, durante el evento se realizaron actos propios de la religión católica que excluyeron a otras confesiones y a personas no creyentes.En la tutela se afirmó que el presidente participó en la “coronación de una estatua de la Virgen de Fátima” y que, además, habría entregado la Nación a Cristo. El ciudadano sostuvo que el evento fue convocado y difundido a través de canales oficiales del Estado, lo que le otorgó un carácter institucional.El juez estudió ambos aspectos por separado. Tras revisar el material audiovisual, concluyó que la participación del mandatario en la imposición de una corona a la imagen religiosa excedió los límites de neutralidad que exige la Constitución a las autoridades públicas.En el fallo se señala que “el principio de neutralidad religiosa exige que las autoridades públicas se abstengan de identificarse o realizar actos oficiales de adhesión, incluso simbólicos, a una determinada religión o confesión”. El juez agregó que, aunque el evento tenía una finalidad pública relacionada con la solidaridad hacia las víctimas del terremoto, “la actuación específica del señor Presidente desbordó dicha finalidad”.La decisión también precisa que el mandatario no actuó en una esfera estrictamente personal, sino en su calidad de jefe de Estado y durante un evento oficial. Por ello, el juzgado consideró que la participación presidencial proyectó una adhesión simbólica del Estado a una confesión religiosa determinada.En contraste, el despacho concluyó que no se acreditó que el presidente hubiera pronunciado la frase sobre la entrega de la Nación a Cristo. Al revisar el video, determinó que esa expresión fue realizada por otra persona y no podía ser atribuida al mandatario.El juez negó otras solicitudes del accionante, entre ellas una reparación simbólica mediante una declaración pública y el envío de copias a la Procuraduría para una eventual investigación disciplinaria.La providencia es de primera instancia y puede ser impugnada.
Un joven sobrevivió a una fuerte descarga eléctrica cuando, presuntamente, intentaba hurtar cables en el sector del retorno de Viveros, en la vía hacia el retén, en Barrancabermeja. El hombre quedó atrapado entre una maraña de cables, con quemaduras visibles en diferentes partes del cuerpo y una posible fractura en una de sus piernas.De acuerdo con versiones conocidas en el lugar, dos personas habrían subido a un poste para intentar apoderarse de varios cables. Sin embargo, tras producirse la primera descarga eléctrica, una de ellas habría logrado escapar, mientras que su compañero quedó atrapado entre los conductores.El joven permaneció durante varios minutos en el lugar, expuesto a las consecuencias de la descarga y con lesiones de consideración. La gravedad de las posibles afectaciones internas deberá ser determinada por los profesionales de la salud.Unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja acudieron al sitio y, mediante el uso de una escalera, lograron llegar hasta el hombre, liberarlo de los cables y descenderlo en una camilla.Posteriormente, fue trasladado al Hospital Regional del Magdalena Medio, donde quedó bajo atención médica para establecer la gravedad de las quemaduras y determinar si presenta lesiones internas como consecuencia de la descarga eléctrica.Por ahora, se presume que el incidente involucró una línea de media tensión. Sin embargo, las autoridades y la Electrificadora de Santander responsable del servicio deberán establecer la magnitud exacta de la energía involucrada y las circunstancias en las que se produjo el accidente.El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos de manipular redes eléctricas sin las condiciones de seguridad necesarias, especialmente cuando se trata de infraestructura de media tensión en Santander.
Más de 100 kilos de material explosivo fueron encontrados en las últimas horas en zona rural de Charta, Santander, en medio de las operaciones que adelantan las autoridades contra estructuras armadas ilegales en el departamento.El hallazgo fue informado por el secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, quien explicó que tropas de la Quinta Brigada del Ejército localizaron el material y adelantan el procedimiento de incautación, además de las investigaciones para establecer su procedencia y posible uso.De acuerdo con las primeras informaciones entregadas por las autoridades, los explosivos pertenecerían, al parecer, a una estructura del ELN que tiene presencia en la región.“Ante la ofensiva contra las estructuras criminales ubicaron unos explosivos que están en proceso de incautación en este momento y haciendo ese respectivo proceso de investigación”, explicó Hernández.El funcionario señaló que en el procedimiento participan diferentes componentes de las autoridades y que se realizará el respectivo acompañamiento institucional mientras avanzan las investigaciones.Este nuevo operativo ocurre pocas semanas después de otro importante hallazgo registrado en Charta. El pasado 3 de septiembre, tropas de la Quinta Brigada, en coordinación con la Policía y con apoyo del FBI, localizaron un depósito ilegal en la vereda Ovejera, donde fueron encontrados 250 kilos de explosivo R1.Según las autoridades, ese material pertenecía al Frente de Guerra Nororiental del ELN y estaba oculto cerca de una institución educativa. Por el riesgo que representaba para la comunidad, los explosivos fueron destruidos de manera controlada.En ese momento, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, señaló que con la operación se evitó que el material pudiera ser utilizado contra la población civil, la Fuerza Pública o infraestructura estratégica. También indicó que los explosivos podrían haber sido destinados a actividades relacionadas con minería ilegal.Con el nuevo hallazgo, las autoridades mantienen las operaciones en esta zona del departamento.
En una camilla, con el rostro desencajado, Maricarmen se despide de su hogar. Esta madrileña de 87 años desahuciada el miércoles se ha convertido en símbolo de la crisis del encarecimiento de la vivienda en España.Después de varios años de lucha judicial, esta jubilada perdió la batalla frente a la agencia inmobiliaria que compró el piso que ella ocupaba desde hacía 70 años en el acomodado barrio del Retiro y le subió el alquiler un 275%, hasta los 2.650 euros mensuales.Maricarmen, que se desplaza en silla de ruedas por problemas de movilidad, se vio obligada a abandonar su vivienda, lo que provocó una ola de indignación a nivel nacional."¡Maricarmen, no estás sola!", coreaban decenas de manifestantes congregados frente a su domicilio mientras la octogenaria era llevada a una ambulancia.Explosión de los preciosSu caso ilustra la crisis de la vivienda en España, donde los precios se han disparado y la oferta se ha reducido, en parte por los alquileres turísticos de corta duración, como Airbnb, y los fondos "buitre".En diez años, el precio medio del metro cuadrado en alquiler en el país casi se ha duplicado, alcanzando los 15,1 euros/m² en agosto, según el portal inmobiliario Idealista. Para la compra el precio ronda los 2.355 euros, es decir un 50% más en una década, según cifras oficiales.Madrid encabezó en 2025 y 2026 la clasificación mundial de la red Barnes sobre las ciudades más cotizadas para el sector inmobiliario de lujo. El número de viviendas sociales es tan reducido que algunas se adjudican por sorteo."En Madrid y Barcelona ya casi no quedan pisos por menos de 700 €/mes. El mercado de alquiler empieza en cerca de 1.000 €/mes, lo que precisa de unos ingresos de al menos 2.000 €/mes netos y un importante ahorro para afrontar varios meses de fianza", denuncia la organización de consumidores OCU en un estudio publicado este miércoles."Es muy indignante, ¿no?" Los españoles, sobre todo los jóvenes, están sobrepasados y acusan al gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez y a las autoridades de la Comunidad de Madrid, gobernada por la derecha (Partido Popular, PP).En España, un país muy descentralizado, las autoridades regionales tienen competencia en materia de política de vivienda a nivel local, lo que alimenta las críticas a la oposición conservadora."Creo que es muy indignante, ¿no?", afirmó Pedro Sánchez en rueda de prensa en Nueva York antes de su discurso en la Asamblea General de la ONU."Ver a responsables políticos que (...) con dinero público se permiten el lujo de comprarse áticos con 200 metros de terraza y sin embargo no son capaces de mover un dedo por personas que necesitan de la ayuda de lo público", añadió, apuntando a la presidenta conservadora de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.La izquierda acusa a Ayuso desde hace meses de haber comprado, con fondos públicos, un lujoso ático en el centro de la capital para su uso personal. Ella lo niega.El miércoles por la noche miles de personas se manifestaron simbólicamente bajo las ventanas de la vivienda de Maricarmen, pero también en Barcelona y Oviedo.El jueves, Díaz Ayuso contraatacó recalcando que el desahucio fue "por orden judicial" y acusó al gobierno central de no haber cambiado la ley en los ocho años que lleva en el poder.Gobierno y oposición en ascuas"En un contexto de inflación, de pérdida de poder adquisitivo (...) esta situación no ayuda a ninguno de los partidos", estima Guillermo Fernández Vázquez, profesor en la universidad Carlos III de Madrid."Al PP le viene muy mal (...) que se siga hablando del ático de Ayuso y, además, que se siga hablando con indignación" y al gobierno también "va a pasarle factura" porque "revelan una impotencia enorme", añade.A pocos meses de las elecciones legislativas, Pedro Sánchez prometió presentar de urgencia un nuevo texto en el Parlamento.Pero sin mayoría y debilitado por múltiples casos judiciales, el jefe del gobierno sigue bajo la presión de la oposición y de sus aliados, como el partido de izquierda radical Sumar, que llama a congelar los alquileres.