El auge de los hard discounters, tiendas minoristas que ofrecen productos esenciales a precios bajos, está cambiando radicalmente la forma en que los colombianos compran sus productos cotidianos.Uno de esos hard discounters es Ísimo y su historia comenzó a raíz del cierre de las populares tiendas Justo & Bueno en 2022, dejando un vacío a llenar en este millonario negocio. (Lea también: ¿Dónde queda el D1 más grande de Colombia? Tiene más de 900 metros cuadrados)¿Quién es el dueño de Ísimo?Quienes conocen al Grupo Empresarial Olímpica, saben que son propietarios de las tiendas y droguerías Olímpica, así como de los hipermercados SAO. Este grupo económico fue el que vio la oportunidad de expandir su huella en el mercado de los hard discounters, poniendo en marcha Ísimo.En agosto de 2022 el Grupo Empresarial Olímpica, controlado por la familia Char de Barranquilla, presentó su propuesta para rescatar la cadena Justo & Bueno, con una inversión inicial de 1.000 millones de pesos destinados al pago de deudas, seguida de una inyección de 60 millones de dólares (alrededor de 250.000 millones de pesos) para transformar a Justo & Bueno en Ísimo.Meses después, en diciembre de 2022, el Grupo Empresarial Olímpica anunció la apertura de al menos 420 tiendas de su nueva marca Ísimo. (Lea: La fecha clave del adiós de tres supermercados icónicos en Colombia; ¿Cuándo se irán?)Con esta apuesta, Olímpica explicó que su creación no tiene relación directa con el proceso de liquidación de Justo & Bueno. Se trató de un nuevo comienzo.En estos dos años, Ísimo ya cuenta con 250 locales de venta en distintas regiones del país. Para 2025, la cadena planea abrir entre 50 y 100 nuevas tiendas.
El fundador de Justo & Bueno, Michell Olmi, había estado fuera del radar desde que su compañía quebró en Colombia, dejando deudas sin pagar por 1.5 billones de pesos. Sin embargo, está listo para una nueva aventura de negocios: una cadena de supermercados de descuento duro en los Estados Unidos pensada para el mercado hispano.La nueva ruta de los negocios de Olmi se llama Víve y desde la semana pasada está circulando una invitación a antiguos socios y proveedores para que hagan parte de una primera ronda de financiación por 2 millones de dólares por el 25 % de la compañía para el montaje de dos tiendas.El documento del plan de expansión, conocido por Blu Radio, habla de la idea de llegar a unas 325 tiendas en los Estados Unidos para el año 2027 que repliquen el modelo usado en Colombia. Las tiendas se enfocarían en ofrecer precios atractivos en un espacio donde hay referencias limitadas y apenas 2 o 3 empleados.La ronda inicial de inversionistas no solo será para abrir las dos primeras tiendas, sino para establecer el equipo y las bases sobre las cuales se va a expandir el negocio. Buena parte de esos directivos estuvieron con Olmi cuando fundó D1 y durante la aventura de Justo & Bueno.“Aprendieron valiosas lecciones del cierre de tiendas Justo & Bueno, una dura experiencia ganada que les enseñó la importancia de la adaptabilidad y resiliencia ante los desafíos. Aplicando estas lecciones para futuros emprendimientos, fomentando una cultura de innovación y mejora continua”, dice el documento.Escuche entrevista completa:
La liquidación de Justo & Bueno, las cadenas de supermercados de bajo costo generó en Colombia un fuerte impacto económico. Darío Laguado Monsalve, el liquidador de la compañía, habló en Mañanas Blu, cuando Colombia está al al aire y se refirió a la situación económica de la marca y a cómo va el proceso de la compañía en Colombia."La nómina de 5.800 trabajadores fue degradándose a 4.000 y luego a 3.000. Ese día, 4 de agosto, todos quedaron cesantes. Pero esa situación no hay cómo pagarla…Hemos pagado, de cuentas laborales, 6.000 millones de pesos, a 3.700 trabajadores correspondientes al mes de mayo. Queda una cola muy grande, de unos 180.000 millones de pesos. Muy fácil arreglar el problema si uno piensa en las 1.057 tiendas que tenía en funcionamiento, con la mercadería y funcionamiento. Pero no ha sido así, porque el cierre repentino generó una realidad muy compleja", señaló.Ante un panorama desesperanzador, el agente liquidador indicó que no hay dinero para reponer a los acreedores y que lo que se perdió es una cifra gigantesca.“Hay 15.000 reclamaciones, con proveedores de toda naturaleza, entre ellos tecnología y combustibles. Y pienso que todos los proveedores de alimentos perdieron su plata, no hay ni un solo peso para pagarles….Ese grupo de empresarios tiene razones para estar enojados. Y en arriendos, que el inquilino le deba a los arrendadores 22 meses estaría enojado. Formalmente presentaré el estado de cuentas el 15 de enero y se confirmará que el desfalco es cercano al billón de pesos”, resaltó.Laguado Monsalve explicó en la entrevista cuáles fueron, a su parecer, las causas de la quiebra de la cadena de tiendas y entregó un panorama de cómo funcionaba el modelo operativo de la cadena y el funcionamiento de los arriendos a nivel nacional."Todos ponían, menos el empresario organizador, que no tenía un capital de respaldo fuerte. Diseñó un modelo que podrá ser exitoso en otros lugares, pero acá no tenía eso. Todo era ajeno, los camiones estaban en renta, los locales también. No teníamos ni siquiera oficina. Esto estaba en 29 departamentos, era una cadena nacional, incluso operaba en el Amazonas…Al proveedor de neveras le arrendaron 1.500 neveras. Cuando viene el desplome, tuvo el problema de recogerlas y cuando preguntó por el canon de arrendamiento le dijeron: se perdieron. Y prácticamente quedó quebrado", enfatizó."Pienso que hay dos razones, que no me corresponde analizarlas ahora porque : hay un modelo de administración, de gobierno corporativo, que concentraba las decisiones en una sola persona, lo cual va en muchos puntos de vista contra la lógica, porque estas cosas requieren juntas y asambleas...Decidieron abrir 300 locales en tiempos de pandemia, con un costo por local de $48 millones, lo cual fue improductivo, porque en ese periodo no llegaron a punto de equilibrio", añadió.¿Qué pasa con Tostao?Los mismos dueños de Justos y Bueno son los de Tostao y Laguado explicó la situación financiera de esta marca de tiendas de café."Tostao es diferente, porque a nosotros nos debe 8.000 millones. Tostao se recostó en muchos locales de Justo y Bueno y se pactaron arrendamientos que no pagó. Pero ha encontrado otro apoyo de otro grupo empresarial, que lo ha puesto a flote y está en proceso de salvamento", dijo.¿La cadena Olímpica compró a Justo & Bueno?Ante la entrada de ísimo, la marca que anunció el Grupo Empresarial Olímpica con la apertura de al menos 420 tiendas, aprovechando lo que alguna vez fueron tiendas de Justo y Bueno, y algunas de las pymes del ecosistema de esa compañía, aunque su creación no tiene relación directa con el proceso de liquidación de esta compañía. Más de 2.000 trabajadores conservaron su empleo, pero Laguado explicó como fue el salvamento."Tuvimos la esperanza de que íbamos a encontrar un negocio en el que nos compraban la marca Justo & Bueno. Y pensamos que nos íbamos a oxigenar, como comprando locales. Plan B tenía perdido 15.000 millones de pesos y decidió irlocal por local para tomarlos para el. Y tomó finalmente 420 locales de Justo y Bueno. Y llamó Olímpica y se unieron y construyeron la cadena que acaban de lanzar, Ísimo...Mirar hacia atrás es fácil, y pienso que Justo & Bueno es una gran lección de merecer un mejor sistema de gobierno corporativo. La era del gran empresario que todo lo sabe y todo lo puede está superada. Gran parte del fracaso se debió a esa concentración de inteligencia y poder", sentenció.Finalmente, Laguado indicó que más de 15.000 personas se vieron afectadas por el proceso de liquidación de la cadena Justo & Bueno y que la cifra económica que se perdió asciende al billón de pesos, solo en Colombia. Al parecer, esta misma situación se estaría presentando con su filial en Panamá.
El Grupo Empresarial Olímpica anunció la apertura de al menos 420 tiendas de su nueva marca Isimo en los próximos 3 meses. Con Isimo Olímpica está aprovechando lo que alguna vez fueron tiendas de Justo y Bueno, y algunas de las pymes del ecosistema de esa compañía, aunque su creación no tiene relación directa con el proceso de liquidación de esta compañía. Se trata de un nuevo comienzo.De acuerdo con lo informado por Olímpica las aperturas comenzarán en los departamentos de la Costa Atlántica para luego seguir por el Oriente: Santander, Norte Santander entre otros, hasta cubrir la mayor parte de las principales regiones de Colombia.La empresa arrancará con 750 referencias de productos incluyendo marcas propias y se espera contratar a más de 2.350 personas en diferentes cargos, tanto administrativos como operativos.Además, Olímpica respaldará a las nuevas tiendas para que tengan un surtido de alimentos frescos, como frutas, verduras.¿Qué pasó con Justo y Bueno?En la reanudación de la audiencia de liquidación de Justo & Bueno en la Superintendencia de Sociedades dos cartas desinflaron las esperanzas de quienes están esperando un salvamento.La carta de Alfonso Giraldo le llegó el 3 de agosto, a la media noche a todas las personas a las que, hasta el domingo, les estaba pidiendo poderes para asegurar al inversionista.“En las últimas semanas surgieron riesgos y coyunturas que podrían llevar a que no sea factible el escenario que hemos planteado”, escribió Giraldo. “De no darse el salvamento tenemos la firme intención de construir una nueva oportunidad para todos integrando las voluntades, esfuerzos y trayectoria de los diversos actores que hicieron parte de Justo & Bueno”, agregó.Además de Giraldo, Claudia Álvarez, la abogada que trabajó con él en este tema, envió un extenso comunicado en el que criticó duramente las actuaciones de la SuperSociedades. Acusó a la entidad de ‘permisiva’ y de no “pronunciarse de manera drástica desde el principio”. Se fue en contra también de las actuaciones del liquidador Darío Laguado y de los dueños de los locales a los que acusó de estar más interesados en unos ladrillos que en su propia existencia o la de los demás.Le puede interesar:
Consternación y sorpresa se generó en un barrio de Medellín por el hallazgo del cadáver de un hombre en antigua bodega de un Justo y Bueno en la ciudad. La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá confirmó que se trata del cuerpo de un hombre, que estaba al interior del lugar en avanzado estado de descomposición.¿Quién era?Aunque en un inicio el hombre había sido catalogado como habitante de calle, la familia lo habría identificado como Andrés Vélez Molina, un hombre de 29 años que estaba desaparecido desde el pasado 4 de octubre, en el barrio Las Salinas, del corregimiento de San Antonio de Prado, Antioquia. Ellos confirmaron que se trata de él.HipótesisSegún las primeras premisas de las autoridades sobre este caso, el hombre, al parecer, habría ingresado al establecimiento por el techo y sufrió una caída de unos 7 metros de altura que le ocasionó la muerte de manera inmediata.El hecho fue reportado por el jefe de zona, quien se encontraba revisando el sitio. Por su parte, las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer este hecho y determinar, junto con Medicina Lega, si realmente se trata de Andrés Vélez Molina, de 29 años.En video quedó captado el momento en el que sacan el cuerpo de la bodega:Le puede interesar:
La organización Olímpica S.A. se ofreció a salvar la cadena de supermercados Justo & Bueno. La propuesta plantea una inversión inicial de 1.000 millones de pesos destinados al pago de deudas y posteriormente 60 millones de dólares (cerca de 250.000 millones de pesos) destinados a convertir a Justo y Bueno en la mayor cadena de tiendas de descuentos del país.De acuerdo con los estimativos de la oferta, se podrían recuperar 3.000 puestos de trabajo y cientos de proveedores que podrían recuperar adicionalmente 10.00 empleos.“Desde el pasado jueves 4 de agosto, fecha en la que se declaró la liquidación definitiva de Mercadería S.A.S (Dueña de la marca Justo& Bueno en Colombia), se gestionan distintos planes y acciones con miras a asegurar el inicio de actividades comerciales en condiciones satisfactorias, y sobre todo con una atractiva propuesta de valor que hará placentera la experiencia de compra de los clientes, ofreciendo un adecuado portafolio de productos de la canasta familiar, con precios muy económicos y alta calidad”, comunicó Olímpica S.A.De acuerdo con la Superintendencia de Sociedades, quien se quiera quedar con Justo y Bueno debe aportar cerca de 300.000 millones de pesos, fondos necesarios para para cubrir gastos de financiamiento y de operación, “como son los arriendos, los salarios de los trabajadores y las obligaciones con los proveedores”.Le puede interesar:
La Superintendencia de Sociedades ordenó reanudar la liquidación de Justo & Bueno y pidió al liquidador que comience la devolución de locales después del 8 de agosto. Sin embargo, la historia está lejos de concretarse, pues ahora hay tres propuestas para “reactivar el negocio”.Los trabajadores quieren una reorganización mientras que Alfonso Giraldo, quien trabaja de la mano con Deloitte, y Marco Monroy buscarán crear una nueva compañía con los afectados por esta quiebra. Es decir, desde este viernes, 5 de agosto, lloverán abogados y propuestas.El salvamento de los trabajadores de Justo & Bueno“Es propósito nuestro que se pudiera permitir la suspensión de la diligencia en curso para permitir plantear una alternativa que traemos nosotros los trabajadores. Porque, aunque nadie pueda creerlo, los trabajadores tenemos aquí una solución de cara a la salida que creemos es la adecuada: el salvamento. Todos perdemos si esto se va a pique. Quienes quieren salir pueden salir, pero quienes quieren tener una alternativa deberíamos ser escuchados”, dijo el abogado del sindicato Sintramer, Carlos Castañeda.La figura legal bajo la cual se daría el salvamento de los trabajadores se llama ‘reorganización dentro de la liquidación’ y puede producirse una vez que el juez decrete oficialmente cuántas son las deudas y cuáles son los activos para pagarlas. Los trabajadores vienen de la mano de la compañía Cowa Suppliers, la cual asegura que ha venido trabajando con entidades financieras que han demostrado su interés en prestar la plata.La oferta de Monroy por Justo & Bueno“Nosotros, con un inversionista extranjero y un grupo de ‘retail’, que es una de las 30 empresas más grandes de Colombia, vamos a poner hoy mismo en marcha un plan que estamos planeando hace muchas semanas para contratar las tiendas que quieran venir con nosotros. Si bien no pudimos pagar los últimos meses, tenemos posibilidades de tener contratos de 20 o 30 años, fácilmente”, dijo Monroy.Monroy está ofreciendo pagos de bonificaciones y arriendos adicionales para quienes se quieran sumar.El Ejército de abogados y asesores de DeloitteAlfonso Giraldo asegura que el inversionista interesado, que contrató a Deloitte, tiene listos más de 300.000 millones de pesos para invertir, pero no lo hizo en el proceso de la Supersociedades por el riesgo de tener que asumir deudas pendientes en ingresos.“Deloitte, como asesor de los inversionistas, nos permitimos ratificar que los inversionistas, valga redundancia, se encuentran en la disponibilidad de llegar a los mejores acuerdos con dichas personas, de fin de resolver el inconformismo ocasionado que hoy en día se ha presentado desafortunadamente por la posibilidad de no llegar al salvamento. Para lograr este objetivo estamos destinando un gran número de abogados, conciliadores y asesores en el territorio colombiano, en el menor tiempo posible, para lograr verificar los acuerdos que permitan darle solución definitiva de esta problemática. Y, en este orden de ideas, iniciaremos nuestra labor a partir del día de mañana con alrededor de 450 a 600 arrendadores”, dijo Iván Montoya, socio de Deloitte.En otras noticias económicas:En junio la producción de gas y petróleo fue la más alta desde el 2020El presidente de Ecopetrol manifestó que la emisión de acciones es una posibilidad para recibir recursos económicosFitch Ratings proyecta que el déficit fiscal del país se reducirá sustancialmente el próximo añoEscuche el programa completo de Negocios Blu:
A pocas horas de la reanudación de la audiencia de liquidación de Justo & Bueno en la Superintendencia de Sociedades dos cartas desinflaron las esperanzas de quienes están esperando un salvamento.La carta de Alfonso Giraldo le llegó ayer, 3 de agosto, a la media noche a todas las personas a las que, hasta el domingo, les estaba pidiendo poderes para asegurar al inversionista.“En las últimas semanas surgieron riesgos y coyunturas que podrían llevar a que no sea factible el escenario que hemos planteado”, escribió Giraldo. “De no darse el salvamento tenemos la firme intención de construir una nueva oportunidad para todos integrando las voluntades, esfuerzos y trayectoria de los diversos actores que hicieron parte de Justo & Bueno”, agregó.Además de Giraldo, Claudia Álvarez, la abogada que trabajaba con él en este tema, envió un extenso comunicado en el que criticó duramente las actuaciones de la SuperSociedades. Acusó a la entidad de ‘permisiva’ y de no “pronunciarse de manera drástica desde el principio”. Se fue en contra también de las actuaciones del liquidador Darío Laguado y de los dueños de los locales a los que acusó de estar más interesados en unos ladrillos que en su propia existencia o la de los demás.Según Álvarez lograron el apoyo de 250 locales, 400 proveedores y 1760 empleados, pero no se sabe si este conjunto de empleados, arrendadores y proveedores conforme un canal y tampoco conoce "si los modelos financieros del inversionista permitan generar los resultados esperados frente a la inversión a realizar”.Esta es la segunda propuesta de salvamento que se ‘cae’ después del anuncio de Marco Monroy, el fin de semana, de desistir de presentar una oferta de salvamento y concentrarse más bien en el 'plan b'.Hay que decir que si no aparece nadie en la SuperSociedades con el cheque en la mano, la compañía irá a liquidación de forma definitiva con una deuda que supera los 1.8 billones y no hay con qué pagar.Escuche el podcast El Camerino:Le puede interesar:
La historia de Justo & Bueno tendrá un momento de telenovela este jueves cuatro de agosto: Si alguien se opone a la liquidación que hable ahora o calle para siempre. En ese momento tiene que aparecer un inversionista con cheque en mano o la Superintendencia de Sociedades mandará a la firma a su liquidación definitiva.Todos los ojos están puestos en Alfonso Giraldo que lleva meses trabajando en una propuesta de salvamento. El domingo pasado le envió a los acreedores un audio de más de 10 minutos pidiendo que le firmen los poderes para concretar al inversionista y demostrarle que hay suficientes locales e interés para no dejar morir a la compañía.Además de Giraldo, hay rumores de un posible interés por parte de otro inversionista y es posible que algunos de los asistentes pidan una nueva suspensión de la audiencia para evaluar esa propuesta.En todo caso la ley es clara y la Supersociedades también: Debe llegar un cheque con fondos verificables, nada de promesas.Este es el Plan B si Justo & Bueno se liquidaHay alguien esperando con una propuesta en mano por si la compañía se liquida: Marco Monroy. Monroy anunció el fin de semana que no va a presentar una oferta para salvar a la compañía porque hoy su idea es otra: Arrancar una nueva compañía desde cero.“Si el salvamento es exitoso recibiremos nuestros pagos con alegría y profundo agradecimiento como todos ustedes. De no ser así, estaremos en contacto para poner en marcha el Plan B”, dijo Monroy en un comunicado esta semana.Monroy había propuesto ante la Supersociedades el pago de bonificaciones a los empleados, algunos arriendos por adelantado y el pago de los servicios públicos para crear una nueva empresa.Posiciones divididasHay un grupo de unos 150 dueños de locales que no quieren salvamento ni plan b, ni nada parecido: Solo recuperar sus locales y arrendarlos a nuevos clientes.En la otra orilla el sindicato envió una carta a través de la CUT en la que pidió al gobierno de Iván Duque hacer lo posible por salvar a la compañía y evitar una ‘masacre laboral’.Escuche el podcast Sin Tabú:
A través de una carta, con fecha de este domingo, Marco Monroy, representante legal del MGM Sustainable Energy, S.A.S. y acreedor de Justo & Bueno, dio a conocer que retiran su propuesta de invertir en el salvamento de la cadena de tiendas que justamente está en proceso de liquidación.De acuerdo con el documento, desde el pasado 19 de julio se radicó el desistimiento del derecho a presentar una oferta. Las razones se centran en que, luego de evaluar los diferentes escenarios, no ven viable ni pertinente el pago de dicha inversión, en especial tras conocer los gastos diarios de administración que superan los $1.000 millones.“Estudios exhaustivos realizados por un equipo de especialistas del sector durante los últimos 6 meses, y con fundamento en el inventario del liquidador, concluyeron que los retornos esperados con una posible inversión de la cuantía que exigiría la operación de salvamento, no son conmensurables con el nivel de riesgo, incertidumbre y el gran esfuerzo que la reactivación implica”, reseñó la carta.Sin embargo, Monroy expuso una alternativa y es que se pueda recurrir a un grupo de inversionistas que incluyen fondos de inversión y “una empresa del sector en Colombia, de gran reconocimiento y con décadas de experiencia probada, que es prenda de garantía para el desarrollo de la reactivación de un negocio (...)"; eso sí, no entregó detalles de cual sería dicha empresa.Este anuncio se conoce previo a la citación, esperada para el 4 de agosto, por parte de la Superintendencia de Sociedades para que los interesados presenten de manera formal y concreta de salvamento.Según Billy Escobar, superintendente de Sociedades, el inversionista deberá aportar cerca de $300.000 millones para cubrir los gastos de financiamiento y de operación.Y aunque este plazo dado por la entidad nacional era como esperanza para la recuperación de Justo & Bueno, la salida de la firma que representa Monroy vuelve a dejar en vilo el futuro de la cadena, pues junto a la propuesta de Lobbying & Consulting, respaldada por Deloitte y encabezada por Alfonso Giraldo, eran las más fuertes en el sonajero.Escuche el podcast Zorros y Erizos:Le puede interesar:
David Gordillo, trabajador de las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá, murió este lunes 17 de agosto luego de sufrir un accidente durante las labores de construcción en la Estación 8, confirmó la Empresa Metro de Bogotá (EMB).Gordillo se desempeñaba como soldador y hacía parte del proyecto desde noviembre de 2025. La Empresa Metro de Bogotá lamentó su fallecimiento y expresó sus condolencias a sus familiares, compañeros de trabajo y demás personas cercanas.Las circunstancias en las que se produjo el accidente todavía no han sido establecidas. La EMB informó que colaborará con las autoridades y con las entidades encargadas de determinar las causas y las condiciones en las que ocurrió el hecho.Por ahora, la información oficial no establece qué situación específica provocó el accidente durante las actividades desarrolladas en la Estación 8. La investigación deberá establecer lo ocurrido y determinar si existieron factores que incidieran en el hecho.Después del accidente, la Empresa Metro de Bogotá solicitó al concesionario Metro Línea 1 fortalecer los protocolos destinados a proteger a los trabajadores que participan en la construcción del sistema.La entidad reiteró que las actividades de la obra deben ejecutarse bajo los procedimientos, protocolos y controles de seguridad industrial establecidos para este tipo de trabajos.Además, la EMB anunció que, con el acompañamiento de la interventoría, hará seguimiento a las medidas que adopte el concesionario para reforzar la prevención y evitar que una situación similar vuelva a presentarse.El accidente ocurrió en medio de la construcción de la Línea 1El fallecimiento de Gordillo se produjo mientras continúan los trabajos de construcción de la primera línea del Metro de Bogotá, uno de los principales proyectos de infraestructura que se desarrollan actualmente en la capital.La Estación 8 hace parte del trazado en construcción y se encuentra entre los frentes de trabajo del proyecto. La investigación sobre el accidente determinará las condiciones específicas en las que se desarrollaban las labores cuando ocurrió el hecho.La Empresa Metro de Bogotá señaló que la protección de quienes trabajan en el proyecto constituye una prioridad y que mantendrá el seguimiento a las acciones implementadas para fortalecer las condiciones de seguridad en las obras.
Cinco días después del terremoto que sacudió Colombia y dejó al menos 288 muertos, miles de familias damnificadas y viviendas destruidas, Morat hizo que la música volviera a sonar en Bogotá y convirtió el primer concierto de su nueva gira mundial en un homenaje a las víctimas."Queríamos aprovechar para decirles a las víctimas que no fue fácil seguir adelante con los conciertos, pero estamos confiados de que el impacto que íbamos a generar para los damnificados era mayor", dijo Juan Pablo Isaza, uno de los cuatro integrantes de la banda, junto a Juan Pablo Villamil y los hermanos Simón y Martín Vargas, al dirigirse al público por primera vez en la noche.A unos pasos del recinto, en el estadio El Campín, uno de los principales centros de acopio del país, voluntarios recibían donaciones de alimentos, ropa y otros insumos para los damnificados.En el Movistar Arena, entretanto, la banda instaló cuatro puntos de donación a través de Unicef para atender la emergencia y anunció que parte de los ingresos de los seis conciertos se destinarán a la reconstrucción de escuelas afectadas por el terremoto, de la mano de su fundación Aprender a Quererte."Este es una invitación a dejar de ver la vida por la ventana y a dejar de aplazar lo que uno quiso ser para mañana porque cuando uno se da cuenta, ya es mañana", añadió Isaza en referencia al nombre del álbum y de la gira, 'Ya Es Mañana (YEM)'.La luz, guión del conciertoEl escenario estaba dominado por dos enormes pantallas enfrentadas en ángulo, formando un pico en el centro de la tarima. Al comenzar el concierto, ambas se elevaron lentamente mientras los focos superiores iban revelando a los cuatro integrantes de la banda.El espectáculo empezó en blanco y negro, con una iluminación que simulaba una lluvia sobre el escenario y daba la sensación de que Morat estaba dentro de una estructura de luz.Después de las primeras canciones, las pantallas volvieron a moverse y, junto con la iluminación, convirtieron aquel pico en un prisma de colores.Para 'Cuando nadie ve' y 'Ya es mañana', desde el techo del recinto comenzaron a descender líneas luminosas hasta el escenario, creando el efecto de un enorme túnel de luz.El prisma estaba dividido en ocho secciones y en cada una aparecía proyectado uno de los integrantes, de manera que los cuatro podían verse simultáneamente mientras la luz parecía atravesarlos.La nostalgia llegó con 'Aprender a quererte', para la que recuperaron el banjo que los acompañó en sus comienzos y, con 'Primeras veces', aparecieron imágenes de sus primeros conciertos en 2012, cuando la banda apenas comenzaba su camino en Bogotá, muy cerca del lugar donde ahora reunía a 14.000 seguidores."Mucha gente que viene a nuestros conciertos ha crecido con nosotros", añadió Isaza.El pasado y el presente se mezclaron durante el repertorio de más de 26 canciones, que recorrió temas antiguos y nuevos, e incluso hubo espacio para una sorpresa: Isaza cantó en solitario 'Si la ves', una canción que no estaba prevista inicialmente, en un concierto que tampoco contó con artistas invitados.
Una mujer permanece desaparecida después del accidente ocurrido este lunes en el embalse de Tominé, en jurisdicción de Guatavita, donde dos lanchas colisionaron y una de las embarcaciones terminó hundida.El hecho se registró durante la tarde y, según información preliminar entregada por organismos de socorro, la embarcación que se hundió pertenecía al Club La Marina.Las personas que se encontraban a bordo de la lancha fueron auxiliadas por los ocupantes de otra embarcación que estaba cerca del lugar y lograron ser rescatadas.Sin embargo, Sandy Astrid Senery Ruiz, madre de algunos de los ocupantes, permanece desaparecida. Tras conocerse el accidente, los equipos de emergencia desplegaron un operativo de búsqueda que incluyó labores de inmersión, pero hasta el momento no ha sido posible encontrarla.De acuerdo con el testimonio de ciudadanos que presenciaron el hecho desde una embarcación cercana, el accidente se habría producido por el entrelazamiento de las manilas o cuerdas de las dos lanchas.Esta situación habría generado el choque y posteriormente el hundimiento de una de las embarcaciones. Las autoridades continúan recopilando información para establecer con precisión las circunstancias en las que ocurrió el accidente.Los conductores de las dos lanchas fueron trasladados al Hospital San Antonio de Guatavita para verificar su estado de salud y realizar las valoraciones correspondientes para la conducción de vehículos acuáticos.Los organismos de socorro adelantaron durante la tarde las labores de búsqueda de la mujer desaparecida en las aguas del embalse de Tominé. Sin embargo, debido a las condiciones del lugar y a que las primeras inmersiones no permitieron ubicarla, el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca confirmó que el operativo será retomado este martes.
El presidente Abelardo de la Espriella, dijo este lunes que la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto costará al menos 30 billones de pesos (unos 9.500 millones de dólares), según estimaciones de una firma privada."Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos", indicó el mandatario en una alocución al país.Las pérdidas físicas directas ocasionadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto en Colombia fueron estimadas de manera preliminar en cerca de $30 billones, de acuerdo con una modelación presentada este lunes por el presidente Abelardo de la Espriella.La cifra corresponde a los daños calculados en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, los cinco departamentos que concentran parte importante de las afectaciones provocadas por el movimiento telúrico.Durante una alocución al país, el mandatario explicó que una firma privada realizó la primera estimación de las pérdidas físicas. Del monto calculado, aproximadamente $24,5 billones corresponden a edificaciones, mientras que otros $5,5 billones están relacionados con infraestructura.De la Espriella aclaró que los $30 billones no constituyen una valoración definitiva. Se trata de una primera aproximación que deberá actualizarse a medida que avance la caracterización de los daños en cada territorio.La estimación se concentra en pérdidas físicas directas. Por esa razón, el valor presentado no debe interpretarse como el costo final de toda la emergencia ni como una cifra cerrada para el proceso de reconstrucción.La firma mencionada por el mandatario es INGENIAR Risk Intelligence, una consultora especializada en evaluación y modelación del riesgo de desastres. La compañía desarrolla estudios relacionados con amenazas naturales, riesgo sísmico, planificación y protección financiera.Chocó concentra la mayor afectación proporcionalEl presidente señaló que Chocó requiere una atención particular. Aunque el valor absoluto de las pérdidas en ese departamento puede ser menor frente a territorios con una infraestructura y un patrimonio construido más grandes, De la Espriella indicó que la afectación proporcional es la más alta.En ese contexto, el mandatario planteó la necesidad de desarrollar un “Plan Marshall” para Chocó, con el propósito de atender la reconstrucción y las necesidades que, según señaló, se han acumulado históricamente en el departamento.¿Qué incluyen los $30 billones?Edificaciones: cerca de $24,5 billones.Infraestructura: alrededor de $5,5 billones.Total estimado: cerca de $30 billones.Estos valores corresponden a pérdidas físicas directas modeladas para Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.La dimensión económica del desastre se suma a una emergencia que todavía se encuentra en fase de atención y evaluación. Según el balance conocido antes de la alocución presidencial, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportaba afectaciones en 15 departamentos y 450 municipios. Por ahora, la cifra de $30 billones constituye el primer cálculo económico de gran escala presentado públicamente por el Gobierno tras el terremoto. El propio presidente advirtió que el monto será ajustado conforme se obtenga información más precisa sobre los daños registrados en cada una de las regiones.
El presidente Abelardo De La Espriella entregó este lunes, 17 de agosto, las cifras consolidadas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD). La tragedia acumula 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Además hay 26.945 viviendas destruidas. De acuerdo con el mandatario, estas cifras son preliminares y reiteró la presencia de autoridades, unidades de socorro y apoyo internacional en cada una de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Además, dio un minuto de silencio en respeto y honor a los 289 fallecidos que ha dejado esta emergencia en el país."Me ocupo en aquellos que buscan a un familiar desaparecido. Estoy pensando todo el tiempo en las decenas de miles de familias que perdieron su vivienda y de aquellos que contemplan la pérdida del trabajo de toda una vida. La patria está de luto, queridos compatriotas, pero la patria también está de pie. Trabajando y rugiendo. A ellos, a las víctimas, dediquemos un minuto de silencio y oración", expresó.La emergencia también dejó una profunda afectación en materia de vivienda. De acuerdo con el reporte, 120.328 familias habían sido registradas como afectadas, una cifra que evidencia el impacto de la tragedia sobre miles de hogares. En total, 26.945 viviendas quedaron destruidas y más de 127.557 resultaron averiadas, dejando a numerosas familias frente a la necesidad de encontrar soluciones de alojamiento, reparación y recuperación de sus bienes.Las 26.945 viviendas destruidas representan pérdidas materiales de gran dimensión, mientras que las más de 127.557 viviendas averiadas amplían considerablemente las necesidades de reconstrucción y reparación.Con 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos, el balance humano constituye el aspecto más doloroso de la emergencia. A ello se suma la situación de más de 120.000 familias afectadas, que enfrentan las consecuencias de la pérdida o deterioro de sus viviendas y de la alteración de las condiciones normales de vida.