Moody's redujo la nota crediticia de Ecopetrol de Ba1 a Ba2 en medio de una fuerte advertencia sobre el riesgo de interferencia gubernamental en Ecopetrol y el deterioro de su gobierno corporativo. La perspectiva de calificación es negativa lo que abre la puerta a una nueva rebaja.En los últimos meses, la administración de Ecopetrol ha estado en el ojo del huracán por cuenta de los escándalos judiciales de Ricardo Roa, investigado por violación de topes de campaña e imputado por presunto tráfico de influencias. La tensión llegó a tal punto que la junta directiva envió a Roa a 7 semanas de vacaciones y un mes de licencia no remunerada y nombró a Juan Carlos Hurtado como encargado. La decisión ha sido fuertemente criticada por el presidente Gustavo Petro quien se ha reunido personalmente con los miembros de junta más cercanos a él, algo que no se ve bien en términos de gobierno corporativo.A todo eso se refiere Moody's en este fragmento del informe: "Los cambios en la estructura de la alta gerencia de Ecopetrol en los últimos 12 a 18 meses, incluida la rotación a nivel ejecutivo y directivo, subrayan la exposición de la empresa al riesgo de gobierno corporativo relacionado con el Estado. Si bien no esperamos que estos cambios se traduzcan en una disrupción a corto plazo de la estrategia, las operaciones o la política financiera, dada la continuidad de la gestión, el momento en que se producen refuerza la percepción de una mayor influencia política y constituye una consideración clave en la evaluación del riesgo de interferencia gubernamental dentro del perfil crediticio".Para Moody's esto se suma al hecho de que ahora es menos previsible que el gobierno nacional vaya a entregar apoyo financiero a la petrolera, por ejemplo, en lo que tiene que ver con el Fepc (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles) luego de que el Gobierno aplazara el pago de saldos a Ecopetrol hasta diciembre de este año.A diferencia de otras oportunidades esta rebaja no está ligada a la reducción de la nota de crédito del gobierno nacional, lo que implica que la calificadora está siendo cada vez menos optimista frente al futuro de la empresa.
Colombia recibió esta semana un nuevo golpe a su credibilidad financiera internacional. La agencia calificadora Moody’s redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, aunque mantuvo el grado de inversión con perspectiva estable. ¿La razón principal? El deterioro fiscal, la creciente deuda pública y la decisión del Gobierno Petro de suspender la regla fiscal sin un evento extraordinario que lo justifique.En entrevista con Mañanas Blu, Renzo Merino, vicepresidente y analista senior para Colombia de Moody’s, explicó que la baja se debe al aumento del déficit fiscal observado desde 2024, que se extendería por varios años. “Parte de esto tiene que ver, no solo con la confirmación del deterioro fiscal que ya se observó en el 2024 y se va a extender a este año 2025 […] sino que nosotros esperamos que este deterioro va a continuar por lo menos hasta el 2027”.Merino también advirtió que el Gobierno actual se ha alejado del compromiso que había mostrado con la regla fiscal durante sus primeros años. “En comparación a los primeros tiempos de la administración del presidente Petro, donde veíamos […] un compromiso con los parámetros de la regla fiscal, […] ya en el último año hemos observado que hay una desviación de este compromiso y que nos lleva a tener ciertas interrogantes sobre el manejo fiscal en el país”.Pese a la rebaja, Moody’s destacó dos elementos que permiten mantener a Colombia dentro del grado de inversión: la solidez de sus instituciones y el manejo macroeconómico. “Vemos que el rol de los contrapesos institucionales en Colombia ha jugado un rol muy importante […] limitando cambios radicales” y también resaltó el manejo macroeconómico en el país. “Me refiero a la política monetaria, el control de inflación y también el manejo de las cuentas fiscales”, dijo.Sobre el futuro de la calificación, Merino indicó que los próximos 18 meses serán determinantes. Moody’s observará la discusión del presupuesto para 2026, la posible reforma tributaria y, sobre todo, las señales que envíen los candidatos presidenciales en materia fiscal y económica. “Nuestra expectativa […] es que Colombia a futuro retorne a esa senda de manejo macroeconómico, y sobre todo en aspecto fiscal, prudente”, dijo, y advirtió que, si con el nuevo gobierno no se dan “esas condiciones de cambios en el manejo fiscal, eso sería negativo para el perfil crediticio”.Escuche la entrevista completa aquí:
Malas noticias sacuden la economía colombiana, dos de las firmas calificadoras de riesgo más importantes del mundo, Moody's y Standard & Poor's, han rebajado la calificación crediticia del país, señalando una creciente desconfianza en el panorama económico del país.Moody's bajó la calificación de Baa2 a Baa3, mientras que Standard & Poor's rebajó sus notas crediticias desde BB+ a BB, lo que aleja a Colombia del grado de inversión y le otorga una perspectiva negativa, con la amenaza de futuras rebajas si el gobierno no implementa medidas que mejoren la situación fiscal. Esto ocurre como si estuviéramos en pandemia, pero evidentemente no lo estamos, lo que es más grave.¿Por qué se bajó la calificación crediticia para Colombia? La principal razón de este deterioro es el descuadre de las finanzas del gobierno. Colombia enfrenta un déficit fiscal cercano al 8%, el más alto de su historia, debido a que el gasto público está muy por encima de los ingresos. Nunca antes se había registrado un desequilibrio tan alto. A esto se suma la polémica decisión del gobierno de suspender la regla fiscal, una "camisa de fuerza" que obliga al gobierno a no gastar más de lo que tiene, lo cual es un claro deterioro en los niveles de confianza.Los mercados y calificadoras ven con escepticismo las promesas de ajuste del gobierno, que no ha presentado un plan creíble de reducción del gasto público y está intentando conseguir más recursos en un contexto de promesas poco creíbles. El presidente Petro, por su parte, atribuye la rebaja a la no aprobación de su reforma tributaria en el Congreso, mientras que exministros y analistas señalan el "desbarajuste que hay en las finanzas públicas".Impactos inmediatos y futuros para ColombiaLas consecuencias de esta rebaja son inmediatas y repercutirán en el bolsillo de todos:Aumento del costo de la deuda: En adelante, endeudarse o tomar crédito le saldrá más caro a Colombia. Esto implica un incremento en los intereses que el país paga por su deuda.Tasas de interés más altas: Lo más preocupante a corto plazo es que este aumento de intereses se transmitirá hacia todas las tasas de interés que pagan las empresas y las personas.Menos atractivo para inversionistas: El riesgo asociado a invertir en Colombia aumenta, haciendo que los inversionistas se sientan menos atraídos a llegar al país.Impacto en el dólar: Se espera un impacto inmediato en la cotización del dólar, que probablemente se aprecie frente al peso colombiano.Venta de títulos de deuda: Los TES (Títulos de Tesorería) colombianos han perdido el grado de inversión ante dos de las grandes calificadoras, lo que podría obligar a muchos inversionistas a vender sus títulos, presionando aún más al alza las tasas de interés de la deuda pública.Esta situación contradice las afirmaciones previas del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien había señalado que la situación de Colombia era sobredimensionada internamente y que afuera se veía con más tranquilidad; sin embargo, estas decisiones de las calificadoras dicen todo lo contrario. En un comunicado posterior, el ministro se comprometió con la estabilización fiscal, aunque analistas sugieren que es un poco tarde porque las calificadoras ya se pronunciaron.Escuche el informe completo aquí:
Moody's se convirtió este jueves en la última de las tres grandes calificadoras en quitarle el grado de inversión a Colombia y redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, con perspectiva estable.Según el informe de calificación, la decisión refleja el deterioro proyectado en las métricas de deuda del Gobierno, lo que persistiría durante los próximos años debido a que los déficits fiscales serán altos y por encima de los límites fijados por la regla fiscal del país."El actual Gobierno ha optado por suspender la regla fiscal a pesar de la ausencia de un shock, algo que se refleja negativamente en la efectividad de su marco de política fiscal", dice Moody's."Hemos observado un cambio en la política fiscal relacionado con el cumplimiento de la regla fiscal. Esto se refleja negativamente en la efectividad de la política fiscal y se separa del historial de política fiscal prudente que los distintos Gobierno del país han construido a lo largo de las últimas décadas", agrega el documento.Los cálculos apuntan a que la deuda del gobierno alcanzará 59.5% este año y llegará a un pico del 64% en 2027. Además, los altos intereses que está pagando Colombia por sus títulos de deuda en Colombia y en el exterior están aumentando el peso de esa deuda al punto que solo este año el 17% de los ingresos del Gobierno tendrá que ser destinado al pago de intereses.
La calificadora de riesgos Moody´s advirtió que aún es posible que Colombia termine violando la regla fiscal este año y deteriorando la confianza de los inversionistas."Con las elecciones del próximo año, es posible que haya menos incentivos para que el Gobierno anuncie ajustes fiscales —como recortes del gasto— si hay un déficit de ingresos", señaló Moody's en un informe sobre Colombia.La calificadora no solo retomó las críticas del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) a los resultados del año pasado, sino que además resaltó que el Gobierno nacional está sobreestimando los ingresos fiscales de forma constante para apoyar sus propias políticas, pero al final ha tenido que revisar las proyecciones ingresos a la baja desde el año 2023."Si bien los ingresos del primer trimestre de 2025 fueron acordes al presupuesto, su evolución aún es susceptible a cambios en la actividad económica en un contexto externo potencialmente más desafiante, sobre todo si bajan los precios de los commodities", agregó Moody's.La situación para los próximos años no es significativamente mejor. Es más, para Moody's uno de los riesgos es que la implementación de la reforma pensional, el deterioro del sistema de salud y los problemas en los sectores de energía y carreteras podrían implicar presiones fiscales adicionales.Hoy Colombia tiene un nivel de deuda similar al de otros países con la misma calificación de riesgo, pero el pago de intereses es significativamente más elevado. El gasto de Colombia en intereses de la deuda podría empeorar en la medida en que se ve afectado por la volatilidad política.
La calificadora de riesgo Moody’s cambió de estable a negativa la perspectiva de calificación crediticia de Colombia, algo que abre la puerta a una eventual rebaja en la nota de crédito para el país.Moody’s es la única de las tres grandes calificadoras que evalúan al país, que mantiene a Colombia en el grado de inversión. La calificación actual del país es de Baa2, lo que contrasta con Fitch y S&P quienes en los últimos años degradaron al país a bono basura.“La perspectiva negativa refleja que las condiciones macroeconómicas están complicando el manejo fiscal en la medida en que un crecimiento económico menor al esperado está afectando el recaudo de impuestos y las altas tasas de interés están presionando las cuentas del Gobierno. Estos factores, combinados, están erosionando la capacidad presente y futura del Gobierno de cumplir la regla fiscal, incrementando el riesgo de un potencial deterioro del perfil de crédito”, dice el informe de Moody’s.Sin embargo, la calificadora mantiene la nota del país asegura que el sistema de pesos y contrapesos está funcionando adecuadamente y brinda un marco sólido para los inversionistas y recordó que con el congreso actuando como contrapeso al presidente Gustavo Petro solo cambios moderados se han convertido en leyes.Moody’s también reconoció las decisiones que ha tomado el Gobierno para mantener la estabilidad de las finanzas públicas, como por ejemplo la decisión de recortar el presupuesto en unos 20 billones de pesos.Para el Gobierno, el informe es positivo. “La calificadora de riesgo ha puesto un voto de confianza en el país, destacando las decisiones contundentes de recorte de gasto con el fin de mantener la sostenibilidad fiscal y macroeconómica que ha tomado el Gobierno del presidente Gustavo Petro”, señaló el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
Desde Washington, D.C., surge una noticia relevante para la economía colombiana. Moody's, una de las principales agencias de calificación de riesgo, está considerando la posibilidad de revisar la calificación de inversión de Colombia. Esta revisión potencial se debe al complejo panorama económico que enfrenta el país.Moody's actualmente mantiene una calificación de BAA para Colombia, que corresponde a un grado de inversión y es considerada estable. Sin embargo, esta calificación contrasta con las evaluaciones de otras agencias importantes como Standard & Poor's y Fitch Ratings, que han asignado a Colombia una calificación de BB, un nivel por debajo del grado de inversión.Renzo Merino, vicepresidente y analista principal de Moody's para Colombia, ofreció una visión cruda y realista del estado económico del país. Señaló varios factores preocupantes, como un crecimiento económico moderado, que en 2023 fue apenas del 0.6%, y una caída en la inversión. Sin embargo, la mayor preocupación de Merino es el aumento en el costo de financiamiento, especialmente en los intereses de la deuda, que se espera que representen el 15% de los ingresos del país este año, ascendiendo a más de 79 billones de pesos.Estas condiciones sugieren que la economía colombiana podría estar más cerca de una calificación por debajo del grado de inversión que de la actual calificación asignada por Moody's. Por ello, la agencia podría empezar por cambiar la perspectiva de la calificación de estable a negativa.Merino explicó que la calificación de Colombia podría ser revisada y potencialmente rebajada debido a los crecientes riesgos observados en el panorama macroeconómico, incluyendo el crecimiento económico lento y el alto costo de los intereses de la deuda.Además, el ambiente político en Colombia ha añadido incertidumbre. Los comentarios inconsistentes del presidente Gustavo Petro, como su propuesta de renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, seguida de una rectificación por parte del ministro de Hacienda, han contribuido a esta incertidumbre. Merino enfatizó que tales comunicaciones pueden afectar las condiciones de financiamiento del gobierno y tener un impacto negativo en las métricas de la deuda del país.No obstante, Merino también destacó que la fortaleza institucional de Colombia ayuda a mantener la confianza en el país. Mencionó como ejemplo la reciente reforma pensional aprobada, cuyos costos se consideran moderados, aunque advirtió que la incertidumbre persistirá hasta que la Corte Constitucional revise la ley.
Ecopetrol perdió el grado de inversión ante la calificadora de riesgo Moody's Ratings. Le está bajando la calificación crediticia desde Baa3 hasta Ba1.Las razones para tomar esa decisión son un llamado de atención para el Gobierno, como principal accionista, para el presidente de la compañía y para su nueva junta directiva. Moody’s dice que eso refleja un cambio en la política financiera de la compañía, que ha crecido su endeudamiento y al tiempo viene entregando dividendos muy altos.Y es que, en el pasado, analistas han recomendado que Ecopetrol no pague tanta plata de sus utilidades en dividendos y mejor abone parte de esos recursos para bajar la deuda.A la calificadora le preocupa que en los próximos años Ecopetrol, por factores de liquidez, tenga que acudir a un endeudamiento todavía mayor. También está viendo dificultades su sobre sus proyectos de gas mar adentro y tiene la lupa puesta sobre el futuro de sus reservas.Con esta disminución en la calificación, con la pérdida del grado de inversión, Ecopetrol podría ser considerada como más riesgosa para los inversionistas y cuando vaya a pedir más plata prestada, es posible que los intereses sean más altos.Ecopetrol se pronunció y no espera un mayor impacto en los mercados tras esa decisión de Moody’s; asimismo, se comprometió a manejar con responsabilidad sus recursos, su posición de liquidez y endeudamiento.>> Lea también: "Cifras del presidente Petro sobre Ecopetrol son fantasiosas": Juan Carlos EcheverryEcopetrol, para muchos inversionistas, es Colombia en los mercados, y esto se suma a las preocupaciones de bancos internacionales. Por ejemplo, esta semana el Bank of America, prácticamente, recomendó no invertir en Colombia, que se suma a las preocupaciones de analistas y calificadoras sobre el manejo fiscal que se le estaría dando al país, con una caja muy apretada y gastos creciendo por encima de los ingresos reales.
Aunque la reforma pensional tendrá impactos sociales positivos a largo plazo, reducirá el mercado potencial para los fondos de pensiones que necesitarán mover el foco de sus negocios hacia los fondos de pensiones voluntarias y a la administración de activos, señaló la calificadora Moody’s en un reporte.Además, Moody’s calcula que con la versión de reforma pensional que se discute en el Congreso un 87.5 % de los trabajadores tendrá una pensión con Colpensiones y no podrá acceder al sistema privado.Entre las compañías más golpeadas por la reforma estará Sura Asset Management (Suam), la filial del Grupo Sura dedicada a la administración pensional. Suam no sólo tendrá que hacerle frente a la reforma pensional en Colombia sino también a la reforma pensional en Chile que tendría efectos similares sobre su negocio.Adicionalmente, las reformas afectarán el financiamiento de largo plazo tanto para los bancos como para los gobiernos en Colombia y Chile.¿No sabe quién lo llama? Estas aplicaciones podrían ayudarlo a identificar los números desconocidos
El Gobierno colombiano tiene que buscar el equilibrio entre el manejo macroeconómico, las presiones sociales y la confianza de los inversores a la hora de formular sus políticas, aseguró este miércoles en Bogotá el vicepresidente y analista sénior de riesgo soberano del Grupo Moody's, Renzo Merino.En opinión de Merino, "el Gobierno debe mantener el balance entre un manejo macroeconómico prudente, atender las presiones sociales y fomentar la confianza en los inversores"."La inversión es clave para el crecimiento económico y el empleo", agregó.Merino participó en la conferencia "Inside LatAm Colombia 2023", organizada por Moody's Investors Service, en donde destacó la "fortaleza fiscal" del país como uno de los factores que llevaron a esa agencia a reafirmar el pasado 8 de junio la calificación de Colombia en Baa2 con perspectiva estable."Lo que hemos tratado de transmitir es más bien un reconocimiento de que si bien han surgido riesgos en los últimos años, en particular en el contexto de la pandemia, destacamos una fortaleza del país en su perfil crediticio y su buen récord en el servicio de su deuda", expresó.Para reafirmar la calificación de Colombia en Baa2, un nivel considerado como economía con grado de inversión, Moody's evaluó otras fortalezas del país, además de la fiscal, como la económica, la institucional y de gobernabilidad y la susceptibilidad a eventos de riesgo.En cuanto a la fortaleza institucional, Merino subrayó que en el país, existe un sistema de "contrapesos en el Congreso y en las cortes", mientras que en la parte fiscal "observamos que en la administración actual hay un compromiso con el cumplimento de estas reglas", libre flotación del mercado cambiario y autonomía del Banco de la República (autoridad monetaria), entre otros factores positivos.Con la clasificación Baa2, Colombia está al nivel de otros países emergentes como México, Panamá, Uruguay, Hungría, Filipinas o Indonesia, cuyas economías también tienen el grado de inversión.Al hacer una radiografía de la economía colombiana, Merino se refirió a las reformas laboral, de la salud y de las pensiones presentadas al Congreso por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, y señaló que es importante mantener el equilibrio económico, social y de inversión.Según dijo, "sería importante ver si las reformas prosperan" en el Congreso, donde el Gobierno no tiene mayorías, y si finalmente se da la aprobación, si eso ocurre "en situación de consenso y apoyadas por diagnósticos técnicos"."En la agenda de reformas y en la transición energética -otra iniciativa del Gobierno- serán importantes el diseño y la comunicación de las políticas para que haya más claridad de las opiniones y decisiones de los inversionistas", indicó.Puede ver:
Estos fueron los puntos discutidos en Mañanas Blu 10:30 AM, con Camila Zuluaga, este lunes, 10 de agosto de 2026:James Mosquera, representante a la Cámara por Chocó, se refirió a las afectaciones que dejó el terremoto en su región.Ronald Bonilla, gobernador encargado de Caldas, habló de los reportes actualizados y los balances en los daños estructurales, heridos y fallecidos en Manizales y el departamento.El profesor de la Unal, Jhon Jairo Blandón, explicó qué deben tener en cuenta las personas al momento de tomar la decisión sobre volver a sus casas tras el terremotoAmadeo Benavent, profesor de ingenieria sísmica, de la Universidad Politécnica de Madrid, charló sobre las infraestructuras en Colombia están preparadas para enfrentar este tipo de desastres naturales.El presidente Abelardo De La Espriella declara desde el Comité de Gestión de Riesgo la situación de desastre nacional luego del terremoto de 7.4 y que deja hasta el momento más de 70 personas fallecidas.Francisco Moreno, director ejecutivo de la Cruz Roja Colombiana, fue consultado por cómo se debe actuar en momentos de emergencia y evitar complicaciones.El padre Daniel Saldarriaga, director del Banco de Alimentos de Bogotá, habló sobre cómo la ciudadanía puede ayudar para gestionar el desastre, qué necesitan y cómo donar.Escuche el programa completo acá:
Si bien en Barranquilla no se presentaron afectaciones por el fuerte sismo de este lunes, algunos residentes de edificios reportaron haberlo percibido levemente, por lo que como medida preventiva, algunas de estas edificaciones debieron ser evacuadas siguiendo el protocolo que se ejecuta durante este tipo de eventos, mientras se verifican las condiciones de seguridad.Entre ellas se encuentran la sede de la Alcaldía de Barranquilla, en el Paseo Bolívar; la Torre Manzur, donde funciona la Fiscalía; el edificio de Salud Total, ubicado en la calle 84 con carrera 47, y la sede de la Gobernación del Atlántico, entre otras.A propósito, como medida preventiva ante cualquier emergencia, no habrá atención al ciudadano por el día lunes 10 de agosto en el edificio de la Alcaldía Distrital de Barranquilla, ubicado en el Paseo Bolívar; local contiguo, antigua Alcaldía; oficinas de la Secretaría de Educación, ubicadas en el centro comercial Los Ángeles; sede de la Secretaría de Tránsito, y alcaldías locales, espacios que se encuentran en revisión técnica preventiva por parte de un equipo especializado.El alcalde Alejandro Char también ha dispuesto la instalación de un Puesto de Mando Unificado, PMU, desde donde se coordinarán acciones de prevención en la ciudad y articulación para ayudar a las regiones afectadas.A su vez, tal como ocurrió durante la emergencia en Venezuela, se habilitó el centro de acopio de la carrera 43 # 6-120, en el corazón del mercado de Barranquillita, para recibir donaciones las 24 horas del día y llevar estas ayudas humanitarias a los afectados en otras regiones del país.Allí se recibirán alimentos no perecederos, agua potable, insumos médicos, productos de aseo, artículos de bebé, ropa en buen estado y colchonetas.La operación del centro de acopio cuenta con el acompañamiento permanente de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo, desde donde se coordina la recepción, clasificación y organización de las ayudas que posteriormente serán entregadas a la población afectada.
La aplicación DiDi activó medidas especiales para facilitar la movilidad y las entregas en varias ciudades afectadas por el terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia. La compañía anunció cambios en sus servicios para atender las necesidades que puedan surgir durante la emergencia.La plataforma informó que puso sus capacidades tecnológicas a disposición de las comunidades y que mantendrá un monitoreo permanente de las condiciones de movilidad y seguridad para ajustar sus medidas conforme avance la situación.¿En qué ciudades DiDi aplicará medidas por el terremoto?Una de las primeras decisiones fue suspender la comisión de intermediación para los usuarios arrendadores en cinco ciudades consideradas entre las más impactadas: Cali, Pereira, Ibagué, Manizales y Armenia.La empresa también anunció límites al multiplicador dinámico en Medellín, Cali, Pereira, Ibagué, Manizales, Popayán y Armenia. La medida busca evitar incrementos descontrolados en los precios ante una posible reducción de la oferta de transporte público.En el caso de DiDi Food, también se limitó el multiplicador dinámico para contribuir a mantener opciones de entrega asequibles durante la contingencia.¿Cómo funcionarán los viajes gratuitos hacia centros de acopio?DiDi anunció que ofrecerá solicitudes de arrendamiento gratuitas hacia y desde los centros de acopio que sean establecidos por las autoridades y organizaciones de apoyo.La medida comenzará una vez estos puntos sean definidos, por lo que los usuarios deberán estar atentos a la información que entregue la plataforma.Además, la compañía señaló que mantendrá comunicación con usuarios arrendadores y repartidores para compartir actualizaciones relacionadas con seguridad y movilidad.La empresa también recordó que las solicitudes de arrendamiento intermediadas mediante su aplicación cuentan con una póliza de seguro que cubre tanto a usuarios arrendadores como arrendatarios.¿Qué recomienda DiDi durante la emergencia?La compañía indicó que continuará revisando en tiempo real el comportamiento de la aplicación y las condiciones de las ciudades afectadas. La prioridad, señaló, será mantener la seguridad mientras se adaptan las medidas a la evolución de la emergencia.Por eso, recomendó:Atender las indicaciones de las autoridades.Evitar desplazamientos que no sean indispensables.Utilizar la aplicación únicamente cuando las condiciones sean seguras.Con estas medidas, DiDi busca mantener disponibles sus servicios de movilidad y entrega mientras las comunidades afectadas enfrentan las consecuencias del terremoto.
Los congresistas santandereanos expresaron su solidaridad con las familias afectadas por el terremoto que sacudió al occidente del país y plantearon acciones para apoyar a los damnificados y atender los daños ocasionados por el movimiento telúrico.El senador santandereano Gustavo Moreno solicitó al Gobierno Nacional decretar la emergencia económica, con el propósito de disponer de recursos y agilizar la atención de las comunidades afectadas. El congresista hizo un llamado a dejar de lado las diferencias políticas frente a la emergencia.“No importa la ideología”, señaló Moreno, al considerar que en este momento la prioridad debe ser atender a las personas que resultaron afectadas y avanzar en la recuperación de las zonas golpeadas por el terremoto.Por su parte, el representante a la Cámara por Santander, Miguel Ángel Pinto, informó que radicó una proposición para que los congresistas donen un día de salario y que estos recursos sean destinados a apoyar a las personas damnificadas por el sismo en diferentes regiones del país.Las iniciativas se suman a los llamados de solidaridad y a las acciones que se adelantan para establecer la magnitud de las afectaciones. Las autoridades mantienen la evaluación de daños y la atención a las comunidades que requieren asistencia.El terremoto generó afectaciones en distintos sectores del occidente colombiano, dejando daños materiales y familias que requieren apoyo. Ante la emergencia, distintos sectores han pedido fortalecer la respuesta institucional y garantizar recursos para la atención y recuperación de las zonas afectadas.
La transición en la administración de varios corredores viales del Oriente antioqueño que quedan en manos del Instituto Nacional de Vías, sigue generando preocupación entre autoridades locales por la respuesta ante emergencias, el mantenimiento de la infraestructura y la continuidad de las intervenciones pendientes en una de las redes viales más transitadas del departamento y el país.La inquietud se concentra especialmente en la autopista Medellín-Bogotá, eje estratégico para la movilidad de pasajeros y carga. Ante este panorama, el municipio de Guarne decidió anticiparse a posibles dificultades y anunció la activación del Comité Municipal de Gestión del Riesgo y el Comité de Seguridad Vial con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta en los tramos de jurisdicción nacional que atraviesan su territorio, incluyendo el que conecta al aeropuerto José María Córdova.El alcalde Mauricio Grisales informó que Guarne ya cuenta con un protocolo para atender incidentes de tránsito, el cual incluye la disponibilidad de ambulancias, personal de emergencias y la capacidad instalada de los centros asistenciales de la localidad para recibir a las personas que puedan resultar lesionadas en diversas situaciones sobre las vías."En el momento no se ha definido, digamos, algo concreto con respecto a este tema, pero, entonces, desde el municipio para poder actuar, para brindar ese apoyo en todo lo que tiene que ver nuestra jurisdicción con la autopista Medellín-Bogotá y la vía al aeropuerto", indicó. El mandatario reiteró la solicitud al Gobierno nacional para acelerar los trámites que permitan ejecutar las obras de movilidad priorizadas por administraciones locales y que requieren aprobación de la Agencia Nacional de Infraestructura.Los proyectos serán financiados con cerca de 121.000 millones de pesos correspondientes a los excedentes generados por el recaudo de peajes durante más de dos décadas de operación de Devimed, pero están a la espera de autorizaciones finales por parte de dicha entidad.