Moody's redujo la nota crediticia de Ecopetrol de Ba1 a Ba2 en medio de una fuerte advertencia sobre el riesgo de interferencia gubernamental en Ecopetrol y el deterioro de su gobierno corporativo. La perspectiva de calificación es negativa lo que abre la puerta a una nueva rebaja.En los últimos meses, la administración de Ecopetrol ha estado en el ojo del huracán por cuenta de los escándalos judiciales de Ricardo Roa, investigado por violación de topes de campaña e imputado por presunto tráfico de influencias. La tensión llegó a tal punto que la junta directiva envió a Roa a 7 semanas de vacaciones y un mes de licencia no remunerada y nombró a Juan Carlos Hurtado como encargado. La decisión ha sido fuertemente criticada por el presidente Gustavo Petro quien se ha reunido personalmente con los miembros de junta más cercanos a él, algo que no se ve bien en términos de gobierno corporativo.A todo eso se refiere Moody's en este fragmento del informe: "Los cambios en la estructura de la alta gerencia de Ecopetrol en los últimos 12 a 18 meses, incluida la rotación a nivel ejecutivo y directivo, subrayan la exposición de la empresa al riesgo de gobierno corporativo relacionado con el Estado. Si bien no esperamos que estos cambios se traduzcan en una disrupción a corto plazo de la estrategia, las operaciones o la política financiera, dada la continuidad de la gestión, el momento en que se producen refuerza la percepción de una mayor influencia política y constituye una consideración clave en la evaluación del riesgo de interferencia gubernamental dentro del perfil crediticio".Para Moody's esto se suma al hecho de que ahora es menos previsible que el gobierno nacional vaya a entregar apoyo financiero a la petrolera, por ejemplo, en lo que tiene que ver con el Fepc (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles) luego de que el Gobierno aplazara el pago de saldos a Ecopetrol hasta diciembre de este año.A diferencia de otras oportunidades esta rebaja no está ligada a la reducción de la nota de crédito del gobierno nacional, lo que implica que la calificadora está siendo cada vez menos optimista frente al futuro de la empresa.
Colombia recibió esta semana un nuevo golpe a su credibilidad financiera internacional. La agencia calificadora Moody’s redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, aunque mantuvo el grado de inversión con perspectiva estable. ¿La razón principal? El deterioro fiscal, la creciente deuda pública y la decisión del Gobierno Petro de suspender la regla fiscal sin un evento extraordinario que lo justifique.En entrevista con Mañanas Blu, Renzo Merino, vicepresidente y analista senior para Colombia de Moody’s, explicó que la baja se debe al aumento del déficit fiscal observado desde 2024, que se extendería por varios años. “Parte de esto tiene que ver, no solo con la confirmación del deterioro fiscal que ya se observó en el 2024 y se va a extender a este año 2025 […] sino que nosotros esperamos que este deterioro va a continuar por lo menos hasta el 2027”.Merino también advirtió que el Gobierno actual se ha alejado del compromiso que había mostrado con la regla fiscal durante sus primeros años. “En comparación a los primeros tiempos de la administración del presidente Petro, donde veíamos […] un compromiso con los parámetros de la regla fiscal, […] ya en el último año hemos observado que hay una desviación de este compromiso y que nos lleva a tener ciertas interrogantes sobre el manejo fiscal en el país”.Pese a la rebaja, Moody’s destacó dos elementos que permiten mantener a Colombia dentro del grado de inversión: la solidez de sus instituciones y el manejo macroeconómico. “Vemos que el rol de los contrapesos institucionales en Colombia ha jugado un rol muy importante […] limitando cambios radicales” y también resaltó el manejo macroeconómico en el país. “Me refiero a la política monetaria, el control de inflación y también el manejo de las cuentas fiscales”, dijo.Sobre el futuro de la calificación, Merino indicó que los próximos 18 meses serán determinantes. Moody’s observará la discusión del presupuesto para 2026, la posible reforma tributaria y, sobre todo, las señales que envíen los candidatos presidenciales en materia fiscal y económica. “Nuestra expectativa […] es que Colombia a futuro retorne a esa senda de manejo macroeconómico, y sobre todo en aspecto fiscal, prudente”, dijo, y advirtió que, si con el nuevo gobierno no se dan “esas condiciones de cambios en el manejo fiscal, eso sería negativo para el perfil crediticio”.Escuche la entrevista completa aquí:
Malas noticias sacuden la economía colombiana, dos de las firmas calificadoras de riesgo más importantes del mundo, Moody's y Standard & Poor's, han rebajado la calificación crediticia del país, señalando una creciente desconfianza en el panorama económico del país.Moody's bajó la calificación de Baa2 a Baa3, mientras que Standard & Poor's rebajó sus notas crediticias desde BB+ a BB, lo que aleja a Colombia del grado de inversión y le otorga una perspectiva negativa, con la amenaza de futuras rebajas si el gobierno no implementa medidas que mejoren la situación fiscal. Esto ocurre como si estuviéramos en pandemia, pero evidentemente no lo estamos, lo que es más grave.¿Por qué se bajó la calificación crediticia para Colombia? La principal razón de este deterioro es el descuadre de las finanzas del gobierno. Colombia enfrenta un déficit fiscal cercano al 8%, el más alto de su historia, debido a que el gasto público está muy por encima de los ingresos. Nunca antes se había registrado un desequilibrio tan alto. A esto se suma la polémica decisión del gobierno de suspender la regla fiscal, una "camisa de fuerza" que obliga al gobierno a no gastar más de lo que tiene, lo cual es un claro deterioro en los niveles de confianza.Los mercados y calificadoras ven con escepticismo las promesas de ajuste del gobierno, que no ha presentado un plan creíble de reducción del gasto público y está intentando conseguir más recursos en un contexto de promesas poco creíbles. El presidente Petro, por su parte, atribuye la rebaja a la no aprobación de su reforma tributaria en el Congreso, mientras que exministros y analistas señalan el "desbarajuste que hay en las finanzas públicas".Impactos inmediatos y futuros para ColombiaLas consecuencias de esta rebaja son inmediatas y repercutirán en el bolsillo de todos:Aumento del costo de la deuda: En adelante, endeudarse o tomar crédito le saldrá más caro a Colombia. Esto implica un incremento en los intereses que el país paga por su deuda.Tasas de interés más altas: Lo más preocupante a corto plazo es que este aumento de intereses se transmitirá hacia todas las tasas de interés que pagan las empresas y las personas.Menos atractivo para inversionistas: El riesgo asociado a invertir en Colombia aumenta, haciendo que los inversionistas se sientan menos atraídos a llegar al país.Impacto en el dólar: Se espera un impacto inmediato en la cotización del dólar, que probablemente se aprecie frente al peso colombiano.Venta de títulos de deuda: Los TES (Títulos de Tesorería) colombianos han perdido el grado de inversión ante dos de las grandes calificadoras, lo que podría obligar a muchos inversionistas a vender sus títulos, presionando aún más al alza las tasas de interés de la deuda pública.Esta situación contradice las afirmaciones previas del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien había señalado que la situación de Colombia era sobredimensionada internamente y que afuera se veía con más tranquilidad; sin embargo, estas decisiones de las calificadoras dicen todo lo contrario. En un comunicado posterior, el ministro se comprometió con la estabilización fiscal, aunque analistas sugieren que es un poco tarde porque las calificadoras ya se pronunciaron.Escuche el informe completo aquí:
Moody's se convirtió este jueves en la última de las tres grandes calificadoras en quitarle el grado de inversión a Colombia y redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, con perspectiva estable.Según el informe de calificación, la decisión refleja el deterioro proyectado en las métricas de deuda del Gobierno, lo que persistiría durante los próximos años debido a que los déficits fiscales serán altos y por encima de los límites fijados por la regla fiscal del país."El actual Gobierno ha optado por suspender la regla fiscal a pesar de la ausencia de un shock, algo que se refleja negativamente en la efectividad de su marco de política fiscal", dice Moody's."Hemos observado un cambio en la política fiscal relacionado con el cumplimiento de la regla fiscal. Esto se refleja negativamente en la efectividad de la política fiscal y se separa del historial de política fiscal prudente que los distintos Gobierno del país han construido a lo largo de las últimas décadas", agrega el documento.Los cálculos apuntan a que la deuda del gobierno alcanzará 59.5% este año y llegará a un pico del 64% en 2027. Además, los altos intereses que está pagando Colombia por sus títulos de deuda en Colombia y en el exterior están aumentando el peso de esa deuda al punto que solo este año el 17% de los ingresos del Gobierno tendrá que ser destinado al pago de intereses.
La calificadora de riesgos Moody´s advirtió que aún es posible que Colombia termine violando la regla fiscal este año y deteriorando la confianza de los inversionistas."Con las elecciones del próximo año, es posible que haya menos incentivos para que el Gobierno anuncie ajustes fiscales —como recortes del gasto— si hay un déficit de ingresos", señaló Moody's en un informe sobre Colombia.La calificadora no solo retomó las críticas del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) a los resultados del año pasado, sino que además resaltó que el Gobierno nacional está sobreestimando los ingresos fiscales de forma constante para apoyar sus propias políticas, pero al final ha tenido que revisar las proyecciones ingresos a la baja desde el año 2023."Si bien los ingresos del primer trimestre de 2025 fueron acordes al presupuesto, su evolución aún es susceptible a cambios en la actividad económica en un contexto externo potencialmente más desafiante, sobre todo si bajan los precios de los commodities", agregó Moody's.La situación para los próximos años no es significativamente mejor. Es más, para Moody's uno de los riesgos es que la implementación de la reforma pensional, el deterioro del sistema de salud y los problemas en los sectores de energía y carreteras podrían implicar presiones fiscales adicionales.Hoy Colombia tiene un nivel de deuda similar al de otros países con la misma calificación de riesgo, pero el pago de intereses es significativamente más elevado. El gasto de Colombia en intereses de la deuda podría empeorar en la medida en que se ve afectado por la volatilidad política.
La calificadora de riesgo Moody’s cambió de estable a negativa la perspectiva de calificación crediticia de Colombia, algo que abre la puerta a una eventual rebaja en la nota de crédito para el país.Moody’s es la única de las tres grandes calificadoras que evalúan al país, que mantiene a Colombia en el grado de inversión. La calificación actual del país es de Baa2, lo que contrasta con Fitch y S&P quienes en los últimos años degradaron al país a bono basura.“La perspectiva negativa refleja que las condiciones macroeconómicas están complicando el manejo fiscal en la medida en que un crecimiento económico menor al esperado está afectando el recaudo de impuestos y las altas tasas de interés están presionando las cuentas del Gobierno. Estos factores, combinados, están erosionando la capacidad presente y futura del Gobierno de cumplir la regla fiscal, incrementando el riesgo de un potencial deterioro del perfil de crédito”, dice el informe de Moody’s.Sin embargo, la calificadora mantiene la nota del país asegura que el sistema de pesos y contrapesos está funcionando adecuadamente y brinda un marco sólido para los inversionistas y recordó que con el congreso actuando como contrapeso al presidente Gustavo Petro solo cambios moderados se han convertido en leyes.Moody’s también reconoció las decisiones que ha tomado el Gobierno para mantener la estabilidad de las finanzas públicas, como por ejemplo la decisión de recortar el presupuesto en unos 20 billones de pesos.Para el Gobierno, el informe es positivo. “La calificadora de riesgo ha puesto un voto de confianza en el país, destacando las decisiones contundentes de recorte de gasto con el fin de mantener la sostenibilidad fiscal y macroeconómica que ha tomado el Gobierno del presidente Gustavo Petro”, señaló el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
Desde Washington, D.C., surge una noticia relevante para la economía colombiana. Moody's, una de las principales agencias de calificación de riesgo, está considerando la posibilidad de revisar la calificación de inversión de Colombia. Esta revisión potencial se debe al complejo panorama económico que enfrenta el país.Moody's actualmente mantiene una calificación de BAA para Colombia, que corresponde a un grado de inversión y es considerada estable. Sin embargo, esta calificación contrasta con las evaluaciones de otras agencias importantes como Standard & Poor's y Fitch Ratings, que han asignado a Colombia una calificación de BB, un nivel por debajo del grado de inversión.Renzo Merino, vicepresidente y analista principal de Moody's para Colombia, ofreció una visión cruda y realista del estado económico del país. Señaló varios factores preocupantes, como un crecimiento económico moderado, que en 2023 fue apenas del 0.6%, y una caída en la inversión. Sin embargo, la mayor preocupación de Merino es el aumento en el costo de financiamiento, especialmente en los intereses de la deuda, que se espera que representen el 15% de los ingresos del país este año, ascendiendo a más de 79 billones de pesos.Estas condiciones sugieren que la economía colombiana podría estar más cerca de una calificación por debajo del grado de inversión que de la actual calificación asignada por Moody's. Por ello, la agencia podría empezar por cambiar la perspectiva de la calificación de estable a negativa.Merino explicó que la calificación de Colombia podría ser revisada y potencialmente rebajada debido a los crecientes riesgos observados en el panorama macroeconómico, incluyendo el crecimiento económico lento y el alto costo de los intereses de la deuda.Además, el ambiente político en Colombia ha añadido incertidumbre. Los comentarios inconsistentes del presidente Gustavo Petro, como su propuesta de renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, seguida de una rectificación por parte del ministro de Hacienda, han contribuido a esta incertidumbre. Merino enfatizó que tales comunicaciones pueden afectar las condiciones de financiamiento del gobierno y tener un impacto negativo en las métricas de la deuda del país.No obstante, Merino también destacó que la fortaleza institucional de Colombia ayuda a mantener la confianza en el país. Mencionó como ejemplo la reciente reforma pensional aprobada, cuyos costos se consideran moderados, aunque advirtió que la incertidumbre persistirá hasta que la Corte Constitucional revise la ley.
Ecopetrol perdió el grado de inversión ante la calificadora de riesgo Moody's Ratings. Le está bajando la calificación crediticia desde Baa3 hasta Ba1.Las razones para tomar esa decisión son un llamado de atención para el Gobierno, como principal accionista, para el presidente de la compañía y para su nueva junta directiva. Moody’s dice que eso refleja un cambio en la política financiera de la compañía, que ha crecido su endeudamiento y al tiempo viene entregando dividendos muy altos.Y es que, en el pasado, analistas han recomendado que Ecopetrol no pague tanta plata de sus utilidades en dividendos y mejor abone parte de esos recursos para bajar la deuda.A la calificadora le preocupa que en los próximos años Ecopetrol, por factores de liquidez, tenga que acudir a un endeudamiento todavía mayor. También está viendo dificultades su sobre sus proyectos de gas mar adentro y tiene la lupa puesta sobre el futuro de sus reservas.Con esta disminución en la calificación, con la pérdida del grado de inversión, Ecopetrol podría ser considerada como más riesgosa para los inversionistas y cuando vaya a pedir más plata prestada, es posible que los intereses sean más altos.Ecopetrol se pronunció y no espera un mayor impacto en los mercados tras esa decisión de Moody’s; asimismo, se comprometió a manejar con responsabilidad sus recursos, su posición de liquidez y endeudamiento.>> Lea también: "Cifras del presidente Petro sobre Ecopetrol son fantasiosas": Juan Carlos EcheverryEcopetrol, para muchos inversionistas, es Colombia en los mercados, y esto se suma a las preocupaciones de bancos internacionales. Por ejemplo, esta semana el Bank of America, prácticamente, recomendó no invertir en Colombia, que se suma a las preocupaciones de analistas y calificadoras sobre el manejo fiscal que se le estaría dando al país, con una caja muy apretada y gastos creciendo por encima de los ingresos reales.
Aunque la reforma pensional tendrá impactos sociales positivos a largo plazo, reducirá el mercado potencial para los fondos de pensiones que necesitarán mover el foco de sus negocios hacia los fondos de pensiones voluntarias y a la administración de activos, señaló la calificadora Moody’s en un reporte.Además, Moody’s calcula que con la versión de reforma pensional que se discute en el Congreso un 87.5 % de los trabajadores tendrá una pensión con Colpensiones y no podrá acceder al sistema privado.Entre las compañías más golpeadas por la reforma estará Sura Asset Management (Suam), la filial del Grupo Sura dedicada a la administración pensional. Suam no sólo tendrá que hacerle frente a la reforma pensional en Colombia sino también a la reforma pensional en Chile que tendría efectos similares sobre su negocio.Adicionalmente, las reformas afectarán el financiamiento de largo plazo tanto para los bancos como para los gobiernos en Colombia y Chile.¿No sabe quién lo llama? Estas aplicaciones podrían ayudarlo a identificar los números desconocidos
El Gobierno colombiano tiene que buscar el equilibrio entre el manejo macroeconómico, las presiones sociales y la confianza de los inversores a la hora de formular sus políticas, aseguró este miércoles en Bogotá el vicepresidente y analista sénior de riesgo soberano del Grupo Moody's, Renzo Merino.En opinión de Merino, "el Gobierno debe mantener el balance entre un manejo macroeconómico prudente, atender las presiones sociales y fomentar la confianza en los inversores"."La inversión es clave para el crecimiento económico y el empleo", agregó.Merino participó en la conferencia "Inside LatAm Colombia 2023", organizada por Moody's Investors Service, en donde destacó la "fortaleza fiscal" del país como uno de los factores que llevaron a esa agencia a reafirmar el pasado 8 de junio la calificación de Colombia en Baa2 con perspectiva estable."Lo que hemos tratado de transmitir es más bien un reconocimiento de que si bien han surgido riesgos en los últimos años, en particular en el contexto de la pandemia, destacamos una fortaleza del país en su perfil crediticio y su buen récord en el servicio de su deuda", expresó.Para reafirmar la calificación de Colombia en Baa2, un nivel considerado como economía con grado de inversión, Moody's evaluó otras fortalezas del país, además de la fiscal, como la económica, la institucional y de gobernabilidad y la susceptibilidad a eventos de riesgo.En cuanto a la fortaleza institucional, Merino subrayó que en el país, existe un sistema de "contrapesos en el Congreso y en las cortes", mientras que en la parte fiscal "observamos que en la administración actual hay un compromiso con el cumplimento de estas reglas", libre flotación del mercado cambiario y autonomía del Banco de la República (autoridad monetaria), entre otros factores positivos.Con la clasificación Baa2, Colombia está al nivel de otros países emergentes como México, Panamá, Uruguay, Hungría, Filipinas o Indonesia, cuyas economías también tienen el grado de inversión.Al hacer una radiografía de la economía colombiana, Merino se refirió a las reformas laboral, de la salud y de las pensiones presentadas al Congreso por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, y señaló que es importante mantener el equilibrio económico, social y de inversión.Según dijo, "sería importante ver si las reformas prosperan" en el Congreso, donde el Gobierno no tiene mayorías, y si finalmente se da la aprobación, si eso ocurre "en situación de consenso y apoyadas por diagnósticos técnicos"."En la agenda de reformas y en la transición energética -otra iniciativa del Gobierno- serán importantes el diseño y la comunicación de las políticas para que haya más claridad de las opiniones y decisiones de los inversionistas", indicó.Puede ver:
La educación está cambiando y, con ella, los espacios donde se desarrolla el aprendizaje. Las aulas tradicionales comienzan a dar paso a ambientes flexibles que integran tecnología, creatividad y trabajo colaborativo, con el propósito de responder a las necesidades de las nuevas generaciones.Un ejemplo de esta transformación es el Colegio Santa María, que inauguró el pasado 16 de junio The Ignite Building, una construcción que articula arquitectura, innovación tecnológica y nuevas metodologías pedagógicas.La propuesta busca superar los modelos de enseñanza centrados en clases convencionales y asignaturas independientes. Para ello, adopta un enfoque socioconstructivista basado en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), que promueve la investigación, la experimentación y la solución de problemas reales.El edificio dispone de aulas flexibles, zonas de encuentro y laboratorios que permiten desarrollar actividades individuales y grupales. La metodología busca fortalecer seis competencias: pensamiento crítico, creatividad, comunicación, colaboración, ciudadanía global y sostenibilidad, y autonomía.“Invertir en espacios para aprender es invertir en el futuro. Las nuevas generaciones necesitan ambientes que les permitan experimentar, crear, colaborar y desarrollar las competencias que les exigirá un mundo en constante transformación”, afirmó Hernando Rojas Leguízamo, rector del Colegio Santa María.Entre sus instalaciones se encuentran laboratorios de Química, Física y Biología, dotados con cámaras de flujo laminar, incubadoras, autoclaves y microscopios de nueva generación.También cuenta con cinco Makerspaces especializados en diseño, innovación, realidad virtual, inteligencia artificial, programación y robótica. Estos espacios incorporan herramientas como impresoras 3D, cortadoras láser, Arduino, Python y kits de Lego, que pueden utilizarse en proyectos de diferentes asignaturas.Otro punto destacado es el Ágora, un espacio con graderías que funciona como anfiteatro abierto y puede adaptarse para asambleas, debates, actividades grupales o zonas de descanso.La construcción también incorpora criterios bioclimáticos para favorecer la iluminación natural, la ventilación y el confort térmico y acústico. Sus jardines, zonas verdes y puntos de hidratación complementan la apuesta por el bienestar de las estudiantes.The Ignite Building es una de las intervenciones del Plan Maestro de Infraestructura, que también incluye la remodelación de los bloques 6 y 7, la renovación del Centro Francisco Spinelli y la intervención de los parques escolares.La estrategia contempla, además, iniciativas de sostenibilidad como el aprovechamiento de aguas lluvias y la incorporación de energía solar.Esta evolución refleja un cambio en la manera de entender la educación, en la que los espacios físicos, la tecnología y las metodologías de enseñanza deben avanzar de forma conjunta.
El ministro de Defensa, el general (r) Jorge Mora, respondió, por medio de un mensaje en la red social X, al expresidente Gustavo Petro, quien cuestionó, por ese mismo medio, que no se hayan comprado sistemas antidrones para proteger a las Fuerzas Militares, pese a que, según afirmó, se habían dejado los recursos para esa adquisición.El pronunciamiento del expresidente se produjo después del ataque terrorista con drones cargados de explosivos contra las instalaciones del Cantón Militar de Santa Rosa, en el sur de Bolívar, que dejó tres soldados asesinados y ocho heridos de gravedad. Frente a estos señalamientos, el ministro Mora aseguró que los registros oficiales desmienten que hubiera recursos apropiados para comprar los sistemas antidrones en 2026 o que se hubiera cancelado un contrato. “Los $800.000 millones de la primera fase nunca fueron apropiados ni recibidos para 2026. Confundir anuncios con disponibilidad presupuestal no convierte una expectativa en realidad financiera”, aseguró Mora.El ministro también indicó que, al asumir la administración, no existía un proceso contractual o precontractual por 6,2 billones de pesos.Mora también se refirió a las visitas realizadas por el exministro y la exviceministra de Estrategia y Planeación a países como India, República Checa, Turquía, Catar, Reino Unido y Estados Unidos. Sobre estas, señaló que “fueron exploraciones comerciales que no culminaron en un contrato”. Además, sostuvo que las ofertas de empresas extranjeras no cumplían con los requisitos de integración técnica e interoperabilidad exigidos por las Fuerzas Militares. El jefe de la cartera de Defensa afirmó que las dificultades vienen de años atrás: “Las deficiencias de planeación anteriores impidieron consolidar la capacidad desde 2023, cuando grupos ilegales intensificaron el uso de drones”. Sin embargo, aseguró que actualmente la Fuerza Pública adelanta procesos de compra con presupuesto ordinario, impulsa la producción propia de estos sistemas y prepara un documento del Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES) para garantizar su financiación.
Las prioridades de los trabajadores al momento de elegir y permanecer en un empleo han cambiado. Aunque el salario y la estabilidad continúan siendo factores importantes, cada vez cobran más relevancia las condiciones que permiten mantener un equilibrio entre la vida personal y profesional.Según datos de Wellhub, el 86 % de los colaboradores considera que el bienestar laboral es tan importante como la remuneración económica. Esta cifra refleja una transformación en las expectativas de los empleados, quienes también buscan sentirse escuchados, reconocidos y respaldados por las organizaciones.Esta nueva dinámica se relaciona con el denominado contrato emocional, un vínculo que se construye a partir de las expectativas de los trabajadores y las experiencias que tienen dentro de una empresa.Lina Reyes, administradora de Desarrollo Empresarial Integral de Compensar, señala que esta relación depende de la coherencia entre lo que promete una compañía y lo que realmente ofrece, especialmente en aspectos como el liderazgo, la comunicación y la conciliación entre la vida laboral y personal.El agotamiento laboral preocupa a las empresasUno de los principales desafíos para las organizaciones es prevenir el burnout o agotamiento laboral. Una encuesta de miCVideal, realizada a más de 1.200 personas, encontró que el 88 % de los trabajadores se siente desgastado y que uno de cada cinco piensa diariamente en dejar su empleo.Entre las señales de alerta están la dificultad para recuperarse después del descanso, los problemas de concentración, el aislamiento, el aumento de errores y las alteraciones del sueño. Estas manifestaciones deben evaluarse integralmente y no constituyen por sí solas un diagnóstico médico.De acuerdo con Reyes, las empresas deben prestar atención no solo a las ausencias, sino también a la desconexión emocional y al presentismo, situaciones que pueden afectar el desempeño y el ambiente laboral.¿Qué pueden hacer las organizaciones?Las encuestas, entrevistas y grupos focales permiten identificar las necesidades de los equipos y evaluar si las estrategias de bienestar están funcionando. Estos procesos deben garantizar la privacidad y el manejo responsable de la información.En Colombia, Compensar ofrece el programa de Desarrollo Empresarial Integral, que incluye charlas, talleres y estrategias para acompañar a las empresas en la prevención y gestión del burnout.El bienestar dejó de ser un beneficio complementario y se convirtió en un aspecto relevante para fortalecer el compromiso, prevenir el agotamiento y favorecer la permanencia del talento humano.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, identificó el desarrollo territorial integral como una de las principales deudas del Estado con las víctimas del conflicto armado, al referirse a los resultados y desafíos del Acuerdo Final de Paz firmado con las antiguas FARC. Durante una entrevista en Sala de Prensa Blu, la funcionaria reconoció avances en la implementación, pero advirtió que los esfuerzos institucionales han sido insuficientes para transformar las condiciones de los territorios más afectados por la violencia.Marín explicó que el punto 1 del Acuerdo de Paz contemplaba los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), diseñados para reducir las brechas entre las zonas urbanas y rurales. Se trata de 16 regiones que agrupan 170 municipios priorizados por sus altos índices de pobreza, violencia y presencia de cultivos de uso ilícito.Aunque destacó la disminución de la pobreza multidimensional en estas zonas y algunos avances en el Catastro Multipropósito, advirtió que persisten importantes retrasos. “Para mí, igualdad territorial es superar esa brecha entre ciudad y ruralidad”, afirmó.La ausencia de una presencia integral del EstadoLa defensora coincidió en que la llegada del Estado a los territorios ha sido insuficiente y señaló que esta situación ha favorecido la persistencia de la violencia y el ingreso de nuevos grupos armados.Al referirse al Cauca, departamento que visitó recientemente, recordó que entre 2017 y 2019 hubo años de relativa paz. Por eso, aclaró que la situación actual no puede atribuirse directamente al Acuerdo de Paz, aunque sí relacionó el incumplimiento de sus compromisos territoriales con factores que han contribuido al agravamiento de la violencia.Las FARC y su deuda con las víctimasSobre la responsabilidad de los antiguos integrantes de las FARC, Marín reconoció que la mayoría del antiguo secretariado dejó las armas y compareció ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Sin embargo, insistió en que deben demostrar mayor respeto por las víctimas y la justicia.“Ellos tienen que mostrarse más respetuosos de las víctimas, del dolor de las víctimas y de la justicia”, manifestó.Las sanciones de la JEP, otro desafío del acuerdoFinalmente, cuestionó que las sanciones restaurativas pierdan su carácter restrictivo. Según explicó, estas deben incluir limitaciones efectivas de derechos y supervisión.“Lo mínimo es que usen brazalete, lo mínimo es que tengan unos horarios, lo mínimo es que no puedan salir del país”, concluyó, al insistir en que el cumplimiento de las sanciones será determinante para responder a las víctimas del conflicto armado.Escuche la entrevista completa acá:
La Navidad es una de las temporadas del año que más viajeros moviliza en diferentes partes del mundo. Durante diciembre, ciudades y destinos turísticos adaptan sus espacios para recibir a visitantes con mercados tradicionales, espectáculos de luces, actividades culturales y celebraciones que reflejan sus costumbres.En ese contexto, la revista internacional Time Out publicó una selección de los 22 mejores lugares del mundo para pasar Navidad en 2026, una clasificación que reúne destinos de Europa, América, Asia, África y Oceanía. Entre los lugares recomendados hay ciudades reconocidas por sus celebraciones tradicionales y otras que ofrecen alternativas para quienes prefieren pasar las fiestas en climas cálidos.La publicación destaca que la experiencia navideña cambia dependiendo del destino. Mientras algunas ciudades ofrecen paisajes cubiertos de nieve y mercados tradicionales, otras permiten disfrutar de las celebraciones al aire libre, en playas o en lugares con temperaturas más elevadas.El primer puesto de la clasificación es para Nueva York, Estados Unidos, que durante diciembre se convierte en uno de los principales referentes de la Navidad. La ciudad se caracteriza por las decoraciones de la Quinta Avenida, el árbol del Rockefeller Center y los mercados que reciben a miles de visitantes.En el segundo lugar aparece Londres, Reino Unido, donde las iluminaciones, los mercados navideños y las actividades especiales hacen parte de la programación de diciembre. Le sigue Laponia, Finlandia, uno de los destinos más asociados con estas festividades por albergar la aldea de Papá Noel, en Rovaniemi.El cuarto puesto es para Copenhague, Dinamarca, que se distingue por sus celebraciones tradicionales, las bebidas calientes y los espacios decorados con iluminación navideña. En la quinta posición está Edimburgo, Escocia, cuyos mercados y actividades culturales atraen a turistas durante la temporada.Zagreb, Croacia, ocupa el sexto lugar, con una programación que incluye mercados, música en vivo y decoraciones en sus principales espacios públicos. En el séptimo puesto está Reikiavik, Islandia, donde una de las tradiciones más particulares es la de los 13 Yule Lads, personajes del folclore local que dejan regalos en los zapatos de los niños.La octava posición corresponde a Brujas, Bélgica, reconocida por sus construcciones medievales, canales y mercados navideños. Sídney, Australia, aparece en el noveno lugar como una alternativa para quienes prefieren celebrar las fiestas durante el verano, con actividades al aire libre y encuentros en las playas.El décimo destino recomendado es Nuuk, Groenlandia, donde los paisajes árticos, la nieve y las posibilidades de observar auroras boreales hacen parte de la experiencia. La clasificación continúa con Viena, Austria; Praga, República Checa; y Núremberg, Alemania, tres ciudades europeas reconocidas por sus tradiciones y mercados navideños.En los siguientes puestos aparecen Funchal, Portugal; Colmar, Francia; Nueva Orleans, Estados Unidos; Tokio, Japón; Singapur; Ciudad del Cabo, Sudáfrica; Marrakech, Marruecos, y Phuket, Tailandia. Estos destinos ofrecen distintas experiencias, desde celebraciones culturales y recorridos urbanos hasta alternativas de descanso en lugares de clima cálido.El puesto 22 corresponde a Ciudad de Guatemala, Guatemala, que se convierte en el único destino de Latinoamérica incluido en la selección de Time Out. Su presencia destaca entre una clasificación en la que predominan las ciudades europeas y los destinos reconocidos por sus celebraciones durante el invierno."Cada año, el 7 de diciembre, el país celebra la Quema del Diablo, iniciando la temporada navideña exactamente a las 6 p.m. quemando figuras de diablos y piñatas de papel maché rojas. La idea es limpiar las casas de los malos espíritus del año antes de que llegue la Navidad", deataca Time Out de la ciudad guatemalteca.Destinos para pasar Navidad sin temperaturas bajasLa selección también incluye lugares para quienes buscan una experiencia diferente a la tradicional Navidad de invierno. Sídney, por ejemplo, coincide con la temporada de verano en diciembre, por lo que los visitantes pueden disfrutar de las playas y de actividades al aire libre durante las celebraciones.Una alternativa es Ciudad del Cabo, Sudáfrica, que ocupa el puesto 19 de la clasificación. Sus playas, viñedos y condiciones climáticas durante diciembre permiten disfrutar de una temporada navideña con temperaturas más cálidas.Con esta selección, Time Out reúne alternativas para distintos tipos de viajeros y presupuestos. Desde los mercados navideños de Europa hasta los destinos tropicales de Asia, Oceanía y África, la lista ofrece opciones para quienes planean viajar durante las celebraciones de diciembre de 2026.