Moody's redujo la nota crediticia de Ecopetrol de Ba1 a Ba2 en medio de una fuerte advertencia sobre el riesgo de interferencia gubernamental en Ecopetrol y el deterioro de su gobierno corporativo. La perspectiva de calificación es negativa lo que abre la puerta a una nueva rebaja.En los últimos meses, la administración de Ecopetrol ha estado en el ojo del huracán por cuenta de los escándalos judiciales de Ricardo Roa, investigado por violación de topes de campaña e imputado por presunto tráfico de influencias. La tensión llegó a tal punto que la junta directiva envió a Roa a 7 semanas de vacaciones y un mes de licencia no remunerada y nombró a Juan Carlos Hurtado como encargado. La decisión ha sido fuertemente criticada por el presidente Gustavo Petro quien se ha reunido personalmente con los miembros de junta más cercanos a él, algo que no se ve bien en términos de gobierno corporativo.A todo eso se refiere Moody's en este fragmento del informe: "Los cambios en la estructura de la alta gerencia de Ecopetrol en los últimos 12 a 18 meses, incluida la rotación a nivel ejecutivo y directivo, subrayan la exposición de la empresa al riesgo de gobierno corporativo relacionado con el Estado. Si bien no esperamos que estos cambios se traduzcan en una disrupción a corto plazo de la estrategia, las operaciones o la política financiera, dada la continuidad de la gestión, el momento en que se producen refuerza la percepción de una mayor influencia política y constituye una consideración clave en la evaluación del riesgo de interferencia gubernamental dentro del perfil crediticio".Para Moody's esto se suma al hecho de que ahora es menos previsible que el gobierno nacional vaya a entregar apoyo financiero a la petrolera, por ejemplo, en lo que tiene que ver con el Fepc (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles) luego de que el Gobierno aplazara el pago de saldos a Ecopetrol hasta diciembre de este año.A diferencia de otras oportunidades esta rebaja no está ligada a la reducción de la nota de crédito del gobierno nacional, lo que implica que la calificadora está siendo cada vez menos optimista frente al futuro de la empresa.
Colombia recibió esta semana un nuevo golpe a su credibilidad financiera internacional. La agencia calificadora Moody’s redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, aunque mantuvo el grado de inversión con perspectiva estable. ¿La razón principal? El deterioro fiscal, la creciente deuda pública y la decisión del Gobierno Petro de suspender la regla fiscal sin un evento extraordinario que lo justifique.En entrevista con Mañanas Blu, Renzo Merino, vicepresidente y analista senior para Colombia de Moody’s, explicó que la baja se debe al aumento del déficit fiscal observado desde 2024, que se extendería por varios años. “Parte de esto tiene que ver, no solo con la confirmación del deterioro fiscal que ya se observó en el 2024 y se va a extender a este año 2025 […] sino que nosotros esperamos que este deterioro va a continuar por lo menos hasta el 2027”.Merino también advirtió que el Gobierno actual se ha alejado del compromiso que había mostrado con la regla fiscal durante sus primeros años. “En comparación a los primeros tiempos de la administración del presidente Petro, donde veíamos […] un compromiso con los parámetros de la regla fiscal, […] ya en el último año hemos observado que hay una desviación de este compromiso y que nos lleva a tener ciertas interrogantes sobre el manejo fiscal en el país”.Pese a la rebaja, Moody’s destacó dos elementos que permiten mantener a Colombia dentro del grado de inversión: la solidez de sus instituciones y el manejo macroeconómico. “Vemos que el rol de los contrapesos institucionales en Colombia ha jugado un rol muy importante […] limitando cambios radicales” y también resaltó el manejo macroeconómico en el país. “Me refiero a la política monetaria, el control de inflación y también el manejo de las cuentas fiscales”, dijo.Sobre el futuro de la calificación, Merino indicó que los próximos 18 meses serán determinantes. Moody’s observará la discusión del presupuesto para 2026, la posible reforma tributaria y, sobre todo, las señales que envíen los candidatos presidenciales en materia fiscal y económica. “Nuestra expectativa […] es que Colombia a futuro retorne a esa senda de manejo macroeconómico, y sobre todo en aspecto fiscal, prudente”, dijo, y advirtió que, si con el nuevo gobierno no se dan “esas condiciones de cambios en el manejo fiscal, eso sería negativo para el perfil crediticio”.Escuche la entrevista completa aquí:
Malas noticias sacuden la economía colombiana, dos de las firmas calificadoras de riesgo más importantes del mundo, Moody's y Standard & Poor's, han rebajado la calificación crediticia del país, señalando una creciente desconfianza en el panorama económico del país.Moody's bajó la calificación de Baa2 a Baa3, mientras que Standard & Poor's rebajó sus notas crediticias desde BB+ a BB, lo que aleja a Colombia del grado de inversión y le otorga una perspectiva negativa, con la amenaza de futuras rebajas si el gobierno no implementa medidas que mejoren la situación fiscal. Esto ocurre como si estuviéramos en pandemia, pero evidentemente no lo estamos, lo que es más grave.¿Por qué se bajó la calificación crediticia para Colombia? La principal razón de este deterioro es el descuadre de las finanzas del gobierno. Colombia enfrenta un déficit fiscal cercano al 8%, el más alto de su historia, debido a que el gasto público está muy por encima de los ingresos. Nunca antes se había registrado un desequilibrio tan alto. A esto se suma la polémica decisión del gobierno de suspender la regla fiscal, una "camisa de fuerza" que obliga al gobierno a no gastar más de lo que tiene, lo cual es un claro deterioro en los niveles de confianza.Los mercados y calificadoras ven con escepticismo las promesas de ajuste del gobierno, que no ha presentado un plan creíble de reducción del gasto público y está intentando conseguir más recursos en un contexto de promesas poco creíbles. El presidente Petro, por su parte, atribuye la rebaja a la no aprobación de su reforma tributaria en el Congreso, mientras que exministros y analistas señalan el "desbarajuste que hay en las finanzas públicas".Impactos inmediatos y futuros para ColombiaLas consecuencias de esta rebaja son inmediatas y repercutirán en el bolsillo de todos:Aumento del costo de la deuda: En adelante, endeudarse o tomar crédito le saldrá más caro a Colombia. Esto implica un incremento en los intereses que el país paga por su deuda.Tasas de interés más altas: Lo más preocupante a corto plazo es que este aumento de intereses se transmitirá hacia todas las tasas de interés que pagan las empresas y las personas.Menos atractivo para inversionistas: El riesgo asociado a invertir en Colombia aumenta, haciendo que los inversionistas se sientan menos atraídos a llegar al país.Impacto en el dólar: Se espera un impacto inmediato en la cotización del dólar, que probablemente se aprecie frente al peso colombiano.Venta de títulos de deuda: Los TES (Títulos de Tesorería) colombianos han perdido el grado de inversión ante dos de las grandes calificadoras, lo que podría obligar a muchos inversionistas a vender sus títulos, presionando aún más al alza las tasas de interés de la deuda pública.Esta situación contradice las afirmaciones previas del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien había señalado que la situación de Colombia era sobredimensionada internamente y que afuera se veía con más tranquilidad; sin embargo, estas decisiones de las calificadoras dicen todo lo contrario. En un comunicado posterior, el ministro se comprometió con la estabilización fiscal, aunque analistas sugieren que es un poco tarde porque las calificadoras ya se pronunciaron.Escuche el informe completo aquí:
Moody's se convirtió este jueves en la última de las tres grandes calificadoras en quitarle el grado de inversión a Colombia y redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, con perspectiva estable.Según el informe de calificación, la decisión refleja el deterioro proyectado en las métricas de deuda del Gobierno, lo que persistiría durante los próximos años debido a que los déficits fiscales serán altos y por encima de los límites fijados por la regla fiscal del país."El actual Gobierno ha optado por suspender la regla fiscal a pesar de la ausencia de un shock, algo que se refleja negativamente en la efectividad de su marco de política fiscal", dice Moody's."Hemos observado un cambio en la política fiscal relacionado con el cumplimiento de la regla fiscal. Esto se refleja negativamente en la efectividad de la política fiscal y se separa del historial de política fiscal prudente que los distintos Gobierno del país han construido a lo largo de las últimas décadas", agrega el documento.Los cálculos apuntan a que la deuda del gobierno alcanzará 59.5% este año y llegará a un pico del 64% en 2027. Además, los altos intereses que está pagando Colombia por sus títulos de deuda en Colombia y en el exterior están aumentando el peso de esa deuda al punto que solo este año el 17% de los ingresos del Gobierno tendrá que ser destinado al pago de intereses.
La calificadora de riesgos Moody´s advirtió que aún es posible que Colombia termine violando la regla fiscal este año y deteriorando la confianza de los inversionistas."Con las elecciones del próximo año, es posible que haya menos incentivos para que el Gobierno anuncie ajustes fiscales —como recortes del gasto— si hay un déficit de ingresos", señaló Moody's en un informe sobre Colombia.La calificadora no solo retomó las críticas del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) a los resultados del año pasado, sino que además resaltó que el Gobierno nacional está sobreestimando los ingresos fiscales de forma constante para apoyar sus propias políticas, pero al final ha tenido que revisar las proyecciones ingresos a la baja desde el año 2023."Si bien los ingresos del primer trimestre de 2025 fueron acordes al presupuesto, su evolución aún es susceptible a cambios en la actividad económica en un contexto externo potencialmente más desafiante, sobre todo si bajan los precios de los commodities", agregó Moody's.La situación para los próximos años no es significativamente mejor. Es más, para Moody's uno de los riesgos es que la implementación de la reforma pensional, el deterioro del sistema de salud y los problemas en los sectores de energía y carreteras podrían implicar presiones fiscales adicionales.Hoy Colombia tiene un nivel de deuda similar al de otros países con la misma calificación de riesgo, pero el pago de intereses es significativamente más elevado. El gasto de Colombia en intereses de la deuda podría empeorar en la medida en que se ve afectado por la volatilidad política.
La calificadora de riesgo Moody’s cambió de estable a negativa la perspectiva de calificación crediticia de Colombia, algo que abre la puerta a una eventual rebaja en la nota de crédito para el país.Moody’s es la única de las tres grandes calificadoras que evalúan al país, que mantiene a Colombia en el grado de inversión. La calificación actual del país es de Baa2, lo que contrasta con Fitch y S&P quienes en los últimos años degradaron al país a bono basura.“La perspectiva negativa refleja que las condiciones macroeconómicas están complicando el manejo fiscal en la medida en que un crecimiento económico menor al esperado está afectando el recaudo de impuestos y las altas tasas de interés están presionando las cuentas del Gobierno. Estos factores, combinados, están erosionando la capacidad presente y futura del Gobierno de cumplir la regla fiscal, incrementando el riesgo de un potencial deterioro del perfil de crédito”, dice el informe de Moody’s.Sin embargo, la calificadora mantiene la nota del país asegura que el sistema de pesos y contrapesos está funcionando adecuadamente y brinda un marco sólido para los inversionistas y recordó que con el congreso actuando como contrapeso al presidente Gustavo Petro solo cambios moderados se han convertido en leyes.Moody’s también reconoció las decisiones que ha tomado el Gobierno para mantener la estabilidad de las finanzas públicas, como por ejemplo la decisión de recortar el presupuesto en unos 20 billones de pesos.Para el Gobierno, el informe es positivo. “La calificadora de riesgo ha puesto un voto de confianza en el país, destacando las decisiones contundentes de recorte de gasto con el fin de mantener la sostenibilidad fiscal y macroeconómica que ha tomado el Gobierno del presidente Gustavo Petro”, señaló el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
Desde Washington, D.C., surge una noticia relevante para la economía colombiana. Moody's, una de las principales agencias de calificación de riesgo, está considerando la posibilidad de revisar la calificación de inversión de Colombia. Esta revisión potencial se debe al complejo panorama económico que enfrenta el país.Moody's actualmente mantiene una calificación de BAA para Colombia, que corresponde a un grado de inversión y es considerada estable. Sin embargo, esta calificación contrasta con las evaluaciones de otras agencias importantes como Standard & Poor's y Fitch Ratings, que han asignado a Colombia una calificación de BB, un nivel por debajo del grado de inversión.Renzo Merino, vicepresidente y analista principal de Moody's para Colombia, ofreció una visión cruda y realista del estado económico del país. Señaló varios factores preocupantes, como un crecimiento económico moderado, que en 2023 fue apenas del 0.6%, y una caída en la inversión. Sin embargo, la mayor preocupación de Merino es el aumento en el costo de financiamiento, especialmente en los intereses de la deuda, que se espera que representen el 15% de los ingresos del país este año, ascendiendo a más de 79 billones de pesos.Estas condiciones sugieren que la economía colombiana podría estar más cerca de una calificación por debajo del grado de inversión que de la actual calificación asignada por Moody's. Por ello, la agencia podría empezar por cambiar la perspectiva de la calificación de estable a negativa.Merino explicó que la calificación de Colombia podría ser revisada y potencialmente rebajada debido a los crecientes riesgos observados en el panorama macroeconómico, incluyendo el crecimiento económico lento y el alto costo de los intereses de la deuda.Además, el ambiente político en Colombia ha añadido incertidumbre. Los comentarios inconsistentes del presidente Gustavo Petro, como su propuesta de renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, seguida de una rectificación por parte del ministro de Hacienda, han contribuido a esta incertidumbre. Merino enfatizó que tales comunicaciones pueden afectar las condiciones de financiamiento del gobierno y tener un impacto negativo en las métricas de la deuda del país.No obstante, Merino también destacó que la fortaleza institucional de Colombia ayuda a mantener la confianza en el país. Mencionó como ejemplo la reciente reforma pensional aprobada, cuyos costos se consideran moderados, aunque advirtió que la incertidumbre persistirá hasta que la Corte Constitucional revise la ley.
Ecopetrol perdió el grado de inversión ante la calificadora de riesgo Moody's Ratings. Le está bajando la calificación crediticia desde Baa3 hasta Ba1.Las razones para tomar esa decisión son un llamado de atención para el Gobierno, como principal accionista, para el presidente de la compañía y para su nueva junta directiva. Moody’s dice que eso refleja un cambio en la política financiera de la compañía, que ha crecido su endeudamiento y al tiempo viene entregando dividendos muy altos.Y es que, en el pasado, analistas han recomendado que Ecopetrol no pague tanta plata de sus utilidades en dividendos y mejor abone parte de esos recursos para bajar la deuda.A la calificadora le preocupa que en los próximos años Ecopetrol, por factores de liquidez, tenga que acudir a un endeudamiento todavía mayor. También está viendo dificultades su sobre sus proyectos de gas mar adentro y tiene la lupa puesta sobre el futuro de sus reservas.Con esta disminución en la calificación, con la pérdida del grado de inversión, Ecopetrol podría ser considerada como más riesgosa para los inversionistas y cuando vaya a pedir más plata prestada, es posible que los intereses sean más altos.Ecopetrol se pronunció y no espera un mayor impacto en los mercados tras esa decisión de Moody’s; asimismo, se comprometió a manejar con responsabilidad sus recursos, su posición de liquidez y endeudamiento.>> Lea también: "Cifras del presidente Petro sobre Ecopetrol son fantasiosas": Juan Carlos EcheverryEcopetrol, para muchos inversionistas, es Colombia en los mercados, y esto se suma a las preocupaciones de bancos internacionales. Por ejemplo, esta semana el Bank of America, prácticamente, recomendó no invertir en Colombia, que se suma a las preocupaciones de analistas y calificadoras sobre el manejo fiscal que se le estaría dando al país, con una caja muy apretada y gastos creciendo por encima de los ingresos reales.
Aunque la reforma pensional tendrá impactos sociales positivos a largo plazo, reducirá el mercado potencial para los fondos de pensiones que necesitarán mover el foco de sus negocios hacia los fondos de pensiones voluntarias y a la administración de activos, señaló la calificadora Moody’s en un reporte.Además, Moody’s calcula que con la versión de reforma pensional que se discute en el Congreso un 87.5 % de los trabajadores tendrá una pensión con Colpensiones y no podrá acceder al sistema privado.Entre las compañías más golpeadas por la reforma estará Sura Asset Management (Suam), la filial del Grupo Sura dedicada a la administración pensional. Suam no sólo tendrá que hacerle frente a la reforma pensional en Colombia sino también a la reforma pensional en Chile que tendría efectos similares sobre su negocio.Adicionalmente, las reformas afectarán el financiamiento de largo plazo tanto para los bancos como para los gobiernos en Colombia y Chile.¿No sabe quién lo llama? Estas aplicaciones podrían ayudarlo a identificar los números desconocidos
El Gobierno colombiano tiene que buscar el equilibrio entre el manejo macroeconómico, las presiones sociales y la confianza de los inversores a la hora de formular sus políticas, aseguró este miércoles en Bogotá el vicepresidente y analista sénior de riesgo soberano del Grupo Moody's, Renzo Merino.En opinión de Merino, "el Gobierno debe mantener el balance entre un manejo macroeconómico prudente, atender las presiones sociales y fomentar la confianza en los inversores"."La inversión es clave para el crecimiento económico y el empleo", agregó.Merino participó en la conferencia "Inside LatAm Colombia 2023", organizada por Moody's Investors Service, en donde destacó la "fortaleza fiscal" del país como uno de los factores que llevaron a esa agencia a reafirmar el pasado 8 de junio la calificación de Colombia en Baa2 con perspectiva estable."Lo que hemos tratado de transmitir es más bien un reconocimiento de que si bien han surgido riesgos en los últimos años, en particular en el contexto de la pandemia, destacamos una fortaleza del país en su perfil crediticio y su buen récord en el servicio de su deuda", expresó.Para reafirmar la calificación de Colombia en Baa2, un nivel considerado como economía con grado de inversión, Moody's evaluó otras fortalezas del país, además de la fiscal, como la económica, la institucional y de gobernabilidad y la susceptibilidad a eventos de riesgo.En cuanto a la fortaleza institucional, Merino subrayó que en el país, existe un sistema de "contrapesos en el Congreso y en las cortes", mientras que en la parte fiscal "observamos que en la administración actual hay un compromiso con el cumplimento de estas reglas", libre flotación del mercado cambiario y autonomía del Banco de la República (autoridad monetaria), entre otros factores positivos.Con la clasificación Baa2, Colombia está al nivel de otros países emergentes como México, Panamá, Uruguay, Hungría, Filipinas o Indonesia, cuyas economías también tienen el grado de inversión.Al hacer una radiografía de la economía colombiana, Merino se refirió a las reformas laboral, de la salud y de las pensiones presentadas al Congreso por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, y señaló que es importante mantener el equilibrio económico, social y de inversión.Según dijo, "sería importante ver si las reformas prosperan" en el Congreso, donde el Gobierno no tiene mayorías, y si finalmente se da la aprobación, si eso ocurre "en situación de consenso y apoyadas por diagnósticos técnicos"."En la agenda de reformas y en la transición energética -otra iniciativa del Gobierno- serán importantes el diseño y la comunicación de las políticas para que haya más claridad de las opiniones y decisiones de los inversionistas", indicó.Puede ver:
En medio de las dificultades que han tenido que enfrentar varias familias tras el terremoto del pasado 10 de agosto, hoy se abre una nueva oportunidad para comenzar de nuevo. En la Clínica Fundación Valle del Lili, ubicada en el sur de Cali, el presidente Abelardo de la Espriella hizo la entrega de cinco de los nueve apartamentos que serán destinados a familias afectadas por esta emergencia.Una de las beneficiarias es Estefany Echavarría, quien perdió ambas piernas a raíz del terremoto. También recibió las llaves de su nuevo hogar María Pureza Angulo, de 90 años, quien sufrió la amputación de una de sus piernas durante el sismo. El presidente afirmó que, para estas familias, la entrega de una vivienda representa mucho más que recibir un techo: significa la posibilidad de reconstruir sus vidas luego de una emergencia que dejó profundas heridas."Este nos permite vivir un acto de esperanza de alegría, para mí es especial y mejor aún entregar estos apartamentos a familias que sufrieron directamente las consecuencias de aquella tragedia del 10 de agosto porque hoy salen de aquí con su casa, quiero felicitarlas ", dijo el presidente.Le puede interesar: Gobernadora del Valle entrega ayudas y anuncia nuevas viviendas para damnificados por terremotoDurante la jornada también fueron anunciadas nuevas medidas en materia de infraestructura y vivienda para el departamento del Valle del Cauca. Uno de los anuncios está relacionado con obras de acueducto y alcantarillado. De acuerdo con el presidente, serán aprobados recursos por más de 97.000 millones de pesos para desarrollar proyectos en varios municipios."Para anunciar dos decisiones concretas y poder seguir avanzando en el Valle del Cauca en agua y vivienda, hoy se aprobarán 10 proyectos de acueducto y alcantarillado por 97,000 millones de pesos en municipios como La Unión, Palmira, Río Frío, San Pedro, Yotoco y Zarzal, Estos proyectos permitirán avanzar en soluciones de acueducto y alcantarillado en la zona rural en distintos municipios del departamento del Valle del Cauca", expresó el mandatario.En materia de Vivienda, se anunció además la asignación de 1.200 subsidios para facilitar la compra de vivienda nueva en el Valle del Cauca. La inversión destinada para este programa supera los 50 mil millones de pesos. Mientras algunos de los apartamentos ya fueron entregados completamente terminados y amoblados, otros continúan en construcción y serán entregados en obra gris. Cada vivienda representa una historia diferente. Una de ellas es la de María Pureza, quien no pudo estar en condiciones de hablar durante el acto y fue representada por su sobrina."Esto representa algo muy grande en devolverle a mi tía algo que es prácticamente su vida, es que están vivos de milagro, le agradecemos al alcalde al presidente y a las personas que están detrás de esta entrega. Esto significa algo muy grande porque le devuelven parte de su vida, su casa, su hogar y sea lo que sea es algo totalmente agradecido", manifestó la sobrina de María Pureza.En la iniciativa participaron seis empresas constructoras, que se vincularon con aportes para hacer posible la entrega de estos apartamentos a las personas afectadas por el terremoto.
Colombia se prepara para su segunda temporada de lluvias del año, pero esta vez bajo un escenario particular: por la influencia del fenómeno de El Niño se espera que entre octubre y diciembre llueva menos de lo habitual, principalmente en las regiones Andina, Caribe y Pacífica.Pero que llueva menos no quiere decir que desaparezca el riesgo de emergencias; así lo advirtió el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo David Alejandro Tamayo, quien señaló que pueden presentarse lluvias intensas de corta duración, que, “en zonas afectadas por incendios forestales, con pérdida de cobertura vegetal y alteraciones en su capacidad de filtración del suelo, favorecen eventos como crecientes súbitas, inundaciones, avenidas torrenciales, erosión y movimientos en masa”.Y es que ante esto, la UNGRD expidió una circular con 38 acciones de preparación. Entre las medidas están revisar cuáles son actualmente las zonas más expuestas, mantener vigilancia sobre ríos, quebradas y cuencas con antecedentes de emergencias e identificar puntos críticos antes de que se presenten las lluvias más fuertes.Además, pidió a gobernadores, alcaldes, autoridades ambientales y coordinadores departamentales y municipales de la entidad para que fortalezcan de sus planes de prevención, preparación y respuesta.El llamado se produce después de varios meses con pocas lluvias. Según el reporte del IDEAM, durante julio y agosto hubo un déficit marcado de precipitaciones en varios sectores del país, situación que continuó durante las primeras semanas de septiembre. Al mismo tiempo, se registraron temperaturas máximas históricas en zonas de Antioquia, Cesar, La Guajira, Norte de Santander, Tolima y Risaralda.
A medida que se acerca la radicación del escrito de acusación contra el ciudadano británico Foster Martinson, señalado por la Fiscalía del feminicidio de Natalia Villalba, de 36 años, ocurrido el pasado 18 de junio en un apartamento del barrio Chicó, en el norte de Bogotá, se conocen nuevos elementos incorporados al expediente.De acuerdo con la investigación, Villalba habría autorizado previamente el ingreso de Martinson al inmueble, donde ella permanecía de manera temporal. El extranjero, presuntamente, se habría registrado en el libro de visitantes con un nombre distinto, con el propósito de dificultar su posterior identificación.La hipótesis de la Fiscalía indica que, una vez verificó que la mujer se encontraba sola, Martinson le habría propinado múltiples golpes con un objeto contundente hasta causarle la muerte. Posteriormente, habría introducido el cuerpo en una maleta y lo habría trasladado hasta la ducha del baño, donde abrió la llave.La investigación también señala que el hombre habría realizado maniobras para eliminar rastros de sangre, cambiado la ropa con la que ingresó al inmueble y depositado las prendas en una bolsa que posteriormente habría arrojado al ducto de basuras del edificio. Estos movimientos, de acuerdo con el expediente, quedaron registrados en las cámaras de seguridad.Precisamente, uno de los elementos conocido por Blu Radio, corresponde al testimonio de un reciclador que trabajaba en la zona norte de Bogotá y que habría revisado las canecas de basura del edificio el 19 de junio, un día después del crimen. El hombre aseguró haber encontrado una bolsa negra que contenía un pantalón de jean de color claro, doblado y con manchas rojizas y abundante líquido.En su declaración, incorporada al expediente, manifestó: “El día 19 de junio, como a la 1:30 de la tarde, cuando me encontraba realizando mi labor de reciclaje en el edificio, en las canecas destinadas para la basura, en una de ellas. Voy a observar las bolsas de basura más o menos como en la mitad. Observo una bolsa de color negro, la cual procedo a abrirla para observar el contenido, y allí veo que dentro de la misma hay un pantalón de jean color claro, el cual estaba doblado y estaba con manchas de color rojas, como de sangre, llenas como de agua, con bastante líquido y como sangre”.Otro de los testimonios corresponde a la mujer encargada del aseo del apartamento que habría sido utilizado mediante Airbnb. La trabajadora relató que encontró un casco y una carpeta azul y que intentó obtener respuesta desde el baño, donde posteriormente fue encontrada la maleta con el cuerpo de Villalba.La mujer señaló que inicialmente observó el lugar con normalidad, con ropa femenina, tacones y un abrigo. Sin embargo, posteriormente habría advertido manchas en la habitación. “Seguido detallé la habitación y me percaté que el cubre lecho estaba manchado de sangre, también al lado derecho de la cama. En ese momento me asusté detallando el piso, estaba mal limpiado, se notaba un color opaco, se notaba que era sangre mal limpiada”, relató.A estos elementos se suma otra investigación que la Fiscalía adelanta contra Martinson a partir de una denuncia presentada por un ciudadano extranjero identificado como Cameron Gregory. El caso está relacionado con hechos que, de acuerdo con el relato presentado por el denunciante, habrían ocurrido entre mayo y junio de 2026, cuando ambos compartían alojamiento.En una audiencia de control posterior, el fiscal expuso que Gregory manifestó haber tenido inconvenientes con Martinson por el pago del hospedaje y que, durante ese periodo, habría experimentado episodios que atribuyó a un posible suministro de sustancias. Según la denuncia citada por la Fiscalía, el ciudadano afirmó que en varias ocasiones se despertaba después de dormir durante más de 15 horas, se sentía mareado y presentaba dolores en zona genital.El denunciante también expresó sospechas sobre un posible acceso de Martinson a su cuenta de WhatsApp y señaló que este habría abandonado el lugar después de que la propietaria le advirtiera sobre la importancia de acudir a la Policía. Estas afirmaciones hacen parte de la denuncia y son materia de investigación.Martinson fue capturado el 27 de junio en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, Ecuador, en cumplimiento de una notificación roja de Interpol. Durante el procedimiento fueron incautados un teléfono celular y un computador, elementos que, de acuerdo con la Fiscalía, resultan relevantes para el avance del expediente por el feminicidio de Natalia Villalba.
Santander registra 1.265 intentos de suicidio en lo corrido de 2026, una cifra que representa un incremento del 1,4 % frente a los 1.248 casos reportados durante el mismo periodo de 2025, según datos del SIVIGILA divulgados por la Secretaría de Salud de Santander.El reporte se conoce durante septiembre, mes dedicado a la prevención del suicidio, y pone nuevamente la atención sobre la importancia de identificar señales de alerta y facilitar el acceso oportuno a los servicios de salud mental.Los municipios que concentran el mayor número de notificaciones son Bucaramanga, Barrancabermeja, Floridablanca, Girón y Piedecuesta. En el departamento, la tasa de incidencia alcanza 52,5 casos por cada 100.000 habitantes.Entre los principales factores desencadenantes identificados aparecen los problemas familiares, relacionados con 570 casos, equivalentes al 45,1 %, mientras que los problemas de pareja están asociados a 341 casos, correspondientes al 27 %.En cuanto a los mecanismos reportados, la intoxicación representa el 54,9 % de los casos y las lesiones con elementos cortopunzantes, el 29,7 %. La Secretaría de Salud precisó que en algunos episodios se notificó el uso de más de un mecanismo.El secretario de Salud de Santander, Edwin Antonio Prada Ramírez, hizo un llamado a familiares y comunidades a prestar atención a las señales de alerta y acompañar a quienes atraviesan situaciones de crisis.La recomendación de las autoridades es buscar ayuda profesional de manera oportuna, especialmente ante síntomas de depresión, pensamientos de hacerse daño o cambios importantes en el comportamiento. También reiteran que escuchar sin juzgar y acercar a la persona a las rutas de atención en salud mental puede contribuir a prevenir nuevos casos.
Con 24 votos a favor y 20 en contra, la el Concejo de Bogotá acaba de aprobar el cobro del alumbrado público y su modernización vía una sobretasa al impuesto predial, que será cobrado a estratos 4, 5 y 6 y viviendas con avalúo comercial superior a los 1000 millones de pesos, a partir de enero del próximo año.En desarrollo...