Raquel Guerrero, de 84 años, murió en Bucaramanga después de permanecer cerca de un mes internada en la Clínica Chicamocha, donde recibía atención médica por las graves lesiones que sufrió durante un intento de raponazo.La adulta mayor resultó con un trauma craneoencefálico severo, luego de caer violentamente contra el pavimento cuando, al parecer, un delincuente intentó arrebatarle sus pertenencias y la arrastró por una vía de la capital santandereana.Tras el hecho, ocurrido hace aproximadamente un mes, Guerrero fue trasladada a un centro asistencial y permaneció varios días en una unidad de cuidados intensivos debido a la gravedad de sus heridas. Pese a los esfuerzos médicos, finalmente falleció.La víctima era la madre del general retirado del Ejército Nacional José Luis Esparza, exjefe de Inteligencia y Contrainteligencia de la institución y uno de los oficiales que tuvo un papel destacado en la Operación Jaque, el histórico rescate de 15 secuestrados de las Farc en 2008.Tras conocerse la muerte de su madre, el general (r) José Luis Esparza publicó un sentido mensaje en el que recordó el dolor que la violencia ha causado nuevamente en su familia.“Te fuiste, mamita querida. Otra vez la violencia nos toca: rural, cuando asesinaron a tu hermano, mi tío, el día de mi cumpleaños; urbana, contigo. Sufriste porque tu único hijo quiso ser soldado”.El oficial también agradeció los mensajes de solidaridad recibidos tras el fallecimiento de su madre: “Gracias por sus condolencias. Perdón por no responder aún. Les agradezco de corazón”.El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los hechos de inseguridad que afectan a los adultos mayores en Bucaramanga. En este episodio, un intento de raponazo terminó provocando lesiones de extrema gravedad a una mujer de 84 años que permaneció hospitalizada durante varias semanas antes de fallecer. El delincuente que provocó la caída de la mamá del general (r) José Luis Esparza, fue capturado por la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Liliana del Pilar Zambrano Ruiz, compañera sentimental del coronel José Luis Esparza, declaró ante las autoridades sobre los supuestos mensajes de acoso sexual que habría recibido por parte del general (r) Eduardo Zapateiro, quien en 2022 se desempeñaba como comandante del Ejército Nacional.En su testimonio, Zambrano detalló que conoció al coronel Esparza en enero de 2021 y que actualmente trabaja como asesora del Comando General de las Fuerzas Militares. Aunque confirmó que tienen un hijo en común, negó haber mantenido una relación con él antes de su retiro de la institución.Los chats del general ZapateiroSegún su relato, entre agosto de 2021 y mayo de 2022, el entonces comandante del Ejército le escribió reiteradamente a su número personal "sin motivo laboral", solicitándole fotografías. Zambrano aseguró que Esparza le advirtió que Zapateiro "tenía algunos problemas con el tema de las mujeres" y la instó a denunciarlo.En enero de 2022, el general (r) volvió a contactarla para preguntarle si había hablado con Esparza, afirmando, según ella, que "él (Esparza) estaba buscando que ella lo denunciara por acoso sexual". Además, reveló que el coronel le habría comentado que una expareja suya había vivido una situación similar con Zapateiro.La videollamada de ZapateiroTras el retiro de Esparza, Zambrano recibió una videollamada de Zapateiro en la que, al preguntarle sobre el coronel, el militar respondió: "A mí nadie me pasa por encima". En junio de 2023, el general (r) volvió a escribirle para "saber cómo estaba", pero ella le pidió que no lo hiciera, argumentando que apoyaba a Esparza por las "irregularidades" en su retiro. Zapateiro habría justificado que la decisión "fue del presidente".Zambrano también declaró que el 8 de septiembre de 2021 escuchó a la entonces mayor general María Paulina Leguizamón Zárate mencionar que Zapateiro "solicitó al ministro el retiro de un CAEM", el cual fue aprobado. Además, el brigadier general Luis Villegas Muñoz le habría confesado que, aunque no estaba en el acta, fue convocado a la Junta Asesora y que "lo de Esparza, a ninguno nos dijeron, y yo lo elegí".
El coronel José Luis Esparza, reconocido por su papel en la Operación Jaque, logró un fallo judicial a su favor que ordena su reintegro inmediato al Ejército Nacional. En una entrevista con Ricardo Ospina, director del Servicio Informativo de Blu Radio, Esparza reflexionó sobre el impacto de la decisión y la importancia de la responsabilidad individual en los errores de funcionarios del Estado.En 2021, cuando estaba a punto de ascender a brigadier general, Esparza fue llamado a calificar servicios de manera discrecional. En su momento, circularon versiones que lo vinculaban con el ELN y con presuntos actos de corrupción. Ahora, la justicia ha fallado a su favor, ordenando su reincorporación, la reanudación de su proceso de ascenso y una indemnización. “Esta primera instancia pone en alto mi buen nombre, que había sido afectado, particularmente para mis padres”, señaló Esparza en la entrevista con Blu Radio.El coronel destacó que su salida estuvo marcada por una “desviación de poder” y un “acto administrativo mal desarrollado”. Convencido de su inocencia, armó un equipo jurídico que logró demostrar la falta de sustento de las acusaciones. A pesar del fallo, el Estado aún puede apelar la decisión.Ante la pregunta sobre si aceptaría regresar al Ejército, Esparza afirmó que lo haría por honor. “El honor fue mancillado y la aspiración de cualquier soldado es ser general”, declaró. Sin embargo, hizo un llamado a la reflexión sobre la responsabilidad de los errores administrativos en el Estado. “No debe ser siempre el Estado el que pague por los errores de sus funcionarios, tienen que ser los responsables quienes respondan”, enfatizó.El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, anunció que el Juzgado 49 Administrativo de Bogotá ordenó el reintegro inmediato de Esparza y que la decisión será acatada en su totalidad. “El Ministerio de Defensa acata dicho fallo y procederá con la reincorporación, que incluye su participación en el curso de altos estudios militares en la etapa en la que se encontraba”, afirmó Sánchez.
El 19 de septiembre del 2021, el entonces presidente Iván Duque, firmó la orden para llamar a calificar servicios al coronel José Luis Esparza, quien estaba en los últimos meses del curso para ascender a brigadier general del Ejército Nacional. Según se conoció en su momento, la decisión se habría dado impulsada por las acusaciones de nexos con la guerrilla del ELN.Para el 2 de julio del 2008, cuando el mundo se sorprendió del éxito de la ‘Operación Jaque’, el entonces mayor José Luis Esparza, fue el encargado de coordinar en el terreno las acciones que finalmente llevaron a la libertad a Ingrid Betancourt y 14 secuestrados más. Desde entonces su nombre hace parte de los archivos de los héroes detrás de esta gran operación y se convirtió en un referente en medio de las esferas militares.Sin embargo, la forma en la que se ordena su retiro, en medio del proceso para convertirse en brigadier general hizo que el coronel Esparza iniciara un proceso judicial en el que argumentó que estaban frente a un caso de desviación de poder, incumplimiento del debido proceso y falsa motivación.El caso llegó a manos de un juez administrativo del Circuito Judicial de Bogotá, que el pasado viernes 21 de marzo falló a favor del coronel José Luis Esparza, ordenando que se anulara el decreto a través del cual el presidente de la República lo retiró del servicio activo y también al Ejército Nacional a que realice el reintegro del coronel Esparza al cargo y grado que venía desempeñando al momento del retiro y proceda a reincorporarlo al Curso de Altos Estudios Militares, en la etapa y estado en el que se encontraba al momento de su retiro.Según lo que se conoce del proceso del coronel José Luis Esparza, su caso nunca se debatió de manera particular en la Junta Asesora del Ministerio de Defensa a la que llegan las solicitudes de retiro y en la que se deberían exponer los motivos y justificaciones para solicitar la salida de oficiales de la institución. Junta ante la que según lo ordena la norma, se debe presentar un legajo con las evidencias y justificaciones para solicitar los retiros.En medio de las audiencias se conoció el testimonio de la mayor general María Paulina Leguizamón, quien contó que en esas juntas no se conocían los nombres de los miembros del ejército de quienes se estaba solicitando su retiro, expresó que solo conocían sus rangos.Otro de los puntos que quedó en evidencia en medio de las audiencias vino con el testimonio del general Juan Miguel Huertas, que dijo que al coronel no lo querían dejar llegar a ser general porque su presencia podía afectar las actividades irregulares que se estarían dando en la cúpula de inteligencia militar, liderada por el general Mario González Lamprea.En las mismas audiencias, el entonces comandante del Ejército Nacional, general Eduardo Enrique Zapateiro, afirmó que el legajo con las evidencias de este caso no fue presentado a los miembros de la junta asesora.Todos estos testimonios y pruebas presentadas al el juez Manuel Ricardo Laverde, llevaron a que ordenara el reintegro del coronel José Luis Esparza y que se le permita avanzar en su proceso de ascenso a brigadier general.
En el legendario helicóptero de la Operación Jaque en el que el Ejército logró el rescate de 15 secuestrados de las extintas Farc, se entrenan los futuros comandantes de unidades para llevar a cabo operaciones ofensivas contra los criminales que hacen presencia en el país como las disidencias de las Farc o el ELN. Por eso, tienen que poner a prueba sus habilidades tácticas y capacidad de liderazgo en situaciones de combate que llevan a cabo en Tolemaida.En este entrenamiento, que corresponde a la fase final de la preparación, los militares desarrollan todas las técnicas propias del pelotón, desde la planeación hasta la ejecución de las operaciones a las que se enfrentarán una vez asuman como comandantes de unidades. “Este tipo de ejercicio pone a prueba tanto su conocimiento doctrinal como su capacidad para hacer frente a situaciones complejas y dinámicas, simular las dificultades reales que podrían enfrentar durante sus misiones”, dijo el coronel Carlos Andrés Carvajal Rojas, comandante del Batallón de Cadetes Nº 3.Estos militares deben tener la capacidad de maniobra en una situación de combate real y es por eso que los ponen a prueba con el ejercicio de embarque y desembarque, en el cual tienen los segundos contados para subir y bajar de un helicóptero para ejecutar las operaciones en terrero, todo esto para que tengan claridad sobre cómo ejecutar operaciones con precisión, garantizando la seguridad y eficacia en el cumplimiento de las misiones que les asignan.“Es importante desarrollar estos ejercicios operacionales de embarque y desembarque de las tropas con el fin de que ellos puedan establecer y tener claridad cómo es el desarrollo de la misma dentro de este ejercicio, en protección de sus propias vidas para evitar accidentes y obviamente en el desarrollo de la maniobra”, dijo el coronel César Adolfo Gamboa, oficial de Operaciones de la Escuela Militar de Cadetes del Ejército.Carvajal agregó que esta preparación es vital para asegurar que los futuros oficiales tengan las capacidades necesarias para comandar unidades desplegadas en todo el país, enfrentando no solo a grupos insurgentes, sino también a bandas criminales dedicadas al narcotráfico y el secuestro, entre otros. “Debemos asegurarnos de que estén listos para liderar bajo cualquier circunstancia, desde situaciones de combate directo hasta intervenciones en territorios donde las dinámicas de seguridad sean muy complejas”, afirmó.
El coronel Vianney Javier Rodríguez Porras, actual comandante de la Policía Metropolitana de Popayán, quien fue secuestrado por las Farc durante diez años, fue seleccionado para realizar el Curso Estratégico de Seguridad (Cesep) con miras a ascender al rango de brigadier general. Rodríguez, quien fue privado de su libertad por la extinta guerrilla el 1° de noviembre de 1998 en Mitú, Vaupés, cuando ostentaba el rango de teniente, expresó en Mañanas Blu, con Néstor Morales, su sorpresa y gratitud por la oportunidad de realizar el curso que le permitirá ascender al máximo nivel en la jerarquía policial."Nunca pensé abandonar la Policía. Siempre es una vocación. Uno ingresa a la institución y es una institución de toda la vida. Siempre mi anhelo fue continuar y poder llegar a donde hoy en día, pues el mando me dio la oportunidad. Ese es el sueño de todo oficial, y logré llegar a este momento tan importante de mi carrera," afirmó el coronel.El proceso de selección para el Curso Estratégico de Seguridad, que busca llenar la ausencia de generales en la Policía, convocó a diez coroneles de los treinta y dos que se presentaron como aspirantes. En este contexto, Rodríguez es el único oficial que vivió el dramático episodio del secuestro por las Farc, y será el primero en ascender a la máxima graduación de la Policía entre sus compañeros de cautiverio.En cuanto al título de general, Rodríguez explicó que el proceso apenas inicia y agradeció la confianza del cuerpo general y del director de la Policía. El próximo año iniciará el curso, con la meta de culminarlo durante el año para ascender en diciembre al grado de brigadier general."Es un proceso que hasta ahora inicia, ya el día de ayer. Gracias a Dios, a la decisión del Cuerpo General y a la confianza del señor director. Pues iniciamos ya un curso el próximo año para, en lo corrido del año, culminarlo. Y ya en diciembre del próximo año, poder ascender ya al grado de brigadier general," detalló el oficial.Al abordar el tema de su secuestro, Rodríguez compartió que, después de ser liberado en la Operación Jaque, pudo continuar con su vida gracias al apoyo de la institución. Realizó estudios, estuvo en Estados Unidos durante tres años y ocupó diversos cargos en diferentes direcciones, incluyendo antinarcóticos, una escuela en Bogotá, otra en Villavicencio, y el Comando Operativo del Meta, entre otros."Después de eso, por fortuna, el mando, la institución me acogió, tuve la oportunidad de estudiar. Estuve en Estados Unidos. Estuve cerca de tres años en adelante algunos estudios. Posterior a eso, empecé a ocupar algunos cargos en diferentes direcciones", compartió el coronel.Rodríguez también destacó que, a pesar de la difícil situación que vivió, nunca consideró abandonar la Policía. "Siempre es una vocación. Uno ingresa a la institución y es una institución de toda la vida" enfatizó.En cuanto a la situación actual de la Policía, Rodríguez mencionó que es consciente de la escasez de generales, pero evitó hacer comentarios que pudieran afectar el curso de ascenso, señalando que esos temas no son de su competencia.Vea la entrevista completa aquí:
En las últimas horas se conoció una resolución con la cual el Gobierno nacional reconoce a ocho guerrilleros de las disidencias, al mando de alias 'Iván Mordisco', como voceros para la mesa de diálogos. Entre los mencionados está Alexander Farfán Suárez, conocido como alias 'Gafas', capturado durante la operación 'Jaque' en el año 2008.En dicha operación se logró el rescate de la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, ciudadanos norteamericanos y un grupo de militares y policías que estaban secuestrados en manos de la extinta guerrilla de las Farc."Para que participen en la fase preliminar de alistamiento y en la mesa de diálogos de paz, dirigida a obtener soluciones al conflicto armado, lograr la efectiva aplicación del Derecho Internacional Humanitario, el respeto a los derechos humanos, el cese de hostilidades y el pacto de acuerdos de paz tendientes a facilitar el desarme y la desmovilización del autodenominado Estado Mayor Central de las FARC-EP", se lee en la resolución del Gobierno.Alias 'Gafas' había suscrito su acta de sometimiento ante la JEP y quedó en libertad en el año 2017 e, incluso, asistió a algunas versiones en la justicia transicional en el marco de las investigaciones del caso de secuestro. Este hombre hizo parte del frente 1 de la extinta guerrilla de las Farc.Le puede interesar
La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP , le hizo un llamado a la Cancillería para que realice las gestiones necesarias con el objetivo de que Gerardo Antonio Aguilar Ramírez, conocido en las Farc como alias 'César', pueda asistir a una audiencia en medio de las investigaciones del caso que investiga el secuestro.“Exhortar al Ministerio de Justicia, Oficina de Asuntos Internacionales y al Ministerio de Relaciones Exteriores realizar todas las gestiones pertinentes con el gobierno de los Estados Unidos de América, con el fin de que el compareciente Gerardo Antonio Aguilar Ramírez rinda entrevista ante el Despacho de la magistrada Marcela Giraldo de la Sala de Amnistía o Indulto y versión voluntaria ante el Despacho relator del macrocaso 01”, señaló el auto.Alias 'César' fue capturado durante la Operación Jaque, en el año 2008, por medio de la cual el Ejército logró el rescate de un grupo de 15 secuestrados, entre ellos Íngrid Betancourt y 3 ciudadanos americanos.“El compareciente Aguilar Ramírez se encuentra privado de la libertad en la cárcel de Lompoc, California, Estados Unidos de América, conforme a la Resolución No. 072 de 16 de marzo de 2009, según la cual el Ministerio del Interior y de Justicia de Colombia concedió su extradición por ‘concierto para importar una sustancia controlada (cinco kilogramos de cocaína a los Estados Unidos, así como fabricar y distribuir una sustancia controlada (cinco gramos o más de cocaína y hojas de coca), con la intención y el conocimiento de que dicha sustancia sería ilegalmente importada a los Estados Unidos’”, señaló la JEP.En la justicia transicional alias ‘César’ ha sido mencionado por algunas víctimas de secuestro como Luis Eladio Pérez y Luis Herlindo Mendieta y en el informe entregado por la Fundación País Libre.También ha sido mencionado en las versiones voluntarias de Elí Mejía Mendoza y Alexander Farfán, conocidos al interior de las Farc como “Martín Sombra” y “Gafas”.Le puede interesar
El 2 de julio de 2008 en una zona selvática del departamento del Guaviare el Ejército rescató a 15 secuestrados por las Farc, entre ellos Ingrid Betancourt, en la Operación Jaque, una cinematográfica acción que este domingo, 15 años después, sigue siendo considerada "perfecta" desde el punto de vista militar.Los rescatados sin disparar un solo tiro fueron, además de la excandidata presidencial Betancourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002; los contratistas estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, rehenes desde el 13 de febrero de 2003, y once soldados y policías, algunos de los cuales llevaban más de 10 años en manos de las Farc.En esos años las desgarradoras imágenes de centenares de militares y policías encadenados y enjaulados en la selva indignaron al país y presionaron al Gobierno para buscar la manera de traerlos de regreso a la libertad.El expresidente Juan Manuel Santos, en la época ministro de Defensa del Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) recuerda que los secuestrados por las Farc "se convirtieron en un dolor permanente" y para él era "una obsesión" buscar su liberación."La 'Operación Jaque' fue tal vez la operación de inteligencia militar más audaz, más ingeniosa y más exitosa de la historia reciente en el mundo entero", manifestó Santos en una entrevista divulgada por su despacho con motivo del décimo aniversario.El libreto para la puesta en escena de la operación que burló la férrea vigilancia de las Farc para arrebatarle el grupo de secuestrados empezó a escribirse luego de que el policía Jhon Frank Pinchao, en cautiverio desde el 1 de noviembre de 1998, logró escapar el 27 de abril de 2007.Pinchao dio a las autoridades detalles de la zona del sureste colombiano en la que estuvo secuestrado junto a Íngrid Betancourt y los tres estadounidenses, así como de la manera en la que estaban divididos los cautivos y de cómo los guerrilleros los movían por la selva.Con esa información, Santos y el mando militar se dieron a la tarea de infiltrar las comunicaciones del frente primero de las Farc, responsable de los secuestrados.El momento esperado llegó el 26 de marzo de 2008, día en que se conoció la muerte, por causas naturales, del fundador de las Farc, Pedro Antonio Marín, alias ‘Tirofijo’.Dos meses después, esa guerrilla anunció que Guillermo León Sáenz, alias ‘Alfonso Cano’, era el nuevo jefe, lo que fue aprovechado por los militares colombianos.Entonces, "los infiltramos y los convencimos de que estaban hablando entre ellos por radio para lograr que juntaran tres grupos de secuestrados que estaban distantes unos 50 kilómetros", dijo tras el rescate el entonces comandante del Ejército, general Mario Montoya.En una de las comunicaciones, un miembro del Ejército que se hizo pasar por guerrillero dio la orden de que prepararan a los secuestrados porque una misión humanitaria internacional los iba a visitar para llevarlos al lugar en que estaba Cano.En el Fuerte Militar de Tolemaida, un helicóptero Mi-17 fue pintado de blanco y once hombres y una mujer, todos militares, ensayaron por tres semanas papeles de enfermera, periodista, camarógrafo y extranjeros miembros de un organismo humanitario ficticio.El día señalado los cuatro tripulantes de la aeronave y ocho comandos volaron "disfrazados" y desarmados hacia un punto selvático del departamento del Guaviare en donde los esperaban unos 60 guerrilleros de las Farc y los 15 secuestrados.Ya en tierra siguieron el libreto hasta conseguir que los jefes guerrilleros Gerardo Aguilar, alias ‘César’, y Alexander Farfán, alias ‘Gafas’, accedieran a subir al helicóptero con los rehenes esposados y a entregar sus armas por motivos de seguridad a la "misión humanitaria".Durante 22 largos minutos y 13 segundos el equipo estuvo en tierra rodeado de guerrilleros armados hasta que, finalmente, el helicóptero alzó vuelo llevando a los 15 secuestrados y a los dos principales captores.Una vez en el aire vino la sorpresa cuando los integrantes de la Operación Jaque redujeron a ‘César’ y ‘Gafas’ y el comandante de la misión les comunicó: "Somos el Ejército Nacional. Bienvenidos a la libertad".La euforia estalló. Hubo lágrimas, gritos, saltos y abrazos, hasta el punto de que el piloto tuvo que pedirles calma para que el aparato no se desequilibrara."Eso fue el renacer y más que volver a nacer diría que fue una resurrección porque estábamos muertos, enterrados", aseguró Betancourt en una reciente entrevista con Efe.La experiencia, manifestó, "fue muy fuerte y adicionalmente es bella porque es compartida. Es algo que comparto con mis compañeros que estuvieron conmigo y con los militares, muchachos que se jugaron la vida por ir a sacarnos", agregó.Para la exsecuestrada, la Operación Jaque fue como "una bomba atómica de felicidad (...) un momento de inmensa felicidad para los colombianos y en muchos sitios del mundo".Le puede interesar:
Bajo el imponente sol de los llanos orientales, las Fuerzas Militares, familiares y compañeros conmemoraron este sábado los 14 años que ya se cumplen de la liberación de 15 secuestrados por Farc, en lo que para la memoria de todos quedó como la Operación Jaque.Una planeación milimétrica que permitió que en tan solo veintidós minutos, los secuestrados, que llevaban años en la selva del Guaviare, fueran reunidos en un mismo lugar y pudieran abordar el helicóptero que los sacaría de su cautiverio, engañando a sus captores.La excandidata Ingrid Betancourt, una de las personas liberadas en ese momento, recordó la operación como una de las mejores del Ejército colombiano.Junto con ella fueron liberados los militares Juan Carlos Bermeo, Amaón Flórez Pantoja, Erasmo Romero Rodríguez, quienes fueron secuestrados en agosto de 1998, en Miraflores (Guaviare); Raimundo Malagón, secuestrado en agosto de 1998, en Uribe (Meta); José Ricardo Marulanda Valencia, José Miguel Arteaga y William Humberto Pérez Medina, secuestrados en 1998, en El Billar (Caquetá).En cuanto a miembros de la Policía, regresaron a la libertad Julio César Buitrago Cuesta, Armando Castellanos Gaona, Vianey Javier Rodríguez Porras, John Jairo Durán Tuay, cabo primero, y se suman a los contratistas estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves.Escuche el podcast El Camerino:
Administrado por Paga Todo, el Dorado Noche es uno de los juegos de azar consultados por participantes de Bogotá y Cundinamarca. Cuenta con varias opciones para apostar y un plan de premios que depende de la cantidad de cifras acertadas y del valor jugado.Número ganador del Dorado Noche de hoyEl resultado del sorteo de este domingo 1 de noviembre de 2026 es el 7215 - 5. Los jugadores podrán comparar las cifras oficiales con las registradas en sus tiquetes para comprobar si obtuvieron algún premio.Número ganador: 7215Dos últimas cifras: 15Tres últimas cifras: 215La quinta: 5Los resultados pueden consultarse pocos minutos después del sorteo en los puntos autorizados de Paga Todo y en sus canales oficiales.¿Cómo se juega el Dorado Noche?Para participar, cada jugador debe elegir un número y seleccionar la modalidad de apuesta. El premio depende de si acierta las cuatro cifras o algunas de las cifras finales del resultado oficial.Las modalidades disponibles son:Cuatro cifras directo: exige acertar las cuatro cifras del número ganador en el mismo orden.Cuatro cifras combinado: permite ganar al acertar las cuatro cifras, sin importar el orden.Tres últimas cifras directo: premia cuando las tres cifras finales coinciden en el orden exacto.Tres últimas cifras combinado: permite acertar las tres últimas cifras en cualquier orden.Dos últimas cifras o pata: consiste en acertar las dos cifras finales.Una cifra o uña: requiere acertar únicamente la última cifra sorteada.¿Cuánto paga el Dorado Noche?El plan de premios establece diferentes multiplicadores según la modalidad seleccionada. Por cada peso apostado, los pagos son los siguientes:Cuatro cifras directo: 4.500 veces el valor apostado.Cuatro cifras combinado: 208 veces lo jugado.Tres últimas cifras directo: 400 veces la apuesta.Tres últimas cifras combinado: 83 veces el valor apostado.Dos últimas cifras o pata: 50 veces lo jugado.Una cifra o uña: cinco veces el valor apostado.¿A qué hora juega el Dorado Noche?El horario del Dorado Noche depende del día de la semana:Sábados: 10:15 p. m.Domingos y festivos: entre las 7:00 p. m. y las 7:25 p. m.Los resultados oficiales pueden consultarse pocos minutos después de finalizar cada sorteo en los canales autorizados.¿Cómo reclamar un premio del Dorado Noche?De acuerdo con las condiciones de Paga Todo, los premios iguales o superiores a $100.000 deben reclamarse en puntos autorizados. Para realizar el trámite, los ganadores deben cumplir con estos requisitos:Ser mayores de edad.Presentar el tiquete original, correctamente diligenciado y en buen estado.Entregar una fotocopia de la cédula de ciudadanía.Es importante conservar el tiquete sin tachones ni enmendaduras, pues debe estar en condiciones adecuadas para su validación.Con distintas modalidades de apuesta y premios que varían según los aciertos, el Dorado Noche continúa entre los sorteos consultados por jugadores de Bogotá, Cundinamarca y otras regiones del país.
La muerte de Antonio Navarro Wolff, este domingo 1 de noviembre, recordó distintos episodios de su trayectoria política. Uno de los más particulares ocurrió en la campaña presidencial de 1994, cuando el entonces candidato de la Alianza Democrática M-19 apareció sorpresivamente en un debate televisado entre Ernesto Samper y Andrés Pastrana, pese a que los organizadores habían decidido no invitarlo.La transmisión, organizada por los noticieros CM& y QAP, tenía como protagonistas a Samper y Pastrana, quienes disputaban la Presidencia de la República.Los periodistas Yamid Amat, María Isabel Rueda y María Elvira Samper estaban a cargo de moderar el encuentro. Sin embargo, la aparición de Navarro interrumpió el desarrollo del debate y sorprendió tanto a los candidatos como a los encargados de la transmisión.¿Por qué Antonio Navarro Wolff no fue invitado al debate presidencial?La decisión de excluir al candidato de la Alianza Democrática M-19 estuvo relacionada con los resultados de las encuestas de intención de voto. Los moderadores consideraron que su aspiración no contaba con suficiente respaldo frente a las de Samper y Pastrana, razón por la que limitaron la participación a estos dos candidatos.La determinación dejó por fuera a Navarro Wolff, quien también competía por llegar a la Casa de Nariño. En ese momento, el dirigente buscaba representar electoralmente al movimiento político que había surgido después del proceso de paz del M-19.¿Cómo logró Navarro Wolff entrar al debate de Samper y Pastrana?Para aparecer en la transmisión, Navarro contó con la colaboración de integrantes de ACOTV, el sindicato vinculado a los trabajadores de la televisión nacional. Con su ayuda consiguió ingresar a los estudios de Inravisión, entidad que posteriormente se transformó en RTVC.Su irrupción quedó registrada por las cámaras y se convirtió en uno de los episodios recordados de aquella campaña presidencial. La aparición también puso sobre la mesa la exclusión de candidatos de los espacios televisivos destinados a discutir sus propuestas.El debate de 1994 tuvo como protagonistas a Samper y Pastrana, pero la intervención de Navarro Wolff terminó convirtiéndose en uno de sus momentos más recordados. En las elecciones de ese año, Samper resultó elegido presidente, en unos comicios que también marcaron la primera aplicación de la segunda vuelta presidencial en Colombia.El episodio protagonizado por Navarro quedó como un registro particular de la historia de los debates presidenciales televisados en Colombia.
Nuevamente la fuerza pública fue atacada por las disidencias de las Farc al mando de alias ‘Iván Mordisco’ en el departamento del Cauca. En Totoró, al oriente del departamento, hombres armados hostigaron la estación de Policía, ubicada en pleno centro del municipio.La situación desató el caos entre la comunidad, que rápidamente corrió a refugiarse en viviendas y negocios aledaños para evitar quedarse en medio del fuego cruzado. A través de videos compartidos en las redes sociales, se evidencia cómo los habitantes del municipio se resguardan, mientras otros conducen motocicletas y otros vehículos, tratando de llegar a casa.Uno de los más situaciones más llamativas se registró en una cancha sintética del municipio, donde se estaba jugando un partido amistoso. Al escuchar las ráfagas de los fusiles, el público corrió hacia las graderías, mientras que los jugadores se tiraron al suelo, esperando que cesara el ataque.Hasta el momento las autoridades no reportan personas heridas en medio del ataque, ni uniformados, ni civiles. De inmediato fue activado el plan defensa para contrarrestar el hostigamiento, y evitar mayores afectaciones.
Tres integrantes de una misma familia, entre ellos una pareja de padres y su hija, murieron en un grave accidente de tránsito ocurrido en la vía que comunica a Cimitarra con Puerto Araujo, en Santander.El siniestro se registró hacia la 1:25 de la tarde, en el kilómetro 22+750 de este corredor vial, de acuerdo con el reporte de las autoridades, en el accidente estuvieron involucrados un camión tipo turbo destinado al transporte de gas domiciliario y dos motocicletas. Inicialmente, tres personas resultaron lesionadas.Las víctimas fueron identificadas como Tatiana Morales Galindo, de 29 años; María Leider Galindo González, de 53 años, y Freddy Morales Mora, de 56 años, las autoridades confirmaron que los tres pertenecían al mismo núcleo familiar eran hija, madre y padre.La primera víctima fue encontrada sin vida en el lugar del accidente. Las otras dos personas fueron auxiliadas por organismos de atención prehospitalaria y trasladadas al Hospital San Juan de Cimitarra.Sin embargo, una de ellas falleció en ese centro asistencial, mientras que la otra murió durante el traslado en una ambulancia, cuando era remitida hacia Barrancabermeja.Según información conocida por este medio, la familia residía en el sector conocido como kilómetro 8 y, al parecer, regresaba hacia su vivienda cuando ocurrió el accidente.Tras el siniestro, las autoridades de tránsito de Cimitarra iniciaron las actuaciones correspondientes para establecer cómo se produjo el choque y las posibles responsabilidades.El conductor del camión que transportaba gas domiciliario se presentó voluntariamente en la Estación de Policía de Cimitarra. Su situación fue puesta en conocimiento de las autoridades de tránsito para coordinar la práctica de la respectiva prueba de alcoholemia y los procedimientos legales.La muerte de los tres integrantes de esta familia genera consternación en Cimitarra, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias de esta tragedia vial.
Este 1 de noviembre se cumplen 28 años de la toma de Mitú, capital del Vaupés, un ataque de las Farc que se extendió durante tres días y dejó 41 personas muertas, entre policías, militares y civiles. La incursión comenzó hacia las 5:30 de la mañana del domingo 1 de noviembre de 1998, cuando cientos de integrantes del Bloque Oriental de esa guerrilla ingresaron al casco urbano y atacaron la estación de Policía.Según los registros del Ejército Nacional, los primeros enfrentamientos estuvieron acompañados de disparos, ráfagas de ametralladora y explosiones de cilindros bomba. Las Farc ocuparon la pista de aterrizaje para impedir la llegada de refuerzos y atacaron las instalaciones policiales. Sin embargo, varios de los cilindros lanzados no alcanzaron su objetivo y cayeron sobre lugares como el colegio, el hospital y otros bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario. Los combates se concentraron principalmente en el barrio La Floresta y dejaron incomunicado al municipio, según el Observatorio de la Unidad para las Víctimas.En medio del ataque, 24 bachilleres auxiliares de Policía fueron secuestrados. La mayoría fue sacada de sus viviendas durante las primeras horas de la incursión. La llegada de refuerzos también se vio obstaculizada debido a que las aeronaves de la Fuerza Aérea no pudieron aterrizar por los disparos que se registraban en la pista, mientras que las tropas que intentaron ingresar por carretera fueron emboscadas y tuvieron que desembarcar en un punto más alejado, en el kilómetro 22.La toma se prolongó hasta el martes 3 de noviembre. Para entonces, Mitú tenía edificios públicos destruidos, viviendas y establecimientos afectados y una población que intentaba dimensionar lo ocurrido. Según el Ejército, en un recorrido realizado ese día por el alcalde y el inspector de Policía, encontraron las instalaciones de la Caja Agraria arrasadas y los cuerpos de uniformados que todavía permanecían en la estación. También fueron hallados muertos un diputado de la Asamblea Departamental y sus dos hermanos. La respuesta de la Fuerza Pública se desarrolló a través de la Operación Vuelo de Ángel, en la que participaron tropas del Batallón de Contraguerrillas No. 52 y de la Brigada Móvil No. 3. Al terminar los enfrentamientos, el balance fue de 16 policías, 14 militares y 11 civiles muertos. Los uniformados secuestrados fueron trasladados por las Farc y posteriormente presentados ante medios de comunicación extranjeros y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja.La dimensión del ataque también se entiende al mirar las características de la población que lo vivió. De acuerdo con la Unidad para las Víctimas, Mitú tenía entonces 9.596 habitantes, de los cuales el 66,6 % pertenecía a comunidades indígenas, organizadas en 19 comunidades. Su ubicación en la frontera con Brasil y las condiciones geográficas del departamento habían facilitado la presencia de las Farc, que desde mediados de los años noventa adelantaban una ofensiva militar en el sur y el oriente del país.De acuerdo con el Ejército Nacional, para el Gobierno de la época, la toma buscaba demostrar la capacidad militar de las Farc y su intención de poner en evidencia la debilidad del Estado en regiones apartadas del país. El secuestro de los uniformados también hizo parte de esa estrategia de presión, en un contexto en el que la guerrilla buscaba forzar un intercambio de personas privadas de la libertad.A 28 años de estos hechos, la toma de Mitú sigue siendo uno de los episodios más recordados del conflicto armado en el Vaupés, no solo por la magnitud del ataque, sino por las consecuencias que dejó entre sus habitantes, las comunidades indígenas y las familias de las víctimas.A propósito de otro aniversario, el Centro Nacional de Memoria Histórica acompañó un acto conmemorativo para recordar a las víctimas y a los habitantes que vivieron el ataque. La jornada se realizó junto a la Gobernación del Vaupés y la Alcaldía de Mitú, mientras que el CNMH señaló que mantener viva esta historia es también un compromiso con la verdad y con las nuevas generaciones, para que hechos como los ocurridos en Mitú no se repitan.