Un miedo que ancla, llena de ansiedad y causa mucho descontrol en la vida es el miedo silencioso a perder estabilidad. No hablo solamente del miedo a quedarse sin dinero. Hablo de algo más profundo. Del miedo a que se caiga aquello que nos da sensación de control: el trabajo, la pareja, la rutina, la salud, el reconocimiento, la imagen que construimos, la vida “organizada”.De alguna manera vivimos intentando asegurar el futuro como si la existencia pudiera firmarnos un contrato de permanencia. Lo cual trae una contradicción dolorosa: mientras más queremos controlar la vida, más ansiedad sentimos. Porque la vida, por naturaleza, es movimiento. Nada permanece intacto.A veces creemos que buscamos paz, pero lo que realmente buscamos es garantía. Queremos saber que nada cambiará, que nadie se irá, que el cuerpo no fallará, que el amor no se desgastará, que el mundo seguirá obedeciendo nuestros planes. Pero la vida nunca prometió eso. Quizá una de las grandes tragedias contemporáneas es que nos enseñaron a construir seguridad, pero no a convivir con la incertidumbre. Nos volvimos expertos en producir, ahorrar, organizarnos, optimizarnos pero profundamente frágiles frente a lo inesperado. Y por eso hay personas que ya no viven: administran riesgos emocionales. No aman profundamente por miedo a sufrir. No cambian de rumbo por miedo a perder estabilidad. No descansan por miedo a quedarse atrás. No dicen lo que sienten por miedo a romper algo.Terminan atrapadas en una vida aparentemente segura, pero interiormente agotadora. Porque la estabilidad absoluta es una ilusión. Y cuando alguien convierte la estabilidad en el centro de su existencia, cualquier cambio se siente como amenaza, incluso los cambios necesarios.A veces la vida desordena precisamente aquello que habíamos convertido en refugio: una relación termina, un trabajo cambia, los hijos crecen, el cuerpo envejece, los planes se rompen. Es probable que madurar no consiste en lograr una vida donde nada se mueva. Tal vez consiste en desarrollar un corazón capaz de vivir el movimiento sin perderse a sí mismo. Porque la verdadera paz no nace de controlar todo. Nace de descubrir que incluso en medio de la incertidumbre seguimos teniendo algo esencial: la capacidad de reconstruirnos
Mi tío Álvaro siempre insistía en la importancia de estar atento a los detalles, a esas alertas que la vida nos envía. Me decía: “Ten la certeza de que nada sucede de la noche a la mañana, todo se va gestando. Si estás atento, podrás enfrentarlo a tiempo y tendrás más posibilidades de solucionarlo”.Ayer, cuando leí a la doctora Iris Marín, defensora del pueblo, decir: “A veces minimizan las alertas, las desconocen”, pensé en lo frecuente que es esto en todas las dimensiones de la vida. Ocurre en las relaciones de pareja que comienzan a fracturarse, en los síntomas físicos o mentales que ignoramos por miedo a enfrentarlos, en las incomodidades laborales que revelan conflictos no resueltos.De alguna manera, nos hemos acostumbrado a vivir en la negación, creyendo que todo se solucionará solo o que podemos seguir adelante sin hacer cambios. Pero las alertas no desaparecen por arte de magia; al contrario, se intensifican si no las atendemos. Un malestar ignorado puede convertirse en una enfermedad, un conflicto no resuelto puede romper una relación, una crisis emocional desatendida puede llevarnos al límite.Responder adecuadamente a las alertas de la vida es un acto de responsabilidad con nosotros mismos. Es aprender a escucharnos, a reconocer cuando algo no está bien. No significa reaccionar de manera impulsiva ni dejarnos llevar por el miedo, sino analizar, reflexionar y actuar con sabiduría.Tres actitudes esenciales para afrontar estas señales son:Escucha activa: no minimices lo que sientes ni lo que otros te advierten. A veces, quienes nos rodean ven lo que nosotros no queremos aceptar.Acción consciente: no basta con reconocer la alerta, hay que actuar. Postergar decisiones importantes solo agrava los problemas.Apertura al cambio: atender una alerta implica, muchas veces, ajustar nuestra vida, soltar algo o cambiar nuestra perspectiva. Resistirse solo prolonga el sufrimiento.Si aprendemos a escuchar y responder a las señales que la vida nos da, evitaremos muchas crisis y sufrimientos innecesarios. Atender las alertas es un acto de autocuidado, amor propio y crecimiento, pero también una responsabilidad con quienes nos rodean. La vida siempre nos habla. ¿Estamos dispuestos a escucharla?
Encuentro que desde 1938, la Universidad de Harvard ha llevado a cabo el Estudio de Desarrollo Adulto, una de las investigaciones más extensas sobre la felicidad y el bienestar humano. A lo largo de más de ocho décadas, este estudio ha seguido la vida de cientos de individuos, concluyendo que las relaciones interpersonales sólidas son fundamentales para una vida plena. Sus hallazgos indican que las personas con vínculos sociales fuertes tienden a ser más felices, tener mejor salud y vivir más tiempo. El director actual del estudio, el psiquiatra Robert Waldinger, enfatiza que la calidad de nuestras relaciones es el mayor predictor de bienestar a medida que envejecemos.Si las relaciones son el pilar de una vida satisfactoria, vale la pena preguntarnos: ¿qué hace que una relación sea saludable? A continuación, se presentan tres características clave que definen una relación interpersonal sana:Respeto mutuo Una relación sana se basa en la valoración y aceptación del otro: esto implica reconocer las diferencias individuales sin caer en críticas destructivas ni juicios innecesarios. El respeto mutuo permite que ambas partes se sientan valoradas, escuchadas y comprendidas, creando un ambiente de confianza y bienestar.Comunicación abierta y honesta expresar pensamientos, emociones y necesidades de manera clara y respetuosa fortalece cualquier vínculo: la comunicación honesta ayuda a prevenir malentendidos y conflictos innecesarios, fomentando una conexión genuina y profunda. Cuando ambas partes se sienten seguras para hablar sin temor a ser juzgadas, la relación crece y se fortalece.Equilibrio y reciprocidad Una relación saludable se construye sobre un balance justo de responsabilidades y afecto: ninguna de las partes debe sentirse sobrecargada ni en desventaja. La reciprocidad es clave: ambos miembros deben sentirse valorados y apreciados, asegurándose de que la relación no se vuelva ni dependiente ni dominante.Construir y mantener relaciones sanas requiere esfuerzo y compromiso de ambas partes: la felicidad no se encuentra en la cantidad de relaciones que tenemos, sino en la calidad de aquellas en las que decidimos invertir. Si queremos una vida plena, debemos priorizar la comunicación, el respeto y la reciprocidad, recordando que cada vínculo que cultivamos tiene el poder de transformar nuestra vida.
Una anécdota famosa cuenta que Agustín de Hipona, al visitar al obispo Ambrosio en Milán, se sorprendió al verlo leyendo en silencio. En aquel tiempo, la lectura en voz alta era la norma, y ver a alguien hacerlo en silencio resultaba extraño. Al preguntarle cómo podía leer sin mover los labios, Ambrosio respondió que había aprendido a hacerlo para concentrarse mejor y no molestar a los demás.Hoy, cuando la lectura mental y personal predominan, vale la pena rescatar la práctica de leer en voz alta, especialmente con los niños, con los amigos o en comunidad, pues sus beneficios van más allá de la simple comprensión del texto.Leer en voz alta nos conecta de manera más profunda con las palabras, dotándolas de vida y ritmo. Esta práctica no solo mejora la fluidez verbal, sino que también fortalece la memoria y la comprensión, al procesar la información desde dimensiones visuales, auditivas y cognitivas. Además, crea un espacio de intercambio de conocimientos y emociones, enriqueciendo la experiencia lectora al compartirla con otros.También es una excelente herramienta para entrenar la concentración y desarrollar confianza al hablar en público. Nos ayuda a mejorar la dicción, el ritmo y la entonación, habilidades fundamentales en la vida personal y profesional. Más aún, convierte un simple acto de estudio o entretenimiento en una experiencia comunitaria, propiciando la reflexión y el diálogo. Al dedicar tiempo a esta práctica, descubrimos el poder de las palabras y fortalecemos nuestra relación con la literatura y el conocimiento.Cuando veo las redes sociales, me convenzo de que necesitamos leer más. La lectura no solo es un medio para adquirir conocimiento, sino también una puerta al entretenimiento, la reflexión crítica y la conexión con los demás. Nos permite sumergirnos en mundos imaginarios, viajar sin movernos y vivir experiencias inolvidables. Además, cuando leemos con una mirada crítica, cuestionamos, analizamos y desafiamos ideas, desarrollando nuestro pensamiento independiente. Leer en voz alta intensifica esta experiencia, dándole una dimensión sonora que facilita la comprensión y nos invita a compartirla. En cualquiera de sus formas, la lectura enriquece la mente y nos vincula con el mundo de manera única.
Siempre se puede volver a comenzar. Somos sobrevivientes, y en nuestro corazón habita la fuerza necesaria para seguir adelante, incluso en las circunstancias más duras y difíciles.Ayer leí una nota de prensa que relataba la historia de resiliencia de Gisèle Pelicot, una mujer que enfrentó una de las experiencias más devastadoras de la vida: su esposo la drogó para que otros la violaran. La médica forense Anne Martinat Sainte-Beuve describió a Gisèle como "excepcionalmente resiliente", afirmando que "transformó en fortaleza lo que pudo haberla destrozado". Hoy, Gisèle ha retomado su apellido de soltera y borrado todas las fotos y rastros de su despreciable exmarido. Esa es una verdadera lección de vida: siempre podemos levantarnos y comenzar de nuevo.Por eso quiero compartir tres claves para que ustedes también puedan reiniciar su vida con inteligencia y firmeza:1. Conviértanse en artesanos de sus cicatrices: Las experiencias difíciles nos marcan, pero en lugar de esconder las cicatrices, debemos aprender a honrarlas. Cada caída, error o momento roto puede ser reconstruido con amor, aprendizaje y propósito. La clave está en cambiar la pregunta: de “¿Por qué me pasó esto?” a “¿Qué puedo hacer con esto?”. Sus cicatrices no son símbolos de derrota, sino huellas de resiliencia, pruebas de que, a pesar del dolor, siguen aquí: vivos y listos para intentarlo de nuevo.2. Reinventen su historia desde el presente: Quedarse atrapados en el pasado nos impide avanzar. Es cierto que no podemos cambiar lo que ocurrió, pero sí podemos decidir qué hacemos con ello hoy. Pregúntense: “¿Cómo quiero escribir el siguiente capítulo de mi vida?”. El presente es una página en blanco y cada día trae consigo la oportunidad de algo nuevo, algo que los haga sentir vivos otra vez. Den pequeños pasos: un hábito diferente, un reto nuevo o un propósito más claro. Lo importante es avanzar hacia la persona que desean ser.3. Apuéstenle al amor y a la gratitud: Cuando la vida nos sacude, es fácil olvidar todo lo bueno que aún tenemos. Sin embargo, el amor y la gratitud son el pegamento que mantiene unidas las piezas rotas. Rodéense de personas que sumen, de quienes les recuerden su valor y los impulsen a salir adelante. Abracen fuerte, compartan sus luchas y pidan ayuda sin miedo cuando lo necesiten.Estas son tareas concretas para ustedes. No esperen más: comiencen hoy.
Cuando ejercía el presbiterado, solía decir en tono de chanza que prefería hacer homilías para adultos que para niños. Los niños, con sus preguntas constantes, nunca quedaban satisfechos fácilmente, mientras que los adultos, quizás por vergüenza, aunque no comprendieran o tuvieran dudas, preferían poner cara de que habían entendido. Aunque era una hipérbole, lo cierto es que, de manera extraña, a medida que nos hacemos adultos, nos da miedo preguntar o cuestionar. Nos cuesta admitir que no entendemos o simplemente que no estamos de acuerdo con lo que se nos dice.Recordemos que preguntar es una acción fundamental en la comunicación humana. Nos permite buscar información o aclaraciones sobre un tema, expresar curiosidad, obtener datos, comprender mejor una situación o, incluso, iniciar una conversación. Creo que hemos perdido algo valioso al temer hacer preguntas, porque el conocimiento y la comprensión dependen de nuestra capacidad de cuestionar. Quien pregunta demuestra su interés por aprender, explorar diferentes perspectivas y profundizar en su comprensión al conectar con nuevos conocimientos.Lo más importante es que preguntar fomenta el pensamiento crítico. Al hacerlo, estimulamos nuestra capacidad para analizar información, evaluar argumentos y resolver problemas, lo cual es esencial en una época en la que abunda la desinformación y algunos intentan engañar y manipular con mentiras disfrazadas de verdades. Es cierto que a veces las preguntas pueden incomodar al interlocutor, pero de eso se trata de generar la incomodidad anterior a la comprensiónPreguntar no es tarea fácil. Requiere una comprensión inicial del tema en discusión y la sensatez de no quedarse en lo obvio, sino de ir más allá, buscando nuevas comprensiones. En una ocasión, con mis alumnos, ensayé una evaluación en la que yo les presentaba respuestas, y ellos debían encontrar las preguntas correspondientes, además de plantear otras posibles.Admiro a quien es capaz de decir "no sé" ante una pregunta. Ya que se nos ha hecho creer que debemos saber de todo y tener una respuesta para cada pregunta, como si eso fuera posible o necesario.
Aitana Bonmatí convierte el último lanzamiento desde el punto penal, y el equipo femenino de España clasifica derrotando a la selección colombiana. Las personas con las que estoy viendo el partido expresan amargura y frustración porque fue un partido que se iba ganando 2-0 en los Olímpicos y terminó así. Inmediatamente se desata una gran cantidad de comentarios contra las jugadoras y los deportistas colombianos que no han tenido el desempeño esperado: “perdedores”, “faltos de mentalidad”, “deben dedicarse a otra cosa”, “le tienen miedo al éxito”, fueron algunos de los comentarios que escuché.La verdad, estoy dolido y no me gusta perder, pero no creo que tengamos que destruir con nuestros comentarios a los deportistas que seguro han puesto lo mejor de sí para participar. Creo que es válido que expresemos nuestra crítica e incluso nuestra frustración, pero nada más. No veo coherente que desde el sillón de la sala, con un deplorable estado físico, con miles de problemas en la vida, sin muchos éxitos que exhibir, se destruya a esos seres humanos dotados de grandes cualidades deportivas.En algunos casos, estoy convencido de que, como sociedad, les pedimos lo que no les hemos dado, ya que muchos de ellos han construido sus carreras deportivas desde sus limitaciones económicas y sin mucha ayuda. Otras veces, creo que somos incoherentes porque les exigimos más a ellos que a nuestros líderes políticos de cualquier ideología, a los que terminamos aceptándoles su comportamiento irresponsable y, en algunos casos, corrupto. Actuamos como si fuera más grave no alcanzar una medalla en estos juegos que malgastar el dinero público y generar condiciones de injusticia y pobreza como las que muchos viven.Seguro se tendrá que hacer una evaluación y descubrir dónde estuvo la falla para que no se alcanzaran los resultados esperados. Habrá que tomar decisiones y revisar la manera en que se está manejando el ministerio del deporte y ver si está cumpliendo la función para la que fue creado. No estoy invitando a celebrar derrotas, sino a entender que no se trata de insultar a nuestros deportistas, sino de buscar que cambien las condiciones para que tengan mejores resultados en los eventos venideros.
Las emociones que se presentan en la vida diaria lo son todo. Este domingo, en En Blu Jeans, se abordaron los enemigos internos más difíciles de vencer: la culpa, la ira, el orgullo y la desesperanza. Estos elementos, aunque a menudo invisibles, tienen un impacto significativo en la calidad de vida de las personas. Expertos en psicología y desarrollo personal compartieron sus perspectivas sobre cómo combatir estos obstáculos emocionales.La culpa se presenta como un enemigo poderoso que puede mantener a las personas atrapadas en el pasado, impidiéndoles avanzar. La sensación de responsabilidad por errores pasados puede ser abrumadora y dificultar el perdón propio.La ira, por otro lado, surge de la frustración y la falta de control sobre situaciones injustas. Aprender a manejar esta emoción de manera constructiva es esencial para evitar conflictos y daños personales.El orgullo actúa como un obstáculo que impide reconocer errores y dificulta el aprendizaje y la conexión con los demás. Superar el orgullo implica practicar la humildad y abrirse a nuevas perspectivas.La desesperanza, por último, es una enemiga implacable que puede hacer creer a las personas que no hay salida frente a las dificultades. Encontrar motivación interna y buscar apoyo en relaciones personales son pasos cruciales para superar este sentimiento. Las experiencias demuestran que, a través del trabajo personal y el apoyo adecuado, es posible liberarse de estos obstáculos emocionales y vivir una vida más plena. las enemistades ocultas como la culpa, la ira, el orgullo y la desesperanza representan desafíos significativos para el bienestar emocional. Sin embargo, con las estrategias correctas y el apoyo adecuado, es posible superarlos y alcanzar una mayor satisfacción personal y emocional.Escuche la nota completa en el siguiente enlace:
En un ambiente cargado de expectativa y sabiduría, Yokoi Kenji, conferencista internacional de ascendencia colombo-japonesa, cautivó a los oyentes de En Blu Jeans con sus profundas reflexiones sobre los enemigos personales. Durante su intervención, abordó la tendencia humana de atribuir culpas y responsabilidades a otros, una práctica común que, según él, limitaba el crecimiento personal. "Cuando evitamos asumir nuestras responsabilidades, perdimos el protagonismo de nuestra propia vida", dijo Yokoi Esta perspectiva resonó profundamente entre los presentes, muchos de los cuales se identificaron con los desafíos de la autoaceptación y la responsabilidad personal.Además, Yokoi compartió anécdotas de su juventud en Japón, donde enfrentó la barrera lingüística y cultural con determinación. "Descubrí que muchos de nosotros, especialmente los latinos en un entorno nuevo, tendíamos a buscar excusas en lugar de soluciones", comentó. Esta experiencia personal le llevó a desarrollar una visión clara sobre la importancia de asumir nuestros errores y desafíos como oportunidades de crecimiento. El conferencista también abordó temas como la ira, el orgullo y la desesperanza, todos ellos enemigos internos que podían entorpecer el camino hacia la realización personal. "Aprender a manejar estas emociones y convertirlas en impulsos positivos era crucial para alcanzar una vida plena y satisfactoria", dijo Yokoi.Superar estos obstáculos internos requería valentía, autenticidad y una profunda introspección. Sus palabras resonaron como un llamado a la acción para todos aquellos que buscaban alcanzar su máximo potencial personal y profesional. entrevista no solo fue un momento de enseñanza, sino también de inspiración y motivación para quienes buscan transformar sus vidas enfrentando sus propios enemigos internos.Escuche la reflexión completa de Yokoi Kenji aquí:
La máxima autoridad sanitaria de Estados Unidos, el cirujano general Vivek Murthy, ha comparado nuevamente el daño de las redes sociales con el de otras drogas legales. Por ello, propone colocar una etiqueta de advertencia en las plataformas sociales para alertar sobre los posibles daños a la salud mental. Desde mi perspectiva como consumidor y creador de contenido en redes, creo que es necesario explicitar estas advertencias. Yo iría más allá de mencionar los daños físicos y emocionales, proponiendo algunas advertencias como, por ejemplo:Las redes sociales distorsionan la realidad y pueden mentir. No creas todo lo que lees y escuchas en las redes. Esfuérzate en ser crítico y aplica la máxima “Ver para no creer”. Asegúrate completamente antes de opinar o actuar basándote en un mensaje visto en redes que lo que allí dice es verdadero. No falta, por ejemplo la gente que cae en campañas de falsos medicamentos o de inversiones.Las redes sociales causan adicción. Los expertos ya lo han explicado. Los "me gusta" liberan dopamina, una de las hormonas de la felicidad, y oxitocina, la hormona de la generosidad y la confianza, lo que nos impulsa a interactuar más y crea un círculo vicioso.Las redes sociales nos manipulan a través de nuestras emociones. Puede suceder que, ante un comentario posiblemente generado por un bot que busca provocar una reacción emocional, reaccionemos de manera exagerada creyendo que lo que se dice es de vida o muerte.Las redes sociales no reflejan la realidad. Me ha pasado que recibo miles de comentarios por un vídeo editado intencionalmente para hacerme quedar mal, pero luego salgo a la calle y me encuentro con personas que me demuestran cariño y no mencionan el tema en absoluto.Las redes sociales nos alejan físicamente de las personas. Nos hacen creer que basta con estar conectados virtualmente, cuando las verdaderas relaciones se construyen mediante el diálogo real y físico.Estas serían las advertencias más evidentes y obvias que yo pondría. No sé si tú agregarías otras.
El municipio de Bahía Solano se prepara para recibir una nueva infraestructura aeroportuaria que busca fortalecer la conectividad aérea y las condiciones para el desarrollo turístico de esta localidad importante para el desarrollo del departamento del Chocó.Será la Gobernación del Chocó la que realizará la entrega protocolaria de las obras de mejoramiento de los servicios aeroportuarios y de navegación aérea del Aeropuerto José Celestino Mutis, esto, con una inversión de $31.195 millones, recursos provenientes del Sistema General de Regalías.El proyecto incluyó la construcción de la terminal de pasajeros, así como el cerramiento perimetral de seguridad y otras obras requeridas para garantizar el funcionamiento de la infraestructura aeroportuaria.La ejecución estuvo a cargo de la Asociación de Municipios Urabá Darién–Caribe, mientras que el municipio de Bahía Solano figura como entidad beneficiaria de la intervención.De acuerdo con la Gobernación, las nuevas obras permitirán fortalecer las condiciones aeroportuarias de Bahía Solano, considerado uno de los principales destinos turísticos del departamento y, además, la infraestructura también busca aportar mejores condiciones para la conectividad de la región.Según los expertos, la inversión representa una intervención relevante para un territorio cuya conexión aérea tiene importancia tanto para la actividad turística como para la movilidad de residentes y visitantes.
Un nuevo sismo se registró en la noche de este jueves, 24 de septiembre, en el departamento del Tolima. De acuerdo con el boletín actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico ocurrió a las 7:37 de la noche y tuvo una magnitud de 4,1.El epicentro fue localizado en inmediaciones de Chaparral, Tolima, específicamente a 17 kilómetros de Roncesvalles. El reporte del SGC señala que el evento tuvo una profundidad superficial, menor a 30 kilómetros, una característica que puede hacer que un sismo sea percibido con mayor intensidad en las zonas cercanas al epicentro.Según la información publicada por la entidad, el evento tuvo como coordenadas una latitud de 3,86 y longitud de -75,63. En el mapa del boletín se observa que el epicentro se encuentra en una zona del centro-occidente del país, relativamente cercana a municipios como Ibagué, Armenia, Pereira y Manizales.Por el momento, el boletín del Servicio Geológico Colombiano corresponde a un reporte actualizado del evento sísmico y advierte que la información proporcionada está sujeta a cambios. La magnitud, localización y profundidad pueden ser ajustadas posteriormente a medida que avance el procesamiento de los datos registrados por la red sísmica.El sismo se registró en horas de la noche y se suma a la actividad sísmica que se ha presentado en las últimas semanas en este municipio.Hasta el momento no se han reportado afectaciones o lesionados en el área de Chaparral, Tolima.
A través de sus redes sociales, la Alcaldía de La Pintada mostró un video en donde se deja en evidencia el grave deterioro que sufre la actual sede administrativa del municipio del Suroeste antioqueño, situación por la que elevaron un llamado al Gobierno nacional.Según detallaron desde La Pintada, la sede no tiene las condiciones adecuadas para poder atender a la comunidad y, como muestra de ello, fue la inundación que sufrieron en los últimos días producto de las fuertes lluvias que azotaron la subregión.El alcalde de La Pintada, Herman Correa, hizo un llamado al Gobierno nacional para que haga un acompañamiento y puedan habilitar una nueva sede administrativa en esta zona del Suroeste antioqueño."Triste escenario que vivimos en tiempos de lluvia. Hago un llamado a todas las personas o que representan el estado colombiano para que nos ayuden a darle solución a esta situación", aseguró el mandatario.Desde la Alcaldía de La Pintada explicaron que la nueva sede lleva abandonada 10 años, por lo que se hizo la solicitud de apoyo y así poder habilitar el Centro Administrativo Municipal, CAM.Por ahora, las autoridades locales deberán esperar la respuesta del Gobierno nacional, con el atenuante que seguirán enfrentándose a las inclemencias del clima, así como a las precarias condiciones en las que se trabajan actualmente.
A pesar de ahorros en los consumos de agua por cuenta del racionamiento nocturno que regresó para el nororiente de Medellín desde el pasado 22 de septiembre, el panorama no pinta bien de cara a las próximas semanas.El fenómeno de El Niño sigue golpeando al embalse de Piedras Blancas y sus afluentes, generando preocupación sobre una posible extensión o endurecimiento de los cortes de agua.Según EPM, para el 21 de septiembre el nivel de la fuente hídrica estaba en un 76.8% de su capacidad útil y tres días después, el más reciente reporte, indica que este nivel se ha reducido hasta el 71.28%, equivalente a 310 mil metros cúbicos de agua.Humberto Iglesias, gerente encargado de EPM, manifestó que los ahorros siguen siendo cortos teniendo en cuenta el panorama actual y los pronósticos sobre el recrudecimiento del fenómeno de El Niño."El niño va a continuar, sin lugar a dudas. Esto apenas está arrancando y todavía no estamos en la etapa más crítica. Tenemos que prepararnos desde ahora para los meses más exigentes que se vienen, que seguramente van a ser diciembre, enero y febrero. Y miren lo que estamos viviendo hoy", manifestó Iglesias.Al tiempo que desde EPM insisten en la necesidad de implementar medidas en cada vivienda para llegar a la meta diaria de ahorro de agua de 92 litros en el nororiente y 70 litros en el resto de la ciudad, las evaluaciones son constantes sobre el comportamiento de otros embalses como La Fe y Riogrande II que abastecen a otras zonas de Medellín y el Valle de Aburrá.Se espera que el próximo lunes 28 de septiembre, tras una semana de interrupciones en el servicio de acueducto, la compañía de servicios públicos indique si la medida debe mantenerse.
Este jueves en Voz Populi hablamos de los diferentes temas políticos, nacionales e internacionales más importantes, acompañados del humor característico de cada uno de nuestros personajes en el programa.