Las autoridades de gestión del riesgo de Santander encendieron las alertas por la disminución de los caudales de los principales ríos del departamento, situación atribuida a las altas temperaturas y a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, los principales afluentes monitoreados presentan niveles por debajo de sus cotas de desbordamiento, reflejando una reducción en sus caudales.Entre los registros se destacan el río Magdalena, con un nivel de 1,18 metros en Barrancabermeja y 2,96 metros en Puerto Wilches; el río Lebrija, con 2,94 metros en la estación San Rafael; el Carare, con 2,00 metros en Puerto Araujo; el Suárez, con 1,50 metros en San Benito; el Chicamocha, con 3,28 metros en Capitanejo; el Sogamoso, con 2,30 metros en Puente Sogamoso; y el río de Oro, con 0,85 metros en Piedecuesta.Aunque los niveles no representan riesgo de inundación, las autoridades advierten que la reducción del recurso hídrico puede afectar el abastecimiento de agua, incrementar el riesgo de incendios forestales y generar impactos en las actividades agropecuarias.La Gobernación de Santander mantiene un monitoreo permanente sobre las fuentes hídricas e hizo un llamado a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo para reforzar las medidas de prevención, promover el uso eficiente del agua y mantener activos los planes de contingencia ante la temporada seca.En los últimos días, Santander ha registrado un aumento de las temperaturas y una disminución de las lluvias, condiciones que han favorecido la ocurrencia de incendios forestales en municipios como Barrancabermeja, Rionegro y Floridablanca, además de afectar los niveles de los ríos del departamento. Las autoridades ambientales y de gestión del riesgo mantienen la alerta por la posible intensificación del fenómeno de El Niño, por lo que recomiendan evitar las quemas, proteger las fuentes hídricas y hacer un uso responsable del agua para mitigar los efectos de la temporada seca.
La temporada seca y las alteraciones en el cauce del río Magdalena continúan generando emergencias en Santander. En Puerto Wilches, 63 metros lineales del jarillón del casco urbano presentan un grave proceso de erosión que ya afecta a cuatro viviendas, obligando a las autoridades a implementar medidas urgentes para proteger a las familias damnificadas.El director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, Eduardo Sánchez, informó que el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo activó las acciones necesarias para atender la emergencia y adelantar la reubicación preventiva de las personas afectadas.“En Puerto Wilches se presenta una situación de erosión en el jarillón del casco urbano, son 63 metros lineales afectados que provocan daños en cuatro viviendas, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo ya adelantó todas las medidas de reubicación de estas familias y las acciones de prevención. Desde el departamento estamos coordinando los informes correspondientes para determinar las afectaciones y hacer las caracterizaciones de las familias, aún adelantamos censo”, señaló el funcionario.Desde la Alcaldía de Puerto Wilches, informaron que avanzan las acciones para mitigar el proceso erosivo, entre las medidas adoptadas se encuentran los trabajos de intervención mediante el hincado de tubería en el sector donde anteriormente se encontraba ubicada la boya de Ecopetrol, con el propósito de contener el avance del río Magdalena y evitar mayores afectaciones.De igual manera, en el municipio de Guadalupe, las fuertes tormentas eléctricas ocasionaron daños en más de 26 viviendas y afectaciones en la cubierta de la estación de Policía.Las autoridades departamentales realizan la evaluación de los daños y el censo de las familias afectadas para determinar las ayudas que serán necesarias próximamente.Finalmente, Eduardo Sánchez advirtió que las altas temperaturas asociadas al Fenómeno del Niño ya han provocado algunos incendios forestales en Santander, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención.Entre las recomendaciones entregadas por las autoridades se encuentran evitar las fogatas durante los tradicionales paseos de olla, no realizar quemas controladas sin autorización, no arrojar colillas de cigarrillo en zonas secas y hacer un uso responsable del recurso hídrico.Los organismos de gestión del riesgo mantienen el monitoreo permanente en los municipios afectados y no descartan nuevas medidas preventivas ante las condiciones climáticas que enfrenta el departamento.
Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Puerto Wilches, Santander, provocaron una grave emergencia que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública, luego del colapso de una muralla de protección del río Magdalena que puso en riesgo varias viviendas del municipio.Según las autoridades, el incremento del caudal del río Magdalena ocasionó que parte de su cauce se desviara, generando una fuerte socavación que comprometió la estabilidad de la estructura de contención ubicada en la calle 7 con carrera 1, en el sector conocido como La Boya de Ecopetrol."Como consecuencia de la emergencia, siete familias tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva debido a los daños ocasionados en sus viviendas y al riesgo de nuevos colapsos en la zona", dijo el alcalde José Elías Muñoz. Con el propósito de atender la situación, la Administración Municipal convocó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo con la participación de las entidades competentes para evaluar el alcance de la calamidad y definir las acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.Tras la reunión, las autoridades anunciaron la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinará la atención de la emergencia directamente en el territorio. Asimismo, se establecieron las primeras medidas para iniciar las labores de intervención, mitigar las afectaciones y proteger a la población que permanece en riesgo.Mientras tanto, los organismos de socorro y las autoridades municipales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río Magdalena y la estabilidad del terreno para evitar que la situación se agrave.Puerto Wilches enfrenta una de las emergencias más complejas de la actual temporada de lluvias en Santander. El aumento del nivel del río Magdalena ha generado procesos de erosión y socavación en diferentes puntos del municipio, afectando la infraestructura de protección contra inundaciones. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la movilización de recursos y la ejecución de obras de emergencia para reducir el riesgo sobre las comunidades asentadas en las riberas del río Magdalena en Santander.
La temporada de paseos familiares y visitas a balnearios naturales volvió a dejar una dolorosa tragedia en Santander. Dos menores de edad, de 17 y 13 años, perdieron la vida por inmersión en hechos ocurridos durante el fin de semana en los municipios de San Vicente de Chucurí y Coromoro.El primer caso se registró en San Vicente de Chucurí, donde un joven de 17 años fue arrastrado por la corriente mientras disfrutaba de un balneario del municipio. Tras varias horas de búsqueda, organismos de socorro lograron recuperar el cuerpo sin vida del adolescente.La información fue confirmada por Pedro Conde, jefe de la Sala de Crisis de Gestión del Riesgo de Santander, quien indicó que las labores de búsqueda y rescate estuvieron a cargo de la Defensa Civil.La segunda tragedia ocurrió en el municipio de Coromoro, específicamente en la quebrada La Ensalada, sector conocido como Pozo Tres Peñas, ubicado en la vereda Anacal Bajo del corregimiento de Cincelada.Según el reporte de las autoridades, el hecho se presentó hacia las 2:20 de la tarde del domingo cuando un menor de 13 años compartía un paseo familiar junto a su abuela y un primo. De acuerdo con versiones preliminares, el niño ingresó al afluente y habría sido arrastrado o succionado por la corriente, sin lograr regresar a la superficie.La emergencia fue reportada minutos después a la estación de Policía de Cincelada. Uniformados y habitantes del sector iniciaron las labores de búsqueda, que posteriormente contaron con el apoyo de organismos de socorro, permitiendo la recuperación del cuerpo.Estos hechos se presentan en medio de los constantes llamados de las autoridades departamentales para extremar las medidas de precaución en ríos, quebradas y balnearios naturales, especialmente durante fines de semana y temporadas de alta afluencia de visitantes.Los organismos de gestión del riesgo reiteraron la importancia de supervisar permanentemente a menores de edad, evitar el ingreso a zonas profundas o de corrientes fuertes y atender las recomendaciones de seguridad para prevenir nuevas emergencias en los afluentes del departamento.
La erosión provocada por el río Magdalena encendió las alarmas en el corredor vial que conecta a Santander con Antioquia, luego de que se evidenciaran fallas en la infraestructura de acceso al puente Guillermo Gaviria Correa, una de las conexiones más importantes entre Barrancabermeja y Yondó.Ante la situación, la Concesionaria Ruta del Cacao activó los protocolos de atención de emergencias y puso en marcha acciones de mitigación para proteger la estructura y garantizar la seguridad de los usuarios que transitan por el corredor vial.De acuerdo con las evaluaciones técnicas preliminares, la afectación se presenta en el acceso al puente en sentido Yondó–Barrancabermeja, donde se registra pérdida de banca y deterioro del terraplén debido a la socavación lateral generada por la fuerza del río Magdalena.La concesión explicó que el fenómeno obedece a cambios en la dinámica natural del afluente sobre las zonas inundables donde se encuentran ubicados el estribo izquierdo y el acceso al puente, situación que ha acelerado los procesos erosivos en el sector.Como medida de respuesta inmediata, se adelantan labores de estabilización temporal mediante la instalación de grandes volúmenes de roca, conformación de rellenos de soporte y adecuación de una base modular para reforzar la zona comprometida. Estas obras buscan disminuir la velocidad de erosión, proteger la infraestructura y evitar que la emergencia se agrave mientras se estructuran soluciones definitivas.Las autoridades también mantienen monitoreo permanente sobre el comportamiento del río y el estado de la estructura, con el fin de garantizar la movilidad y prevenir riesgos para conductores y transportadores que utilizan diariamente esta vía.El puente Guillermo Gaviria Correa hace parte de la Unidad Funcional 1 del corredor vial concesionado Ruta del Cacao y constituye un paso estratégico para la conexión entre el Magdalena Medio santandereano y el departamento de Antioquia.La región ha enfrentado históricamente problemas de erosión y socavación asociados a las crecientes y cambios en el cauce del río Magdalena, fenómeno que afecta obras de infraestructura ubicadas en zonas de influencia directa del afluente.La Concesionaria Ruta del Cacao informó que continúa trabajando junto con especialistas y entidades competentes en la evaluación técnica del problema para definir una solución definitiva que garantice la estabilidad de la estructura y la seguridad de los usuarios del corredor vial.
Una falla mecánica en el sistema de gobierno de una embarcación sería la causa de una emergencia fluvial que se registró este fin de semana en el río Magdalena, tras el volcamiento de una embarcación con pasajeros que cubría la ruta Magangué-Barrancabermeja.De acuerdo a la Armada Nacional, la emergencia se registró a la altura del municipio de Pinillos, en el sur de Bolívar y, tras evidenciar una falla, y en un intento del conductor por aproximarse a la orilla, el desplazamiento de los ocupantes hacia uno de los costados de la embarcación, habría provocado el volcamiento y posterior hundimiento de la nave.El rescateLa rápida reacción de unidades de la Brigada de Infantería de Marina No. 1, adscrita a la Fuerza Naval del Caribe, y de los pobladores de la zona, que acudieron a brindar su ayuda, permitió rescatar con vida a todos los ocupantes de la embarcación. En total fueron rescatadas 14 personas.“Unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina desplegadas en el área, acudieron al lugar e iniciaron labores de búsqueda y rescate, logrando salvaguardar la vida de 14 personas. La operación contó además con el apoyo de pobladores que transitaban por la zona”, indicó la Armada Nacional.Finalmente, la embarcación también fue recuperada y trasladada a otro sector, lo que permitió restablecer la normalidad en el tránsito en el esta zona del río Magdalena.
En el corazón de Colombia, donde el calor húmedo abraza las riberas del río más importante del país, el Magdalena Medio está dejando de ser visto únicamente como el epicentro de la industria petrolera para consolidarse como un refugio de biodiversidad sin precedentes.Un reciente informe de gestión ambiental de Ecopetrol revela una cifra que sorprende: más de 2.400 especies de fauna y flora se han identificado y protegido en esta región, marcando un avance significativo en la conservación ecológica.En este ecosistema estratégico para toda la región del Magdalena Medio, el Proyecto Vida Silvestre ha volcado sus esfuerzos en proteger a íconos del territorio como el majestuoso Paujil de Pico Azul, el manatí del Caribe, el bagre rayado del Magdalena y el Choibo o marimonda. Estos habitantes de la selva y el río enfrentan amenazas históricas como la cacería, la pesca no regulada y la deforestación, pero hoy encuentran en las ecoreservas y en los programas de monitoreo comunitario un escudo contra la degradación.Por si fuera poco, en su reciente informe Ecopetrol informó que la industria alcanzó una transformación en sus procesos, pues “la Empresa ha logrado reducir en un 21% el uso de agua en sus procesos industriales” desde el año 2019. Esta eficiencia hídrica permite que millones de metros cúbicos permanezcan en sus fuentes naturales, alimentando los complejos fangosos donde especies endémicas encuentran su hogar.A través del plan de “agua neutralidad” y el fortalecimiento de medios de vida sostenibles para las familias locales, el Magdalena Medio se proyecta hoy como un modelo de desarrollo donde el capital natural es el activo más valioso. La meta de deforestación neta cero y la protección integral de este santuario le dan una nueva oportunidad no sólo a las especies, sino a las comunidades ribereñas que han aprendido a convivir en medio de estos ecosistemas.
Una grave problemática ambiental mantiene en alerta a más de 650 habitantes del corregimiento San Rafael de Chucurí, en Barrancabermeja, donde la erosión del río Magdalena avanza desde hace más de 15 años y amenaza con empeorar.Durante una reciente visita técnica liderada por autoridades de gestión del riesgo, se evidenció que la socavación afecta cerca de un kilómetro de la ribera, impactando viviendas, vías y obligando a varias familias a desplazarse de la zona.El director encargado de Gestión del Riesgo, Eduardo Ramírez Alipio, explicó que la problemática no solo afecta la margen derecha del río, sino también una ciénaga cercana, cuya distancia se ha reducido considerablemente en el último año, incrementando el riesgo para la comunidad.“Estamos articulando todas las capacidades de la Alcaldía de Barrancabermeja para atender la situación en la margen derecha del río, donde se viene generando un proceso de socavación. Con la información técnica recolectada, buscaremos una consultoría que permita definir soluciones definitivas, con el apoyo de entidades como Cormagdalena, la CAS y otras del orden departamental y nacional”, señaló Alipio.Las lluvias registradas en lo corrido de 2026 han acelerado el deterioro del terreno, agravando el panorama y aumentando la amenaza para los habitantes del sector.Además del impacto social, la situación podría generar consecuencias ambientales y económicas, debido a la posible afectación a la pesca y la seguridad alimentaria en la región, así como el riesgo sobre infraestructura como oleoductos que atraviesan la zona.Ante este panorama, las autoridades avanzan en estudios técnicos y en la articulación institucional para buscar una solución definitiva, mientras la comunidad continúa a la espera de acciones concretas que frenen el avance de la erosión.
En un plazo aproximado de ocho días podría restablecerse el paso por el puente Guillermo Gaviria Echeverri, que comunica a Barrancabermeja con Yondó, luego de la emergencia ocasionada por la socavación del río Magdalena que afectó uno de los accesos a la estructura.La Alcaldía de Barrancabermeja informó que, tras una revisión técnica realizada en la zona, se determinó que el daño se concentra en uno de los estribos del puente, donde la fuerza del río generó pérdida de banca y debilitamiento del terreno.Según explicó el director (e) de Gestión del Riesgo y Desastres, Eduardo Ramírez Alipio, desde el mismo momento en que se presentó la emergencia se activaron los análisis técnicos y se coordinaron acciones con la concesión Ruta del Cacao, que proyecta una intervención rápida para recuperar la movilidad en este corredor clave del Magdalena Medio.El funcionario indicó que la solución contempla trabajos de relleno, estabilización del terreno y adecuación del tramo afectado, lo que permitiría habilitar el paso en un plazo cercano a ocho días, si las condiciones climáticas lo permiten.Mientras avanzan las labores, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a evitar desplazamientos innecesarios por este sector, debido al riesgo que aún representa la zona intervenida.Adicionalmente, se solicitó una inspección estructural completa del puente, teniendo en cuenta antecedentes de impactos por embarcaciones fluviales, con el fin de garantizar que no existan afectaciones adicionales que comprometan la seguridad de los usuarios.Este corredor vial es fundamental para la conexión entre Santander y Antioquia, por lo que su pronta recuperación es clave para la movilidad, el comercio y el transporte de carga en la región.Las autoridades mantienen monitoreo permanente del nivel del río Magdalena y del comportamiento del terreno mientras continúan las obras de emergencia
Un nuevo golpe a la movilidad en Santander y el Magdalena Medio se registra desde este 16 de marzo, luego de que se confirmara el cierre total de la vía que comunica a Barrancabermeja y Yondó.La restricción se presenta en el sector del puente Guillermo Gaviria Echeverry, a la altura del PR9+120, donde se detectaron afectaciones en la estructura de la calzada, específicamente en uno de sus estribos. Esta situación obligó a las autoridades y a la concesionaria Ruta del Cacao a suspender completamente el paso de vehículos para evitar riesgos mayores. El cierre no es menor. Se trata de uno de los corredores más importantes de la región, utilizado a diario por transportadores, comerciantes y habitantes que dependen de esta vía para movilizarse entre el área metropolitana de Bucaramanga y el puerto petrolero. La interrupción ya empieza a generar retrasos, sobrecostos y complicaciones en la movilidad. Equipos técnicos se encuentran en la zona evaluando la magnitud del daño y definiendo qué tipo de intervención se requiere. “Se suspende el tránsito de vehículos de carga, así como de vehículos livianos y de pasajeros. Son miles de personas las que diariamente transitan por esta vía. Hay muchas actividades en común entre los municipios, como el comercio y el desplazamiento de personas a citas médicas”, señaló Eduardo Ramírez, director de Gestión de Riesgo de Barrancabermeja. Por ahora, no hay una fecha clara para la reapertura, lo que mantiene la incertidumbre entre los usuarios de la vía. Las autoridades se insiste en no intentar pasar por el sector afectado ni tomar rutas improvisadas que puedan poner en riesgo la vida. Mientras tanto, se espera que en las próximas horas se anuncien posibles vías alternas o medidas para mitigar el impacto del cierre. La situación vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de este corredor vial frente a factores externos y la importancia de contar con rutas seguras y en buen estado para garantizar la conectividad de toda la región.
Unos 400 cerdos fueron encontrados muertos en una granja de Austria, muchos de ellos en avanzado estado de descomposición, durante una inspección policial motivada por las denuncias de vecinos debido a los fuertes malos olores que provenían de la explotación.El hallazgo se produjo en una granja situada a unos 110 kilómetros al oeste de Viena, donde las autoridades también encontraron 88 animales que todavía estaban con vida. Los cerdos fueron retirados del lugar y trasladados a explotaciones cercanas para recibir atención.Las autoridades investigan ahora las condiciones en las que se encontraban los animales y las circunstancias que llevaron a la muerte de cientos de ejemplares. El propietario de la explotación fue denunciado por maltrato animal y la granja quedó clausurada.Investigan qué ocurrió con los cerdos muertosLa inspección comenzó después de que residentes de la zona alertaran sobre los malos olores procedentes de la granja. Al ingresar al establecimiento, los agentes encontraron una gran cantidad de animales muertos, algunos de ellos en avanzado estado de descomposición.De acuerdo con fuentes policiales citadas por la agencia austríaca APA, el responsable de la explotación gestionaba la granja por su cuenta. Las autoridades consideran que podría atravesar problemas psicológicos, aunque esta circunstancia forma parte de las primeras hipótesis y deberá ser determinada por las investigaciones correspondientes.Algunos medios locales señalan que el propietario podría haber dejado de alimentar a los animales desde comienzos de este año. Esta información todavía forma parte de las indagaciones sobre las condiciones en las que permanecieron los cerdos.Faltan cerca de 1.000 animales del registro oficialUno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores es la diferencia entre el número de animales que figuraban en los registros oficiales y los encontrados durante la inspección.Según APA, alrededor de 1.000 cerdos no aparecen en el recuento realizado en la explotación. Además, los agentes localizaron huesos entre los restos hallados en la granja.Ante esta situación, las autoridades no descartan que algunos de los animales pudieran haber recurrido al canibalismo como consecuencia de la falta de alimento. Sin embargo, se trata de una hipótesis que deberá ser esclarecida mediante la investigación y las pruebas correspondientes.La presencia de los huesos y la ausencia de una parte importante de los animales registrados han llevado a los investigadores a ampliar las pesquisas para determinar qué ocurrió en la explotación.88 cerdos fueron encontrados con vidaEn medio de las condiciones detectadas en la granja, los equipos que participaron en la intervención encontraron 88 cerdos vivos. Los animales fueron retirados de la explotación y distribuidos en otras granjas de la zona, donde quedaron bajo resguardo después de que las autoridades clausuraran el establecimiento.La intervención permitió evitar que estos ejemplares permanecieran en las mismas condiciones que los animales que murieron. Las autoridades deberán determinar ahora el estado de salud de los animales supervivientes y establecer las circunstancias en las que permanecieron en la explotación.El propietario fue denunciado por maltrato animalEl responsable de la granja fue denunciado por maltrato animal, mientras que las instalaciones quedaron clausuradas tras la intervención policial. La investigación deberá establecer, entre otros aspectos, durante cuánto tiempo los animales estuvieron sin recibir alimentación adecuada, qué ocurrió con los ejemplares que no fueron encontrados y cuáles fueron las causas concretas de las muertes.El caso ha generado atención en Austria debido a la magnitud del hallazgo y a las condiciones en las que fueron localizados los animales. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las responsabilidades correspondientes.
La Lotería del Tolima oficializó este lunes el aplazamiento de su sorteo número 4182, el cual estaba programado para realizarse durante la jornada. La entidad informó que la determinación responde a una “calamidad presentada en Colombia” durante la mañana de hoy, aunque no ofreció detalles adicionales sobre la naturaleza específica del suceso que motivó la medida.A través de un comunicado oficial dirigido a distribuidores, vendedores, loteros y asesores comerciales, la organización precisó que la nueva fecha y hora para el desarrollo del sorteo aún están por confirmarse.Para tranquilidad de los apostadores y de la red de comercialización, la Lotería del Tolima aclaró que el sorteo se llevará a cabo utilizando exactamente la misma billetería que ya se encuentra en circulación. En consecuencia, la entidad subrayó que la venta de billetes y fracciones continuará abierta y plenamente vigente hasta que se establezca el nuevo cronograma para el evento.La dirección de la institución indicó que esta decisión se toma en cumplimiento de su compromiso con el “juego legal, la transparencia, el bienestar y la tranquilidad” de todos los integrantes de su familia comercial. Asimismo, la Lotería del Tolima habilitó la línea telefónica 3125929517 para atender cualquier inquietud o requerimiento de información adicional por parte de sus colaboradores y clientes.Precio del billete de la Lotería del TolimaEl billete de la Lotería del Tolima tiene un valor de $12.000 y está compuesto por tres fracciones de $4.000 cada una.El producto puede adquirirse en los puntos Gana Gana y en más de 10.000 puntos autorizados en Colombia, incluidos establecimientos de Efecty, Gelsa y Codesa.La Lotería del Tolima realiza sus sorteos todos los lunes a las 10:30 p. m. Si el lunes es festivo, el sorteo se lleva a cabo el martes, en el mismo horario.La transmisión puede seguirse a través del canal P&C de Ibagué y de la página oficial de Facebook de la Lotería del Tolima.
La Lotería de Cundinamarca anunció oficialmente que el sorteo número 4815, originalmente programado para este lunes 10 de agosto, fue pospuesto para el próximo viernes 14 de agosto. La entidad informó que la decisión responde a una "calamidad" ocurrida durante la mañana de hoy en el territorio colombiano, sin precisar detalles adicionales sobre la naturaleza del evento.Según el comunicado emitido por la entidad, el sorteo se llevará a cabo en su nuevo horario a las 11:15 p.m. La Lotería enfatizó que esta modificación en su calendario operativo busca salvaguardar su compromiso con el juego legal, la transparencia y el bienestar de sus apostadores en todo el país.Para los usuarios que requieran información adicional o tengan inquietudes sobre el proceso, la organización ha dispuesto el número de WhatsApp 313 800 3929 como canal directo de atención al cliente.¿A qué hora juega la Lotería de Cundinamarca?La Lotería de Cundinamarca realiza sus sorteos todos los lunes a las 10:30 p. m. En caso de que el lunes sea festivo, el sorteo se realiza el martes, también a las 10:30 p. m.La transmisión puede seguirse a través de la página oficial de Facebook de la Lotería de Cundinamarca.Los billetes se comercializan mediante canales autorizados como Lottired, Loti Colombi y Paga Todo, además de los puntos físicos habilitados por esta última red.Más de dos siglos de historiaLa Lotería de Cundinamarca tiene una trayectoria que se remonta al 16 de febrero de 1812, fecha en la que realizó su primer sorteo bajo el nombre de Lotería Popular de Cundinamarca.Con más de dos siglos de historia, se mantiene como una de las loterías con mayor tradición en Colombia.
La tierra sigue temblando en territorio colombiano, en los últimos minutos se presentaron dos sismos en el Pacífico, el primero a las 2:52 de la mañana de magnitud 3.2 con epicentro en Itsmina, Chocó, el segundo a las 4:03 de la mañana, de magnitud 3.1 en el Océano Pacífico. Terremoto en Colombia deja al menos 132 muertos, hospitales desbordados y toques de quedaAl menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de "desastre nacional".El terremoto se produjo a las 07:34 de la mañana y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.
La sostenibilidad en la industria hotelera ha dejado de medirse únicamente por indicadores ambientales. Aunque la reducción del consumo de agua, energía o plásticos sigue siendo una prioridad, cada vez cobra más fuerza un enfoque que también busca generar oportunidades para las comunidades, promover la inclusión laboral y fortalecer el trabajo conjunto con organizaciones sociales.Así lo explicó Agustina Nadellini, líder de Up for People en América, quien considera que el reto del sector es demostrar que la sostenibilidad no puede limitarse al discurso, sino traducirse en acciones que tengan un impacto real sobre las personas.Uno de los ejes de este modelo es el voluntariado corporativo. A través de diferentes jornadas durante el año, colaboradores participan en actividades con fundaciones que apoyan a niños en condición de vulnerabilidad, entregando alimentos, juguetes y otros insumos. A esto se suman iniciativas de economía circular, en las que la ropa donada por los propios empleados se intercambia por alimentos no perecederos que posteriormente son destinados a organizaciones sociales.La inclusión laboral también hace parte de esta transformación. En Colombia, por ejemplo, se desarrollan programas que facilitan el acceso al empleo de personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual, en alianza con fundaciones especializadas. El propósito es ofrecer oportunidades de trabajo formal que contribuyan a su autonomía económica y a una mayor inclusión en el mercado laboral.Otra de las iniciativas busca brindar apoyo a familias con niños que deben desplazarse para recibir tratamientos médicos o cumplir actividades organizadas por fundaciones. La idea es que los menores puedan permanecer acompañados por sus familiares durante estos procesos, aprovechando la infraestructura hotelera como una herramienta de apoyo.Nadellini explicó que el impacto de estos programas se mide a través de indicadores como el número de beneficiarios, voluntarios y donaciones, además de la capacidad de adaptar las iniciativas a las necesidades específicas de cada comunidad.Este modelo hace parte de la estrategia de sostenibilidad de Minor Hotels, que divide su trabajo entre los programas Up for Planet, enfocado en el cuidado del medio ambiente, y Up for People, orientado al desarrollo de las comunidades. "La sostenibilidad llegó para quedarse. No solo se trata de cuidar el planeta, sino también de construir comunidades más fuertes, inclusivas y con mejores oportunidades para las futuras generaciones", concluyó Nadellini.