Las autoridades de gestión del riesgo de Santander encendieron las alertas por la disminución de los caudales de los principales ríos del departamento, situación atribuida a las altas temperaturas y a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, los principales afluentes monitoreados presentan niveles por debajo de sus cotas de desbordamiento, reflejando una reducción en sus caudales.Entre los registros se destacan el río Magdalena, con un nivel de 1,18 metros en Barrancabermeja y 2,96 metros en Puerto Wilches; el río Lebrija, con 2,94 metros en la estación San Rafael; el Carare, con 2,00 metros en Puerto Araujo; el Suárez, con 1,50 metros en San Benito; el Chicamocha, con 3,28 metros en Capitanejo; el Sogamoso, con 2,30 metros en Puente Sogamoso; y el río de Oro, con 0,85 metros en Piedecuesta.Aunque los niveles no representan riesgo de inundación, las autoridades advierten que la reducción del recurso hídrico puede afectar el abastecimiento de agua, incrementar el riesgo de incendios forestales y generar impactos en las actividades agropecuarias.La Gobernación de Santander mantiene un monitoreo permanente sobre las fuentes hídricas e hizo un llamado a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo para reforzar las medidas de prevención, promover el uso eficiente del agua y mantener activos los planes de contingencia ante la temporada seca.En los últimos días, Santander ha registrado un aumento de las temperaturas y una disminución de las lluvias, condiciones que han favorecido la ocurrencia de incendios forestales en municipios como Barrancabermeja, Rionegro y Floridablanca, además de afectar los niveles de los ríos del departamento. Las autoridades ambientales y de gestión del riesgo mantienen la alerta por la posible intensificación del fenómeno de El Niño, por lo que recomiendan evitar las quemas, proteger las fuentes hídricas y hacer un uso responsable del agua para mitigar los efectos de la temporada seca.
La temporada seca y las alteraciones en el cauce del río Magdalena continúan generando emergencias en Santander. En Puerto Wilches, 63 metros lineales del jarillón del casco urbano presentan un grave proceso de erosión que ya afecta a cuatro viviendas, obligando a las autoridades a implementar medidas urgentes para proteger a las familias damnificadas.El director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, Eduardo Sánchez, informó que el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo activó las acciones necesarias para atender la emergencia y adelantar la reubicación preventiva de las personas afectadas.“En Puerto Wilches se presenta una situación de erosión en el jarillón del casco urbano, son 63 metros lineales afectados que provocan daños en cuatro viviendas, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo ya adelantó todas las medidas de reubicación de estas familias y las acciones de prevención. Desde el departamento estamos coordinando los informes correspondientes para determinar las afectaciones y hacer las caracterizaciones de las familias, aún adelantamos censo”, señaló el funcionario.Desde la Alcaldía de Puerto Wilches, informaron que avanzan las acciones para mitigar el proceso erosivo, entre las medidas adoptadas se encuentran los trabajos de intervención mediante el hincado de tubería en el sector donde anteriormente se encontraba ubicada la boya de Ecopetrol, con el propósito de contener el avance del río Magdalena y evitar mayores afectaciones.De igual manera, en el municipio de Guadalupe, las fuertes tormentas eléctricas ocasionaron daños en más de 26 viviendas y afectaciones en la cubierta de la estación de Policía.Las autoridades departamentales realizan la evaluación de los daños y el censo de las familias afectadas para determinar las ayudas que serán necesarias próximamente.Finalmente, Eduardo Sánchez advirtió que las altas temperaturas asociadas al Fenómeno del Niño ya han provocado algunos incendios forestales en Santander, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención.Entre las recomendaciones entregadas por las autoridades se encuentran evitar las fogatas durante los tradicionales paseos de olla, no realizar quemas controladas sin autorización, no arrojar colillas de cigarrillo en zonas secas y hacer un uso responsable del recurso hídrico.Los organismos de gestión del riesgo mantienen el monitoreo permanente en los municipios afectados y no descartan nuevas medidas preventivas ante las condiciones climáticas que enfrenta el departamento.
Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Puerto Wilches, Santander, provocaron una grave emergencia que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública, luego del colapso de una muralla de protección del río Magdalena que puso en riesgo varias viviendas del municipio.Según las autoridades, el incremento del caudal del río Magdalena ocasionó que parte de su cauce se desviara, generando una fuerte socavación que comprometió la estabilidad de la estructura de contención ubicada en la calle 7 con carrera 1, en el sector conocido como La Boya de Ecopetrol."Como consecuencia de la emergencia, siete familias tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva debido a los daños ocasionados en sus viviendas y al riesgo de nuevos colapsos en la zona", dijo el alcalde José Elías Muñoz. Con el propósito de atender la situación, la Administración Municipal convocó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo con la participación de las entidades competentes para evaluar el alcance de la calamidad y definir las acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.Tras la reunión, las autoridades anunciaron la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinará la atención de la emergencia directamente en el territorio. Asimismo, se establecieron las primeras medidas para iniciar las labores de intervención, mitigar las afectaciones y proteger a la población que permanece en riesgo.Mientras tanto, los organismos de socorro y las autoridades municipales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río Magdalena y la estabilidad del terreno para evitar que la situación se agrave.Puerto Wilches enfrenta una de las emergencias más complejas de la actual temporada de lluvias en Santander. El aumento del nivel del río Magdalena ha generado procesos de erosión y socavación en diferentes puntos del municipio, afectando la infraestructura de protección contra inundaciones. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la movilización de recursos y la ejecución de obras de emergencia para reducir el riesgo sobre las comunidades asentadas en las riberas del río Magdalena en Santander.
La temporada de paseos familiares y visitas a balnearios naturales volvió a dejar una dolorosa tragedia en Santander. Dos menores de edad, de 17 y 13 años, perdieron la vida por inmersión en hechos ocurridos durante el fin de semana en los municipios de San Vicente de Chucurí y Coromoro.El primer caso se registró en San Vicente de Chucurí, donde un joven de 17 años fue arrastrado por la corriente mientras disfrutaba de un balneario del municipio. Tras varias horas de búsqueda, organismos de socorro lograron recuperar el cuerpo sin vida del adolescente.La información fue confirmada por Pedro Conde, jefe de la Sala de Crisis de Gestión del Riesgo de Santander, quien indicó que las labores de búsqueda y rescate estuvieron a cargo de la Defensa Civil.La segunda tragedia ocurrió en el municipio de Coromoro, específicamente en la quebrada La Ensalada, sector conocido como Pozo Tres Peñas, ubicado en la vereda Anacal Bajo del corregimiento de Cincelada.Según el reporte de las autoridades, el hecho se presentó hacia las 2:20 de la tarde del domingo cuando un menor de 13 años compartía un paseo familiar junto a su abuela y un primo. De acuerdo con versiones preliminares, el niño ingresó al afluente y habría sido arrastrado o succionado por la corriente, sin lograr regresar a la superficie.La emergencia fue reportada minutos después a la estación de Policía de Cincelada. Uniformados y habitantes del sector iniciaron las labores de búsqueda, que posteriormente contaron con el apoyo de organismos de socorro, permitiendo la recuperación del cuerpo.Estos hechos se presentan en medio de los constantes llamados de las autoridades departamentales para extremar las medidas de precaución en ríos, quebradas y balnearios naturales, especialmente durante fines de semana y temporadas de alta afluencia de visitantes.Los organismos de gestión del riesgo reiteraron la importancia de supervisar permanentemente a menores de edad, evitar el ingreso a zonas profundas o de corrientes fuertes y atender las recomendaciones de seguridad para prevenir nuevas emergencias en los afluentes del departamento.
La erosión provocada por el río Magdalena encendió las alarmas en el corredor vial que conecta a Santander con Antioquia, luego de que se evidenciaran fallas en la infraestructura de acceso al puente Guillermo Gaviria Correa, una de las conexiones más importantes entre Barrancabermeja y Yondó.Ante la situación, la Concesionaria Ruta del Cacao activó los protocolos de atención de emergencias y puso en marcha acciones de mitigación para proteger la estructura y garantizar la seguridad de los usuarios que transitan por el corredor vial.De acuerdo con las evaluaciones técnicas preliminares, la afectación se presenta en el acceso al puente en sentido Yondó–Barrancabermeja, donde se registra pérdida de banca y deterioro del terraplén debido a la socavación lateral generada por la fuerza del río Magdalena.La concesión explicó que el fenómeno obedece a cambios en la dinámica natural del afluente sobre las zonas inundables donde se encuentran ubicados el estribo izquierdo y el acceso al puente, situación que ha acelerado los procesos erosivos en el sector.Como medida de respuesta inmediata, se adelantan labores de estabilización temporal mediante la instalación de grandes volúmenes de roca, conformación de rellenos de soporte y adecuación de una base modular para reforzar la zona comprometida. Estas obras buscan disminuir la velocidad de erosión, proteger la infraestructura y evitar que la emergencia se agrave mientras se estructuran soluciones definitivas.Las autoridades también mantienen monitoreo permanente sobre el comportamiento del río y el estado de la estructura, con el fin de garantizar la movilidad y prevenir riesgos para conductores y transportadores que utilizan diariamente esta vía.El puente Guillermo Gaviria Correa hace parte de la Unidad Funcional 1 del corredor vial concesionado Ruta del Cacao y constituye un paso estratégico para la conexión entre el Magdalena Medio santandereano y el departamento de Antioquia.La región ha enfrentado históricamente problemas de erosión y socavación asociados a las crecientes y cambios en el cauce del río Magdalena, fenómeno que afecta obras de infraestructura ubicadas en zonas de influencia directa del afluente.La Concesionaria Ruta del Cacao informó que continúa trabajando junto con especialistas y entidades competentes en la evaluación técnica del problema para definir una solución definitiva que garantice la estabilidad de la estructura y la seguridad de los usuarios del corredor vial.
Una falla mecánica en el sistema de gobierno de una embarcación sería la causa de una emergencia fluvial que se registró este fin de semana en el río Magdalena, tras el volcamiento de una embarcación con pasajeros que cubría la ruta Magangué-Barrancabermeja.De acuerdo a la Armada Nacional, la emergencia se registró a la altura del municipio de Pinillos, en el sur de Bolívar y, tras evidenciar una falla, y en un intento del conductor por aproximarse a la orilla, el desplazamiento de los ocupantes hacia uno de los costados de la embarcación, habría provocado el volcamiento y posterior hundimiento de la nave.El rescateLa rápida reacción de unidades de la Brigada de Infantería de Marina No. 1, adscrita a la Fuerza Naval del Caribe, y de los pobladores de la zona, que acudieron a brindar su ayuda, permitió rescatar con vida a todos los ocupantes de la embarcación. En total fueron rescatadas 14 personas.“Unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina desplegadas en el área, acudieron al lugar e iniciaron labores de búsqueda y rescate, logrando salvaguardar la vida de 14 personas. La operación contó además con el apoyo de pobladores que transitaban por la zona”, indicó la Armada Nacional.Finalmente, la embarcación también fue recuperada y trasladada a otro sector, lo que permitió restablecer la normalidad en el tránsito en el esta zona del río Magdalena.
En el corazón de Colombia, donde el calor húmedo abraza las riberas del río más importante del país, el Magdalena Medio está dejando de ser visto únicamente como el epicentro de la industria petrolera para consolidarse como un refugio de biodiversidad sin precedentes.Un reciente informe de gestión ambiental de Ecopetrol revela una cifra que sorprende: más de 2.400 especies de fauna y flora se han identificado y protegido en esta región, marcando un avance significativo en la conservación ecológica.En este ecosistema estratégico para toda la región del Magdalena Medio, el Proyecto Vida Silvestre ha volcado sus esfuerzos en proteger a íconos del territorio como el majestuoso Paujil de Pico Azul, el manatí del Caribe, el bagre rayado del Magdalena y el Choibo o marimonda. Estos habitantes de la selva y el río enfrentan amenazas históricas como la cacería, la pesca no regulada y la deforestación, pero hoy encuentran en las ecoreservas y en los programas de monitoreo comunitario un escudo contra la degradación.Por si fuera poco, en su reciente informe Ecopetrol informó que la industria alcanzó una transformación en sus procesos, pues “la Empresa ha logrado reducir en un 21% el uso de agua en sus procesos industriales” desde el año 2019. Esta eficiencia hídrica permite que millones de metros cúbicos permanezcan en sus fuentes naturales, alimentando los complejos fangosos donde especies endémicas encuentran su hogar.A través del plan de “agua neutralidad” y el fortalecimiento de medios de vida sostenibles para las familias locales, el Magdalena Medio se proyecta hoy como un modelo de desarrollo donde el capital natural es el activo más valioso. La meta de deforestación neta cero y la protección integral de este santuario le dan una nueva oportunidad no sólo a las especies, sino a las comunidades ribereñas que han aprendido a convivir en medio de estos ecosistemas.
Una grave problemática ambiental mantiene en alerta a más de 650 habitantes del corregimiento San Rafael de Chucurí, en Barrancabermeja, donde la erosión del río Magdalena avanza desde hace más de 15 años y amenaza con empeorar.Durante una reciente visita técnica liderada por autoridades de gestión del riesgo, se evidenció que la socavación afecta cerca de un kilómetro de la ribera, impactando viviendas, vías y obligando a varias familias a desplazarse de la zona.El director encargado de Gestión del Riesgo, Eduardo Ramírez Alipio, explicó que la problemática no solo afecta la margen derecha del río, sino también una ciénaga cercana, cuya distancia se ha reducido considerablemente en el último año, incrementando el riesgo para la comunidad.“Estamos articulando todas las capacidades de la Alcaldía de Barrancabermeja para atender la situación en la margen derecha del río, donde se viene generando un proceso de socavación. Con la información técnica recolectada, buscaremos una consultoría que permita definir soluciones definitivas, con el apoyo de entidades como Cormagdalena, la CAS y otras del orden departamental y nacional”, señaló Alipio.Las lluvias registradas en lo corrido de 2026 han acelerado el deterioro del terreno, agravando el panorama y aumentando la amenaza para los habitantes del sector.Además del impacto social, la situación podría generar consecuencias ambientales y económicas, debido a la posible afectación a la pesca y la seguridad alimentaria en la región, así como el riesgo sobre infraestructura como oleoductos que atraviesan la zona.Ante este panorama, las autoridades avanzan en estudios técnicos y en la articulación institucional para buscar una solución definitiva, mientras la comunidad continúa a la espera de acciones concretas que frenen el avance de la erosión.
En un plazo aproximado de ocho días podría restablecerse el paso por el puente Guillermo Gaviria Echeverri, que comunica a Barrancabermeja con Yondó, luego de la emergencia ocasionada por la socavación del río Magdalena que afectó uno de los accesos a la estructura.La Alcaldía de Barrancabermeja informó que, tras una revisión técnica realizada en la zona, se determinó que el daño se concentra en uno de los estribos del puente, donde la fuerza del río generó pérdida de banca y debilitamiento del terreno.Según explicó el director (e) de Gestión del Riesgo y Desastres, Eduardo Ramírez Alipio, desde el mismo momento en que se presentó la emergencia se activaron los análisis técnicos y se coordinaron acciones con la concesión Ruta del Cacao, que proyecta una intervención rápida para recuperar la movilidad en este corredor clave del Magdalena Medio.El funcionario indicó que la solución contempla trabajos de relleno, estabilización del terreno y adecuación del tramo afectado, lo que permitiría habilitar el paso en un plazo cercano a ocho días, si las condiciones climáticas lo permiten.Mientras avanzan las labores, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a evitar desplazamientos innecesarios por este sector, debido al riesgo que aún representa la zona intervenida.Adicionalmente, se solicitó una inspección estructural completa del puente, teniendo en cuenta antecedentes de impactos por embarcaciones fluviales, con el fin de garantizar que no existan afectaciones adicionales que comprometan la seguridad de los usuarios.Este corredor vial es fundamental para la conexión entre Santander y Antioquia, por lo que su pronta recuperación es clave para la movilidad, el comercio y el transporte de carga en la región.Las autoridades mantienen monitoreo permanente del nivel del río Magdalena y del comportamiento del terreno mientras continúan las obras de emergencia
Un nuevo golpe a la movilidad en Santander y el Magdalena Medio se registra desde este 16 de marzo, luego de que se confirmara el cierre total de la vía que comunica a Barrancabermeja y Yondó.La restricción se presenta en el sector del puente Guillermo Gaviria Echeverry, a la altura del PR9+120, donde se detectaron afectaciones en la estructura de la calzada, específicamente en uno de sus estribos. Esta situación obligó a las autoridades y a la concesionaria Ruta del Cacao a suspender completamente el paso de vehículos para evitar riesgos mayores. El cierre no es menor. Se trata de uno de los corredores más importantes de la región, utilizado a diario por transportadores, comerciantes y habitantes que dependen de esta vía para movilizarse entre el área metropolitana de Bucaramanga y el puerto petrolero. La interrupción ya empieza a generar retrasos, sobrecostos y complicaciones en la movilidad. Equipos técnicos se encuentran en la zona evaluando la magnitud del daño y definiendo qué tipo de intervención se requiere. “Se suspende el tránsito de vehículos de carga, así como de vehículos livianos y de pasajeros. Son miles de personas las que diariamente transitan por esta vía. Hay muchas actividades en común entre los municipios, como el comercio y el desplazamiento de personas a citas médicas”, señaló Eduardo Ramírez, director de Gestión de Riesgo de Barrancabermeja. Por ahora, no hay una fecha clara para la reapertura, lo que mantiene la incertidumbre entre los usuarios de la vía. Las autoridades se insiste en no intentar pasar por el sector afectado ni tomar rutas improvisadas que puedan poner en riesgo la vida. Mientras tanto, se espera que en las próximas horas se anuncien posibles vías alternas o medidas para mitigar el impacto del cierre. La situación vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de este corredor vial frente a factores externos y la importancia de contar con rutas seguras y en buen estado para garantizar la conectividad de toda la región.
La sostenibilidad en la industria hotelera ha dejado de medirse únicamente por indicadores ambientales. Aunque la reducción del consumo de agua, energía o plásticos sigue siendo una prioridad, cada vez cobra más fuerza un enfoque que también busca generar oportunidades para las comunidades, promover la inclusión laboral y fortalecer el trabajo conjunto con organizaciones sociales.Así lo explicó Agustina Nadellini, líder de Up for People en América, quien considera que el reto del sector es demostrar que la sostenibilidad no puede limitarse al discurso, sino traducirse en acciones que tengan un impacto real sobre las personas.Uno de los ejes de este modelo es el voluntariado corporativo. A través de diferentes jornadas durante el año, colaboradores participan en actividades con fundaciones que apoyan a niños en condición de vulnerabilidad, entregando alimentos, juguetes y otros insumos. A esto se suman iniciativas de economía circular, en las que la ropa donada por los propios empleados se intercambia por alimentos no perecederos que posteriormente son destinados a organizaciones sociales.La inclusión laboral también hace parte de esta transformación. En Colombia, por ejemplo, se desarrollan programas que facilitan el acceso al empleo de personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual, en alianza con fundaciones especializadas. El propósito es ofrecer oportunidades de trabajo formal que contribuyan a su autonomía económica y a una mayor inclusión en el mercado laboral.Otra de las iniciativas busca brindar apoyo a familias con niños que deben desplazarse para recibir tratamientos médicos o cumplir actividades organizadas por fundaciones. La idea es que los menores puedan permanecer acompañados por sus familiares durante estos procesos, aprovechando la infraestructura hotelera como una herramienta de apoyo.Nadellini explicó que el impacto de estos programas se mide a través de indicadores como el número de beneficiarios, voluntarios y donaciones, además de la capacidad de adaptar las iniciativas a las necesidades específicas de cada comunidad.Este modelo hace parte de la estrategia de sostenibilidad de Minor Hotels, que divide su trabajo entre los programas Up for Planet, enfocado en el cuidado del medio ambiente, y Up for People, orientado al desarrollo de las comunidades. "La sostenibilidad llegó para quedarse. No solo se trata de cuidar el planeta, sino también de construir comunidades más fuertes, inclusivas y con mejores oportunidades para las futuras generaciones", concluyó Nadellini.
Saber qué hacer y cómo reacciona el cuerpo tras el sismo de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en Colombia es clave para recuperar la tranquilidad. El evento, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, se percibió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales, convirtiéndose en el más fuerte de la última década en el país, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).Frente a sensaciones físicas persistentes como la percepción de que el suelo se sigue moviendo, Denisse Morales, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, explicó las causas médicas de este fenómeno y estructuró pautas de manejo emocional.Qué es el síndrome de mareo postsismoLa especialista señaló que manifestaciones como mareo, taquicardia, insomnio, dificultad para concentrarse o temor a ingresar a edificios responden a una activación del sistema de alarma del cuerpo para protegerse.De acuerdo con un estudio publicado en 2021 por la revista científica PLOS ONE sobre los terremotos de Kumamoto (Japón, 2016) citado por la institución, de 4.231 personas encuestadas, 1.543 mantuvieron la sensación de mareo posterior al evento. Este fenómeno combina la respuesta del oído interno, encargado del equilibrio, el sistema nervioso y factores emocionales como la ansiedad.Las réplicas del movimiento telúrico reactivan temporalmente la vigilancia del organismo, por lo que la calma suele retornar de forma paulatina.Cinco consejos psicológicos tras el temblor de 7.4Para controlar la respuesta de alerta sin descuidar las medidas de prevención ante posibles réplicas, Morales entregó cinco recomendaciones prácticas:Anclar el cuerpo: sentarse con ambos pies apoyados firmemente en el piso, fijar la vista en un punto fijo de la pared y nombrar en voz alta cinco objetos a su alrededor para devolver estabilidad al cerebro.Alargar la exhalación: inhalar contando hasta cuatro y expulsar el aire lentamente contando hasta seis. Repetir la secuencia durante dos minutos para bajar las pulsaciones del corazón.Limitar el uso del teléfono celular: revisar de forma puntual las fuentes oficiales del SGC y la UNGRD, evitando la sobreexposición a imágenes o videos de la emergencia que incrementen la ansiedad.Hablar con claridad a los niños: explicarles con palabras sencillas lo ocurrido y las acciones a seguir si vuelve a temblar, manteniendo las rutinas habituales de alimentación y sueño.Estructurar un plan de acción: Definir un punto de encuentro familiar, despejar las vías de evacuación de la vivienda y alistar una maleta de emergencia con agua, botiquín, linterna, radio y documentos.¿Cuándo solicitar atención médica o psicológica?El análisis académico establece que se debe buscar ayuda profesional si los síntomas no ceden al cabo de una semana; si la persona no logra dormir, comer o laborar; si existe evasión a ingresar a inmuebles o si un menor de edad registra regresiones conductuales.Asimismo, si el mareo se acompaña de vómito intenso, zumbidos constantes o pérdida de audición, la recomendación es acudir a valoración médica para descartar cuadros de vértigo y evitar la automedicación.El Ministerio de Salud cuenta con la línea gratuita 106 para atención en salud mental las 24 horas, mientras que las emergencias inmediatas se atienden a través del número 123.
Como consecuencia del terremoto registrado en Colombia y con el propósito de proteger la integridad de colaboradores, empresarios y usuarios, las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura modificaron temporalmente la atención presencial en sus sedes. La medida se mantendrá mientras se adelantan las inspecciones técnicas para determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones y establecer las reparaciones locativas que sean necesarias.La decisión fue adoptada en el marco de lo establecido por la Circular Externa 100-000002 de 2022 de la Superintendencia de Sociedades, que permite a las cámaras de comercio modificar temporalmente la atención presencial cuando se presentan circunstancias extraordinarias o situaciones de fuerza mayor. Sin embargo, la normativa establece que estas entidades deben garantizar la continuidad de los servicios mediante sus canales virtuales e informar oportunamente a los usuarios y a la autoridad de supervisión sobre cualquier modificación en la prestación del servicio.Por esta razón, los servicios registrales y demás trámites a cargo de las Cámaras de Comercio no quedan suspendidos. Los empresarios y ciudadanos podrán continuar realizando sus diligencias a través de los canales virtuales habilitados por cada entidad, los cuales se encuentran disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.La modificación temporal de la atención presencial aplica para las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura. En cada una de estas ciudades se adelantan las respectivas verificaciones técnicas para establecer si las instalaciones presentan afectaciones derivadas del movimiento telúrico y determinar las condiciones necesarias para retomar la atención al público de manera segura.De acuerdo con la información suministrada por la Red de Cámaras de Comercio de Colombia, la atención presencial será restablecida una vez finalicen las inspecciones y se compruebe que existen las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios. Cualquier cambio en los horarios o en las condiciones de atención será comunicado por cada Cámara de Comercio mediante sus canales oficiales.Finalmente, la Red de Cámaras de Comercio recomendó consultar los sitios web y las redes sociales oficiales de cada entidad para conocer el estado de la atención presencial y acceder a los canales virtuales disponibles para realizar trámites y servicios mientras se normaliza la atención en las sedes físicas.
El Operador Nacional de Juegos realizó el sorteo del Baloto y Baloto Revancha correspondiente a este lunes, 10 de agosto de 2026, dos de los juegos de azar con los premios acumulados más altos del país.En esta jornada, miles de colombianos estuvieron atentos a los resultados con la expectativa de quedarse con el premio mayor. A continuación, puede consultar los números ganadores de ambas modalidades y conocer cómo quedaron los acumulados para el siguiente sorteo.Números ganadores del Baloto y Baloto RevanchaEstos son los resultados del sorteo de este lunes, 10 de agosto de 2026.BalotoNúmeros ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19.Super Balota: 14.Baloto RevanchaNúmeros ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09.Super Balota: 03.¿Cómo quedaron los premios del Baloto y Revancha?Si bien el resultado del premio mayor se conoce al finalizar el sorteo, el Operador Nacional de Juegos también publica el balance de ganadores en cada una de las categorías de premiación, desde los cinco aciertos con Super Balota hasta los premios por aproximaciones.En esta publicación se actualizarán el número de ganadores, los valores entregados en cada categoría y el reporte oficial de premiación una vez la información sea divulgada.¿Cuánto está acumulado el Baloto y la Revancha?Para este lunes, 10 de agosto de 2026, el Baloto ofrece un premio acumulado de $52.000 millones, mientras que la modalidad Revancha entrega un acumulado de $10.000 millones.En caso de que no se registre un ganador del premio mayor, ambos acumulados aumentarán para el próximo sorteo, programado para el miércoles, de acuerdo con el calendario oficial del juego.Los jugadores pueden verificar sus resultados y validar los tiquetes adquiridos en los puntos de venta autorizados o mediante los canales oficiales del operador en todo el país.
El sorteo número 586 de MiLoto, jugado este lunes, 10 de agosto de 2026, dejó miles de ganadores en todo el país. En esta edición, el acumulado que estaba en juego alcanzó los $450 millones de pesos.A continuación, te mostramos los números ganadores, el desglose de premios por cantidad de aciertos y el nuevo monto acumulado para el próximo sorteo.Números ganadores de MiLoto 10 de agosto (Sorteo 586)La combinación ganadora del sorteo 586 de este lunes 10 de agosto de 2026 fue: 02 - 19 - 14 - 29 - 08.¿Cómo jugar MiLoto?Elige tus números: Selecciona 5 números del 1 al 39. Puedes elegirlos tú mismo o pedirlos de forma automática (al azar).Costo del boleto: Cada jugada tiene un costo accesible para los apostadores.¿Cómo ganar?: Ganas si aciertas a 5, 4, 3 o 2 de los números sorteados.Puntos de venta: Puedes comprar tu tiquete en los puntos autorizados de Gana, Paga Todo, Suchance, Jer, entre otros operadores de red a nivel nacional, o de forma virtual a través de la plataforma web oficial.