Exactamente en dos semanas se producirá la salida del poder de Gustavo Petro y se hará la toma de posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de la República, si todo sale como está previsto, en la ciudad de Popayán.
Este lunes en la Cámara de Representantes se discutirá la proposición que ya fue aprobada en el Senado, para que la ceremonia de cambio de gobierno se adelante en el departamento del Cauca, muy seguramente también será aprobada.
Una vez se cumpla ese trámite, comienza oficialmente la preparación del protocolo logístico y de seguridad, que no estará exento de desafíos, por ejemplo, ante la intermitencia del funcionamiento del aeropuerto de Popayán debido a la caída de cenizas del volcán Puracé.
Pero sin duda el mayor desafío que afronta la inminente posesión de Abelardo De La Espriella en el departamento del Cauca tiene que ver con la seguridad para el jefe de Estado, su familia, los 300 congresistas, los presidentes de las Altas Cortes, los jefes de los entes de control y los invitados internacionales, entre quienes estarían entre otros el secretario de Estado Marco Rubio y el rey de España Felipe VI.
Hasta ahora, la decisión más reciente del equipo del presidente electo es que se instale la sesión del Congreso para la posesión del nuevo jefe de Estado en el teatro municipal Guillermo Valencia e inmediatamente después se procedería al acto formal en el Cantón Militar José Hilario López, que está a unos diez minutos de distancia.
Desde hace varias semanas las autoridades están en alerta ante la arremetida terrorista que han intentado cometer las disidencias de “Iván Mordisco” y del ELN en Popayán, recordemos el fallido ataque con drones con explosivos en el batallón José Hilario López, sumado a que en las “goteras” de la capital de Cauca, apenas a 35 kilómetros, en El Tambo, en las últimas horas hubo una grave situación en medio de combates en los que siete militares quedaron heridos, un grupo de niños que estaban en un colegio quedaron atrapados en medio del fuego cruzado.