Las autoridades migratorias en el departamento de Antioquia no bajan la guardia en contra del turismo sexual y la explotación sexual de menores de edad. desde el aeropuerto de Rionegro, se sigue negando la entrada a estos sujetos que tiene como objetivo ese tipo de turismo, especialmente en Medellín.
El último caso de extrajeron inadmitidos en el Aeropuerto de Rionegro involucra a un grupo de cinco ciudadanos americanos que venían en un mismo vuelo, y de acuerdo con Migración Colombia, sus agentes recibieron información que indicaba que los sujetos sostienian conversaciones en el avión, donde al parecer, su viaje a Medellín era con fines de turismo sexual. Información que fue confirmada tras la entrevista migratoria de ingreso al país.
De inmediato, Migración Colombia impidió el ingreso a territorio nacional a estos cinco individuos, quienes fueron regresados a su país en un vuelo de la misma aerolínea en la que viajaban. En lo corrido de este año y con este caso, solo en Antioquia han sido inadmitidos 46 extranjeros, a nivel nacional la cifra asciende a más de 300 foráneos a los que se les niega la entrada o la permanencia en Colombia.
“Migración Colombia ha registrado trescientos diez casos de deportaciones y expulsiones de ciudadanos extranjeros en el país. Del total de casos, ciento cincuenta y siete corresponden a deportaciones y ciento cincuenta y tres a expulsiones”, dijo Gloria Arriero López, directora de Migración Colombia.
De acuerdo con Migración Colombia, dentro de las causales más comunes para llevar a cabo una deportación se encuentran irregularidades al momento del ingreso al país, uso de documentación fraudulenta, la infracción de normas migratorias, el desarrollo de actividades no autorizadas o situaciones que representan un riesgo para la seguridad nacional.
Además, es importante resaltar que la deportación es una medida que implica la prohibición de ingreso al país entre seis meses y diez años para quien sea deportado, mientras que la persona que sea expulsada, tendrá una restricción mínima de cinco años y la exigencia de visa para un eventual retorno a Colombia.