En las últimas horas la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, junto con la Fiscalía, adeñantó capturas en los municipios de Bello, Copacabana y Caldas contra tres personas vinculadas a delitos como violencia sexual, explotación sexual de menores de edad y extorsión a través de medios digitales.
El primer caso es la captura en el municipio de Caldas de un hombre de 70 años de edad, el cual presuntamente se habría valido de su condición de docente en una institución educativa de Medellín para ofrecer dinero a estudiantes menores de edad a cambio de actos de naturaleza sexual y material con contenido erótico.
Durante el proceso investigativo se logró establecer la existencia de tres víctimas, así como evidenciar transferencias de dinero realizadas mediante plataformas digitales como contraprestación por estas conductas ilícitas.
"Los hechos transcurrieron en la vigencia 2025 en una institución educativa de la ciudad de Medellín. Estas labores investigativas permitieron identificar a tres víctimas, quienes recibieron todo el acompañamiento de los equipos interdisciplinarios en psicología forense para evitar que fueran afectados. El capturado registra anotaciones previas por otros delitos", destacó el general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.
A la par, en Bello fue capturada una mujer de 22 años de edad por los delitos de proxenetismo con menor de edad e inducción a la prostitución. La investigación de las autoridades estableció que esta instrumentalizaba adolescentes entre los 14 y 16 años para sostener encuentros sexuales con adultos a cambio de dinero. Los hechos investigados se remontan al año 2024 y, hasta el momento, se han documentado judicialmente al menos tres víctimas.
El último caso fue adelantado por unidades del Gaula capturaron en el municipio de Copacabana a un hombre de 39 años de edad, quien tenía cuentas pendientes con la justicia por el delito de extorsión agravada por hechos ocurridos en Medellín.
La indagación permitió establecer que el capturado utilizaba falsas ofertas laborales para acercarse a mujeres, generar confianza y obtener fotografías íntimas. Posteriormente, empleaba este material para amenazar a las víctimas con divulgarlo si no accedían a entregar sumas de dinero, incluso de hasta ocho millones de pesos. Son por lo menos siete mujeres víctimas las que lo denunciaron.