Las recientes manifestaciones en la Universidad de Antioquia no solo generaron traumatismos para la movilidad en el norte de Medellín tras la posibilidad de enfrentamientos con artefactos explosivos entre encapuchados y la fuerza pública.
Las consecuencias de la alteración al orden público pudieron ser mucho más graves, tras conocerse que una de las personas capturadas durante los desórdenes portaba un arma de fuego que alcanzó a disparar contra la policía.
Así lo reveló el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, quien detalló que fueron las cámaras de seguridad de la zona las que permitieron hacer un seguimiento del hombre que portaba una capucha y un overol. Posteriormente abandonó la zona en un taxi y logró ser sorprendido por las autoridades en flagrancia.
"Fue capturado en flagrancia. Tenía alarma de fuego, tenía el celular envuelto en papel aluminio, tenía el overol, tenía las capuchas, tenía los las mismas prendas de vestir con la que se le hizo toda la trazabilidad. Fue presentado ante la justicia para que responda por los delitos de porte ilegal de arma de fuego y agresión a la fuerza pública", destacó.
El segundo capturado durante la jornada de manifestaciones fue un hombre que impidió el ingreso de una tanqueta de la policía al campus universitario ubicándose sobre la entrada de la calle de Barranquilla. Villa aseguró que se trató de un caso de obstrucción a la justicia, delito por lo que fue presentado ante la Fiscalía General.
En las últimas horas la Universidad de Antioquia se pronunció rechazando lo ocurrido, lo cual obligó a la suspensión de actividades en el campus, entre ellas la realización de un foro con candidatos a la rectoría del plantel. El vicerrector general, David Hernández, advirtió que previo a los desordenes circuló publicidad de carácter político.
"No tenemos una confirmación oficial de las causas o motivaciones que llevaron a este grupo de personas a manifestarse. Hay una pequeña referencia a un panfleto que que circuló, que hacía referencia a asuntos no universitarios, asuntos relacionados con ciertas ideologías políticas, los modelos capitalistas, neoliberales. Era un asunto aparentemente más general", afirmó el directivo.
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La Universidad de Antioquia también se pronunció a través de un comunicado rechazando lo ocurrido: “La institución desconoce el origen de estas personas, cuyas acciones violentas no representan en absoluto el espíritu de la comunidad, pero sí afectan gravemente el valor social, la misión educativa y el reconocimiento histórico que la Universidad ha consolidado. Cualquier manifestación violenta constituye una afrenta directa al carácter misional de la institución y a la posibilidad de debatir pacíficamente las diversas visiones de país y de mundo”, dice.