En 2013, los hermanos Santiago y Sebastián Barrientos comenzaron un negocio desde un apartamento, impulsados por una necesidad económica familiar. La muerte de su padrastro llevó a los dos a buscar una forma de generar ingresos y ayudar a su mamá que estaba en Estados Unidos.
Al principio vendían ropa a través de Facebook. La oportunidad de entrar al negocio de las gafas apareció cuando un amigo de su hermano les pidió unas. A partir de ahí comenzaron a traer productos de distintas marcas y a promocionarlos en Instagram.
“Empezamos a vender las gafas por medio de Insta. (...) Le hablamos a influenciadores y publicamos y guíamos a todo el mundo y empezó a crecer”, contó Sebastián Barrientos.
El apartamento también terminó convertido en punto de venta. La vivienda dejó de tener únicamente sus espacios habituales y pasó a funcionar como una vitrina. El crecimiento llevó posteriormente a la apertura de showrooms en Bogotá, Barranquilla y Pereira.
Con el tiempo, SBQ incorporó nuevas categorías, como perfumes y ropa. Durante la pandemia, la estrategia digital tomó mayor fuerza y permitió que el negocio continuara creciendo. Actualmente, la marca cuenta con un millón de seguidores, cerca de 100 personas trabajando y 21 tiendas en siete ciudades, de acuerdo con lo relatado por Sebastián.
La historia familiar también tuvo un capítulo particular: la madre de los hermanos se fue a Estados Unidos de manera indocumentada, mientras ellos buscaban construir el negocio en Colombia.
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¿Cómo llegó SBQ a su primera pasarela en Colombiamoda?
El camino hacia Colombiamoda tampoco fue directo. Santiago Barrientos contó que inicialmente tenían un lugar definido, un artista y patrocinadores para desarrollar la presentación. Sin embargo, cuando faltaban dos meses, el artista informó que no podía participar y, un mes antes, también perdieron al patrocinador.
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Lejos de cancelar el proyecto, decidieron buscar otra alternativa. Encontraron un espacio en el antiguo Banco de Fabricato, en el centro de Medellín, y avanzaron con modelos y música gospel. Pero cuando faltaban 15 días recibieron nuevamente una respuesta negativa: el lugar ya no podía ser utilizado.
La opción definitiva apareció en Parque Artes y Oficios, en Bello, un antiguo taller de ferrocarril donde finalmente realizaron la presentación, bautizada 'Dirigido por Dios'.
¿Qué retos hay detrás de una pasarela de moda?
La experiencia de SBQ refleja que una pasarela requiere una preparación distinta a la de una tienda. El documento entregado por la marca señala que el proceso puede tomar semanas o meses y obliga a coordinar la propuesta creativa con elementos como el styling, la música, la iluminación, el espacio y el orden de salida.
Santiago Barrientos explicó que una colección diseñada para un punto de venta no necesariamente funciona de la misma manera sobre una pasarela. El desafío está en construir una propuesta coherente y conseguir que todos los elementos comuniquen la identidad de la marca durante los pocos minutos que dura el desfile.
A esto se suma la producción. Modelos, vestuario, maquillaje, peluquería, dirección creativa, equipos técnicos y proveedores deben trabajar de manera coordinada para que cada salida ocurra en el momento previsto. En una presentación también es necesario decidir qué prendas cuentan mejor la historia de la colección y cómo convertir esa identidad en una experiencia frente al público.