En clínica de Medellín monitorean a distancia 300 pacientes con enfermedades cardiacas
Expertos aseguran que los marcapasos conectados a una red de información permiten anticiparse hasta tres semanas en complicaciones que podrían tener los usuarios.
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Mientras viajan, duermen en su casa o trabajan, alrededor de 300 pacientes con marcapasos en Medellín son monitoreados de forma remota para detectar a tiempo arritmias, fallas en dispositivos y signos tempranos de descompensación cardíaca.
En palabras coloquiales los dispositivos conocidos de toda la vida para tratar afecciones cardiacas ahora son conectados a internet, con lo que el equipo médico revisa diariamente las alertas y puede intervenir antes de que el paciente llegue a urgencias, incluso si no presenta síntomas.
El modelo permite que la información del corazón de los pacientes se transmita desde sus hogares mediante un módem o una aplicación móvil. Estos datos llegan a una plataforma que es revisada diariamente por un equipo médico, que analiza posibles señales de alerta.
De acuerdo con la cardióloga Ana María López, quien lidera la iniciativa en la Clínica Cardio VID, el sistema facilita la detección temprana de eventos como arritmias, fallas en los dispositivos o signos iniciales de descompensación cardíaca, incluso antes de que se manifieste de manera física. Esto abre la puerta a intervenciones más oportunas y evita, en algunos casos, la necesidad de acudir a servicios de urgencias.
"Implementamos un modelo estructurado de monitoreo remoto que nos permite detectar disfunción de electrodos, agotamiento de batería, descompensaciones de falla cardíaca, incluso antes de que el paciente presente los síntomas, permitiéndonos un actuar a tiempo. Estos dispositivos envían toda la información a través de un módem o una aplicación", explicó.
Según destacaron desde este centro asistencial de la capital antioqueña, uno de los aspectos más relevantes del programa es su capacidad de anticiparse a complicaciones, pues en pacientes con falla cardíaca, las alertas pueden aparecer hasta tres semanas antes de que se presente un episodio clínico.
Además, indican desde la entidad, el uso de la tecnología con este monitoreo remoto ha reducido la frecuencia de consultas presenciales, lo que resulta especialmente útil para personas que viven fuera de la ciudad o tienen dificultades para desplazarse. Según datos del programa, la gran mayoría de los pacientes puede acceder al servicio sin limitaciones significativas de conectividad.