Patrullas de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, junto con funcionarios de Migración Colombia, recorrieron en las últimas horas las calles de la vereda El Ajizal y del barrio La Unión y capturaron a varios ciudadanos de nacionalidad venezolana, quienes enfrentarán medidas administrativas para ser expulsados del país.
Según detalló la Alcaldía de Itagüí, dos de los extranjeros tienen órdenes de captura vigentes por hurto agravado, por lo que quedaron a disposición de las autoridades judiciales. También fueron individualizados otros ciudadanos extranjeros con múltiples registros en el Sistema Penal Oral Acusatorio colombiano.
Uno de los procedimientos permitió establecer que un ciudadano venezolano tenía una condena de 12 años de prisión por el delito de hurto. Durante los operativos también fue capturada en flagrancia una persona a quien se le incautó aproximadamente una libra de marihuana. El alcalde de Itagüí, Diego Torres, anunció que serán más los operativos de este tipo que se adelantarán en esa localidad del sur del área metropolitana.
"Estos operativos seguirán realizándose en toda nuestra ciudad. Esas personas que no quieran convivir con las leyes colombianas no pueden estar en el territorio. Serán expulsados por migración Colombia y la alcaldía de Itaguí articulada. Con policía nacional, ejército, gobierno americano, seguiremos trabajando", indicó.
Vale la pena mencionar que estas serían las primeras expulsiones de ciudadanos venezolanos en Antioquia, tras la orden del presidente Abelardo de la Espriella de fortalecer los controles sobre extranjeros que incumplan las normas colombianas.
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Desde Barranquilla, recientemente el jefe de Estado pidió a Migración y la Policía que empiecen los operativos coordinados para dar con los inmigrantes ilegales, en primer lugar quienes estén cometiendo delitos, pero sin dejar de lado a quienes no tienen regularizada su situación.
De La Espriella dejó claro que en el país “primero serán los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos”. Reconoció que esa "es una decisión política y administrativa", y que él la asume, pues no va a aceptar a inmigrantes irregulares, “de donde sea que vengan" y mucho menos, "si están cometiendo fechorías".