La habilitación de 36 nuevas camas hospitalarias en el departamento de Chocó llega como una bocanada de aire ante la sobreocupación que afronta el Hospital San Francisco de Asís, en Quibdó, luego de varios días con una alta demanda en el servicio de urgencias que obligó a declarar la alerta hospitalaria.
Según la Superintendencia de Salud, las camas fueron gestionadas tras una articulación liderada por la Superintendencia Delegada para Prestadores de Servicios de Salud con otras instituciones médicas del territorio.
De ese total, 17 fueron habilitadas por la Clínica Vida IPS S.A.S., entre ellas 7 pediátricas y 10 para adultos, mientras que la ESE Hospital Local Ismael Roldán Valencia dispuso otras 7 camas, distribuidas en 4 pediátricas y 3 para adultos. A estas se sumaron 12 camas pediátricas que habían sido puestas a disposición desde el inicio del plan de contingencia.
La medida se adoptó luego de que el San Francisco de Asís reportara niveles de ocupación superiores al 100 % durante la última semana. Aunque inicialmente se habló de una sobreocupación del 340 %, visitas técnicas realizadas por el ente de control los días 6 y 7 de mayo determinaron que el indicador real alcanzó el 138 %, tras evidenciarse que la ESE no había incluido en sus reportes la capacidad instalada temporal habilitada durante la contingencia.
Además de la ampliación de camas, las autoridades sanitarias coordinaron acciones para descongestionar el servicio de urgencias. Entre ellas, la remisión de 15 pacientes a otras instituciones, especialmente menores de edad, y la agilización de egresos hospitalarios mediante interconsultas y valoraciones con especialistas en medicina interna, pediatría, ortopedia y cirugía general, lo que permitió concretar 19 altas médicas.
Como parte del plan de respuesta, la Supersalud anunció que también fueron trasladados cuatro menores al Centro de Recuperación Nutricional del ICBF para continuar tratamiento especializado por desnutrición, contribuyendo así a liberar capacidad en hospitalización pediátrica.
Tras las medidas implementadas, destacaron las autoridades, el nivel de ocupación del hospital descendió progresivamente hasta ubicarse en el 72 %, mientras continúan las acciones de seguimiento por parte de las instituciones de salud para estabilizar la prestación del servicio.