El Hospital General de Medellín anunció que restringirá de manera temporal la atención a los afiliados de Comfachocó y Nueva EPS debido al incumplimiento en los pagos por parte de estas entidades promotoras de salud, una situación que, según la institución, pone en riesgo su sostenibilidad financiera.
A través de un comunicado, el hospital informó que ambas EPS no realizaron el giro correspondiente a los servicios facturados durante mayo. De acuerdo con la entidad, Comfachocó adeuda cerca de 2.000 millones de pesos, mientras que la Nueva EPS tiene pendientes alrededor de 5.000 millones de pesos.
La situación se suma a una cartera acumulada que asciende a 7.000 millones de pesos en el caso de Comfachocó y a 18.000 millones de pesos por parte de Nueva EPS. Según el hospital, estos retrasos afectan directamente sus finanzas y comprometen la prestación continua de los servicios de salud.
Ante este panorama, la institución indicó que a partir del martes 16 de junio se verá obligada a restringir la atención a los usuarios de ambas EPS hasta que se garantice el pago de las obligaciones pendientes. Esto se suma a la suspensión de pacientes de Coosalud como indicó en su momento Juan David Arteaga, gerente del Hospital General de Medellín, ante a falta de pagos correspondientes a junio.
A pesar de este panorama, el Hospital General de Medellín aclaró que continuará prestando los servicios de urgencias y aquellos procedimientos cuya interrupción pueda poner en riesgo la vida o la integridad de los pacientes, en cumplimiento de la normatividad vigente.
Asimismo, hizo un llamado a los afiliados de Comfachocó y Nueva EPS para que se comuniquen con sus respectivas entidades y soliciten información sobre la red de prestadores de servicios de salud habilitada para su atención.