Lo que comenzó como una jornada de atención médica en el servicio de urgencias del Hospital General de Medellín terminó convirtiéndose en una escena de violencia que dejó tres trabajadores lesionados y una persona capturada por las autoridades.
Los hechos ocurrieron hacia las 6:00 de la tarde, cuando el personal médico activó un código Lila debido a la condición crítica de un paciente que se encontraba en fase terminal, del que poco después se confirmó su fallecimiento.
Según el hospital, tras conocerse la noticia, un grupo de aproximadamente siete familiares reaccionó de manera agresiva e intentó ingresar por la fuerza al área de urgencias; en medio del caos, dos vigilantes y una auxiliar de enfermería resultaron heridos.
El caso más delicado fue el de uno de los guardas de seguridad, quien sufrió una fractura de nariz y la pérdida de un diente como consecuencia de los golpes recibidos. Las otras dos trabajadoras afectadas, una vigilante y una auxiliar de enfermería, recibieron esquirlas de vidrio en sus ojos, por lo que tuvieron que ser sometidas a valoración y observación médica.
"Estos personajes agreden nuestro personal con botellas, rompen vidrios tratándose de ingresar a las instalaciones. Al interior de la camilla de urgencias hay personal familiar acompañando al fallecido. Entendemos el dolor de un paciente vivo, de un paciente fallecido, pero también hay que entender los protocolos que exige, la misión médica y el derecho internacional humanitario", destacó Juan David Arteaga, gerente del centro asistencial.
La magnitud de la situación obligó a la intervención de la Policía, que logró controlar el altercado y capturar a una persona presuntamente implicada en la agresión. El caso ya es investigado por las autoridades competentes, ante las denuncias que interpuso la entidad ante la Fiscalía.
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Tras lo sucedido, el Hospital General de Medellín emitió un comunicado en el que rechazó de manera categórica las agresiones contra su personal y confirmó que interpuso las denuncias penales correspondientes. La institución recordó que la misión médica está protegida por el Derecho Internacional Humanitario y pidió a la ciudadanía respetar tanto los protocolos hospitalarios como el trabajo de quienes atienden a los pacientes.
Aunque el incidente generó momentos de tensión dentro de las instalaciones, el hospital informó que el servicio de urgencias continuó funcionando con normalidad y que la atención a los usuarios no se vio interrumpida.