Sigue generando polémica en el Valle de Aburrá la parranda vallenata que se registró en las últimas horas en la cárcel de Itagüí, un establecimiento que aunque tiene patio de máxima seguridad ya ha sido objeto de varios escándalos, está vez por la presencia hasta de los cantantes Nelson Velásquez y Luis Alfonso Posada.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, dijo que mientras las cárceles del país son verdaderas universidades del crimen, esta es peor en los excesos que presuntamente se cometen con presencia de cabecillas que están en la mesa de paz con el Gobierno nacional, asegurando que quienes purgan su pena allí ingresan licor, trabajadoras sexuales, visitantes que no quedan en los registros y celulares.
"Definitivamente, la cárcel del Itagüí no es una universidad para el crimen, es un resort para el crimen. En eso se ha convertido. Y no es esta fiesta, son muchas. Yo sí quisiera que, en aras de la transparencia, le mostraran cuáles son las cédulas que están utilizando estos bandidos. Que nos digan, ¿tienen o no tienen celulares? ¿Tienen o no tienen botellas de licor? ¿Hacen o no hacen fiesta? La catedral de Pablo Escobar se está quedando chiquita al lado de esta cárcel", aseguró el funcionario.
Por su parte, la concejala Claudia Carrasquilla, quien dio a conocer la denuncia, aseguró en Mañanas Blu con Néstor Morales que el motivo de la celebración es que saldrá en libertad condicional Sebastian Murillo Echeverri, alias ‘Lindolfo’, excabecilla de La Oficina, quien de ser así estuvo tras las rejas apenas cerca de 8 de los 18 años de condena.
"Se dice que entraron mujeres, prepago, también, al establecimiento carcelario. Lo que hay que preguntar es qué estaban. Unos dicen que la fiesta que se está haciendo o que se estaba haciendo es porque alias Lindolpo está a obtener la libertad, pero eso no lo tengo tampoco confirmado, eso es una afirmación que simplemente se hace en el bajo mundo", expuso.
Villa fue crítico en que el sistema penitenciario colombiano tiene fallas estructurales como estas en las que quienes están recluidos no parecen estarlo, por los privilegios a los que tienen acceso.
Finalmente y ante lo manifestado por la senadora Isabel Zuleta y los propios cabecillas en declaraciones recientes, defendió que como Alcaldía no son enemigos de la paz, “pero que sea con seguridad” para la ciudadanía “no de una situación donde desde la cárcel se siga dando órdenes criminales”, indicó.