Bogotá decidió establecer nuevas reglas para el uso de celulares y otros dispositivos móviles en los colegios públicos y privados de la ciudad. La medida quedó contemplada en la resolución ‘(Re)conectarnos para aprender’, de la Secretaría de Educación, que da a las instituciones un plazo de seis meses para adaptar sus normas y definir cómo se manejará el uso de estos equipos durante la jornada escolar.
La decisión se conoce en medio de la discusión sobre el impacto que tienen los dispositivos electrónicos en las aulas y después de los resultados de las pruebas PISA 2025. Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que la distracción causada por celulares es un fenómeno que también se presenta en otros países.
De acuerdo con el informe, el 28 % de los estudiantes de 15 años, en promedio, aseguró que sus compañeros se distraen con celulares u otros dispositivos electrónicos en la mayoría o en todas las clases de ciencias. En Colombia, la cifra llega al 36 %.
¿Por qué Bogotá restringirá el uso de celulares en los colegios?
La medida está relacionada con la necesidad de reducir las distracciones durante las clases y favorecer la concentración de los estudiantes.
Los resultados de PISA 2025 muestran además una relación entre la distracción digital y el rendimiento académico. Según la OCDE, en más de dos tercios de los países y economías participantes se identificó una asociación entre una mayor distracción causada por dispositivos digitales y un menor desempeño en ciencias.
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La preocupación por este tema también aumentó durante la pandemia, cuando los dispositivos tecnológicos adquirieron un papel central en los procesos educativos y el aprendizaje virtual.
¿Cuánto tiempo tienen los colegios para aplicar la medida?
Los colegios públicos y privados de Bogotá cuentan con seis meses para adaptar sus normas internas y establecer las condiciones para el uso de celulares y otros dispositivos durante la jornada escolar.
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La resolución plantea así un proceso de ajuste para que cada institución incorpore las nuevas disposiciones dentro de sus propias dinámicas.
El objetivo señalado en la medida es abordar el uso de la tecnología en los espacios educativos y reducir las situaciones de distracción que puedan afectar el desarrollo de las clases.
La discusión sobre los celulares en las aulas también hace parte de un debate internacional. Los datos citados de PISA 2025 muestran que la distracción digital no se limita a Bogotá o Colombia, sino que aparece en distintos sistemas educativos.