Habla hermano del escolta asesinado en la calle 85 en Bogotá: "Se nos hace muy extraño todo esto"
Los hechos se registraron este miércoles 11 de febrero hacia las 3:42 p.m., cuando las víctimas salían de un gimnasio en el norte de Bogotá.
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El asesinato del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, ocurrido en la calle 85 con carrera Séptima, ha conmocionado al norte de Bogotá por la frialdad y planeación del ataque. Miguel Ángel Gutiérrez, hermano del escolta fallecido, rompió el silencio tras el doble crimen ejecutado por un sicario que vestía de traje y corbata para mimetizarse en la zona financiera.
Los hechos se registraron este miércoles 11 de febrero hacia las 3:42 p.m., cuando las víctimas salían de un gimnasio Bodytech. Según el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana, el ataque fue una "articulación milimétrica". El agresor esperó cerca de 20 minutos en las escaleras del parqueadero y, al ver salir a sus objetivos, disparó por la espalda a menos de un metro de distancia.
Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, un intendente retirado de la Policía, acompañaba al empresario desde hacía cinco años. Su hermano, Miguel Ángel, aseguró que la familia nunca tuvo conocimiento de riesgos inminentes: "Él nunca nos manifestó que tuvieran amenazas o algo por el estilo, por eso se nos hace muy extraño todo esto de tan repentino".
Aponte Fonnegra, propietario de Arroz Sonora, solía contar con un esquema de seguridad más robusto. Sin embargo, el día del atentado el segundo escolta se encontraba acompañando a su esposa. "Normalmente eran varios, se turnaban para el esquema", precisó Miguel Ángel Gutiérrez ante los medios de comunicación en el lugar de los hechos.
La inteligencia previa fue determinante. El delincuente conocía las rutinas exactas del empresario y aprovechó la vulnerabilidad del momento para actuar. Tras propinar un impacto a Aponte y tres al escolta, el atacante huyó hacia una motocicleta que lo esperaba en una estación de servicio sobre la carrera Séptima.
Actualmente, unidades de la SIJIN recolectan testimonios y analizan cámaras de seguridad para identificar al "sicario de corbata" y sus cómplices.