El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) intensificó la vigilancia sobre Sencia, concesionario del estadio El Campín de Bogotá, ante el concierto previsto para el próximo 31 de octubre de 2026 de Ryan Castro.
La entidad pidió a la interventoría reforzar los controles técnicos, operativos, jurídicos y financieros para verificar que el montaje del espectáculo no perjudique la gramilla ni comprometa la realización de los partidos programados después del evento.
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La decisión se suma a las medidas anunciadas el pasado 14 de octubre, cuando, por instrucción del alcalde Carlos Fernando Galán, el Distrito informó que evaluaría posibles incumplimientos relacionados con la operación del escenario y la programación de espectáculos. La preocupación radica en que la instalación de tarimas, la protección del césped, el tránsito de asistentes y el posterior desmontaje pueden afectar las condiciones del terreno de juego y otros componentes necesarios para el desarrollo de los encuentros deportivos.
Informe de recuperación de la grama
En el oficio dirigido a la interventoría CCA, responsable del contrato 3959 de 2024, el IDRD estableció que Sencia deberá entregar, dentro del día hábil siguiente al requerimiento, un plan detallado de montaje, operación y desmontaje del concierto. El documento tendrá que especificar el cronograma hora por hora, las características de las cubiertas para proteger el césped, las cargas permitidas sobre el campo y la fecha y hora en que el estadio volverá a estar disponible para la actividad futbolística.
La entidad también exigió un plan de recuperación de la gramilla y otro de contingencia para responder ante posibles daños en el terreno de juego, la iluminación u otros componentes del estadio. Estos documentos deberán precisar los recursos, el personal, los insumos y los tiempos de respuesta previstos, teniendo en cuenta el calendario de partidos posterior al espectáculo. Además, la interventoría tendrá que registrar mediante actas y fotografías el estado del escenario antes del montaje, supervisar las actividades durante el evento y realizar una nueva inspección en las 24 horas siguientes a la finalización del desmontaje.
Si se detectan irregularidades o afectaciones que pongan en riesgo los compromisos deportivos, la interventoría deberá informar de inmediato al IDRD. También tendrá que entregar, dentro de los dos días hábiles posteriores a la inspección, un informe técnico con las evidencias y la identificación de posibles incumplimientos, para que se evalúe la adopción de las medidas contractuales correspondientes. El Instituto solicitó, además, recibir en el plazo de un día hábil una copia del requerimiento enviado a Sencia y el cronograma de las actuaciones de seguimiento.
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El IDRD reiteró que, aunque el esquema de asociación público-privada (APP) permite realizar conciertos y otros espectáculos en El Campín, estas actividades no pueden desplazar la prioridad del fútbol ni afectar la disponibilidad del escenario para los clubes y sus aficionados.