La demolición de los terraplenes ilegales, como estrategia para restaurar el flujo natural del agua de las ciénagas y evitar futuras inundaciones como las que ya dejan a miles de damnificados en Córdoba, es una tarea que ya han puesto en marcha la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Ejército Nacional.
En las últimas horas, el director de la ANT, Felipe Harman, indicó que sostuvo una reunión con el Ejército, en la que esta institución alistó "todo un equipo de ingenieros y dispuso el acompañamiento operativo y técnico para demoler de forma clara y concreta distintos obstáculos que no han permitido la interconexión hidráulica en la Ciénaga Grande y demás ciénagas del departamento".
"Ya establecimos un plan general, que le agradecemos a estos hombres del Ejército, y a partir de este ejercicio inicia también la operatividad para avanzar en la recuperación de la ciénaga y los playones de este departamento, lo cual ha sido una orden presidencial en función de atender la situación de calamidad que se está presentando en esta región", dijo el director Harman.
De acuerdo con el plan trazado, se empleará maquinaria amarilla para derribar los jarillones ubicados en los puntos críticos previamente identificados en terrenos comunales, un trabajo que se realizará de la mano de los campesinos y pescadores que hacen parte de la Junta de Baldíos.
"Esta intervención en los sitios que están afectando al departamento de Córdoba es una estrategia unificada en la que vamos a poner todas nuestras capacidades para cumplir con el propósito final, como lo es mejorar las condiciones de vida de la población que está siendo afectada actualmente", manifestó el Ejército.