Las playas siempre han tenido algo casi mágico. Ese instante en el que los pies tocan la arena tibia, el sonido constante, el agua y la brisa que parece borrar cualquier preocupación. Son espacios que evocan descanso, libertad y una conexión profunda con la naturaleza.
No es extraño que, incluso lejos del mar, surja el deseo de recrear esa experiencia,entonces algunos optan por construir pequeños paraísos artificiales que imiten esa sensación de escape. Sin embargo, cuando esa idea se lleva a la realidad sin considerar el entorno, el resultado puede ser muy distinto al esperado.
En Colombia, un proyecto vivienda que buscaba justamente replicar ese ambiente paradisíaco terminó generando preocupación ambiental y la intervención de las autoridades.
Construyen playa de arena en zona protegida
La playa artificial fue construida en un conjunto residencial en el municipio de Ricaurte, Cundinamarca, específicamente dentro de la zona de protección de una laguna natural sin nombre.
Durante una inspección técnica, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) evidenció que la intervención ocupaba más de 1.300 metros cuadrados dentro de la ronda hídrica, un área que está destinada a la protección ambiental.
Allí no solo se había instalado arena para simular la playa, sino también palmeras, diez kioscos, un parque infantil y un cerramiento metálico, todo a pocos metros del borde del agua.
Según la CAR, el problema principal radica en que estas zonas cumplen funciones ecológicas esenciales como proteger la biodiversidad, regular el agua y prevenir riesgos como erosión o inundaciones. La construcción invadía directamente este espacio protegido, con estructuras ubicadas incluso a tan solo 2,5 metros del espejo de agua.
Debido a esto, la entidad ambiental ordenó la suspensión de las obras e inició un proceso sancionatorio para determinar responsabilidades y definir medidas que mitiguen el impacto ambiental causado.
Publicidad
Por último, la Corporación hizo un llamado a constructoras, administraciones y ciudadanía en general a respetar las áreas de protección ambiental y a gestionar oportunamente los permisos requeridos antes de llevar a cabo cualquier intervención en cercanías a fuentes hídricas.