Avaluado en más de 12.000 millones de pesos, unidades del Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional y la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), ubicaron y destruyeron un complejo cocalero que tenía una capacidad de producción de dos toneladas de cocaína a la semana.
Según el mayor Rafael Suárez Torres, ejecutivo y segundo comandante del Batallón Contra el Narcotráfico número cuatro, la operación militar se cumplió en la vereda Trejos del Mar, zona rural del municipio de Mosquera, en el Pacífico nariñense.
En ese lugar, las tropas localizaron un laboratorio para la producción de sustancias ilícitas con capacidad de producción de dos toneladas de cocaína, y se evitó la comercialización de más de dos millones de dosis al incautar cerca de dos toneladas del alcaloide, dijo el oficial.
Suárez aseguró, además, que este complejo cocalero estaba compuesto por seis estructuras, en donde las autoridades hallaron 1.710 kilogramos de clorhidrato de cocaína y casi 700 galones de cocaína en suspensión, así como equipos y maquinaria necesarios para la producción de estupefacientes.
Por su parte, el coronel Óscar Andrés Gómez Castro, jefe de Gestión y Despliegue del Servicio de Investigación Criminal (Dijín), dijo a Blu Radio que, mediante información de inteligencia militar e investigación judicial, se logró establecer que este laboratorio pertenecería a una organización criminal independiente con alcance transnacional, la cual articulaba esquemas de servicios de outsourcing ilegal con grupos armados residuales que tienen presencia en la región.
El oficial aseguró que, de acuerdo con las investigaciones, se estableció que la droga producida en esta parte del piedemonte costero y norte de Nariño era transportada vía terrestre desde Ricaurte y San Lorenzo, en Nariño, hasta Esmeraldas, en Ecuador. Posteriormente, era enviada a los Estados Unidos atravesando aguas internacionales cercanas a Guatemala, Honduras y México.
Durante la acción militar no se registró la captura de personas debido a que, al notar la presencia de las autoridades, quienes estaban a cargo de la vigilancia del complejo cocalero emprendieron la huida.