Hoy se cumplen seis días desde que el distrito de Buenaventura permanece sin servicio de agua potable tras la ruptura de una tubería que ha afectado a más de 37.000 personas, lo que representa cerca del 70% de la población.
La emergencia ha generado una grave situación sanitaria y social en el principal puerto del Pacífico colombiano, obligando a las autoridades a tomar medidas urgentes. En respuesta, el Gobierno nacional instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) con el objetivo de coordinar acciones que permitan atender la contingencia y acelerar las labores de reparación.
De acuerdo con los reportes oficiales, el daño en la infraestructura podría tardar hasta siete días en ser solucionado, lo que prolongaría la crisis que enfrenta la comunidad.
Mientras tanto, la Gobernación del Valle del Cauca, en articulación con la Defensa Civil, ha desplegado operativos para mitigar el impacto. A través del suministro de agua mediante carrotanques, se busca abastecer a las distintas comunas del municipio y garantizar el acceso mínimo al recurso hídrico para los habitantes afectados.
"Por instrucción del señor presidente hemos llegado hasta Buenaventura a reforzar las acciones que el Gobierno nacional ha venido realizando, la idea es mirar esas fisuras que no han permitido que estas acciones tenga un mejoramiento para restablecer el agua en este puerto tan importante" dijo Gabriel Rondón, viceministro para el Diálogo Social.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y hacen un llamado a la ciudadanía para hacer uso racional del agua suministrada mientras se restablece el servicio.