La confrontación territorial entre el ELN y las disidencias del Frente 33 continúa dejando graves consecuencias para la población civil en Tibú, Norte de Santander. El alcalde del municipio, Richard Claro, advirtió sobre el aumento de la presencia de minas antipersonales y artefactos explosivos en diferentes zonas rurales, una situación que, según afirmó, se presenta prácticamente a diario y que está afectando especialmente a campesinos y comunidades que deben transitar por estos territorios.
En entrevista con Mañanas Blu, el mandatario se refirió a un reciente hecho ocurrido en el sector de Oru 7, donde dos jóvenes resultaron gravemente heridos luego de manipular un artefacto explosivo. De acuerdo con el reporte entregado por Claro, las víctimas, de 18 y 28 años y de nacionalidad venezolana, encontraron un dispositivo que tenía cables conectados e intentaron manipularlo, lo que provocó la explosión.
“Dos personas, una de 18 y otra de 28, se encontraron un artefacto con unos cables conectados. Intentaron manipular los cables y este artefacto explotó”, explicó el alcalde.
Los jóvenes sufrieron heridas de gravedad, principalmente en el dorso y las partes inferiores del cuerpo, y fueron trasladados al Hospital Universitario Erasmo Meoz de Cúcuta para recibir atención médica. El alcalde aclaró además que, hasta el momento de la entrevista, no existía confirmación oficial sobre una tercera persona fallecida que había sido mencionada inicialmente en algunos reportes.
Minas antipersonales, una amenaza para los campesinos
Richard Claro aseguró que la instalación de minas y otros artefactos explosivos se ha convertido en una problemática recurrente en las zonas donde existe presencia de los grupos armados ilegales. El mandatario señaló que estos dispositivos no solo representan una amenaza para las Fuerzas Militares, sino principalmente para la población civil que continúa desarrollando sus actividades cotidianas en áreas rurales.
“A diario tenemos situaciones delicadas de orden público, de minas antipersonales”, afirmó el alcalde, quien agregó que la administración municipal ha adelantado gestiones relacionadas con el desminado humanitario.
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La preocupación aumenta debido a que algunos de estos artefactos han sido encontrados cerca de escuelas y caminos utilizados diariamente por campesinos, lo que incrementa el riesgo de nuevos accidentes. Para el mandatario, los civiles se han convertido en las principales víctimas de una disputa armada por el control territorial. “Los civiles son los más afectados de esta guerra y estas confrontaciones por el control territorial de estos grupos”, sostuvo Claro.
La dinámica del conflicto también dificulta determinar cuál de las estructuras armadas instala cada campo minado. Según el alcalde, tanto el ELN como las disidencias del Frente 33 mantienen presencia en diferentes sectores y se disputan el dominio de zonas estratégicas del municipio.
ELN y disidencias se disputan el control territorial
La confrontación entre ambas estructuras armadas ha generado una situación cambiante en diferentes puntos de Tibú. Claro puso como ejemplo el sector del kilómetro 25, donde, según explicó, se han observado cambios en los símbolos que identifican la presencia de cada grupo.
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“Un día aparece una bandera, al otro día sale la otra, quitando un grupo la bandera y colocando la otra”, relató el mandatario. Esta disputa territorial tiene una consecuencia adicional: cuando los grupos armados abandonan determinados sectores, los artefactos explosivos que fueron instalados permanecen en el terreno y pueden convertirse en una amenaza para quienes posteriormente ingresan a esas zonas.
El alcalde explicó que los grupos utilizan las minas como mecanismo de protección frente a la incursión de su adversario. “Cada grupo donde pasa va dejando minas para su protección, para su guardia, y allí es donde suceden los accidentes”, señaló.
El problema, agregó, radica en que las estructuras armadas pueden permanecer solamente algunos días en un determinado punto, mientras que las minas quedan allí durante mucho más tiempo. Posteriormente, los campesinos regresan a sus labores sin conocer necesariamente la ubicación de los artefactos.
La vía Tibú-Cúcuta continúa bajo presión
Además de la problemática de las minas antipersonales, el alcalde Richard Claro aseguró que las condiciones de seguridad en el municipio siguen siendo críticas. Entre las principales preocupaciones se encuentra la situación de la vía que comunica a Tibú con Cúcuta, particularmente el corredor Astilleros-Tibú.
De acuerdo con el mandatario, la administración municipal continúa sin lograr el control efectivo de esta carretera, donde se han presentado hechos que afectan incluso al personal encargado de prestar servicios de emergencia. Claro mencionó que, en la jornada anterior a la entrevista, se registró la retención de una ambulancia que salió del casco urbano de Tibú junto con un paramédico. También señaló que otro conductor de ambulancia fue detenido cuando se movilizaba por la vía Astilleros-Tibú.
Esto nos viene ocurriendo desde enero de 2025, lo cual sigue de la misma manera