El calentado, ese plato que nació para resolver el desayuno con lo que sobró del día anterior, tiene desde esta semana su propia ruta gastronómica en Santander. La segunda edición del Festival del Calentado comenzó el 5 de noviembre y se extenderá hasta el 22, con más de 20 restaurantes repartidos en el área metropolitana de Bucaramanga y con sedes en Barrancabermeja.
La apuesta del evento es doble: rescatar la cocina de casa y, al mismo tiempo, abrirle espacio a otras tradiciones. Según el chef Carlos Contreras, organizador del festival, en esta versión conviven las recetas de las abuelas con propuestas de restaurantes internacionales que se sumaron con su propia interpretación del plato. La oferta incluye cocina libanesa y peruana, además de las preparaciones tradicionales que cada establecimiento diseñó para la ocasión.
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En lo comercial, la organización se puso una meta concreta. El año pasado se vendieron 15 mil calentados y para esta edición la expectativa es llegar a 20 mil. El precio base es de $20 mil por plato, y hay combos con bebida gaseosa o chocolate por $25 mil. La idea, explicó Contreras, es que la gente arme su propia ruta y recorra varios restaurantes en lugar de quedarse con uno solo.
Uno de los cambios de enfoque frente a la primera versión es el horario. Aunque el calentado se asocia con el desayuno, el festival invita a comerlo a cualquier hora: sirve igual para el almuerzo que para la cena. A eso se suma la opción de pedirlo a domicilio, pensada para quienes quieren almorzar en la oficina o compartir en familia sin salir de casa.
Los interesados pueden consultar los restaurantes participantes, las sedes y las rutas en www. festivaldelcalentado.com y en las redes sociales del evento, donde se publica la información actualizada durante los 18 días que dura la fiesta. Con precios accesibles y una oferta que mezcla lo tradicional con lo internacional, el festival busca consolidarse como una cita fija en la agenda gastronómica de Bucaramanga.