La situación comienza a generar preocupación entre los habitantes de este municipio de la provincia de García Rovira, actualmente tiene racionamiento durante 12 horas de 4:00 de la tarde a 4:00 de la mañana, mientras las autoridades advierten que la temporada seca y la reducción de los caudales están afectando la disponibilidad del recurso.
Málaga hace parte de los 11 municipios de Santander que actualmente presentan restricciones o dificultades para garantizar el abastecimiento de agua, junto con Barichara, Socorro, Zapatoca, Capitanejo, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva, Vélez y Guadalupe.
De acuerdo con la información reportada desde el municipio, el servicio fue sectorizado y actualmente los habitantes cuentan con agua entre las 4:00 de la tarde y las 4:00 de la mañana, mientras durante las otras 12 horas se suspende el suministro.
Esto significa que durante buena parte del día las familias deben almacenar agua para cubrir necesidades básicas como alimentación, aseo y limpieza.
La situación no es nueva. Málaga ya había sido identificado por las autoridades departamentales como uno de los municipios afectados por el descenso en los niveles de las fuentes que abastecen los acueductos.
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El panorama genera una pregunta: si el racionamiento ya alcanza 12 horas diarias cuando apenas comienzan a sentirse los efectos del fenómeno de El Niño, ¿qué podría ocurrir si los caudales continúan disminuyendo?
Gestión del Riesgo de Santander ha advertido que la situación podría mantenerse y que las medidas de racionamiento pueden modificarse dependiendo del comportamiento de las lluvias y de la recuperación de las fuentes de abastecimiento.
Aunque las lluvias registradas recientemente han dado un alivio temporal en algunas zonas, las autoridades mantienen la alerta sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
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La recomendación para los habitantes es reducir el consumo, evitar desperdicios y priorizar el agua para las necesidades esenciales, mientras se monitorean las fuentes que abastecen al municipio.
Málaga enfrenta así una situación que podría agravarse si las lluvias no son suficientes para recuperar los caudales: 12 horas de agua al día ya hacen parte de la rutina de miles de habitantes.