Santander encendió las alarmas sanitarias tras registrar un aumento del 720% en los casos confirmados de tos ferina durante el último año. De acuerdo con el más reciente boletín del Instituto Nacional de Salud (INS), el departamento pasó de cinco casos confirmados en la semana epidemiológica 26 de 2025 a 41 casos en el mismo periodo de 2026, convirtiéndose en la tercera región del país con mayor número de contagios.
El informe del INS, con corte al 15 de julio, señala que, a nivel nacional, se han notificado 3.171 casos probables de esta enfermedad respiratoria. De ellos, 514 fueron confirmados, 2.364 descartados y 293 continúan en estudio. Antioquia lidera el número de casos confirmados con 110, seguida de Bogotá con 54. Santander ocupa el tercer lugar con 41 casos, por encima de Cartagena (33) y Cesar (27).
A este panorama se suma un brote confirmado en una comunidad indígena del municipio de Cerrito. Según el Instituto Nacional de Salud, de los 129 casos de tos ferina registrados en poblaciones indígenas del país, 19 corresponden a esta localidad santandereana.
Sandra Quintero, experta de la Facultad de Salud de la Universidad Manuela Beltrán, explicó que el incremento podría estar asociado a varios factores, entre ellos los retrasos en los esquemas de vacunación, una mayor circulación de la bacteria y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, que ha permitido identificar y confirmar más casos.
La especialista también advirtió que las condiciones sociales y sanitarias de algunas comunidades indígenas pueden aumentar el riesgo de transmisión y dificultar el acceso oportuno a los servicios de prevención y atención médica.
Niños menores de cinco años, los más vulnerables
Las autoridades de salud insisten en que la mayor preocupación está en los menores de cinco años, quienes presentan el mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves e incluso fallecer por esta enfermedad.
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Diana Sandoval, experta en salud pública de la Universidad Manuela Beltrán, explicó que la tos ferina es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis, altamente contagiosa y potencialmente mortal en la primera infancia.
Indicó que los primeros síntomas pueden confundirse con una gripe común, pero posteriormente aparecen episodios intensos y prolongados de tos que dificultan la respiración. Entre los signos de alarma se encuentran el aleteo nasal, la retracción de las costillas al respirar, fiebre persistente superior a los 38 grados y accesos de tos que impiden respirar con normalidad.
Los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un centro asistencial si un bebé presenta pausas respiratorias, coloración azulada en los labios o la piel, dificultad para respirar, rechazo a la alimentación o somnolencia excesiva.
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Vacunación, la principal medida de prevención
Los expertos reiteraron que la vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad.
En Colombia, el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) ofrece de manera gratuita la vacuna pentavalente a los 2, 4, 6 y 18 meses de edad, además de un refuerzo con la vacuna DPT a los cinco años. Asimismo, se recomienda la aplicación de la vacuna Tdap acelular a las mujeres embarazadas desde la semana 26 de gestación -o desde la semana 20 en zonas rurales o de difícil acceso- para brindar protección al recién nacido durante sus primeros meses de vida.