Seis familias campesinas de la vereda Remolinos Peñas Blancas, en el municipio de Yondó, Antioquia, avanzan en la implementación de sistemas de meliponicultura sostenible, una estrategia que busca proteger las abejas nativas sin aguijón, conservar la biodiversidad y generar alternativas de ingresos para las comunidades rurales.
La iniciativa hace parte de la línea de incentivos para la conservación del Proyecto Vida Silvestre, un programa de inversión voluntaria liderado por Ecopetrol desde 2014, en alianza con la Wildlife Conservation Society (WCS) y Fondo Acción, enfocado en la restauración y protección de ecosistemas estratégicos del país.
Actualmente, el proyecto ha permitido la instalación de 39 colonias de abejas nativas sin aguijón en seis predios rurales de Yondó. Estas especies cumplen un papel fundamental en la polinización de plantas silvestres y cultivos agrícolas, por lo que su conservación contribuye a la conectividad ecológica, los procesos de restauración ambiental y la seguridad alimentaria de las comunidades.
De acuerdo con Ecopetrol, la meliponicultura hace parte de su portafolio de Soluciones Basadas en la Naturaleza y Soluciones Naturales del Clima, al combinar la protección de los ecosistemas con el fortalecimiento de capacidades locales y la generación de medios de vida sostenibles.
Durante la cuarta fase del proyecto se busca fortalecer las capacidades técnicas de las familias participantes y ampliar gradualmente esta práctica como un incentivo de conservación en el territorio.
“Con este proceso vamos entendiendo más qué son las abejas, para qué sirven y cómo funcionan. El mundo sin las abejas sería un completo caos”, afirmó Efraín Surmay, uno de los beneficiarios de la iniciativa.
Por su parte, Catalina Gutiérrez Chacón, directora de WCS Colombia, destacó que la estrategia permite integrar la conservación ambiental con el bienestar de las comunidades y la protección del capital natural del Magdalena Medio.
Publicidad
El Proyecto Vida Silvestre desarrolla acciones en los paisajes del Magdalena Medio, los Llanos Orientales y el Piedemonte Andino Amazónico, donde impulsa la conservación de 17 especies prioritarias de fauna y flora mediante investigación, monitoreo, restauración ecológica y trabajo con las comunidades rurales. En el Magdalena Medio, el programa trabaja en la protección de especies como el jaguar, el manatí antillano, la tortuga del río Magdalena y el paujil de pico azul.