La solidaridad también cruzó fronteras. Ciudadanos venezolanos residentes en Bucaramanga se sumaron a la jornada de recolección de ayudas destinada a las familias afectadas por el terremoto que dejó daños en diferentes zonas de Colombia, entre ellas Cali, Manizales y Chocó.
Integrantes de la comunidad venezolana, a través de la Fundación Entre Dos Tierras, llegaron a los puntos habilitados por las autoridades en Santander con alimentos no perecederos, pañales, elementos de aseo, implementos para animales y artículos destinados a los organismos de socorro y rescatistas que atienden la emergencia.
Nilda Urdaneta, integrante de la Fundación Entre Dos Tierras, aseguró que esta jornada representa una manera de devolver parte del respaldo que los venezolanos recibieron de los colombianos durante momentos difíciles.
“Cuando la tierra se mueve, los venezolanos también nos movemos”, señaló Urdaneta, quien recordó que hace algunos años Bucaramanga respondió de manera masiva ante una emergencia registrada en Venezuela.
Según la representante de la fundación, durante aquella jornada fueron recolectadas toneladas de ayudas que fueron enviadas al vecino país, por lo que ahora consideran que es momento de retribuir ese gesto de solidaridad.
“Venezuela está aquí presente porque esta tierra nos ha abierto los brazos, nos ha dado cariño, nos ha dado un hogar y esta es la manera de retribuirle con cariño”, afirmó.
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La comunidad venezolana hizo además un llamado a los habitantes de Bucaramanga y Santander para que se acerquen a los puntos habilitados y aporten, de acuerdo con sus posibilidades, elementos que puedan ser utilizados de manera inmediata por las familias afectadas.
Entre los productos prioritarios se encuentran agua potable, alimentos enlatados, granos y otros alimentos que no requieran refrigeración, además de elementos de aseo personal.
Urdaneta también destacó la importancia de apoyar a los animales que hayan resultado afectados y de entregar implementos para los rescatistas, como cascos y guantes, debido a que estos elementos son necesarios para quienes trabajan directamente en las zonas afectadas.
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La jornada se convierte así en un nuevo ejemplo de solidaridad entre Colombia y Venezuela, esta vez con ciudadanos venezolanos que, desde Bucaramanga, buscan aportar a la atención de las comunidades colombianas que hoy necesitan ayuda tras el movimiento sísmico.