La Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (UNIPS) aseguró que el nuevo Gobierno recibe el sistema de salud “en su momento más crítico” y advirtió que el deterioro financiero de las EPS ya se traduce en dificultades para garantizar el acceso oportuno a los servicios, el abastecimiento de medicamentos y la sostenibilidad de hospitales y clínicas.
El gremio afirmó que la capacidad de respuesta de las IPS “está llegando a su límite” debido a los problemas de liquidez y a los retrasos en los pagos.
Ante este panorama, UNIPS pidió que la recuperación del sector sea declarada una prioridad nacional y propuso un plan de choque para los primeros 90 días de Gobierno.
Entre las medidas planteadas están acelerar el pago de las deudas con las IPS, sanear la cartera, atender la crisis de abastecimiento de medicamentos, revisar la suficiencia de los recursos del sistema, fortalecer la vigilancia financiera de las EPS, proteger la capacidad de hospitales y clínicas y convocar un acuerdo nacional para definir soluciones con todos los actores del sector.
El más reciente informe presentado por la Unión de las IPS, muestra que el patrimonio negativo del conjunto de las entidades pasó de $429 mil millones en el primer trimestre de 2022 a $18,2 billones en el mismo periodo de 2026, un incremento de 42 veces en apenas cuatro años, reflejando el agravamiento de la situación económica del aseguramiento en salud.
El análisis evidencia que, aunque las EPS aumentaron el valor de sus activos, las obligaciones crecieron a un ritmo considerablemente mayor. Entre 2025 y 2026, los activos pasaron de $16,9 billones a $20,5 billones, un crecimiento del 21%. Sin embargo, los pasivos aumentaron de $27,1 billones a $38,7 billones, equivalente a un incremento del 43%.
Esto significa que las deudas avanzan casi al doble de la velocidad con la que crecen los bienes y recursos disponibles, ampliando el déficit patrimonial del sector.
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El informe también alerta sobre el comportamiento de la siniestralidad global, indicador que refleja cuánto gastan las EPS frente a los recursos que reciben. En el primer trimestre de 2026 alcanzó el 105,6%, el nivel más alto del periodo analizado.
En la práctica, esto significa que por cada 100 pesos que ingresaron al sistema, las EPS destinaron cerca de 105,6 pesos para cubrir costos médicos y administrativos.
La tendencia ha sido sostenida desde 2023, cuando el indicador fue de 99,2%; pasó a 100,7% en 2024, 103,3% en 2025 y llegó al 105,6% este año, lo que evidencia que los gastos continúan creciendo por encima de los ingresos.
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Las cifras muestran además que el costo médico agregado ascendió a $6,7 billones durante el primer trimestre de 2026, mientras que los ingresos operacionales fueron de $6 billones.
Como resultado, el sistema registró un faltante superior a un billón de pesos incluso antes de contabilizar los gastos administrativos y financieros, situación que refleja un desbalance entre los recursos del aseguramiento y el costo de la atención en salud.
Entre las EPS intervenidas, el patrimonio agregado llegó a -$12,8 billones. Coosalud concentra el mayor déficit con -$3,9 billones, equivalente al 31% del patrimonio negativo del grupo, seguida por Famisanar con -$3,2 billones y Emssanar con -$2,5 billones.
También presentan deterioros importantes Asmet Salud, que pasó de un patrimonio negativo de -$763 mil millones en 2022 a -$1,58 billones en 2026; SOS EPS, con -$1,16 billones; Capresoca, con -$270 mil millones; y Dusakawi EPSI, con -$291 mil millones. En contraste, Cajacopi EPS es la única intervenida que mantiene patrimonio positivo durante todo el periodo analizado.
El estudio también revisó la situación de las entidades no intervenidas. De las 15 EPS que reportaron información financiera al primer trimestre de 2026, el patrimonio agregado fue de -$5,3 billones.
Sanitas concentra el mayor déficit con -$2,9 billones, seguida por Savia Salud con -$1,4 billones, Compensar con -$549 mil millones, la Asociación Indígena del Cauca con -$385 mil millones, Mallamas EPSI con -$282 mil millones, Asociación Mutual SER con -$263 mil millones, Comfenalco Valle con -$190 mil millones y Capital Salud con -$110 mil millones. Aunque siete entidades mantienen patrimonio positivo, entre ellas Salud Total, EPS Sura, Aliansalud y Salud Bolívar, sus resultados no compensan el deterioro acumulado del resto del sistema.
Para la Unión de las IPS, las cifras reflejan un deterioro financiero progresivo que se mantiene desde hace varios años y que evidencia una creciente brecha entre los recursos que reciben las EPS y los costos de la prestación de los servicios de salud, en un contexto donde los indicadores de sostenibilidad continúan alejándose del equilibrio financiero.
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