El sistema de salud colombiano enfrenta una amenaza silenciosa que podría comprometer la estabilidad financiera de clínicas, hospitales y centros médicos.
Fabio Aristizábal, exsuperintendente Nacional de Salud, alertó que más del 80 % de las instituciones prestadoras de servicios de salud del país cuentan con pólizas de seguro bajo la modalidad claims made, un esquema que podría dejarlas sin protección frente a reclamaciones por presuntos errores médicos presentadas años después de ocurridos los hechos.
La advertencia cobra relevancia en un contexto en el que, según datos de la Superintendencia Nacional de Salud, entre enero y marzo de 2026 se cerraron más de 514.000 reclamaciones, una cifra que refleja el alto volumen de controversias en el sector.
Sin embargo, el riesgo no radica únicamente en las demandas actuales, sino en aquellas que pueden presentarse varios años después de una atención médica, cuando muchas instituciones ya no cuentan con la misma aseguradora o incluso han dejado vencer su póliza.
De acuerdo con el exfuncionario, este tipo de seguro solo responde si la reclamación se presenta mientras la póliza está vigente. En consecuencia, si un hospital cambia de aseguradora, cancela el contrato o no lo renueva, podría quedar sin respaldo económico para afrontar procesos judiciales relacionados con procedimientos realizados durante el tiempo en que sí estuvo asegurado.
La situación resulta aún más delicada porque en Colombia las acciones por responsabilidad médica pueden interponerse hasta diez años después de ocurrido el hecho que originó el presunto daño.
Como alternativa, Aristizábal propone impulsar las pólizas de Responsabilidad Médica Civil en Base Ocurrencia, un modelo que garantiza la cobertura según la fecha en que se realizó el acto médico y no por el momento en que se presenta la reclamación. Bajo este esquema, si el procedimiento fue efectuado durante la vigencia del seguro, la protección permanece, incluso cuando la demanda se interponga cinco o diez años después.
Publicidad
Según el exsuperintendente, este tipo de aseguramiento también brinda mayor estabilidad financiera y jurídica a las instituciones, reduce la incertidumbre frente a futuras contingencias y fortalece la sostenibilidad del sistema. Agregó que este modelo ya ha sido implementado en entidades como el Hospital San Vicente Fundación, Metrosalud y el Hospital Alma Máter de Antioquia, como una estrategia para enfrentar los riesgos derivados de la práctica médica.