A pocos días del inicio del Gobierno de Abelardo De La Espriella, los principales gremios de prestadores de servicios de salud expresaron su apoyo al plan de concertación anunciado para enfrentar la cartera que mantienen las EPS con las IPS, la cual supera los 24 billones de pesos. La expectativa del sector es que las mesas de trabajo comiencen desde el inicio de la nueva administración y permitan acordar mecanismos para recuperar la liquidez de hospitales y clínicas.
El presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Juan Carlos Giraldo, señaló que el plan de choque anunciado por el gobierno debe ponerse en marcha de manera inmediata. Indicó que el gremio participará en las mesas que convoque el Ejecutivo y defendió la continuidad de herramientas como el giro directo para garantizar el flujo corriente de recursos.
Giraldo explicó que el reciente decreto que eleva al 90 % el porcentaje mínimo del giro directo puede contribuir a que los recursos lleguen directamente a las instituciones que prestan los servicios de salud, siempre que exista vigilancia sobre su aplicación. Añadió que esta medida permitiría estabilizar los pagos corrientes mientras se avanza en la solución de las deudas acumuladas.
Sobre la cartera vencida, el dirigente consideró que el plan de choque anunciado con una bolsa de 10 billones de pesos representaría un alivio para las IPS que enfrentan problemas de liquidez por la falta de pago de las EPS. Asimismo, planteó que el nuevo gobierno deberá revisar la situación de las EPS intervenidas para definir mecanismos de insolvencia y alternativas como la capitalización por parte del Estado y de sus propietarios.
Por su parte, Jorge Toro, director de la Unión de las IPS, afirmó que uno de los principales retos será recuperar la confianza entre los actores del sistema, al señalar que muchas de las mesas adelantadas en los últimos años terminaron con compromisos de pago que no se cumplieron.
Toro explicó que la prioridad debe ser garantizar el reconocimiento y pago oportuno de la cartera corriente para que las clínicas y hospitales puedan reabrir servicios que permanecen cerrados parcialmente, especialmente aquellos destinados a pacientes afiliados a EPS intervenidas.
Frente a la cartera, Toro indicó que el primer paso será depurar y conciliar las cuentas entre EPS e IPS para establecer el valor real de la deuda. Con esa información, el Gobierno podría definir los mecanismos de financiación y el cronograma para el pago de las obligaciones.
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Los prestadores también manifestaron preocupación por la posibilidad de que algunas EPS intervenidas entren en procesos de liquidación. Según la Unión de las IPS, la experiencia demuestra que cuando una EPS es liquidada las instituciones solo recuperan entre el 20 % y el 30 % de los recursos adeudados, lo que incrementa el riesgo financiero para hospitales y clínicas y afecta la continuidad en la prestación de los servicios de salud.