La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas pidió al Gobierno Nacional implementar medidas financieras excepcionales para garantizar la operación de las instituciones prestadoras de servicios de salud ubicadas en las zonas afectadas por el terremoto.
En una carta enviada a la ministra de Salud, Ana María Vesga, el gremio planteó como primera medida establecer un pago por disponibilidad, de acuerdo con el nivel de afectación de cada IPS.
La propuesta busca permitir que las instituciones mantengan su planta de personal, incluso en aquellos casos en los que los daños hayan reducido la capacidad de prestar determinados servicios y, por esa vía, los ingresos necesarios para garantizar el pago del talento humano.
La asociación advirtió que parte de los trabajadores de estas instituciones también resultaron afectados por la emergencia, por lo que considera necesario implementar un mecanismo excepcional que permita sostener sus empleos mientras se recupera la capacidad de atención.
Como segunda medida, el gremio propuso habilitar créditos blandos para la reconstrucción de las IPS. La solicitud contempla aprovechar las líneas de crédito de Findeter destinadas a estas instituciones, financiarlas con recursos derivados de la emergencia y facilitar el acceso a la banca pública. También pidió gestionar con las entidades financieras privadas ajustes excepcionales en las evaluaciones de riesgo de las IPS afectadas, con el objetivo de ampliar su acceso al crédito.
La tercera propuesta apunta a utilizar a la ADRES como garante. Para ello, la asociación plantea poner en marcha el mecanismo establecido en la Resolución 2769 de 2025, que busca facilitar el acceso de IPS públicas, privadas y mixtas a créditos con entidades financieras vigiladas por la Superintendencia Financiera. El respaldo estaría dado por los recursos que reciben los prestadores mediante el giro directo.
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El gremio también solicitó establecer una prelación en el giro directo para las IPS ubicadas en las zonas afectadas. La propuesta es que estas instituciones sean beneficiarias de manera preferente del giro directo del 90 % de la UPC, con la Superintendencia Nacional de Salud como entidad encargada de vigilar y garantizar el proceso.
Finalmente, la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas planteó utilizar de manera provisional parte de las reservas técnicas de las EPS. Según las cifras reportadas por la Superintendencia Nacional de Salud con corte al 30 de junio de 2026, estas reservas ascendían a cerca de 6,4 billones de pesos.
La propuesta consiste en destinar una parte de esos recursos, de manera excepcional, a financiar algunas de las medidas planteadas y utilizar otro tramo para atender cartera antigua de las IPS, con el propósito de generar liquidez inmediata y contribuir a la recuperación de las instituciones afectadas.