A menos de dos meses de la finalización del actual Gobierno y los prestadores de servicios de salud advierten que la crisis del sistema continúa profundizándose y que no se han adoptado medidas estructurales que permitan superar los problemas financieros y de atención que enfrenta el sector.
Así lo señaló Jorge Toro, director de la Unión de las IPS, quien aseguró que el debate público se ha concentrado en las campañas presidenciales mientras la situación de la salud sigue deteriorándose. Según explicó, los prestadores continúan enfrentando dificultades de flujo de recursos que afectan la operación de hospitales y clínicas en diferentes regiones del país.
“El sistema cada día va empeorándose más y no hay mecanismos de solución. Este Gobierno termina sin generar medidas estructurales que permitan a los prestadores salir de la crisis”, afirmó.
De acuerdo con Toro, las consecuencias también se reflejan en la atención de los pacientes, quienes siguen encontrando dificultades para acceder oportunamente a consultas, procedimientos y servicios especializados. Esta situación, explicó, está relacionada con el cierre temporal o definitivo de servicios y con la decisión de algunas instituciones de restringir la atención a usuarios afiliados a EPS intervenidas debido a los problemas de pago.
El dirigente gremial indicó que actualmente existe lo que denominó un “cierre pasivo” de servicios, una situación en la que las IPS no formalizan el cierre ante las autoridades sanitarias, pero dejan de recibir pacientes de determinadas aseguradoras por falta de garantías financieras.
Según señaló, esta situación afecta especialmente a usuarios de EPS intervenidas, quienes enfrentan dificultades para ser remitidos y atendidos en redes de mediana y alta complejidad. “Hay redes que no los reciben y el principal perjudicado termina siendo el usuario”, manifestó.
Toro también advirtió sobre el impacto que estas medidas tienen sobre el talento humano en salud. Explicó que cuando una institución suspende o cierra servicios se reduce la necesidad de personal asistencial, lo que puede derivar en la terminación de contratos y la salida de profesionales del sector.
Publicidad
Frente al próximo Gobierno, el director de la Unión de las IPS aseguró que el principal reto será encontrar soluciones rápidas que permitan recuperar la capacidad operativa de los prestadores, garantizar recursos para el funcionamiento de las instituciones y reabrir servicios que han sido suspendidos.
Asimismo, insistió en la necesidad de resolver los problemas de financiación que enfrenta el sistema. “Seguimos en la misma discusión sobre si los recursos alcanzan o no, mientras los prestadores y los usuarios continúan enfrentando serias dificultades de caja y de acceso a los servicios”, concluyó.