La alerta sanitaria por el sarampión en Colombia volvió a encenderse. Tras la confirmación de tres casos importados en el país, dos de ellos en la capital, el secretario de Salud de Bogotá, Gerson Orlando Bermont, advirtió que la situación debe asumirse con seriedad y que el riesgo podría escalar si no se fortalecen las medidas de vigilancia y vacunación.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, Bermont fue enfático: “Es grave lo que pudiese suceder. El riesgo es total en Colombia si no tomamos las medidas”. Aunque aclaró que actualmente no existe circulación autóctona del virus, subrayó que la probabilidad de que ocurra es alta si el país baja la guardia.
Casos importados de sarampión en Bogotá y Colombia
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (INS), hay tres casos confirmados de sarampión en Colombia, todos importados. Sin embargo, Bermont precisó que Bogotá ha reportado tres casos en la ciudad, de los cuales dos ya fueron confirmados por el INS y uno más se encuentra en estudio. Los tres provienen de México.
“Eso nos prende todas las alertas. Es una realidad que estamos teniendo casos”, señaló el funcionario, quien destacó la rapidez con la que la capital activó los protocolos de vigilancia epidemiológica.
El secretario explicó que el riesgo actual no radica en los casos importados, sino en la posibilidad de que el virus comience a transmitirse localmente. “Hoy no hay riesgo y vamos a tener casos importados, pero el problema es que tengamos casos autóctonos. Todavía no los tenemos, pero la probabilidad es grande si nos descuidamos”, afirmó.
¿Por qué volvió el sarampión?
El resurgimiento del sarampión en las Américas preocupa a las autoridades sanitarias. En 2025 se reportaron cerca de 15.000 casos en la región, con casi 4.500 en Ciudad de México y 32 fallecimientos.
Según Bermont, el rebrote responde a dos fenómenos principales: los movimientos migratorios internacionales y el crecimiento de los grupos antivacunas tras la pandemia de COVID-19.
“Se juntaron dos elementos: migración de poblaciones que no estaban todas vacunadas y una población que sí estaba protegida pero que decidió no seguir vacunándose. Ahí se abrió una ventana para que vuelvan a rebrotar ciertas enfermedades, como es el sarampión”, explicó.
El funcionario también advirtió que algunas autoridades internacionales han sembrado dudas sobre la eficacia de las vacunas, lo que ha debilitado las coberturas en varios países.
Vacunación contra el sarampión: la principal estrategia
Frente al riesgo de una eventual epidemia de sarampión en Colombia, Bermont insistió en que la vacunación es la herramienta fundamental para evitar la circulación del virus.
“Necesitamos que todos nuestros niños menores de 10 años tengan las dos dosis. Hay un refuerzo adicional que se tiene que colocar entre los 7 y los 16 años”, puntualizó.
Además, recomendó que quienes planeen viajar a países con circulación activa del virus —como Canadá, Estados Unidos, México, España o Reino Unido— verifiquen sus esquemas de vacunación y consideren aplicarse un refuerzo. “Los expertos están hablando de un refuerzo. Yo me vacunaría”, afirmó.
En Bogotá, la Secretaría de Salud dispone de 200 puntos de vacunación, incluidos aeropuertos y terminales de transporte. No obstante, el funcionario recordó que la vacuna debe aplicarse al menos 10 a 15 días antes del viaje para garantizar protección efectiva. “Yo me vacunaría 30 días antes de ir a un destino con circulación de cualquier virus”, recomendó.
¿Hay suficientes vacunas contra el sarampión?
Uno de los puntos más sensibles es la disponibilidad de biológicos ante una eventual emergencia sanitaria. Bermont aseguró que actualmente hay suficientes vacunas para cumplir con el Programa Ampliado de Inmunizaciones y para viajeros o talento humano en salud.
Sin embargo, lanzó un llamado al Ministerio de Salud para garantizar la suficiencia en caso de un brote mayor. “Para mantener los esquemas vacunales hay vacunas suficientes. Pero ante una situación crítica (…) la pregunta se la tenemos que realizar al Ministerio de Salud si ha proyectado la necesidad de vacunar grupos poblacionales específicos y de riesgo”, indicó.
El secretario recordó que meses atrás expresó preocupación por el traslado de recursos del fondo rotatorio de vacunas a otros programas, lo que podría comprometer la respuesta ante una emergencia.