En diciembre, cuando llega la prima, es normal que muchas personas piensen en viajes, regalos o incluso compras de ropa, entre otros planes. Sin embargo, en un mercado laboral cada vez más competitivo, ese dinero también puede usarse para asegurar un buen trabajo en 2026 e incluso para buscar el ansiado aumento salarial, que según expertos puede alcanzar hasta el 70%. Eso sí, el secreto está en la forma en la que se invierte ese ingreso extra.
Hoy la educación dejó de ser solo un requisito y pasó a convertirse en una estrategia para blindarse profesionalmente. La automatización, la inteligencia artificial y los cambios tecnológicos que enfrenta el mundo han transformado oficios y profesiones, creando nuevas exigencias para quienes buscan mantenerse vigentes y competitivos en el mercado laboral.
Usar la prima para estudiar y asegurar el empleo en 2026
De acuerdo con Emiro Stig Romero Arias, director de Finanzas y Negocios Internacionales y de la Especialización en Finanzas de UCompensar, la formación es la mejor defensa frente a la incertidumbre del campo laboral. “La mejor forma de blindarse ante la automatización es invertir en educación. Los trabajadores que actualizan su conocimiento aumentan sus ingresos potenciales, encuentran empleo más rápido y tienen mayor estabilidad laboral”, explica el experto.
Según Romero Arias, en sectores como tecnología, finanzas y análisis de datos, contar con certificaciones y programas formales puede representar incrementos salariales de hasta un 70%. No se trata solo de estudiar por estudiar, sino de saber elegir programas con alta demanda laboral y una proyección clara a mediano plazo.
Por qué estudiar hoy puede mejorar el salario y la estabilidad laboral
Invertir la prima en educación ofrece ventajas claras frente a otros gastos típicos de fin de año, entre ellas:
- Protege frente a la automatización: la tecnología está reemplazando tareas repetitivas, pero también abre oportunidades para quienes desarrollan habilidades digitales, analíticas y humanas.
- Genera un retorno real y medible: fortalecer el perfil profesional aumenta las opciones de ascenso, cambio de sector o acceso a mejores salarios.
- Es un activo que no se deprecia: a diferencia de bienes materiales, el conocimiento se mantiene en el tiempo y se adapta a distintos contextos laborales.
En un entorno en el que los salarios no siempre crecen al mismo ritmo que la inflación, capacitarse se convierte en una forma concreta de cuidar el ingreso futuro.
Qué tener en cuenta antes de invertir la prima en educación
De acuerdo con el experto, antes de decidir qué estudiar es clave evaluar con calma varias variables. Se recomienda elegir una formación alineada con los intereses personales y las metas profesionales, revisar su impacto en la empleabilidad y optar por modalidades que permitan estudiar sin dejar de trabajar.
“Invertir la prima o las cesantías en educación es una decisión financiera que debe ser estratégica. Cuando se elige bien, la formación se convierte en una de las inversiones más seguras y valiosas que una persona puede hacer”, concluye Romero Arias.