"Cero tolerancia al encubrimiento": Iglesia actualiza lineamientos contra abusos en Colombia
La Iglesia Católica en Colombia dio a conocer nuevos lineamientos para enfrentar los abusos, en los que establece la denuncia obligatoria ante autoridades y una política estricta contra cualquier forma de encubrimiento.
La Iglesia Católica en Colombia actualizó sus lineamientos para prevenir abusos en entornos eclesiales, con un énfasis en la política de “cero tolerancia al encubrimiento” y en la obligación de denunciar ante las autoridades civiles.
Se trata de la segunda versión de las “Líneas Guía para la Cultura del Cuidado”, adoptadas en 2026 por la Conferencia Episcopal, en cumplimiento de órdenes de la Corte Constitucional que exigieron fortalecer los mecanismos de denuncia y atención frente a estos casos.
Uno de los puntos centrales del documento es el reconocimiento de fallas institucionales y la necesidad de asumir responsabilidades. En ese sentido, señalan que estos lineamientos buscan “denunciar, detectar, investigar, juzgar y sancionar a los agresores de esas conductas delictivas”, garantizando al mismo tiempo derechos como el debido proceso y la presunción de inocencia.
Cortesía:AFP
El eje principal de la actualización es el rechazo al encubrimiento. El documento establece “el compromiso institucional de cero tolerancia al encubrimiento, eliminando cualquier barrera que postergue la denuncia ante las autoridades estatales”, lo que implica que cualquier caso deberá ser reportado de manera inmediata a entidades como la Fiscalía, el ICBF o la Defensoría del Pueblo.
El padre Raúl Ortiz, secretario adjunto de la Conferencia Episcopal, explicó en diálogo con Noticias Caracol que la Iglesia reconoce la intervención de la justicia ordinaria en estos casos.
“La iglesia no oculta que hay un proceso civil que debe establecerse, instaurarse cuando se recibe una denuncia, y ya la justicia civil es la que determina si de verdad hay materia de delito, hay pruebas y todo para continuar adelante con el proceso”, señaló.
Además, desde las oficinas de atención en las diócesis se orienta directamente a las víctimas para que acudan a las autoridades.
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“En las oficinas para la cultura del cuidado, oficinas del buen trato, en las diócesis, la persona encargada le dice a la víctima, le dice: “Usted tiene todo el derecho de presentar también su denuncia en la fiscalía general de la nación”, indicó el sacerdote.
Sacerdote, imagen de referencia
Studio-Annika/Getty Images/iStockphoto
Los nuevos lineamientos también establecen medidas concretas frente a los religiosos denunciados. En caso de que exista verosimilitud en los hechos, se aplicarán medidas cautelares mientras avanzan las investigaciones.
“Si un sacerdote ha sido señalado y se encuentra la verosimilitud del hecho, entonces, el sacerdote es apartado de su función ministerial, y se le dan esas medidas cautelares mientras avanza el proceso tanto canónico como civil”, explicó el padre.
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El documento también contempla acciones adicionales como informar a instituciones donde el denunciado haya tenido contacto con menores, así como brindar acompañamiento psicosocial y espiritual a las víctimas y a los implicados.
En paralelo, se insiste en la necesidad de transformar la cultura institucional. Según los obispos, “se trata de ayudar a formar, en toda la Iglesia, una cultura del cuidado, en la que la protección de los menores y de las personas en situaciones de vulnerabilidad no se considere una obligación extraña, sino una exigencia evangélica”.
Asimismo, la Iglesia reconoce que este sigue siendo un reto pendiente. “Reconocemos que, en Colombia, todavía esta no solo es una temática que tenemos pendiente, sino una esperanza que, con renovado empeño, debemos y queremos asumir”, señala el documento.
Según indicó la conferencia episcopal, en la implementación de estos lineamientos, cerca de 30.000 personas vinculadas a entornos eclesiales han sido capacitadas en estos protocolos.
“En particular, las Líneas Operativas establecen que estas orientaciones deben concretarse en normas, protocolos y procedimientos propios, garantizando el cumplimiento del deber de denuncia inmediata ante las autoridades civiles competentes frente a cualquier noticia o sospecha de abuso sexual”, finalizó.