En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson explicó que vivir bajo la gracia no significa rechazar la ley de Dios, sino obedecer la "ley de Cristo", la cual, según enseñó, supera las exigencias del Antiguo Testamento. Basado en el Sermón del Monte (Mateo 5), afirmó que Jesús no solo prohíbe acciones como el asesinato, el adulterio o la venganza, sino que llama a transformar el corazón, controlando el enojo, la lujuria, las palabras y las intenciones.
El pastor también hizo un llamado a restaurar rápidamente las relaciones rotas, honrar los compromisos adquiridos y proteger el matrimonio, recordando que la fidelidad comienza en los pensamientos y no únicamente en las acciones. Asimismo, advirtió sobre el peligro de justificar el pecado en nombre de la gracia, pero subrayó que el perdón de Dios está disponible para quien se arrepiente sinceramente.
Finalmente, Corson destacó que una de las mayores evidencias de la vida en Cristo es la capacidad de responder al mal con el bien. Señaló que solo mediante el poder de Jesús es posible perdonar a quienes ofenden, renunciar a la venganza y amar incluso a los enemigos.