La JEP impuso la primera sanción alternativa a un oficial del Ejército dentro del Caso 03. El teniente coronel (r) fue condenado por su responsabilidad en 31 casos de falsos positivos en Casanare y BoyacáLa condena de 5 años, 9 meses y un día de prisión fue impuesta al teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán por su responsabilidad en 31 casos de falsos positivos ocurridos entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006.Los hechos ocurrieron en el norte de Casanare y el suroriente de Boyacá, cuando el oficial se desempeñaba como comandante del Batallón de Infantería Ramón Nonato Pérez, adscrito a la Brigada XVI del Ejército.Las víctimas eran, en su mayoría, hombres jóvenes, campesinos y personas en condición de vulnerabilidad provenientes de Casanare, Boyacá, Arauca, Meta, Quindío y Santander.La JEP señaló que durante el periodo de comandancia de León Durán el 94,8 % de los resultados reportados por el batallón fueron ilegítimos. Incluso, la unidad llegó a registrar el mayor número de bajas dentro de la Brigada XVI.Aunque inicialmente negó los hechos y su caso fue remitido a la Unidad de Investigación y Acusación, en 2025 el oficial decidió aceptar su responsabilidad.Durante una audiencia realizada en Yopal, reconoció que su firma en las órdenes de operaciones permitió que se ejecutaran los crímenes.La sentencia podrá ser apelada por las víctimas. Una vez quede ejecutoriada, se deberá establecer la disponibilidad de establecimientos militares para definir cuándo y dónde comenzará a cumplir la condena.
Tras verificar que aportaron verdad, reconocieron responsabilidad y adelantaron acciones restaurativas, la JEP remitió al Tribunal para la Paz a 29 exintegrantes de la fuerza pública señalados como máximos responsables de falsos positivos ocurridos en Huila entre 2005 y 2008.“La decisión envía el tribunal a un coronel, 11 tenientes coroneles, un teniente, 3 capitanes, 2 mayores, 6 suboficiales y 5 soldados profesionales retirados que reconocieron su máxima responsabilidad por crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos entre los años 2005 y 2008 en el Huila”, señaló Alejandro Ramelli, presidente de la JEP.La decisión incluye al coronel (r) Carlos Yair Salamanca, a los tenientes coroneles (r) Orlando Pico Rivera, Ricardo Andrés López, Jair Arias Sánchez, Faiver Coronado, Alejandro León, Mario Hernán Duarte, Luis Carlos Aguilera, Domingo Peña Cepeda y Ómar Oswaldo Ojeda; así como a los mayores (r) Leonardo Ayala, Felipe Andrés Ramírez, Francisco Adrián Álvarez, Ángel Fernando Carvajal y Julián Andrés Calderón.También fueron remitidos los capitanes (r) Miller Damián Forero, Jesús Mauricio Jiménez y Carlos Mahecha Bernal; los sargentos viceprimeros (r) Jhon Esteban Urueta, Desaix de Jesús Palomino y Fernando Riveros Sarmiento; los sargentos segundos (r) William Andrés Capera y Carlos Hernán Rodríguez; el cabo primero (r) José Roldán López; y los soldados profesionales (r) Luis Rodolfo Mulcué, Willinton Espinoza, Roberto Yesid Quintero, José Yaty Anacona y Francisco Javier Castañeda.Los comparecientes integraron unidades adscritas a la Novena Brigada del Ejército Nacional, entre ellas el Batallón Cacique Pigoanza, el Batallón Magdalena y la Agrupación de Fuerzas Especiales Urbanas No. 11.La investigación permitió identificar tres patrones macrocriminales. El primero fue la estigmatización de las víctimas, quienes eran señaladas arbitrariamente de colaborar con grupos armados antes de ser asesinadas.El segundo consistió en el engaño de personas en condición de vulnerabilidad mediante falsas ofertas de trabajo o promesas económicas para trasladarlas a zonas donde posteriormente eran ejecutadas y reportadas como combatientes muertos.El tercero correspondió a la realización de operaciones ilegales sustentadas en denuncias falsas o información manipulada.Al explicar los hallazgos, la magistrada Catalina Díaz señaló que en el departamento se logró establecer “la ejecución de un plan criminal cuya finalidad fue exhibir como resultados operacionales legítimos homicidios perpetrados en combates simulados”, con el propósito de generar una falsa sensación de seguridad y obtener beneficios profesionales e institucionales.La JEP practicó 130 versiones voluntarias, siete testimonios y analizó expedientes judiciales, archivos militares e información aportada por organizaciones de víctimas.Según la jurisdicción, estos crímenes ocasionaron daños al buen nombre de las víctimas, afectaciones familiares y comunitarias, impactos emocionales y psicológicos, perjuicios económicos y afectaciones al tejido social.Como parte de las medidas restaurativas, los comparecientes han participado en jornadas de intervención en cementerios de Huila y Caquetá, labores que han permitido la recuperación de 71 cuerpos que podrían corresponder a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado. Además, se adelantan iniciativas de memoria y acciones para restablecer públicamente el buen nombre de las víctimas.La JEP señaló que seis de los 36 militares retirados imputados en el Subcaso Huila fueron remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación, luego de que no reconocieran verdad ni responsabilidad por los hechos atribuidos.Se trata de los generales (r) Jaime Alfonso Lasprilla Villamizar, Juan Carlos Figueroa García y Luis Fernando Rojas Espinosa; así como de los coroneles (r) Raúl Fernando Suárez del Río, José Joaquín González del Río y Edilberto Cortés Gómez.Durante la investigación, la JEP documentó 204 falsos positivos, 35 desapariciones forzadas y ocho tentativas de homicidio. Además, 434 víctimas fueron acreditadas dentro del Subcaso Huila.
Luego de más de dos décadas de incertidumbre, la familia de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga finalmente pudo despedirse de él luego de que la Jurisdicción Especial para la Paz les entregara los restos del joven campesino desaparecido en julio de 2004 en el corregimiento de Quiparadó de Dabeiba.Lo que se pudo conocer es que Orlando tenía apenas 19 años cuando desapareció y según las investigaciones adelantadas por la JEP, integrantes del Ejército Nacional lo asesinaron y posteriormente presentaron su cuerpo como el de un supuesto guerrillero muerto en combate, en uno de los casos asociados a los 'falsos positivos'.La identificación fue posible gracias a los aportes de verdad realizados por antiguos integrantes de la Fuerza Pública, quienes también suministraron información que permitió ubicar los restos del joven en el cementerio de Carepa, donde había sido sepultado como persona no identificada.Las pruebas genéticas realizadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmaron su identidad gracias a las muestras biológicas entregadas por sus familiares y, además, el estudio también permitió establecer el vínculo biológico con su hijo, Sebastián Durango.Durante la ceremonia de entrega, familiares expresaron que el hallazgo representa el fin de una búsqueda marcada por el dolor y la esperanza, “para mí eso es un descanso. Saber que al menos enterramos el cuerpecito de él”, manifestó una de sus hermanas.Con la entrega de Orlando, ya son 18 las víctimas identificadas y restituidas a sus familias en Antioquia y Chocó dentro de este proceso judicial, y 25 en toda la región de Urabá.
A través de una respuesta oficial a un derecho de petición presentado por el ciudadano Juan José Serrano, en el que solicitó información sobre el estado de identificación de las víctimas investigadas dentro del Caso 03, la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP entregó un balance sobre los avances relacionados con los ‘falsos positivos’.Según la respuesta, con corte a 2025, la JEP ha determinado judicialmente 2.374 víctimas dentro de los Autos de Determinación de Hechos y Conductas del Caso 03.De ese total, 1.956 corresponden a personas plenamente identificadas, mientras que 418 continúan sin identificar.Se trata de víctimas respecto de las cuales la Sala ha adelantado un proceso de contrastación judicial que permitió establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos, así como su relación con los patrones de macrocriminalidad investigados en los distintos subcasos territoriales.La información entregada también detalla la distribución de las víctimas determinadas por territorios. El mayor número corresponde al subcaso de la Costa Caribe, con 737 víctimas documentadas entre los dos periodos analizados. Le siguen Casanare, con 546 víctimas; Antioquia, con 507 casos entre los dos periodos investigados; Meta, con 209; Huila, con 208; Norte de Santander, con 120; y el caso conjunto de Dabeiba, con 47 víctimas.Cabe recordar que hace algunos meses la JEP actualizó el universo provisional de víctimas del Caso 03 tras ampliar el periodo de análisis e incorporar nuevas fuentes de información. Además, reportó 7.837 casos ocurridos entre 1990 y 2016.
La Jurisdicción Especial para la Paz expulsó y excluyó al coronel (r) José Pastor Ruiz Mahecha al considerar que su reconocimiento de verdad y responsabilidad no evidencia una contribución genuina al esclarecimiento de la verdad.Ruiz Mahecha es señalado de ser uno de los máximos responsables de casos de ‘falsos positivos’ cometidos por el Batallón La Popa entre 2002 y 2005.La Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad (SAR) del Tribunal para la Paz concluyó que el compareciente no realizó aportes efectivos al esclarecimiento de la verdad, desconoció reiteradamente la verdad judicial establecida en sentencias condenatorias ejecutoriadas e incumplió los compromisos asumidos ante la justicia transicional.Como consecuencia de esta exclusión, el proceso adversarial en su contra será remitido a la Unidad de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscalía General de la Nación para que continúe la investigación por los presuntos delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada, tipificados como crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.Asimismo, un segundo proceso retornará al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Florencia, Caquetá, para que continúe la etapa de juzgamiento.En la JEP, el coronel (r) Ruiz Mahecha estaba vinculado a dos macroinvestigaciones. La primera corresponde al Caso 03, que aborda asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate. En este proceso fue imputado como máximo responsable en el Subcaso Costa Caribe, en calidad de coautor de los delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada, por hechos ocurridos cuando se desempeñó como jefe de inteligencia y de operaciones del Batallón de Artillería No. 2 ‘La Popa’, en Valledupar.Ante su negativa a reconocer responsabilidad, el caso fue remitido a la UIA, que formuló acusación en su contra ante la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad.La segunda corresponde al Caso 08, que investiga crímenes cometidos por miembros de la fuerza pública u otros agentes del Estado en asociación con grupos paramilitares y/o terceros civiles.En el marco del Subcaso Ariari-Guayabero-Guaviare-Caguán, Florencia y zonas aledañas, la Sala de Reconocimiento de Verdad lo convocó a rendir versión por hechos relacionados con el homicidio de Jorge Andrés Beltrán Cortés, una persona con discapacidad asesinada el 24 de abril de 2005 en la vereda Doce de Octubre, en Cartagena del Chairá (Caquetá), cuando Ruiz Mahecha se desempeñaba como comandante del Batallón de Contraguerrilla No. 55 de la Brigada Móvil 6.Con esta decisión, la JEP registra 119 exclusiones por incumplimiento de las obligaciones adquiridas ante el Sistema Integral para la Paz. De ellas, 80 corresponden a exintegrantes de las Farc-EP, 19 a miembros de la fuerza pública, 8 a agentes del Estado no integrantes de la fuerza pública, 4 a terceros civiles y 8 a comparecientes de otras categorías o en proceso de verificación.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) acreditó como víctimas a tres hijos y dos nietos de crianza de un hombre asesinado en 2008 en Dagua, Valle del Cauca. La decisión fue tomada dentro del Caso 03, que investiga asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate por agentes del Estado.Según estableció la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP, aunque entre ellos no existían vínculos biológicos, sí conformaban una “familia real unida por el amor, el cuidado y años de convivencia”. La víctima, de acuerdo con el expediente, era quien sostenía y orientaba el núcleo familiar antes de ser asesinado presuntamente por integrantes del Batallón de Alta Montaña No. 3 Rodrigo Lloreda Caicedo del Ejército.La Jurisdicción concluyó además que el crimen dejó un daño que trascendió generaciones. Es decir, que las afectaciones emocionales, sociales y económicas no terminaron con la muerte del hombre, sino que continuaron impactando la vida de sus hijos y nietos de crianza años después de los hechos.“La sala concluyó que, como ocurrió en este caso, las graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) propias del conflicto armado impactaron profundamente las estructuras familiares de crianza, generando afectaciones emocionales, económicas y sociales que continuaron impactando la vida de hijos y nietos de la víctima. El daño causado por el crimen no se agotó con el paso del tiempo, sino que siguió presente en la vida de las generaciones posteriores”, dice el documento.Para tomar la decisión, la JEP también tuvo en cuenta un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca de 2022, que ya había reconocido la existencia de esta familia de crianza y condenado al Estado por los daños causados.Con esta acreditación, los cinco integrantes de la familia podrán participar formalmente en el proceso judicial ante la JEP, aportar pruebas, intervenir en diligencias, recibir acompañamiento jurídico y psicosocial, y acceder a medidas de protección si llegaran a enfrentar riesgos o amenazas.El magistrado Raúl Eduardo Sánchez Sánchez señaló en el auto que el reconocimiento busca garantizar que la justicia transicional responda a las distintas formas de familia existentes en el país y no únicamente a los vínculos biológicos o legales.Además, la Sala ordenó medidas especiales de protección para los dos menores de edad acreditados en este caso, con el fin de evitar su revictimización.
En medio de la actualización de cifras de falsos positivos, que elevó a más de 7.800 el número de víctimas documentadas en el país, han surgido cuestionamientos sobre el nivel de verificación real de estos casos. Ese es el caso del politólogo y activista Juan José Serrano, quien radicó un derecho de petición ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para solicitar mayor claridad sobre el alcance de esos datos dentro del Caso 03.Serrano pidió a la jurisdicción precisar cuántas de esas más de 7.000 víctimas han sido identificadas de manera completa, es decir, con nombre, documento de identidad y lugar de los hechos, y cuántas aún permanecen en proceso de verificación.“En Colombia siempre se ha hablado de 6.402 casos, que es el universo provisional de los hechos, es decir, un cruce entre lo que ha dicho el centro de memoria histórica, lo que han dicho fundaciones y los que han dicho ONGs, y ahora lo aumentaron a 7.000 al ampliar el margen de años. Pero lo que hay que aclarar aquí es que estos casos no han sido verificados”, subrayó Serrano.Además, el derecho de petición solicita información sobre la distribución geográfica de los hechos, con el fin de establecer en qué departamentos se concentran los casos documentados y si existe un desglose que permita dimensionar su impacto territorial.“Solicito que se señale la lista de departamentos en los que la JEP tiene documentados o confirmados estos hechos, indicando si es posible el número de casos registrados por departamento”, señaló en el documento.También pide a la JEP explicar los criterios que utiliza para pasar un hecho del universo provisional a la categoría de caso confirmado, así como el número de registros que siguen pendientes de validación.El activista también pidió a la jurisdicción detallar las diferencias procesales dentro del sistema para los comparecientes de la Fuerza Pública que reconocen su responsabilidad frente a quienes la niegan. En particular, busca conocer las rutas que sigue cada caso, los tipos de sanciones aplicables y los beneficios a los que pueden acceder quienes aportan verdad, en contraste con quienes optan por no hacerlo.
La JEP ha determinado que entre 1990 y 2016 hubo al menos 7.837 casos de falsos positivos en Colombia.Según las investigaciones que ha adelantado ese tribunal, entre los años 1990 y 1994 se habrían presentado al menos 470 falsos positivos. Entre 1995 y 1998 la cifra sería de 334 casos. Desde 1999 y hasta 2002 hubo 708 registros. De 2003 a 2010 se registran los números más altos, con al menos 6.053 ejecuciones extrajudiciales. Mientras que de 2011 a 2016 empezaron a descender, con 272 registros. Estos datos aún están siendo consolidados y contrastados por la JEP y podrían tener una variación a medida que avanzan las indagaciones.Blu Radio obtuvo documentos oficiales entregados a este medio de comunicación tras una petición, en la que se aclara que se han adelantado varios procesos de revisión y depuración de los registros documentados sobre víctimas de estos casos.La sección que ha estado encargada de esclarecer estas cifras es el Grupo de Análisis de Información, GRAI.Según la respuesta de la jurisdicción, el GRAI “ha adelantado varios procesos de revisión y depuración de los registros documentados como Muertes Ilegítimamente Presentadas como Bajas en Combate (MIPBC), y que hacen parte del patrón macrocriminal investigado en el macrocaso 03 de la JEP. Nótese que las MIPBC son un subconjunto de los homicidios atribuibles a la Fuerza Pública, ya que no todo homicidio de esta naturaleza fue presentado como una baja durante un combate legítimo”.Más de 20.000 homicidios y desapariciones por parte de la Fuerza PúblicaLa JEP también señala que el consolidado de víctimas no es un número estático, absoluto o cerrado, y aclaran que las muertes y desapariciones presuntamente atribuibles a la Fuerza Pública durante el conflicto superan los 20.000 casos.“Bajo la última actualización, el GRAI ha documentado 20.728 homicidios y desapariciones forzadas presuntamente atribuibles a la Fuerza Pública, de los cuales 7.837 han sido clasificados como MIPBC entre los años 1990 a 2016”.A este resultado se llegó después de que la Sala de Reconocimiento le ordenó al GRAI sistematizar todos los informes remitidos a la jurisdicción y consolidar un Catálogo de Informes y un Universo Provisional de Hechos, con base en cuatro criterios: metadatos de la fuente, información detallada de los hechos, características de las personas identificadas y la posibilidad de realizar conteo y análisis estadísticos relevantes”, dice el documento entregado a Blu Radio por la JEP.El GRAI, desde el 2020, ha desarrollado varios proyectos y ha procesado más de 1.000 informes, con cerca de 35.000 anexos aportados por las víctimas y algunas entidades del Estado, entre ellas la Fiscalía, la Justicia Penal Militar, la Procuraduría y el Consejo Superior de la Judicatura.“Es preciso señalar que, a la fecha, la Sala de Reconocimiento, en el desarrollo de sus Autos de Determinación de Hechos y Conductas del Macrocaso 03, ha esclarecido 1.952 víctimas de MIPBC (sin incluir aquellos NN: casos esclarecidos pero no identificados)”, explicó la JEP a este medio.¿Desde cuándo hay registros sobre falsos positivos?En esta respuesta oficial, la JEP también precisa que en la base de datos integrada por el GRAI se registra un primer caso de falsos positivos en 1962.“En las bases de datos integradas por el GRAI se registra una primera MIPBC ocurrida en el año 1962. En el marco del trabajo de esclarecimiento judicial adelantado por la Sala de Reconocimiento dentro del Caso 03, el primer caso determinado corresponde al año 1992”, dice la JEP en su respuesta.La concentración de casosDe acuerdo con el análisis realizado por el GRAI, el periodo de mayor concentración de falsos positivos se dio desde el 2001, cuando se registra el inicio de un crecimiento exponencial que empieza a decrecer en 2009, pero que no desaparece.“Se puede concluir que los departamentos con mayor número absoluto de víctimas de MIPBC incluyen, entre otros, Antioquia, Meta, Cesar, Casanare y Huila”, agrega la JEP.
La JEP reveló que las víctimas de 'falsos positivos' en Colombia subieron a 7.837, provocando un fuerte cruce de mensajes entre los senadores Paloma Valencia e Iván Cepeda. Este nuevo reporte de la justicia especial, que actualiza la cifra anterior de 6.402 casos, reabrió el debate sobre la responsabilidad del expresidente Álvaro Uribe y los resultados de las investigaciones judiciales.Por qué aumentó la cifra de víctimasEl presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, aclaró que este cambio se debe a que ahora analizan un tiempo más largo: desde 1990 hasta 2016. Además, se incluyeron datos de la Procuraduría y de casi mil víctimas que antes no se habían tenido en cuenta. "Lo más probable es que incluso esta nueva cifra, pues, vaya a aumentar en el futuro", advirtió el magistrado.Jaqueline Castillo, de la asociación de madres MAFAPO, recibió con esperanza la noticia. Según explicó, las familias siempre supieron que eran más de 6.402 jóvenes y que, según confesiones de los mismos militares ante la JEP, el número podría superar los 10.000 casos.El senador Iván Cepeda utilizó sus redes sociales para cuestionar cuándo será juzgado Álvaro Uribe por estos hechos, a los que calificó como "crímenes contra la humanidad". Su mensaje encendió la respuesta inmediata de la senadora Paloma Valencia, quien salió en defensa del exmandatario."No sea descarado, Iván Cepeda", respondió Valencia, señalando que el senador usa a las víctimas para atacar a Uribe. La congresista defendió la gestión del expresidente asegurando que fue quien derrotó al terrorismo y criticó a Cepeda pidiéndole cuentas por la situación actual de violencia y los líderes sociales asesinados en el país."Responda usted por los resultados de su “paz total”: por cada secuestrado, por cada campesino desplazado, por cada líder social asesinado. Hoy ataca a Uribe, el hombre que derrotó al terrorismo que usted legitimó. Usted no defiende a las víctimas: las usa", agregó Valencia.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) elevó a 7.837 el número de víctimas de falsos positivos, tras actualizar su universo de casos documentados en el país. Según el tribunal, la cifra anterior, de 6.402, podía aumentar a medida que avanzaran las investigaciones.El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, explicó que el incremento responde a una ampliación en el periodo de análisis y en las fuentes de información. Mientras el cálculo inicial se concentraba entre 2002 y 2008, la nueva revisión va desde 1990 hasta 2016.“Siempre hemos dicho que esa cifra era un universo provisional de hechos, algo que podía aumentar”, señaló Ramelli, al indicar que también se integraron nuevas bases de datos y procesos de verificación.“Se cruzaron, por ejemplo, las bases de datos de la Procuraduría que no estaban inicialmente y todos los informes que se recibieron de las víctimas que fueron casi mil. Entonces toda esa información no hizo parte de la cifra inicial”, explicó.El presidente de la JEP también señaló que esta cifra puede aumentar, ya que faltan datos de las audiencias que viene realizando la sala de definición de situaciones jurídicas, en donde comparecientes también estarían confesando ejecuciones y desapariciones que anteriormente no habían sido investigadas.“Lo más probable es que incluso esta nueva cifra, pues, vaya a aumentar en el futuro. Pero la razón es esa, se amplió el período, digamos, de constatación de información y se ampliaron las bases de datos que inicialmente se han manejado”, agregó.Para las víctimas, el aumento en la cifra refuerza la necesidad de avanzar en el esclarecimiento de responsabilidades. Jaqueline Castillo, representante del colectivo Madres de Víctimas de Falsos Positivos (MAFAPO), pidió a la JEP que profundice las investigaciones.“Siempre lo dijimos, que eran muchos más de 6.402, y lo hemos escuchado desde varios de los comparecientes ante las versiones en la JEP que ellos mismos han dicho que son más de 10.000 casos de ejecuciones extrajudiciales. Así que, en verdad nos alegra mucho este gran trabajo que viene haciendo esta justicia especial para la paz, porque si bien, quizás no vamos a alcanzar a conocer el el horror que vivió Colombia, y tal vez nunca vamos a tener una cifra exacta, se está demostrando que sí fueron muchos más de 6.402 jóvenes presentados ilegítimamente como bajas en combate”, señaló Castillo.
El martes 23 de junio de 2026 se llevaron a cabo los sorteos de las principales loterías y juegos de azar en Colombia; entre ellos, la Lotería de la Cruz Roja y la del Huila, además de MiLoto. La jornada dejó importantes premios, numerosos ganadores y nuevos acumulados que aumentan la expectativa de cara a los próximos sorteos.Premio mayor de la Lotería de la Cruz Roja del 23 de junioEl gran protagonista de la noche fue el número 1608 de la serie 143, correspondiente al premio mayor de $10.000 millones. Este billete se convirtió en el ganador principal del sorteo, marcando una noche de celebración para su afortunado poseedor.Premio mayor de la Lotería del Huila (Sorteo 4761)El número ganador del premio mayor de la Lotería del Huila de este martes, 23 de junio de 2026, es el 2265 de la serie 027. ¡Felicitaciones al nuevo ganador de los $2 mil millones!Resultado de MiLoto - 23 de junioEl sorteo de MiLoto dio a conocer las balotas correspondientes al resultado oficial de la jornada. La combinación ganadora estuvo conformada por los números 38 - 34 - 03 - 07 - 05, esta ocasión, no se registraron ganadores del premio mayor, por lo que el acumulado continúa en aumento para el próximo sorteo.
En una extensa publicación, el presidente Gustavo Petro aseguró que habrá una transición hacia el nuevo gobierno y sugirió que su papel político continuará una vez deje el poder.“Empezará el empalme y mi retirada y quizás la resistencia pacífica”, fue la frase con la que cerró un largo mensaje en el que volvió a criticar el sistema electoral del país y la injerencia de Estados Unidos en las votaciones.Aunque aseguró que respetará los escrutinios, Petro insistió en que existen elementos que, a su juicio, deberían llevar a un debate sobre la legitimidad de las elecciones.“Dije que obedeceré a los jueces de escrutinio y yo cumplo mi palabra”, escribió, pero luego planteó dudas sobre qué mecanismos existen para verificar las denuncias sobre una supuesta intervención externa en el proceso electoral colombiano.El mandatario sostuvo que la soberanía popular, principio fundamental de la Constitución, habría sido afectada por factores ajenos a la voluntad de los votantes.Cabe recordar que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, apoyó al candidato ganador, Abelardo De La Espriella, y aseguró que ahora la relación entre ambos países mejoraría con el nuevo Gobierno.Petro afirmó que “la intervención directa del presidente Donald Trump anula las elecciones en Colombia” y sostuvo que dicha actuación contradice principios contenidos en tratados internacionales y en la propia Constitución colombiana.En ese contexto, el mandatario comparó la situación de Colombia con Rumania, donde según él, decisiones judiciales europeas derivaron en la anulación de unas elecciones por presuntas interferencias externas y solicitó que se analice la situación colombiana bajo los mismos criterios aplicados en Europa.Sin embargo, cabe recordar que varias de las organizaciones internacionales que acompañaron el proceso en Colombia, han informado que todo se hizo con transparencia, orden y sin denuncias ni evidencias de fraude. Incluso, han mencionado que el sistema electoral es ejemplo en la región.Pese a sus denuncias, Petro habló de la necesidad de abrir espacios de diálogo y entendimiento entre sectores políticos profundamente divididos tras la contienda electoral.En la parte final de su mensaje, el mandatario insistió en que el país enfrenta un momento decisivo y llamó a construir acuerdos para evitar nuevas fracturas sociales. “Estamos partidos por mitad y es hora de reconocernos, respetarnos y acordar”, afirmó.
El seleccionador de Colombia, Néstor Lorenzo, elogió este martes el desempeño de su equipo en la victoria por 1-0 sobre República Democrática del Congo, resultado que anticipó la clasificación a la fase de dieciseisavos de final del Mundial como líder provisional del Grupo K con 6 puntos."Los muchachos hicieron un partidazo, se mataron en la cancha y siguieron el plan", expresó el entrenador argentino, para quién el único reparo al partido de hoy en Guadalajara radica en que sus pupilos no sacaron mayor diferencia."Los partidos son así", matizó tras elogiar el desempeño de los Leopardos.Nos complicaron un poco con los centros sabíamos que teníamos que movernos mucho para controlarlos", explicó.Colombia cerrará la fase de grupos este 27 de junio en Miami frente a Portugal, que tiene puntos. Su rival de hoy, con un punto, se medirá con Uzbekistán, que ha saldado con derrotas sus dos salidas.
Luego de varios minutos de espera, lo que parecía complicado finalmente se le abrió a Colombia. Cuando todo indicaba que no había manera de romper la defensa congoleña, el lateral del Crystal Palace apareció para darle un alivio a la ‘Tricolor’.En el segundo tiempo, la suerte le sonrió a Daniel Muñoz, quien apareció para solucionar un duelo que parecía cerrado para el planteamiento de Lorenzo y poner el 1-0 a favor de Colombia.Se corría el minuto 76’, cuando una jugada que nació de los pies de Juan Fernando Quintero y en combinación con Gustavo Puerta terminó encontrando la astucia de Jhon Córdoba, quien arrastró la marca para dejarle espacio a Muñoz, que desenfundó un disparo y abrió el marcador en Guadalajara.Luis Díaz sufrió con los fuera de lugar: dos goles anuladosLuis Díaz no tuvo su mejor noche, pues luego del gol de Daniel Muñoz, el atacante colombiano se motivó y empezó a buscar su propio tanto para asegurar la victoria y, por consiguiente, el pase a la siguiente fase del Mundial 2026.Al minuto 78, Luis Díaz recibió un pase elevado, controló con precisión y definió para anotar el que sería el segundo tanto de la noche. Sin embargo, el propio delantero del Bayern reconoció una falta previa en ataque, invalidando de esa manera la anotación colombiana.Pese a ello, ‘Lucho’ no se quedó conforme y siguió buscando el segundo gol del compromiso. Dos minutos después del primer intento, una nueva jugada llevó al extremo colombiano a romper la red rival.Un pase filtrado de Lerma puso a correr a Luis Díaz, quien superó la zaga rival y llegó al corazón del área para sacar un disparo que terminó en gol. Sin embargo, el guajiro estaba adelantado tras el pase de Lerma, por lo que nuevamente el tanto fue anulado.Tras esa acción, Luis Díaz mostró frustración, pero Colombia logró mantener el 1-0, no solo consiguiendo la victoria ante RD Congo, sino asegurando su clasificación a los dieciseisavos de final.
Guadalajara se vistió amarillo, azul y rojo con la llegada masiva de hinchas colombianos para el duelo de este martes, 23 de junio, entre Colombia y República del Congo por la segunda fecha del Grupo Kde la Copa Mundial de la FIFA 2026.Los dirigidos por Néstor Lorenzo arribaron al estadio con la ilusión de conseguir la clasificación a los dieciseisavos de final, aprovechando los resultados que obtuvo Portugal en las dos primeras fechas de la competencia.Desde las 9:00 de la noche (hora colombiana), la pelota comenzó a rodar en el estado de Jalisco, México, pero minutos antes el recinto deportivo sonó a una sola voz con el himno de Colombia con la presencia de más de 35.000 hinchas cafeteros.Los primeros minutos del partido fueron cafeteros. Con Luis Díaz y Daniel Muñoz, la Tricolor comenzó a tomar control de partido y avisó en dos ocasiones. La primera con un balón que se fue por encima y, posteriormente, con un fuera de lugar del lateral del Crystal Palace que había terminado en el fondo del arco.Sin embargo, el protagonismo se lo empezó a robar el golero Lionel Mpasi sacando balones imposibles que enviaban James Rodríguez, Jhon Arias y Luis Suárez. Aun así, la Tricolor no dejó de intentar y presionar por las bandas, zona en donde el cuadro rival mostró mayor debilidad a la hora de defender.Pero la pausa de hidratación le bajo el ritmo al cuadro cafetero y dio aire a los africanos para comenzar a meterse en el área rival, dejando que el ritmo del partido cayera en la responsabilidad de Gustavo Puerta, Daniel Muñoz, Dávinson Sánchez y Luis Díaz, que eran los que intentaban romper el 0-0.El segundo tiempo en los primeros minutos no cambió mucho y el ritmo fue lento para ambos equipos. Lorenzo tuvo que hacer cambios por un jugador que no estaba en su mejor día como lo fue James Rodríguez, quien salió por Juan Fernando Quintero y le dio mayor amplitud de ataque a Colombia, pero que no era suficiente para romper el arco rival.Lo estaba buscando desde el primer tiempo, pero todo parecía en contra para el lateral del Crystal Palace. Primero un fuera de juego le quitó el grito de gol cuando anotó y fue invalidado, pero en el segundo tiempo la suerte sí le sonrió y fue él el que apareció a solucionarle la vida a Lorenzo para poner el 1-0 frente al Congo.Ahora, con este resultado, Colombia se prepara para enfrentar a Portugal, el rival más díficil del grupo con un Cristiano Ronaldo inspirado. El duelo se llevará a cabo el próximo sábado, 27 de junio, desde las 6:30 de la tarde (hora colombiana).